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Full text of "Raul Sendic 1987 Cartas Desde La Prision"

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CARIAS DESDE IA PRISION 






CARAMA: 

lUSMTOtt ALEJANDRO SKUBRA 
OS&a PABLO URBE 




DEDICATORIA 

Esta edición de las Cartas está dedicada a la juventud. Y 
es necesario entonces, algunas aclaraciones. 

Durante trece años de prisión, sólo se me permitió 
escribir cartas durante breves períodos. Las mismas eran 
minuciosamente censuradas para cuidar que no tuvieran 
ningún contenido político o algún atisbo de posición en los 
problemas sociales. Pero como hablando sobre temas huma¬ 
nos es casi imposible evitarlo, algunas de esas cartas rebota¬ 
ron dos o tres veces contra la censura antes de que se abrie¬ 
ran camino hacia el exterior. 

Creo que lo que consideré bueno para mis hijos, puede 
serlo para otros jóvenes, quienes como ellos, también co¬ 
mienzan su vida llenos de inquietudes e interrogantes. 

No es que este libro dé respuestas, pero en sus páginas 
tal vez encuentren a un compañero que también se interro¬ 
ga, y con quien les gustaría discutir y profundizar. 

Raúl Sendic 


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BREVE RESEÑA BIOGRAFICA DEL AUTOR 

Nace el 16 de marzo de 1925 en el paraje Chamangá, situa¬ 
do al sureste del departamento de Flores. Es el quinto entre 
seis hijos del matrimonio formado por Victoriano Sendic y 
Amalia Antonaccio, quienes arrendaban allí 200 hectáreas de 
campo. 

Cursa primaria en una escuela de la zona, y hasta los 10 
años no conoce un pueblo. Prosigue luego sus estudios 
en una escuela agrícola ubicada a unos diez quilómetros de 
Trinidad. Por entonces, su familia se había mudado a una 
chacra de cuatro hás., situada en esa zona, y que había per¬ 
tenecido a su abuelo materno. Los hermanos Sendic orde¬ 
ñan vacas y venden la leche en el pueblo. 

Concluida la enseñanza primaria, cursa la secundaria en 
el liceo de Flores al que concurre todos los días en bicicleta 
o a caballo. Colabora en la formación de la Asociación de 
Estudiantes Trinitarios que editaba un periódico llamado 
Rebeldía, en el cual realiza tareas de administración y escri¬ 
be, conjuntamente con su hermano Alberto y Carlos María 
Gutiérrez, hoy conocido periodista. 

A los 18 años se traslada a Montevideo para'proseguir 
estudios de derecho, trabajando al mismo tiempo en el es¬ 
critorio de un abogado, lo que hará durante trece años. 
Alrededor de 1951 se recibe de procurador —de los seis 
años necesarios para obtener el título de abogado, comple¬ 
tó cinco años y medio— y comienza a ejercer esta profesión 
especialmente en derecho laboral. Milita por entonces en la 
Juventud del Partido Socialista, e integra durante cuatro 
años el Ejecutivo de la Internacional de Juventudes Socia¬ 
listas (IUSY). 


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A fines de la década del ‘50, deja de militar en el PS 
donde ocupaba un cargo en su Comité Ejecutivo, y se radica 
en el departamento de Paysandú, donde se desempeñará más 
de tres años como procurador, asesor de gremios y trabaja¬ 
dores. Instala su estudio jurídico en la sede de los sindicatos 
de Paycueros y Norteña, pero también asesora a gastronó¬ 
micos, remolacheros, trabajadores de la construcción, tex¬ 
tiles, etc. 

Participa en 1956 en la marcha organizada por los tra¬ 
badores arroceros desde La Charqueada, Treinta y Tres, 
hacia Montevideo, y en 1958 en Paysandú, en la movili¬ 
zación de los remolacheros que culmina con una larga huel¬ 
ga, debido a la cual es encarcelado en San Javier junto a 
otros militantes, por penetrar en las plantaciones. 

En 1959, con otros luchadores rurales funda la Union 
de Regadores y Destajistas de El Espinillar (URDE) en Sal¬ 
to, agrupando a todo el personal de campo de esa planta¬ 
ción cañera. 

Y. en 1961, en conjunto con casi el mismo grupo de mili¬ 
tantes rurales, funda la Unión de Trabajadores Azucareros 
de Artigas (UTAA). Las luchas y marchas a Montevideo de 
este sindicato toman notoriedad; son épocas de gran repre¬ 
sión, y cada vez que son decretadas medidas prontas de 
seguridad por conflictos en la capital, Sendig y.otros sindica¬ 
listas son encarcelados en Paysandú. (Los derechos civiles 
para con los luchadores sociales ya habían caducado mucho 
antes que lo fueran para toda la población). 

Por el año 1962, junto con algunos cañeros y un grupo 
de militantes del MAC (Movimiento de Apoyo Campesino) 
de La Teja, barrio de Montevideo, funda el movimiento ar¬ 
mado que después se llamará Movimiento de Liberación 
Nacional Tupamaros (MLN—T). 

En 1963 pasa a la clandestinidad debido a una expro¬ 
piación de armas en el Tiro Suizo, departamento de Colonia. 
Se mantiene prófugo pero militando dentro del país entre 
1963 y octubre de 1970, fecha en la cual es detenido. Se 
fuga del penal de Punta Carretas junto con 111 prisioneros 
en setiembre de 1971. 

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En setiembre de 1972, después de un tiroteo con la Ma¬ 
rina es herido de gravedad. Permanece en calidad de “rehén”, 
y aislado en distintos cuarteles de las Fuerzas Armadas, has¬ 
ta 1984 cuando es trasladado al penal de Libertad, desde 
donde es liberado en marzo de 1985. 

Raúl Sendic es padre de cinco hijos —Raúl Femando, 
Ramiro, Jorge Raúl, Alberto y Carolina— a quienes pudo 
escribir las cartas que se incluyen en esta edición, recién 
en la última etapa de su prisión. 



Marzo 31 de 1981 


Querido hijo Raúl- 

Recibí las cartas de Uds.,la última del 22 de Diciembre, 
con mucha alegría por las buenas noticias sobre los estudios. 
Al final, y tal como se dieron las cosas, creo que tu op¬ 
ción por Medicina fue la mejor. En una me hablabas de la 
Genética que, no menos que la Física Atómica, está dando 
grandes realizaciones prácticas. Yo creo que sí y que además 
tal vez resuelva viejos enigmas como el de la Evolución. La 
explicación de la evolución de una especie a otra, desde la 
bacteria al hombre, por Selección Natural, o sea por “lucha 
por la vida y supervivencia del más apto” nunca me “cabio”. 
A menos que la selección sea muy indulgente o un torneo 
muy amigable, no explica por qué los no seleccionados pue¬ 
den seguir jugando; los reptiles evolucionaron a aves pero 
siguen reptando; en una cucharada de tierra de cualquier 
suelo hay millones de bacterias, etc. 

En realidad, Evolución y Selección Natural van en senti¬ 
dos opuestos: la la. va de los seres nada simples a los más 
complejos, la 2a. o sea la “aptitud de supervivencia” al re¬ 
vés: los protozoos ya tienen más de 2.000 millones de años 
de vida como especie. Se comieron al último de los dino¬ 
saurios y al último mamut y si el planeta vuelve a ser inhós¬ 
pito como lo fue antes, ellos quedan solamente, en una 
auténtica Selección Natural. Además muchas especies —y el 
hombre no es la excepción— se defienden contra los factores 
selectivos —falta de alimentos, depredación— haciéndose 
más prolíferos; algunas procrean un millón para que sobrevi¬ 
va uno. Y otras simplemente se. extinguen sin intentar sal¬ 
tar a otra al verse amenazadas como sucedió con los dino¬ 
saurios (a éstos no se les dio por criar alas, por suerte). La 
única constatación de formación de variedades, no de espe¬ 
cies, es por aislamiento geográfico (islas, de uno y otro lado 
de los Andes, etc.) cuando las pequeñas mutaciones no 
pueden ser reducidas por sucesivos cruzamientos con la 
mayoría normal (como sucede cuando no hay aislamiento). 

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La Genética puede ser otro mecanismo donde muchos indi¬ 
viduos de una especie reciban un paquete de grandes muta¬ 
ciones que les permita formar otra especie más compleja 
aunque no necesariamente más apta para la supervivencia. 
Bueno Raúl, me gusta hablar de estos temas, como lo ha¬ 
cíamos en las visitas y sé que en Uds. tengo clientes seguros 
para discutirlos. Recibe un gran abrazo de 


Raúl 


Querido hijo Ramiro: 

La elección de una carrera que tendrías que hacer este 
año seguramente te será difícil al tener una base pareja 
y fuerte para todas las de Científica. En tren de explorar 
todas las posibilidades tendrías que interiorizarte también 
de las carreras nuevas con alguien que las practique. Todo el 
mundo sabe lo que hace un médico o un arquitecto,pero no 
es tan conocido lo que hace un programador de computado¬ 
ras (es sólo un ejemplo) y debe ser tremendamente compli¬ 
cado y exigir mucha inventiva. 

Por lo que yo sé, el tipo debe reducir todo a cifras o 
sea las probabilidades a coeficientes y las evaluaciones a 
Nos. como en las notas de la Escuela. Por. eso donde hay 
muchas variables como en Economía o ajedrez fallan por 
defectos de programación. También tendrías que explo¬ 
rarte vos mismo: “que' soy”, “que quiero ser”. Lo lo. o sea 
la autoubicación no es difícil, por esa facultad que tenemos 
después de la adolescencia de observamos críticamente, a 
veces demasiado críticamente. Una buena autovaloración 
debe evitar las comparaciones con otros, lo cual sí es di¬ 
fícil. “Que quiero ser” o “programación de conducta 
futura” es una de las últimas adquisiciones de esa Evolu¬ 
ción que hablábamos con Raulito y radica, como otras del 
mismo tipo, en el prefrontal. En tu caso un plan de vida, 
donde la profesión será más o menos importante, según 
la que elijas. También tenés que investigar tus aptitudes 
o vocaciones, que a veces se manifiestan tardíamente. Te- 

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nés el caso de tu tío Victoriano que recién a los 40 años 
descubrió que podía detectar agua subterránea paseándose 
con una vara. (Como en Walter también se dio, aunque no 
en Armando, conviene que prueben Ues., aunque sea sobre 
alguna cañería y a distintas edades). Ya que estás haciendo 
tantas lecturas te vuelvo a recomendar de hacer un fichero 
de datos, incluidos por ejemplo, nuevos descubrimientos 
que leas en revistas y diarios, etc. lo cual te ahorrará años- 
vida de lecturas repetidas. 

Sé que dentro de 20 años me vas a dar las gracias, pero 
yo igual no tengo apuro. Bueno Ramiro, me alegró mucho 
tu última carta. Mándame decir también como andás en de¬ 
porte y demás. Un saludo cariñoso para mamá y para tus 
tíos Ana María y Alberto. También para Patricia y Paula 
(me gustaría tener unas fotos de Uds. con ella, para ver lo 
cambiados que están). Y un fuerte abrazo para vos de 

Raúl Sendic 


Abril 30 de 1981 


Querido hijo Jorge: 

Recibí 2 cartas tuyas y veo que está muy adelantado 
en los estudios para tu edad. No me extrañé que te guste 
aviación como carrera porque tu tío, o sea mi hermano 
Victoriano, también era fanático por ella, y es aviador. En 
tu caso no sé si es como ingeniero o como piloto. Hace poco 
estaba leyendo en una revista de un ciclista que en 1879 
cruzó el Canal de la Mancha en un avión sin motor, con la 
hélice movida a pedal, que voló a 5 mts. de altura sobre el 
mar y haciendo unos 40 kms. por hora, tal vez menos que lo 
que lograría el ciclista en una carretera. El aparato, de 
menos de 100 kgs. de peso, tenía forma de avión, por lo 
demás, salvo las alas más largas. También leí uno que batió 
el record mundial, en 1978 en Nueva Zelandia, de vuelo 
en planeador, un avión sin hélice ni motor, con el que hizo 
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más de 1.000 kmis. £1 planeador fue remolcado hasta 1 00 
mts. de altura por un avión y después debió Seguir solo. 
Para 'avanzar tanto tiene que buscar las corrientes de aire 
verticales, de abajo a arriba, y en este caso las encontró 
junto a una montaña y se elevó a 8.000 mts. lo que le 
permitió hacer 1.000 kms. en suave declive, como en un 
tobogán, que es la única forma en que pueden avanzar sin 
hélice. 

Estos dos casos demuestran que en el vuelo lo funda¬ 
mental no es el impulso, ni la hélice, sino el torbellino que 
forma el aire al ser cortado por un sólido. Vos que jugás 
al fútbol habrás visto que si le pegás bien abajo a la pelota 
y ésta sale girando, mirada de atrás, de arriba a abajo, hace 
una curva brusca, elevándose. Esto es así porque el aire 
de arriba de la pelota es acelerado al ser arrastrado por la 
superficie de ella al girar hacia trás y el aire de abajo es retra¬ 
sado por la superficie que allí gira hacia adelante. Y así 
las corrientes de aire, en vez de encontrarse atrás de la pelo¬ 
ta, como sucede cuando no gira, se encuentran abajo, for¬ 
mando un torbellino que la empuja para arriba. (Un torbe¬ 
llino es simplemente el aire girando en espiral, enroscándose, 
como cuando arrollás un mapa o una alfombra). Con el 
ala de un avión sucede lo mismo, aunque no gira como la 
pelota. Si corta el aire en un ángulo tal que el borde de 
adelante quede un poco por encima de la horizontal, se 
forma también un torbellino abajo del ala aunque un poco 
más cerca del borde de atrás y a todo lo largo de ella.. Ese 
rollo de aire, que es tan largo como el ala y la empuja hacia 
arriba, es tan sólido como si hubiera una viga de hormigón 
allí y aguanta toneladas de peso. 

La hélice tiene 2 funciones. Por un lado, avanza en el 
aire por el mismo motivo que un tomillo avanza en la 
madera a cada vuelta que da. El aire no es tan sólido como 
la madera y cede un poco pero esto se compensa con creces 
por la velocidad de giro. Por otro lado, la hélice también 
forma torbellinos y da sustentación. En el helicóptero, con 
su hélice horizontal, debe ser la única sustentación, aunque 
no sé bien cdmo funciona éste. Todavía hay mucho para 

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investigar sobre las hélices (que la tienen todos los aviones, 
los a chorro dentro de los motores) ya que se diseñan por 
tanteo y sobre el vuelo en general. Bueno, Jorgito, creo que 
aún te faltan como 3 años para elegir carrera y creo que ade¬ 
más de ésta, te interiorices bien de otras, te sugiero, para 
tener más panorama en algo tan importante. Todavía te 
recuerdo cuando eras chico y me salías a recibir con una 
perrita muy retozona que teníamos, cada vez que volvía a 
casa y me cuesta pensar que ya estoy hablando de estas 
cosas contigo. Yo estoy bien. Recibe un fuerte abrazo de 

Raúl Sendic 


Querido hijo Albertito: 

Recibí tu carta y me gustaron tus dibujos, que son muy 
expresivos. Cuando terminen este año escríbanme dándome 
las notas detalladas por materia, sólo para tener una idea 
en cuáles tienen facilidad. En tu caso no sé que año estás 
cursando. No sé si habrás pensado en una carrera pero su¬ 
pongo que debe ser para piloto de naves espaciales o algo 
así, para no ser menos que Jorgito. A lo mejor en la próxi¬ 
ma les escribo sobre viajes espaciales. Dale un abrazo a 
mamá de mi parte y recibe otro tú,y un beso de 


Raúl Sendic 
Abril 30 de 1981 


Querida hija Carolina: 

Recibí tu carta, y antes una foto tuya, que me gustaron 
mucho. Encontré lindísimos dibujos, todo un poema. Cuan¬ 
do termines los cursos este año mándame decir cómo te 
fue. No sé si harás otro deporte además del patín. Este es de 
los más completos y si lo usas todos los días, como hacen 
algunos, debe ser mejor todavía. Me contabas del zoológico 


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y que te gusta ver los animales. Yo creo que éstos tienen una 
gran inteligencia, por lo menos en las cosas que les interesa a 
ellos, comparable a la del hombre, aunque éste se la niegue. 
Una vez yo estaba en el monte y tenía una olla tapada con 
7 u 8 pedazos de carne cocida adentro. En eso vino un zorro 
caminando como un perro doméstico, lentamente y en zig 
zag como hacen los perros cuando se acercan para que les 
hagas mimos. Se sentó a un metro de la olla pero de espal¬ 
das a ella y sin mirarla en ningún momento. Al ratito 
apareció otro zorro e hizo lo mismo, sentándose del otro 
lado de la olla. 

Me di vuelta para tomar un palo y en eso sentí que vola¬ 
ba la tapa. Cuando me volví ya iban corriendo hacia la espe¬ 
sura y no habían dejado ninguna presa. Me quedé sin comi¬ 
da y pensando que había una sola táctica para apoderarse 
de ella y ellos la habían planeado en el momento. Si hubie¬ 
ran atropellado desde el follaje yo hubiera llegado primero 
porque estaba más cerca. Decir que “el animal obra por 
instinto” no tiene sentido cuando intenta cosas nuevas ante 
situaciones nuevas, como en este caso. Sobre la agricultura 
que hacen las hormigas se han escrito libros enteros. Ellas 
hacen una gran excavación más o menos de un metro de 
diámetro bajo tierra y siembran unos pequeños hongos. Mi¬ 
rando el cultivo parece un felpudo de parejo que lo mantie¬ 
nen. Todo lo que acarrean no es para comer sino para abo¬ 
nar ese cultivo. Si sorprende su trabajo para el hormiguero, 
la conducta individual de una hormiga también muestra 
mucha inteligencia. Por ejemplo, para higienizarse consigue 
un insecto más pequeño que vive en el hormiguero que se 
llama cochinilla o algo así. Este la va lamiendo y la hormiga 
se recuesta sobre un lado y otro para que le limpie bien las 
patas. Cuando termina, saca un poco de comida de su estó¬ 
mago y se lo da en la boca al pequeño, como honesto pago 
de su trabajo. También hay insectos intrusos en el hormigue¬ 
ro que viven a costa de las hormigas y muestran gran imagi¬ 
nación. Hay una arañita que circula sin problemas con dos 
de sus ocho patas encima de la cabeza. Así tiene seis patas y 
dos antenas como las hormigas y hasta puede hacer la comu- 

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mcación de antena contra antena que hacen estas, aunque 
tal vez no entienda nada. Hay un escarabajo jque se cubre 
todo de barro menos la boca y se coloca contra una pared. 
Cuando viene una hormiga afanosa buscando un lugar para 
colocar un huevo que recién puso la reina, ve el hueco de la 
boca y lo coloca allí. El escarabajo lo traga y queda espe¬ 
rando otro. Bueno, Chiquita cuando puedan mándame ima 
foto de cuerpo entero para ver si estás muy grande. Dale a 
tu mamá,de mi parte,un saludo cariñoso y un gran beso 
para ti de 


Raúl Sendic 


Mayo 28 de 1981 


Querido hijo Ramiro: 

Te decía en la ultima, a propósito de la elección de una 
carrera que tenés que hacer este año, que mejor es hacer 
antes un plan de vida y resolver si la carrera ocupará en ella 
un lugar importante o será una mera ocupación para mante¬ 
nerte, porque todas no son igual de absorbentes. A mí me 
gusta leer sobre sociedades primitivas —tribus del Amazo¬ 
nas, etc.— para ver cómo es el “hombre natural”. Y en par¬ 
ticular, si este esfuerzo que hace el hombre moderno para 
prepararse, no es más que otra forma de ese maratonismo 
generalizado en que cada uno va corriendo y mirando para 
el costado para ser o tener algo más que los otros. La ver¬ 
dad es que no es así. Es sorprendente la sacrificada prepara¬ 
ción que realizan, por ejemplo, los adolescentes de la tribu 
xavante del Amazonas. Como la tribu se mantiene de la 
caza, con arco y flecha, del venado en un medio muy difí¬ 
cil, cada adolescente necesita años de entrenamiento para 


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llegar a ser cazador. Cuando lo han terminado salen por un 
mes a la selva con un instructor-examinador en un régimen 
muy riguroso que termina con una noche entera sumergidos 
hasta el cuello en uno de esos ríos llenos de pirañas. Las 
adolescentes son encerradas, por el mismo lapso, en una 
choza para esa instrucción final. Es evidente que lo que da 
fuerzas al adolescente xavante para tanto sacrificio es un 
“sueño de vida”: ser como esos cazadores-guerreros que 
realizan la proeza cotidiana de traer la caza que el Jefe de 
la tribu reparte entre todas las familias. No hay aquí compe¬ 
tencia sino emulación para alcanzar ese ideal. También 
sorprende la conducta que pueden inculcarles desde la 
adolescencia, empezando siempre por el “mantener la pala¬ 
bra dada” (que se da también en los hombres de campo). 
Una evangelizadora que fue a vivir con los Jíbaros encontró 
que en el aspecto moral no necesitaba agregar nada; las mu¬ 
jeres viejas, que allí reciben obediencia absoluta, se encargan 
de golpear las cabezas de uno contra la del otro de los ado¬ 
lescentes que se apartan de las normas estrictas del cortejo: 
“no es así como se hacen las cosas”. Son civilizaciones anti¬ 
quísimas en las que cada cual sabe su ubicación. Viejos, jó¬ 
venes, mujeres, sin necesidad de ir al psiquiatra, y tienen una 
conducta marcada. Es en lo tecnológico que esas socieda¬ 
des pasan de un estado primitivo a uno de acumulación téc¬ 
nica; si ésta se interrumpe como estuvo sucediendo durante 
unos 4.000 años (antes de aparecer la escritura universal, 
etc.), pueden volver al estado primitivo. Esto pasó con los 
Mayas, por ejemplo, que ni memoria tienen ni atisbos mues¬ 
tran de los conocimientos arquitectónicos, matemáticos y 
astronómicos que tuvieron en el pasado. (Así cualquier 
tribu de América pudo ser la protagonista de las grandes 
civilizaciones preincaicas. Hay una en el Amazonas que se 
supone que son incas). Pero las normas de convivencia 
no se pierden, como las técnicas ; porque se practican todos 
los días. En los Charrúas también se daban esas caracterís¬ 
ticas: una grande y paciente preparación de cada individuo, 
tal vez comparable a la de los Samurais, unida a una gran 
conducta. Los sacerdotes de Buenos Aires quedaron impre- 

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sionados cuando quisieron rescatar a un joven español 
criado en sus tolderías, que los visitó, cuando éste se negó 
porque había “dado la palabra” de volver, educación que 
según ellos no lograban en sus colegios. También narraron, 
personas criadas en las tolderías,que nunca vieron una pelea 
con armas entre ellos (a lo sumo usaban los puños). Por otra 
parte, el dominio del caballo hasta el punto que un flechero 
podía ir enancado hacia atrás (de espaldas al jinete) en una 
posición privegiada que ni los romanos ni los grandes jine¬ 
tes de las estepas lograron, así como el uso de las boleado¬ 
ras, implican años de preparación. Viendo la foto de una 
asamblea Xavante, todos en cuclillas y pensativos en un 
gran círculo, uno se hace la idea de cómo eran las asambleas 
cotidianas que hacían los Charrúas al anochecer para decidñ 
lo que harían al día siguiente. Cada hombre una potencia 
en todo sentido; así se explica que hayan resistido 300 años 
a los españoles. Tal vez detrás de tanto esfuerzo para autoe- 
laborarse no haya solamente un “sueño de vida” cualquiera, 
sino uno para ser más útil al grupo, en este caso la tribu. En 
realidad este fanático sacrificio por el grupo —que se siente 
instintivamente como una segunda piel—, es tan natural 
que se encuentra hasta en los animales. Por ejemplo, un mo¬ 
no jibón, cuando su manada es perseguida por un enemigo 
superior, se rezaga y muere para entretenerlo mientras los 
otros buscan refugio. Los ejemplos de sacrificios humanos 
por la sociedad son bien conocidos. En resumen, se dan 
juntos, el plan de vida persiguiendo una imagen ideal de lo 
que le gustaría ser, que incluye un ideal de comportamiento, 
el gran esfuerzo de preparación seguido por apasionantes 
y cotidianos éxitos como cazador y una conducta estricta. 
¿Y qué tienen que ver todas estas historias de indios con la 
elección de una carrera que tenés que hacer este año? 
Ah sí, que al final de ella, como el gran cazador Xavante, 
como el Charrúa, como el Samurai podrás decirte: “Heme 
aquí, he pasado años de tediosos estudios para ser diez 
veces más útil a la Sociedad y en ese esfuerzo me he mejora¬ 
do a mi mismo”. Bueno Ramiro, recibí una foto de uste¬ 
des y veo que están muy bien físicamente todos, Raúl un 
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poco más gordo y lindísimas las sobrinas que se echaron. Yo 
les escribo seguido ahora,pero ustedes, cuando tengan tiem¬ 
po, igual me llevan muchas cartas de ventaja, pero con deta¬ 
lles de actividades y estudios. Dale un cariñoso saludo a 
mamá, a tus tíos y sobrinas, y un gran abrazo para ti de 

Raúl Sendic 


Mayo 28 de 1981 

Querido hijo Raúl: 

En “la de indios” que le cuento a Ramiro en la otra, le 
hablo de la conducta que pueden lograr en las tribus, tal 
vez mejor que la alcanzada en sociedades más avanzadas, 
pero hay que reconocer qué en estas últimas es mucho más 
difícil. Renán decía que los Mandamientos de todas las reli¬ 
giones podían resumirse en el “Imperativo Categórico de 
Kant”, que dice más o menos: “haz sólo aquello que quieras 
que hagan los demás” (o textual: “obra como si la máxima 
de tu acción fuera a convertirse en norma universal”). 

En realidad es la primera fórmula que surge espontánea¬ 
mente en cualquier lado que se haga un plan de conviven¬ 
cia —sobre Mandamientos no hay mucho que inventar— y 
resuelve la mayoría de los problemas. Pero no todos, ya que 
porque uno o varios hayan resuelto ajustarse a una norma 
no quiere decir que lo haga todo el mundo. Supongamos 
que se hace una sociedad entre horticultores y ganaderos en 
un campo sin alambrados divisorios. Basta con que uno no 
tenga sujetos los animales para que la sociedad se tome im¬ 
posible. Y hay muchos problemas de otro tipo que parecen 
insolubles dentro de las normas estrictas. La mayoría de 
ellos se plantea por la educación que recibe el hombre en 
su medio y puede cambiar con ésta. Pero hay otros reacios 
a todo tipo de educación. Para entender cómo pueda suce¬ 
der esto, tal vez convenga dividir el cerebro humano de 
acuerdo a su antigüedad en la Evolución: hay una parte 

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arcaica en la base del cerebro con muy pocas variantes 
respecto al resto de los mamíferos, y hay una parte moderna 
que podemos ubicar en el lóbulo prefrontal aproximada¬ 
mente. La naturaleza —por lo menos en los animales- 
muestra mucho menos interés en los individuos y en la con¬ 
vivencia armónica entre ellos, que en lo que es para ella 
el objetivo supremo: la perpetuación de la especie. En 
muchas de ellas incluso —si no los necesita para el cuidado 
de la cría— trata de desembarazarse lo más rápido posible 
de los individuos después de la reproducción. Para ésta puso 
en la parte arcaica del cerebro humano a la pareja unida por 
el amor, para asegurar la protección de un “cachorro” que 
nace más desvalido que el de los demás mamíferos. Pero 
además agregó una no muy coherente y armónica atrac¬ 
ción genérica, tal vez para asegurar la procreación indiscri¬ 
minada para una especie que en el pasado fue diezmada 
periódicamente y siempre amenazada de extinción (por las 
epidemias —microbios y parásitos— aún hoy causa principal 
de muerte en Africa). La agresividad, que es el segundo pro¬ 
blema que ha puesto en zozobra a todos los intentos de 
normar la convivencia, también se ubica en la base del cere¬ 
bro. Implantando un microelectrodo en el hipocampo (o en 
la amígdala cérebral en los animales), se lógrala típica reac¬ 
ción agresiva, —necesidad imperiosa de hacer daño a otro 
o romper algo— igual que la que se da normalmente ante 
un ataque exterior o espontáneamente en algunos, neuró¬ 
ticos o no; tal vez también tuvo un rol en la vida peligrosa 
de antaño. (En la civilización, agresividad no es siempre 
violencia, puede tomar formas más sutiles e indirectas como 
la del granjero omiso). Quiere decir que el exceso de una 
sustancia allí con el mismo efecto estimulante que el elec¬ 
trodo puede determinar que un individuo sea insociable, sin 
que él pueda hacer nada. Y uno tampocoj salvo sustituir 
el punto de partida de puros tipos armónicos por otro más 
realista, donde se asume también que hay que adaptar forza¬ 
damente a la convivencia, a tendencias innatas creadas para 
otra cosa. Pero tampoco hay lugar para condenas morales 
indiscriminadas o trato violento: un aporte del siglo XX en 

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esto es ver los trastornos orgánicos que hay detrás de muchos 
“malos”. Desde luego, que hay una fuerte contrapartida 
para estas tendencias —la solidaridad humana, la defensa 
del grupo, la capacidad de hacer planes de convivencia, 
etc.— , pero el gran aporte del prefrontal es el concepto 
de justicia, o sea una forma objetiva de ver lo que es equita¬ 
tivo. Piaget, el famoso psicólogo de niños suizo, luego de 
hacer encuestas entre miles de escolares, llegó a la compro¬ 
bación que a partir de los 11 años y en el transcurso de. la 
adolescencia, aflora en ellos un criterio propio e innato de 
justicia, lo cual se refleja en su actitud general en los juegos 
y demás. Desde luego que tomando a la justicia como 
pauta, volvemos a las normas generales del principio —por¬ 
que son justas— pero ya se hacen más flexibles (ahora ta¬ 
ngido es la justicia que preside cada acto). Y así permite 
resolver tas problemas difíciles siendo justiciero y justo 
según el caso: “ ¿es justo que le diga la verdad a ese enfermo 
de cáncer por el prurito de no mentir?”, “¿es justo que des¬ 
truya a esa pareja o engañe a la mía?” etc. etc. Además, 
teniendo un concepto objetivo de equidad donde no cabe 
el exceso, uno puede darse a sí mismo lo que corresponde, 
sin martirizarse con autoimposiciones injustas. Tal vez la 
descompresión de la mujer y el vuelco de su energía en 
profesiones, y deportes, otro aporte del siglo XX, vino por 
este mirar lo que es justo para sí. Claro que la lucha entre 
la base del cerebro y su cúspide no siempre es favorable a 
ésta. Además cualquier déficit mental por mala alimentación 
o lo que sea, la desequilibra en perjuicio del prefrontal, si 
nos guiamos por otras cualidades superiores que también 
pierden más que las básicas. En las tribus, como en cualquier 
grupo pequeño, y más que en el hombre anónimo de la ciu¬ 
dad, tal vez obre la amenaza de la “desconsideración del 
grupo” como dicen tas psicólogos, para tas infractores de 
normas. Pero tal vez influya más —y esto también en el 
hombre moderno—, esa imagen que tiene cada uno de lo que 
le gustaría ser (como en tu caso, como has tomado la medi¬ 
cina) y que incluye el comportamiento, porque el individuo 
se vigila a sí mismo en cada acto para ver si ajusta a su ima- 


21 



gen ideal. Bueno Raúl, cuando puedas escribirme, otra de¬ 
tallada como las últimas y diciéndome cómo te fue en 
Anatomía. Recibe un fuerte abrazo de 


Raúl Sendic 


Junio 11 de 1981 


Queridos hijos Jorge y Alberto: 

En las vacaciones háganme otra carta detallada sobre 
actividades y otras cosas, así me hago una idea de cómo son 
ahora. Si bien todos los hijos repiten un poco a sus padres, 
hay que ver que nosotros hemos tenido una infancia muy 
distinta. Yo a los 10 años no había visto nunca un pueblo, 
porque me crié en un lugar muy apartado del campo, y 
ustedes a esa edad ya conocían mucho mundo y habían 
pasado grandes peripecias. Pero por lo que me dicen ahora 
están bien, por suerte, y gracias también a mamá, a la que yo 
le tengo mucha fe. Por lo menos en algo nos parecemos con 
Jorge: yo a su edad también dedicaba todos los ratos libres 
a jugar al fútbol y era muy afecto a tener amigos. Por mi 
parte tengo poco para contarles, salvo algunas lecturas que 
hago. Hace poco leí un libro sobre “Platos voladores”. Es 
müy difícil hacerse una idea si éstos existen o no, porque 
hay muchos testigos “interesados”. Casi más extraño que 
los platos en sí, es el empeño que pone mucha gente para 
que sean reales; será esa atracción natural hacia el misterio 
que tenemos todos. En este libro, al lado de los testimonios 
que parecen claras mistificaciones, hay otros que te hacen 
dudar, como algunos en que un radar y varios aviones cap¬ 
tan y ven el mismo objeto. Seguro que ustedes conocerán 
más casos que yo y tendrán un panorama mejor. En gene¬ 
ral en estas cosas científicas yo prefiero decir humildemen¬ 
te “no sé” que apostar pedantemente a que “no es” (aunque 
ambos se escriban parecido): no hay por qué tomar posi¬ 
ción si no se tienen elementos y las apuestas están bien para 


22 



las carreras. Lo que más me ha impresionado en éste y otros 
libros que he leído sobre el tema* son los textos hindúes 
de hace más de 2.000 años, que transcriben, sobre visitan¬ 
tes espaciales. En uno se narra de hombres que llegaron en 
una aeronave a un pueblo de la India antigua. Al poco tiem¬ 
po se pelearon entre ellos y algunos se fueron y fundaron 
otro pueblo. Siguió la discordia y un día el jefe del primer 
grupo subió a la nave y arrojó sobre el otro pueblo “un ra¬ 
yo” que encegueció a todos los que lo miraron y “levantó 
una nube hasta las estrellas”, destruyéndolo por completo. 
Y los que entraron después a sus calles abandonadas tam¬ 
bién murieron “porque el polvo estaba envenenando”. El 
jefe del primer grupo se encerró por un tiempo en su casa 
sin querer hablar con nadie y después partiron para siempre 
en la nave. Hace 50 años esto de una bomba que encegue¬ 
ce y deja veneno en el suelo hubiera parecido una fantasía 
más, pero ahora que se conocen los efectos de la bomba 
atómica (luz que enceguece al punto que los pilotos que la 
llevan tienen un ojo tapado por si quedan ciegos del otro, el 
“hongo atómico” y la radioactividad que queda en el suelo), 
las coincidencias son asombrosas. Una objeción que se hace 
contra los platos voladores es que a medida que se avanza en 
la exploración del sistema solar se va viendo que en otros 
planetas es muy difícil que haya vida. Mercurio y Venus 
tienen temperaturas mayores a los 300 grados. Marte no 
muestra nada y ya es muy frío y los demás tienen tempera¬ 
turas por debajo de los 100 grados bajo cero. Y las estre¬ 
llas más cercanas, con sus respectivos planetas, están a varios 
años-luz de la tierra. La objeción es: ¿Pueden hombres co¬ 
mo nosotros, es decir que vivan alrededor de 100 años como 
máximo, viajar desde una distancia tal que la luz demora 
por ejemplo 1.000 años para llegar hasta aquí? Aunque 
parezca mentira la respuesta científica para ambas pregun¬ 
tas es “sí”. Einstein demostró que si una nave se acelera en 
el espacio hasta velocidades próximas a la de la luz, el tiem¬ 
po se hace más lento para ella, hasta el punto que 1.000 
años en la Tierra puede equivaler a 1 año o menos para los 
viajeros. Tal vez ustedes hayan leído sobre la “Paradoja de, 

23 



los gemelos” de Einstein: 2 hermanos gemelos o sea de la 
misma edad, si uno viaja a esas velocidades y el otro queda 
en la Tierra, el viajero espacial puede encontrar al volver que 
el otro tiene 80 años de edad mientras que él no tiene más 
que 20. Incluso dio una fórmula para calcular los años en el 
vehículo a cada velocidad: se multiplican los años en la Tie¬ 
rra, por ejemplo 1.000, por la raíz cuadrada de uno menos 
la velocidad del vehículo al cuadrado dividido por el cua¬ 
drado de la velocidad de la luz. Esta teoría ha sido compro¬ 
bada en una experiencia realizada hace poco: 2 relojes ató¬ 
micos (que son los más exactos que existen), uno en un sa¬ 
télite que giró alrededor de la Tierra y el otro en ésta, 
dieron al final una diferencia: el reloj viajero atrasó. En otra 
experiencia, esta vez con un avión que circunvaló la Tierra, 
lo mismo. ¿Y que' pasa en el organismo del hombre viajero 
para que 1.000 años lo envejezcan sólo en 1? Para entender¬ 
lo podemos ver lo que pasa con el reloj atómico. Este con¬ 
siste en un átomo que vibra (o sea,hace un movimiento de 
vaivén como un péndulo) y a cada una de estas oscilaciones 
emite un impulso eléctrico que es registrado en un contador 
de impulsos. Y por ejemplo, mientras el reloj de la tierra 
hace 9 vaivenes el viajero da solo 1 en el mismo tiempo. (En 
el reloj real las oscilaciones son alrededor de 9 mil millo¬ 
nes por segundo, por eso es tan exacto). Y como el orga¬ 
nismo humano está compuesto por átomos, todos los movi¬ 
mientos de los átomos, no sólo a vibración, y todas las fun¬ 
ciones del organismo se enlentecen en la misma proporción 
y por lo tanto,se envejece también proporcionalmente me¬ 
nos. Una digestión te puede llevar 30 años, por ejemplo, o 
dormirías 50 años de corrido, etc. ¿Pero podría una nave en 
el espacio llegar a esas fantásticas velocidades de casi 300.000 
kms. por segundo? Lo máximo que se ha conseguido hasta 
ahora son unos 11 kms. por segundo (que es lo que se nece¬ 
sita para escapar a la atracción terrestre). Sin embargo, es 
posible: una velocidad tal que más de 1.000 años se trans¬ 
formen en 1. Ya se ha conseguido en los Aceleradores de 
Partículas de varios países, donde los electrones han llega¬ 
do a casi la velocidad de la luz, al 99*99999 por ciento de 
24 



ella. (A esa velocidad, pueden sacar la cuenta con la fórmu¬ 
la, creo que 1.000 años equivalen a menos de 6 meses). Y 
además, tal aceleración no sólo se logra para partículas mi¬ 
croscópicas: los quáseres y galaxias lejanas también se alejan 
de nosotros a esas velocidades. Volviendo a los viajeros que 
vienen de un planeta que está a 1.000 años-luz, tardarían, 
para nosotros, unos 1.100 años en llegar (porque vienen a 
una velocidad un poco menor que la de la luz) pero para 
ellos, si 1.000 años equivalen a 1, tardarán y envejecerán 
poco más de 1 año. Y en el caso de los supuestos visitantes 
de la India antigua podrían hacer lo mismo: salir al espacio 
exterior y acelerar la nave a esas velocidades e ir bajando 
por ejemplo,cada 1.000 años a la Tierra (para ellos 1 año). 
(En la Edad Media con el riesgo de pasar desapercibidos en¬ 
tre tantas hadas, dragones voladores y brujas con escobas, 
revoloteando por allí). Y desde luego,cabe imaginar un ve¬ 
hículo construido por el hombre actual que hiciera un viaje 
al futuro similar. Pero después no podría remontar el tiem¬ 
po; como el gemelo viajero encontraría a la humanidad 
envejecida, al volver. Como ven, hay cosas en la ciencia que 
son más apasionantes y sorprendentes que cualquier ficción. 
Los grandes aventureros de nuestra época son los científi¬ 
cos que descubren leyes ocultas de la Física como éstas, 
o inventan un nuevo plástico, o un medicamento que salva 
miles de vidas, o un nuevo motor que hace progresar la 
aeronáutica. Y los técnicos, que pueden transformar el 
nitrógeno del aire en fertilizante, o programar una computa¬ 
dora para que coordine millones de comunicaciones telefó¬ 
nicas, o salvar una vida en la sala de operaciones, son los 
magos de nuestro tiempo. Por eso es tan importante la 
elección de una profesión, porque uno mismo —con su pro¬ 
pio esfuerzo— puede hacerse 10, 50 ó 1.000 veces más 
útil y necesario para la Sociedad, que si no estudiara nada. 
Desde luego que hay que elegir algo para lo cual se tenga 
capacidad y además que le guste (como ahora la aviación 
a Jorge), porque ese deseo es el que le permite hacer el 
gran esfuerzo. Y las capacidades y las vocaciones, aunque 
estén dentro de uno desde el nacimiento —pueden apare-' 

25 



cer a distintas edades: 10, 12, 18 años. El mismo Alberto 
Einstein es un ejemplo —aunque un poco exagerado, hay 
'que reconocerlo— de esta aparición tardía de vocación y 
capacidades. Cuando tenía 4 años de edad su madre le 
^escribía a una amiga: no sé que hacer con Albertito, no me 
aprende nada”. A los 2 años no había aprendido a hablar. 
Cuando tenía la edad que Jorge tiene ahora, no lo aguan¬ 
taron más en la Escuela. La orden de expulsión decía : 
porque “su presencia en la clase incomoda y perjudica a los 
otros estudiantes”; 11 años después exponía la Teoría de la 
Relatividad que incluye la relatividad del tiempo, de la cual 
les hablo más arriba. Bueno, me despido con un fuerte abra¬ 
zo para mamá y otro para ustedes y un beso de 


Raúl Sendic 


Julio 9 de' 1981 


Querido hijo Ramiro: 

Recibí tus cartas del 8 de marzo y 10 de mayo. Respec¬ 
to a la Agronomía que me consultabas como posible carrera 
para estudiar, habrás visto en ese libro que consultaste que 
puede dividirse en investigación y asesoramieñto. La prime¬ 
ra, a través de pruebas con diferentes cultivos y suelos en 
campos experimentales, en general al servicio del Estado. 
Empieza por sembrar una semilla que se quiere probar en 
ese tipo dé suelo por diferentes métodos de siembra y con 
distintos tratamientos, fertilizantes y demás, y luego se com¬ 
prueba por la cosecha cuál método rinde más, para recomen¬ 
dar a los productores de la zona. O cruzar más o menos al 
azar distintas variedades y analizar el fruto que dan, tarea 
muy paciente porque hay que realizar miles de cruzas y 
esperar que crezcan para sacar .algún híbrido interesante. 
También el análisis en laboratorio de suelos por diferentes 
pruebas que dan capacidad de humedad y de dar nutrien¬ 
tes a la planta, acidez o alcalinidad y demás,y también de 

26 



plagas agrícolas, etc. En asesoramiento está todo lo que 
viste en el libro, razas, cítricos, etc. En general.—no siendo 
para cultivos complicados— es raro que los productores pi¬ 
dan asesoramiento espontáneamente al agrónomo. La Agro¬ 
nomía ha quedado muy rezagada respecto a otras ciencias 
que han tenido un avance formidable en los últimos años. 
Para dar una idea: está como la Medicina a principios de 
siglo. Si bien el médico tenía un panorama mejor de lo que 
pasaba en el organismo, la verdad es que el curandero o 
cualquier vieja casi podían competir con él en la cura del 
enfermo. Y en el campo pasa igual: el agrónomo le puede 
decir, rebautizados con términos técnicos, los problemas 
que tiene el campo a través del análisis, pero el otro ya lo 
sabe por la práctica de todos los días. Es decir, no hay entre 
el agrónomo y el productor esa diferencia abismal de 
conocimientos y recursos que se da, por ejemplo, entre un 
técnico electrónico y uno que no lo es, o entre un médico 
actual y un curandero. Si bien es cierto que hace unos 40 
años se produjo la Transformación Industrial en el agro, ella 
no fue, como en la manufactura un siglo y pico antes, con 
técnicos del propio sector: el salto que pegó entonces la 
producción agrícola se agribuye en 2/3 partes al aporte 
de la Química (fertilizantes, plaguicidas, herbicidas, vacu¬ 
nas, etc.) y 1/3 a la maquinaria. Por ejemplo, 2 litros de 
matayuyos hace el trabajo de 7 hombres con azada en 7 
años, un tractor 10 veces lo que una yunta de bueyes. Y 
así, en un país desarrollado típico actual, por cada 6 perso¬ 
nas que trabajan en el agro hay 7 que trabajan para el agro 
en la industria que lo provee de esos elementos y 11 más 
que trabajan en la industria que precisa su producción 
(frigoríficos, aceiteras, textiles, etc.)~Y én su comercializa¬ 
ción. Pero en técnicos la desproporción es aún mayor. 
Por ejemplo, una sola empresa internacional de elaboración 
de aceites vegetales —industria ahora en auge (lo hacen 
hasta del maíz)— tiene 500 técnicos universitarios en in¬ 
vestigación. Cierto que la llamada “Revolución Verde" 
sí fue hecha por los agrónomos por ese método cachaciento 
de cruzar variedades y se lograron híbridos mejores como el 

27 



famoso maíz “Opaco 2”. Pero los. insectos se dieron cuenta 
antes que mucha gente de sus ventajas —más valor proteí- 
nico, cáscara más blanda— y ya no se pueden sembrar esas 
variedades sin gran gasto de los insecticidas hechos por los 
químicos. Menos espectacular pero más efectivos son los 
híbridos logrados por diversas Estaciones Experimentales 
locales, de forrajeras y demás, adaptados a la zona. Tal vez 
echando una ojeada al funcionamiento del mercado de 
trabajo para técnicos en el mundo, se vea el por qué del 
retraso de la Agronomía y el gran auge de conocimientos 
en otras profesiones. Por ejemplo, una empresa de pro¬ 
ductos químicos, la Dupont, tiene 4.000 técnicos universi¬ 
tarios en investigación y registra de 600 a 700 patentes de 
invención por año. Cualquiera que fabrique, por ejemplo 
“freón” (líquido para heladeras) o “teflón” para recubrir 
sartenes, etc., tiene que pagarle un“royalty”de alrededor de 
10 por ciento a la Dupont que los patentó, suma fabulosa 
con la cual puede pagarle el sueldo a los 400 técnicos y 
sigue la investigación. Y cualquier empresa química de cual¬ 
quier lado, para poder competir con ella, tiene que hacer lo 
mismo, por lo menos en cuanto a número de técnicos y 
laboratorios y de hecho hay muchas así. Y en la Electró¬ 
nica y otros sectores dinámicos se repite este panorama. 
Desde luego que si semejante montaña de materia gris e 
instrumental se dedicara al estudio de suelos y cultivos la 
Agronomía estaría mucho más avanzada, pero no hay ni 
comparación, no dan rendimientos tan rápido. Claro que, 
precisamente por este atraso general de la Agronomía hay 
un gran campo para la investigación, que a vos te gustaba. 
Como ya se han hecho ensayos de semillas híbridas por in¬ 
serción directa de genes en cromosomas en algunos labora^ 
torios, tal vez la cruza en campos experimentales no sea 
necesaria en un futuro, y no sé si ese importante trabajo 
genético es para agrónomos (tendrías que averiguar). Pero 
el suelo y sus habitantes son de por sí un motivo apasionan¬ 
te de investigación y a lo mejor te hablo de esto en otra carta. 
Se dice a menudo que el Sol es una “sopa de iones”; la 
Tierra también lo es, sólo que más espesa. Si a eso se le 

28 



agrega que en un puñado de tierra superficial hay millones 
de bacterias, cientos de miles de otros protozoos, miles 
de hongos actinomicetos (microscópicos) y cientos de nema- 
todos y otros animales minúsculos, te podés imaginar el 
fantástico e imprevisible laboratorio que es 1 . Por otro ladcv 
te habrás dado cuenta por lo anterior, que se puede hacer 
tanto o más por el agro desde la Química o desde la Inge¬ 
niería Mecánica, que desde la Agronomía. La primera 
sobre todo, que siempre tiene más perspectivas acá, cada 
día invade más a otras industrias, sea fabricando pastillas 
de silicio para la Electrónica, plásticos para autos, calzados, 
vestidos o aislantes para la construcción y todo lo que te 
ejemplifiqué para el agro. Y con especializaciones de gran 
aplicación aquí como procesamiento y conservación de ali¬ 
mentos (y los alimentos conservados cada día se usan más) 
como hizo tu prima a la cual te sugiero que vuelvas a con¬ 
sultar. También que te asesores de todo lo que te dijo con 
agrónomos y otros ingenieros sobre otras carreras y con 
tu tío Alberto que siempre te podrá dar un buen consejo. 
Bueno Ramiro, gracias por los deseos para el cumpleaños; 
te escribí una sobre indios en mayo. Podés contarme si 
tenés novia y esas cosas si querés, mirá que sin mi consen¬ 
timiento no hay casorio. Un fuerte abrazo de 


Raúl Sendic 


Querido hijo Raúl: 

Recibí tus cartas del 8 de marzo y 10 de mayo y te 
agradezco mucho que me des en ellas tanto aliento. Te 
escribí una a fin de mayo. Tu exposición sobre Genética 
no sólo es muy coherente, ya que está en la línea de la ma¬ 
yoría de los autores, sino que también contiene cosas que a 
mí al menos me parecen muy buenas y originales, como la 
diferenciación del comportamiento evolutivo entre seres 
primitivos y desarrollados. La verdad que tomando a los 
más desarrollados, o sea los mamíferos, parece que Evolu- 

29 



cion y Selección Natural corren en el mismo sentido. De 
los primitivos mamíferos que aparecieron hace unos 130 
millones de años no queda ninguno, hasta el punto que 
nuestra modesta “comadreja” americana, que recién está 
cumpliendo unos 50 millones de años, se considera un 
“fósil viviente”, tal vez el más antiguo de los mamíferos 
supervivientes. En cambio, no sólo de los protozoos exis¬ 
ten muchos “fósiles vivientes”; hay algunos yacimientos 
marinos viejísimos en Australia y otros lados, de unos 
700 millones de años, con esponjas, estrellas de mar, etc., 
donde casi la mitad existe todavía (el porcentaje general de 
supervivencia es mucho menor: de 2.000 millones de espe¬ 
cies que existieron quedan unos 2 millones). En realidad, 
muchos de ellos como los hongos o esponjas, más que indi¬ 
viduos pueden considerarse colonias de protozoarios. Aún 
hoy algunos hongos minúsculos tienen un tallo con un 
receptáculo para la semilla en la punta. A veces las amibas 
que lo componen se bajan, retozan un poco, se dividen, y 
luego vuelven a trepar y formar el tallo sin preocuparse 
siquiera de hacerlo en el mismo orden, Esto está diciendo 
algo sobre el origen de los pluricelulares. Tal vez en otra te 
haga un planteo más completo sobre adaptación, etc.; 
ahora te quiero mostrar la misma cuestión desde otro 
ángulo: los mamíferos tienen una cadena da genes 2.700 
veces más larga que la de las bacterias. O sea que cada evo¬ 
lución hacia especies superiores significa la incorporación 
de miles de genes. Y ninguna de las fuentes de mutación 
tradicionales, radiación y compuestos químicos, provoca 
la incorporación de genes. La única inserción de genes es 
la de los virus y son los propios de ellos. Por eso te decía 
de distinguir mutaciones evolutivas de las micromutaciones 
tradicionales, que dan variedad dentro de la especie pero 
nunca pulmón por branquia o ala por pata (o además de 
pata). Lo que me decías de Fisiología, que la asimilás mejor 
razonando, es una prueba de cómo funciona la memoria 
en los estudios. Si se consiguen estructurar las cosas en un 
sistema después recordás mejor. Como ser, te dan 20 cifras 
si las podés organizar por algo como su separación regular 
30 



las podés recordar, si no, nó. Y eri materias como Fisiolo¬ 
gía es más fácil encajar lo nuevo en un sistema viejo: el fun¬ 
cionamiento general de esos órganos. En experimentos con 
electromiógrafo, que registra el pensamiento separado de 
sensaciones y demás, se le dan al tipo cosas con sentido y 
se registra un pensamiento de 40 segundos, por ejemplo: 
está estructurando el material en un sistema antes de archi¬ 
varlo en la “memoria a largo plazo”. Si se le dan cosas sin' 
sentido, 5 segundos: no hay estructuración posible, tal vez 
no pase de la “memoria inmediata”, no recordará. A lo 
mejor al resumir en apuntes, aunque después se tiren (como 
creo que me dijiste que hacías) hay más estructuración por¬ 
que detenés lo bastante para hacerla. Y si no los tirás,como 
en las lecturas esporádicas que no se repasan, tenés 2 memo¬ 
rias a largo plazo en vez de una. La operación de recordar 
da mucho menos tiempo en ese aparato, que detecta peque¬ 
ños movimientos en los músculos del habla en personas que 
tienen “pensamiento sub-vocal” (no sé si son todos). 
Bueno Raúl, sé del enorme esfuerzo que estás haciendo 
en estos días para los exámenes y espero que te vaya en con¬ 
sonancia. Dale un cariñoso saludo a mamá, a tus tíos y so¬ 
brinos y para vos, feliz cumpleaños también, y un gran 
abrazo de 


Raúl Sendic 


Julio 23 de 1981 


Querido hijo Ramiro: 

Por la última foto que tengo de ustedes me parece que 
has crecido más todavía,* me gustaría saber si ya pasaste el 
1‘80 y si has hecho algún tiempo interesante en pista. Me 
alegro que estés haciendo ese curso de Historia que debe 
ser super interesante. Te decía en la anterior, respecto a 
Agronomía, que si bien te da un título relativamente pobre, 
ofrece gran campo para la investigación. Los dos compo- 


31 



nentes básicos de un suelo cultivable son la arcilla y el hu¬ 
mus y de ninguno de los dos se sabe bien el origen. Las 
arcillas provienen de las piedras que en su lento desgaste 
generan primero la arena y luego, cuando por disgregación 
el grano se hace de menos de 2 mieras, aparece la arcilla. 
Pero la arena todavía tiene la misma composición química 
que la piedra y 'no alimenta a la planta. Y si se la pulveriza 
en un mortero hasta menos de 2 mieras tendremos un talco 
igual, en composición, a la piedra y a la arena, pero no la 
sustancia pegajosa, dilatable y cargada eléctricamente en su 
superficie que es la arcilla. Es decir que en el laboratorio 
del suelo, y cuando llega a ese tamaño, hay una transforma¬ 
ción química y surgen los silicatos y aluminatos capaces de 
fijar otros iones en su superficie, los cuales son tomados de 
allí por las raíces. El humus también necesita más investiga¬ 
ción: es la parte de los restos vegetales (raíces, tallos secos, 
etc.) que luego de sufrir una transformación química se 
hace resistente a la descomposición por microorganismos; 
no se sabe por qué, ya que la mayor parte del vegetal seco 
es descompuesto totalmente. No se puede producir en un 
laboratorio porque contiene también restos microbianos 
y además es diferente para distintos suelos. Es como un al¬ 
quitrán que da el color negro a la tierra y se fija sobre los 
granos de arcilla desde donde también alimenta a la planta 
especialmente con nitrógeno. En general, sobre técnicas de 
cultivo y fertilización, hay una gran experiencia acumulada 
que se puede aprender pero hay también muchos puntos 
oscuros a investigar en esas técnicas. 

Por ejemplo, el fósforo (que siempre hay que reponer 
porque se va del suelo en los granos cosechados, carnes 
y huesos que no vuelven al campo, etc.), se sabe que no hay 
que echar mucho de una vez porque desaparece, no se sabe 
por qué,aunque teorías no faltan, y vuelve a aparecer 
luego lentamente cuando el cultivo ya no está. Todo esto 
hace también que la tierra sea distinta a cualquier otro me¬ 
dio de producción ya que es capaz de reconstruirse a si 
misma; aún los suelos arados durante 2.000 años, como 
algunos de Europa, siguen produciendo si los dejan recons¬ 
tituirse. Claro que cuando desaparece la cubierta de tierra 
32 



no hay más “laboratorio”: la piedra de abajo se disgrega y 
tenemos un arenal. Por otra partera Geología y la Meteoro¬ 
logía, que deberían apuntalar a la Agronomía, también son 
sectores semiabandonados por la investigación o por lo me¬ 
nos no tienen el ritmo febril de los sectores dinámicos que 
te comentaba en la anterior. Los movimientos que tuvo la 
corteza terrestre en el pasado siempre superan las teorías 
más imaginativas de los geólogos y de hecho, hay suelos, 
como los de nuestro país, que parecen una colcha de reta¬ 
zos, como si hubieran sido barajados y después desparra¬ 
mados. Un ejemplo de ese abandono de la Geología y 
Meteorología son las teorías sobre la “deriva continental” 
y sobre la lluvia; ambas fueron formuladas por un alemán, 
Wegener, por 1912. La primera empezó a someterse a com¬ 
probación recién después, de 1960 a pesar de que era obvio 
que los continentes (agregándoles su plataforma continen¬ 
tal) enchufan entre sí como piezas de un rompecabezas. 
Ahora se sabe que chocaron no una vez sino varias, produ¬ 
ciendo cordilleras, volcanes y cambios de suelos. Incluso 
hay casos en que la corteza de uno se partió horizontal¬ 
mente en dos partes, avanzando la parte de arriba cientos 
de kilómetros sobre la del otro y quedando allí. El proble¬ 
ma para explicar la lluvia estaba en que las gotitas de niebla 
de 1/10 de milímetro que forman las nubes,se repelen entre 
sí y ¿cómo podían formarse a partir de ellas las gotas de 
lluvia de 2 milímetros que caen por su peso? Wegener pro¬ 
puso que había una corriente vertical dentro de las nubes 
de tormenta (que tienen hasta 15 kms. de alto) que arras¬ 
tra hacia arriba y enfría la gota de niebla hasta transformar¬ 
la en hielo y el hielo sí puede acumular humedad en su su¬ 
perficie y crecer (por eso si no halla aire caliente en el des¬ 
censo no se derrite y cae como “piedra”). 40 años des¬ 
pués hubo una trágica confirmación de esta teoría cuando 5 
paracidistas que se tuvieron que tirar dentro de una de 
esas nubes furon elevados a gran altura y cayeron envuel¬ 
tos en témpanos. Recién entonces la Meteorología reprodu¬ 
jo la teoría en un laboratorio y la comprobó, cuando ya 
Wegener había muerto en el Artico como explorador, tal 

33 



vez convencido de que como científico no servía. Otro 
ejemplos hasta hace poco los tratados de Meteorología de¬ 
cían que los rayos se producían porque la base de esas nu¬ 
bes negras de lluvia tenían carga positiva. 

Esto era fácil de comprobar, sin embargo ahora parece 
que es al revés: tienen carga negativa en la base y entonces, 
como la mayoría de los iones sueltos en el suelo son positi¬ 
vos —calcio, magnesio, potasio, hierro, etc.— hay una car¬ 
ga positiva en el suelo que sigue a la nube, trepando en co¬ 
linas, torres, árboles, personas y animales en el campo, 
hasta hacer cortocircuito y dispararse hacia la nube (y no 
al revés). Como ves,hay pila de cosas para descubrir, por lo 
menos en estos sectores de la ciencia. Bueno Ramiro, no 
sé si en tu caso tenés exámenes o promoción. Recibe un 
fuerte abrazo de 


Raúl 


Querido hijo Raúl: 

En la próxima tuya tal vez me puedas contar de las peri¬ 
pecias de los exámenes y demás. No te olvides de decirme 
cómo te fue en Anatomía en el 1er. semestre; mirá que si 
bien yo no les comento mucho sobre los estudios y hablo 
de otras cosas no es porque no me interesen, sino que es al 
revés. Incluso tu opción por Medicina fue una grata noticia 
por el interés humano que tiene esa carrera, que también 
yo la habría hecho si hubiera podido. Ahora estoy leyendo 
algo sobre ella, porque a veces mi sobrina me manda una 
revista brasileña de divulgación con casos de Medicina 
aplicada y en la revista “Investigación y Ciencia” también 
vienen esos temas, aunque más generales. También en la 
revista “Selecciones” vienen algunos casos, con la ventaja 
de que ahí siempre “terminan lindo”. El otro día venía 
uno de un gurí de 2 años en Canadá, que estuvo 20 minutos 
bajo el agua encerrado en un auto. Como al parecer sucede 
a veces en niños y en mamíferos marinos cuando caen en 
34 



agua fría, hizo el “reflejo de zambullida” o sea que restrin¬ 
gió el ñujo de sangre para los músculos de las extremida¬ 
des y bajó su temperatura a 27° para ahorrar oxígeno 
para el corazón y el cerebro. Después de una hora en la sala 
de resucitación consiguieron que respirara pero con riesgo 
de muerte cerebral. Para evitar eso le aplicaron un método 
nuevo muy complicado pero que en esencia consistió en 
mantenerle la hipotermia (ya impuesta por el organismo) 
en unos 32 9 por dos días, para que las células cerebrales se 
fueran recuperando y para impedir la dilatación brusca 
del cerebro. Al final quedó normal, claro. Y ¿cómo se siente 
un médico que realiza una proeza como ésta aunque sea una 
vez en su vida? 

También es sorprendente en este caso la reacción del 
organismo del gurí. Reacciones como ésta te hacen pensar 
que es como si hubiera en el organismo una 2da. inteli¬ 
gencia (o 3a. si se cuenta el inconsciente) del mismo tipo 
que la consciente,pero que maneja mucha más información. 
En la anterior te comentaba de la conducta autónoma de 
los protozoarios que forman el pedúnculo de un hongo. 
Pero también si se separa una célula sola de un embrión 
humano, ésta comienza a tomar iniciativas propias. Desliga¬ 
da del cerebro coma está, no pueden atribuirse esas actitu¬ 
des a éste. Emite una prolongación y empieza a arrastrarse 
en busca de las compañeras. Si toca una superficie que no 
es, retrocede y sigue su búsqueda desesperada. Si fuera 
mucho más grande parecería esa “cosa” ciega, sin forma 
pero inteligente, que muestran las películas de terror. Desde 
luego que a esto le podemos poner “reflejo de búsqueda del 
tejido original” y mandarlo para los genes. 

Pero ¿cómo fueron a dar allí todas esas formas de con¬ 
ducta? Bueno Raúl, no me hagas mucho caso en estas espe¬ 
culaciones, pero hay una cosa que se puede sacar en limpio 
de tantas cosas misteriosas que suceden en el organismo: 
que hay otra forma, infinitamente más eficiente que las que 
se usan en los laboratorios, para armar compuestos químicos 
a partir de elementos simples, y ese método es el que utili¬ 
zan las células del organismo y les permite, por ejemplo. 



armar una proteína en un centesimo de segundo. Así que 
por ahora —y como en el caso de la hipotermia— el organis¬ 
mo puede enseñar mucho a los científicos sobre cómo se 
hacen las cosas. Les escribí una a fin de mayo y otra el 9 
de julio. Dale un saludo cariñoso a mamá, a tus tíos y so¬ 
brinas y para vos feliz cumpleaños otra vez si llega antes 
y un fuerte abrazo de 


Raúl Sendic 


Agosto 6 de 1981 


Querido hijo Raúl: 

En estos días recibí las cartas de ustedes del 30 de 
abril, y antes, una de principios de mayo; yo les escribí 
una en mayo y dos en julio. Es cierto lo que decías que 
conozco mejor al estudiante que al hijo,pero a veces las peri¬ 
pecias en los estudios también sirven para eso. Es en ese 
sentido,que actitudes como tu elección de Medicina,me 
pareció una grata noticia porque por ella conocí un poco 
al hijo. También pequeñas anécdotas, como la manera 
sencilla como festejaron el cumpleaños de mamá, etc., 
me dicen algo sobre una manera de ser que a iñí me gusta 
tanto. Creo que si hacés 5 kms. en pista estás bastante alto 
físicamente, lo difícil es seguir. Volviendo a lo que me de¬ 
cías en tu carta de mayo sobre Genética, yo creo que cada 
día es más evidente que el organismo puede manipular 
los genes en ciertos casos muy especiales, tal como hace de 
continuo con otras moléculas orgánicas. Esto ya no es impo¬ 
sible desde que se descubrió una enzima (creo que le enca¬ 
jaron el nombre de “transferasa invertasa”) que permite 
fabricar genes o sea que invierte el proceso normal que va 
del gen a la proteína. Esto permitiría explicar algunas for¬ 
mas de conducta que se transmiten por los genes como el 
itinerario que siguen las aves migratorias que van, por ejem¬ 
plo, desde el Norte de Europa a las fuentes del Nilo o de 

36 



Canadá a Sudamérica. Algún antepasado exploró esas rutas 
y por algún mecanismo las incorporó a los genes, porque 
es difícil pensar que estuvieran allí desde el origen de las 
especies. También la gran travesía que hacen algunos peces 
para desovar y morir allí, como las anguilas, del Norte de 
Europa,en el Mar de los Sargasos, de donde las crías retor¬ 
nan sin más guía que el genético en un viaje de meses en el 
cual son diezmados, padres e hijos. Tal vez se pueda ubicar 
el antepasado que legó esa conducta por la época que Euro¬ 
pa se estaba separando de Norteamérica y el Mar de los Sar¬ 
gasos quedaba a la vuelta de la esquina. También hay otra 
clase de manipuleo con los genes que se puede observar por 
doquier. Por ejemplo, el pulgón verde, que no tiene alas, 
si el alimento escasea en una zona, tiene hijos con alas para 
que puedan emigrar (los nietos vuelven a lo normal). Las 
hormigas procrean un pequeño grupo de zánganos; si les 
matás a todos ni siquiera se molestan en hacerle poner a la 
reina huevos especiales; le cambian la dieta a un grupo de 
larvas y reaparece el stock de zánganos alados en igual nú¬ 
mero. Y todo este malabarismo con los genes para una cere¬ 
monia que dura una hora —el “vuelo núpcial”— tan super- 
flua que muchos hormigueros la han abandonado (tal vez 
por considerarla pasada de moda, aunque sólo hace 40 mi¬ 
llones de años que se practica). Hay una experiencia con 
moluscos que hizo Piaget, el psicólogo de niños del que te 
hablaba en una anterior. Tomó un molusco alargado y lo 
puso en aguas turbulentas, donde éste tomó una forma de 
globo. Y las crías de ellos, a pesar de que nacieron en 
aguas calmas, mantuvieron esa forma globular. Ciertas bac¬ 
terias, si son atacadas por antibióticos, pueden pescar del 
ambiente un cinturón de genes que les da resistencia contra 
todos los antibióticos y son liberados por otras bacterias en 
forma de plásmidos. En este caso, además, encontramos 
otra vez esa iniciativa e inteligencia unicelular de neuronas y 
no, por un lado porque existe de antes,y por otro,porque 
la neurona no es más que una célula. Los organismos com¬ 
plejos necesitan más intercomunicación y tienen más cere¬ 
bro. 


37 



Pero es como dejarse impresionar por la central telefóni¬ 
ca de una gran ciudad; es grande y complicada pero tal 
vez había más intercomunicación allí cuando en esa zona no 
vivía más que una familia. Una célula de un embrión huma¬ 
no, que muestra iniciativa e inteligencia como te decía en 
la anterior, se divide y crea órganos, sistemas y el cerebro 
también, pero ¿pierden toda autonomía en favor de éste? 
Son interrogantes, pero siempre estaremos más cerca de la 
verdad no teniendo respuesta alguna que teniendo una equi¬ 
vocada. En el caso del pulgón verde y de las hormigas, la 
manipulación pudo consistir en destapar un gen que ya 
estaba en todos los ejemplares de la especie, no más que 
obstruido. En el último número de la revista española 
“Investigación y Ciencia” que me trajeron, viene un estudio 
sobre el sistema microtrabecular de la célula que tal vez ya 
diste en Histología; es como una red en tres dimensiones 
muy fina, más aún que los microtúbulos y los microfila- 
mentos que componen el esqueleto de la célula. A veces 
actúa como una verdadera mano, por ejemplo, desparra¬ 
mando un pigmento o juntándolo en los peces que cambian 
de color. Y dice dos cosas interesantes. Una es que esta red 
tal vez sea la que lleva a la enzima hacia la sustancia sobre 
la que actúa y la incrusta en ella. La idea anterior era que se 
encontraban al azar flotando en el líquido interno, como 
dos conocidos se encuentran en una calle muy concurrida. 
(De ahí a que puedan armar moléculas a partir de elemen¬ 
tos simples hay poca distancia). Lo otro es que esta red y 
todo el esqueleto de la célula (y muchas cosas más, podría¬ 
mos agregar) pasan directamente por duplicación a las célu¬ 
las hijas o sea que no se trasmiten por los genes. Y relata un 
experimento: por microcirugía se cambió la forma de los 
cilios de un protozoario y ese defecto pasó a su descenden¬ 
cia hasta la 700 ava generación que se controló, sin que los 
genes pudieran enmendarlo. Es un caso de “herencia de ca¬ 
racteres adquiridos” y afecta a la forma de un organismo. 
Tal vez explique el caso de los moluscos,aunque allí fue el 
propio organismo el que produjo la deformación. Bueno 
Raúl, recibe un fuerte abrazo de „ ,, 



Querido hijo Ramiro: 

En la última decías que estabas haciendo basketball y 
pista. A la conclusión que yo he llegado en deporte es que 
el verdadero ejercicio que alimenta a los músculos tiene que 
ser rítmico. Y que cuanto más se aproxima al ritmo cardía¬ 
co, unos 60 movimientos repetidos por minuto, mejor. Y 
esto porque los vasos sanguíneos de piernas y brazos no se 
vacían ni renuevan su sangre por sí solos. Necesitan que un 
músculo que esté sobre ellos se contraiga y los exprima, 
o sea que el sistema funciona como un corazón en miniatu¬ 
ra. Por ejemplo, los músculos de los dedos del pie exprimen 
sus vasos y la sangre venosa empieza a subir, pero aún nece- 
sita que los músculos de las piernas aprieten las venas y las 
expriman hacia arriba (hacia abajo no van porque en todos 
hay válvulas que se cierran). Quiere decir que la succión del 
corazón no basta para elevar la sangre de piernas y brazos 
(en éstos para subirla hasta el hombro). Por eso si estás 
quieto mucho tiempo se te hinchan o se te “duermen” las 
extremidades. Y, más renovación de sangre, más oxígeno y 
alimento para músculos y más desarrollo de éstos. Como 
hay 60 oportunidades por minuto para pescar sangre oxi¬ 
genada, un movimiento rítmico que las aproveche a todas 
sería lo ideal. En ese sentido, la pista debe ser buena para 
las piernas y la natación para ambas. Y los juegos deporti¬ 
vos te dan más coordinación cerebral y una oxigenación 
caótica de músculos sin aburrirte, esa es la ventaja. Una 
exigencia a fondo, por ejemplo dos veces por semana, está 
bien porque desarrolla el sistema pero no hay que descui¬ 
dar, en el caso de trabajo sedentario como el estudio, unos 
movimientos de algunos minutos cada una a dos horas para 
hacer circular la sangre venosa estancada en los vasos. A lo 
mejor vos decís que soy un atrevido hablando de estas cosas 
pero yo igual opino, total preso no me pueden mandar 
porque ya lo estoy. Bueno Ramiro, espero que hayas re¬ 
cibido las dos que te mandé analizando Agronomía como 
posible carrera y te vuelvo a recomendar que consultes a 
tu prima sobre Química, profesión en la que se pueden rea- 

39 



lizar trabajos importantes como los que está haciendo ella 
misma. Dale un cariñoso saludo de mi parte a mamá y a tus 
tíos y recibe un gran abrazo de 


Raúl Sendic 


Agosto 20 de 1981 


Querida hija Carolina: 

Recibí tu carta del 28 de junio. Me gustaron muchí¬ 
simo los dibujos. Creo que demuestran un gran dominio del 
color y gusto para elegir los temas. También te agradezco 
la poesía que me hiciste y tal como me lo pedías, yo tam¬ 
bién te hice una que te transcribo más abajo. En la próxima 
que me escribas seguro me podrás contar cómo te fue en 
la escuela. Me alegró mucho que te guste tanto la lectura y 
que vayas a menudo a la Biblioteca. Hay varios en mi fa¬ 
milia —y yo también—, que somos grandes lectores. A ve¬ 
ces me pongo a recordar cómo era cuando tenía tu edad y 
—aunque nunca hice dibujos tan lindos— también en esa 
época era fanático por la lectura. En realidad, yo viví en el 
campo hasta los 18 años,pero hasta los 10 ni siquiera había 
visto nunca una ciudad o pueblo. El entretenimiento era 
leer, y todas las noches nuestra madre nos leía a todos los 
hermanos —que éramos 6— un trozo de “Tabaré” un poema 
en versos muy largo. Cuando lo terminaba empezaba de 
vuelta, así que me lo sé casi de memoria. A lo mejor está 
entesa Biblioteca que vas. Es la historia de un indio, un poce 
romántica, pero muy buena la descripción que hace del pai¬ 
saje del país; una llanura ondulada donde pastaban grandes 
manadas de venados, surcada por arroyos con sus montes 
de árboles bajos y enredaderas espinosas. También da una 
idea aproximada de la población primitiva de aquí. Como 
creo que se dio en todas las llanuras con abundante caza 
de la antigüedad, eran tribus de hombres fuertes y arrogan¬ 
tes, contra los cuales nunca pudo la conquista española. (A 
40 



lo mejor te hablo de ellas en otra carta). Como te decía, 
mi padre, que siempre trabajó como capataz y mayordomo 
de estancia, había arrendado un campo en una zona muy 
aislada y ahí estuvimos unos 10 años. 

Después no pudo seguir por las pestes en el ganado y 
plagas como la langosta, que había mucho en ese entonces, 
y volvió a trabajar en las estancias. Y nosotros nos mudamos 
a una chacra cerca del pueblo, donde estuve otros 8 años 
y fui a la escuela y después al Liceo del pueblo, a caballo 
y en bicicleta. Voy a tratar de describirte cómo era una 
“manga” de langostas, porque creo que no vas a poder ver 
nunca una, porque están casi exterminadas, y debe ser uno 
de los espectáculos más grandiosos e impresionantes de la 
Naturaleza. Empezaba por una línea negra sobre el horizon¬ 
te que iba engrosando hasta parecer un gran nubarrón alar¬ 
gado. Pronto llegaba la avanzada y luego, por tandas, una 
enorme masa de billones y billones de langostas que cubrían 
totalmente el cielo, tapaban la luz del sol y creaban una 
especie de penumbra rumorosa. Porque a pesar de que es un 
bicho pequeño, de 4 o 5 cms. el ruido de esos billones de 
alas batiendo al unísono se sentía como un gran rumor apa¬ 
gado. Si llegaban antes de mediodía lo más probable es que 
pasaran de largo en una procesión que duraba horas, pero 
si llegaban por la tarde casi siempre bajaban. Entonces 
empezaba la tragedia y nosotros agitábamos latas llenas de 
piedras porque dicen que el ruido las espanta pero nunca 
vi que dieran resultado. Se posaban en plantas y árboles 
en tal cantidad que las ramas, aun de árboles grandes, se que¬ 
braban y quedaban colgando dentro de un racimo informe 
de langostas. En los días siguientes comían todo lo que en¬ 
contraban y hacían agujeros por todo el campo donde depo¬ 
sitaban sus huevos. Al mes aparecían las crías sin alas y sal- 
tarinas. —más voraces aún - y arrasaban otra vez el campo 
antes de criar alas e irse. Bueno Chiquita, te agradezco mu¬ 
chísimo que se hayan acordado en esa forma de mi cum¬ 
pleaños y que me hayas hecho una carta tan cariñosa y ex¬ 
presiva. También yo espero el día en que podamos reunir- 
nos. Tal vez en la próxima me traigan la foto. El título de la 

41 



poesía que te hice es “No lo sé” y dice: 


No son veinte ni cuarenta 
sino muchas, no sé cuantas, 
las estrellas. 

Me pregunto por qué hay tantas; 
me contesto “no lo sé”. 

El sol junto a los planetas, 
van surcando la Galaxia 
y ésta vaga sin destino 
con el abismo por meta. 

“Pasajero de la Tierra, 

¿adonde va, sabe Usted?” 

“Ay, que quisiera saberlo, 
yo viajo pero no sé”. 

Crecen, ladran 
o se arrastran 

por doquier seres vivientes, 
ya sean hormiga 
o serpiente, 
elefante o cucaracha 
todos viven, bien se ve. 

Pero saber qué es la vida 
ya es distinto, yo no sé. 

De cristal y carbonilla 
son los ojos de mi hija 
¡Cuánto alumbran! ¡Cómo brillan! 

Son dos chispas desafiantes 
que amanecen sobre el mundo... 

Y preguntan para cuándo. 

Amor mío, no lo sé. 

Bueno, dale un beso de mi parte a mamá y muchos 
para tí de 


42 


Raúl Sendic 



Agosto 20 de 1981 


Querido hijo Alberto: 

Recibí unas fotos lindísimas de Uds., en una de las cua¬ 
les estás con una chiquita. Parece una foto artística por la 
luz y la expresión que tienen todos. Te agradezco la tarta 
que me mandaste. Sé que te debe costar mucho escribir car¬ 
tas porque a mí me pasaba lo mismo a tu edad y por eso te 
la agradezco doblemente. Yo trato de leer y estudiar lo más 
posible. He estado estudiando mucho sobre suelos y culti¬ 
vos. Además, cuestiones científicas en general. Sacado de 
esos temas, lo que más me gusta leer es sobre tribus salvajes 
y sociedades primitivas. A veces es mejor recurrir a libros 
viejós.porque los “salvajes” de hoy igual te sacan un graba¬ 
dor del taparrabos para no perderse nada de la entrevista. 
La otra vez leí uno de Carlos Darwin, el famoso naturalis¬ 
ta, cuando hizo un viaje alrededor del mundo por 1840 y 
llegó al Uruguay y a la Patagonia argentina. Aquí lo que 
más le sorprendió fue el comportamiento de los gauchos 
cuando llegó a un comercio rural, que insistían en pagarle 
una copa y lo trataban campechanamente, en contraste, 
según él, con el campesino europeo de esa época que le ha¬ 
blaba con el sombrero en la mano. En Tierra del Fuego 
quedó sorprendido con unos indios gigantescos que —me¬ 
nos ceremoniosos aún—- para hacerle burla eran capaces 
de repetir grandes parrafadas en inglés sin equivocarse en 
una palabra. Si es como él dice, tenían una facultad que no 
tiene la gente hoy día porque en las pruebas para repetir 
cosas sin sentido, o sea “de memoria inmediata”, nadie pasa 
de las 6 ó 7 palabras. También le llamó la atención una mu¬ 
jer con un bebé en los bracos, ambos sin vestido alguno, 
que estuvieron más de dos horas mirando el barco bajo un 
frío glacial de varios grados bajo cero. Sobre todo en el caso 
del bebé es otra facultad que no tiene ni el niño ni el hom¬ 
bre actual,ni en definitiva ningún animal porque,especial¬ 
mente en esas latitudes,todos suelen andar con sus respectivas 
pieles peludas encima. Tal vez ésto tenga que ver con la 


43 



condición que aún hoy muestran muchos aborígenes austra¬ 
lianos que mientras duermen pueden bajar su temperatura 
corporal varios grados por debajo de los 36,5° normales. 
Hay que ver que Australia parece lejos de Tierra del Fuego 
en el mapamundi, pero en el globo terráqueo queda más 
cerca y además están unidos por una cadena de islas antárti- 
cas y por la corriente de Humboldt, que pudieron permitir 
un tráfico prehistórico. Darwin quiso congraciarse con los 
indios fueguinos regalándole una tela a uno, pero éste la 
cortó en tiras y la repartió entre todos. Después mandó en 
otro barco a uno de los indios a Inglaterra, donde le mostra¬ 
ron el Palacio Real y todas esas cosas y donde aprendió 
rápidamente el inglés. A la vuelta bajó en Uruguay donde 
vio por primera vez un ñandú. Y quedaron muy defraudados 
cuando le preguntaron qué le había impresionado más del 
viaje y contestó: “un pájaro tan grande como un caballo”. 
En el viaje levantaron otro aborigen pero al parecer no guar¬ 
daba la compostura que debe tener todo indio que se precie 
y éste lo rechazó, cuando le preguntaron por qué, dijo en 
su flamante inglés básico: “demasiada alegría”. Darwin no 
mostraba gran simpatía hacia la gente, pero hizo una excep¬ 
ción con los indios Pampas del Sur de Buenos Aires a los 
que pinta como hermosos ejemplares humanos —hombres 
y mujeres, siempre a caballo— y lamenta la campaña de ex¬ 
terminio que sufrían justo en esa época, donde se mataba 
a todos los hombres mayores de 18 años. Era un gran obser¬ 
vador de la Naturaleza. Por ejemplo, encontró esqueletos 
fósiles de peces en lo alto de los Andes y dedujo que esta 
cordillera fue fondo del océano en una época, cosa que re¬ 
cientemente se vino a confirmar junto con la teoría de la 
“deriva continental”. Espero que te haya ido bien en estu¬ 
dios, deportes y demás. Un fuerte abrazo de 


Raúl 


44 



Querido hijo Jorge: 


Les mandé con anterioridad dos cartas y recibí dos car¬ 
tas tuyas, unos dibujos de Albertito y las fotos. Por éstas 
veo que estás muy bien físicamente y creciendo rápidamen¬ 
te. También veo que tienen una linda casa, muy al estilo 
sobrio de mamá. Yo tengo poco para contar, salvo las lectu¬ 
ras y esas cosas, y más adelante te voy a hacer una más éx- 
tensa con algo que me parezca que te pueda interesar. Me 
gustaría seguir lo que hablamos sobre vuelo de aviones con 
el sistema de vuelo de pájaros e insectos,pero he leído poco 
sobre éstos. A los primeros se le aplica lo que hablábamos 
sobre el ala del avión, y hay muchos que pueden planear sin 
mover las alas, pero en general tienen 3 movimientos en és¬ 
tas: de arriba a abajo, del borde delantero hacia abajo con 
respecto al trasero y de las puntas trazando una circunfe¬ 
rencia. Bueno Jorge, dale un fuerte abrazo a mamá de parte 
mía y recibe otro cariñoso abrazo tú de 


Raúl Sendic 


Setiembre 3 de 1981 


Querido hijo Ramiro: 

Por tu última carta parece que estabas terminando bien 
los cursos, con tu ritmo regular de siempre. Desde luego que 
me gustaría conocer más detalles, pero quedo muy reconfor¬ 
tado igual; ya sé que a Uds. nó les gusta hablar de sí mismos. 
A mí tampoco, pero aunque me gustara igual no tengo nada 
para contar, salvo las lecturas que hago o algún comentario. 
En estos días estnv leyendo un libro sobre los indios del 
noroeste del Golfo de México, actual Estados Unidos, 
que los españoles les llamaron “Pueblos”, porque los hacían, 
pero que son de razas distintas y tuvieron su apogeo por el 
año 1000 de nuestra Era. Lo más curioso de ellos son los 
“bloques de vivienda” que hacían: todos edificios de 4 a 7 

45 



pisos sin puertas abajo y todas unidas por pasadizos en los 
pisos de arriba y azoteas. Para entrar tenían escaleras que 
después retiraban y las casas eran de un material tan bueno 
que algunas aún se conservan. Cuando llegaron por 1540 los 
españoles todavía pudieron ver en uno de esos pueblos que 
tenía 4 pisos, cómo todos los días, al salir el sol, un predica¬ 
dor indio les hablaba desde una de las azoteas a toda la po¬ 
blación de más de 2.000 personas,que también escuchaban 
desde lo alto de sus casas. Se regían por un consejo de ancia¬ 
nos y plantaban maíz en las tierras de la comunidad. Los di¬ 
bujos de su cerámica se consideran los mejores de la Anti¬ 
güedad. Tanto se ha hablado de los dos grandes imperios 
que había en América —Inca y Azteca—, que uno a veces se 
olvida que las grandes culturas de aquí no florecieron en 
ellos sino en esas comunidades indias, algunas de las cuales 
fueron incorporadas a los imperios poco antes de llegar los 
españoles y los cuales también se apropiaron de sus artesa¬ 
nías y culturas. Pero algunas otras siguieron independientes 
como los “Pueblos”, y aún las que habían sido sometidas 
ayudaron a los españoles a derrumbar los imperios en pocos 
días. 

Cuando se forman “ciudades-estados” como éstas, o co¬ 
mo las de Grecia, siempre lo hacen sobre la base de un ce¬ 
real: él trigo en Cercano Oriente y Europa, el arroz en el 
Sudeste de Asia y el maíz en América, que aunque de diver¬ 
so valor alimenticio —el mayor en el trigo, el menor en el 
maíz— permiten mantener gran cantidad de gente. Y la 
fortaleza y la creatividad de esos pueblos de la Antigüedad 
están en proporción a su alimento; no hay pueblos inferio¬ 
res sino peor alimentados. Hoy la ciencia sabe que un défi¬ 
cit en la alimentación de un niño entre el destete y los 4 
años, puede impedirle crear la cobertura de mielina para sus 
neuronas cerebrales, muchas de las cuales se atrofian y le 
crean un déficit hasta del 40%. Y. los déficits en las placen¬ 
tas maternas son peores aún porque requieren 3 ó 4 genera¬ 
ciones con buena alimentación para corregirlo. Así que no 
hay que subestimar como si fueran siempre las más atrasa- 
46 



das a las tribus que optaron por la caza en lugar de la agri¬ 
cultura, ya que hoy se sabe que los cereales son “proteínas 
de 2a.” —les faltan aminoácidos esenciales como la lisina y 
el triptófano— frente a las de origen animal. Por ejemplo, 
los Minuanes de acá —que eran de la misma raza Charrúa 
sólo que más “pulidos”— se incorporaron por un tiempo 
al trabajo artesanal y agrícola de las Misiones Jesuíticas. 
Y después se retiraron con el diplomático argumento —que 
difícilmente podría refutar algún teólogo— de que “si Dios 
es todopoderoso y resolvió que los blancos cultiven la tierra 
y los indios vivan de la caza, hay que hacer su voluntad”. 

En realidad, teniendo una vasta pradera llena de vacunos 
y venados optaron por el mejor régimen alimenticio, y no 
hay que dudar que otras tribus hayan pasado también de la 
agricultura a la caza. En verdad, midiendo el adelanto de las 
tribus de América por la forma en que resolvieron el proble¬ 
ma alimenticio, no salimos nada mal parados en la compara¬ 
ción. El portugués López de Souza, que bajó en 1531 en 
la bahía de Maldonado, encontró allí una tribu que les llenó 
generosamente las bodegas del barco de pescado ahumado, 
del que tenían grandes reservas. Además, en el cementerio 
indio de allí vieron redes para pescar y otras distintas para 
cazar venados. Cuando bajaron después en la bahía de Mon¬ 
tevideo, desde el Cerro vieron venados “por todo lo que 
abarcaba la vista”. O sea que aquí había mucha carne antes 
de introducir los vacunos y conservación de la misma antes 
del saladero. En Europa los pueblos de las praderas fueron 
los que vencieron al Imperio Romano; llámale “bárbaros”. 
Es difícil determinar la cultura de los cazadores o pescado¬ 
res seminómadas porque no dejan yacimientos arqueológi¬ 
cos como los agrícolas. Se dio el caso de que en Norteaméri¬ 
ca se creyó que entre los cazadores de mamuts de hace 
10.000 años y el último milenio antes de Cristo, ese conti¬ 
nente había permanecido deshabitado porque no encontra¬ 
ban vestigios de vida humana, hasta por una caverna que se 
excavó se vio, por los estratos del suelo, que había servido 
de refugio de continuo durante esos milenios. Bueno Rami¬ 
ro, te escribí otra sobre indios en Mayo, 2 sobre Agronomía 

47 



en Julio y en Agosto una sobre como criar músculos (ya 
sé que los tenés, pero más todavía). Bueno Ramiro, cariños 
a mamá, que se opere antes que Raúl se quiera recibir de 
cirujano con ella, para tus tíos y recibe un abrazo cariñoso 
de 


Raúl Sendic 
Setiembre 3 de 1981 

Querido hijo Raúl 

Recibí una tuya del 28 de junio y veo que estás cum¬ 
pliendo holgadamente tu plan de ser un buen médico, con 
esas notas máximas en todas las materias. Me alegro muchí¬ 
simo de que te haya ido tan bien y espero recibir la otra an¬ 
terior con más detalles (la penúltima tuya que tengo es del 
10 de Mayo). También sé, por la grabación que mandaron 
a mi hermano» que tal vez pasarán las vacaciones en una pla¬ 
ya y espero que hayan ido, porque necesitan un buen des¬ 
canso. Respecto a Fisiología, que me decías, a mí también 
me gusta y leo todo lo que puedo pero sólo en las revistas 
que te mencioné en una anterior. Lo que se está averiguando 
ahora sobre el funcionamiento del organismo te hace pen¬ 
sar que no vivimos en una época cualquiera sino en una muy 
importante, donde el hombre por primera vez conoce los 
mecanismos orgánicos y va acorralando a ese misterio lla¬ 
mado “vida” en unas pocas categorías de moléculas. Ade¬ 
más, a una parte de la Fisiología, la Neurofisiología, le co¬ 
rresponde poner un poco de orden en el fárrago de teorías 
acumuladas en el último siglo por la Psicología,donde tuvi¬ 
mos un “complejo de Edipo” generalizado y todas esas co¬ 
sas. La frase “sobre la cara de la Naturaleza se ha extendido 
una. gran máscara de teoría” fue dicha para los estudios de 
conducta animal, pero creo que también le cabe, y mucho 
mejor, a la Psicología. Pero la hora de la verdad llega cuando 
hay que ubicar todo eso en el cerebro real. Por ejemplo, 
Freud decía qué toda la energía para las otras funciones 
48 



mentales provenía exclusivamente de dos instintos ( a los que 
llamó “libido” e “instinto de destrucción” (agresividad, 
masoquismo, suicidio). Si bien estos instintos son ubicables, 
como te comentaba en una anterior, en el hipotálamo y 
en el hipocampo, respectivamente, tuvo la mala suerte de 
que la energía es transportada por el trifosfato de adenosi- 
na, que puede ser marcado por radiactivos y que acude a las 
distintas zonas del cerebro toda vez que lo necesitan en el 
flujo sanguíneo, sin intermediación alguna. Desde luego que, 
aún habiendo una segunda forma para la comprobación 
científica de las teorías psicológicas, el estudio del compor¬ 
tamiento, cuando se entra a la explicación de éste,se hace 
casi imposible la verificación científica por cualquiera de los 
dos métodos. O sea que por mucho tiempo todavía habrá 
lugar para las conjeturas. Te pongo un ejemplo, el concepto 
de “fijación” que la Psicología describe así: un niño, que 
aún no tiene los elementos propios para saber lo que está 
bien y lo que está mal, se vale de una pequeña treta para 
salir de un apuro. Por ejemplo, no ha arreglado, como le 
mandaron, su dormitorio y se finge apático ante todo y des¬ 
ganado, con lo cual no sólo evita el castigo sino que obtie¬ 
ne más solicitud y atención. O con una mentira y una gra¬ 
cia sale de un apuro. Al obtener éxito, en lo sucesivo esta 
estratagema obtiene el* estado de “fijación” (o “maña”, co¬ 
mo dirían las viejas). Llega la adolescencia y con ella los 
elementos para elaborar una conducta y supongamos que 
se crea una muy buena. Pero la “fijación” sigue como sali¬ 
da para situaciones difíciles y aparece en medio de una con¬ 
ducta en otros aspectos ejemplar, como una “fallita” que 
ya no impresiona como inocente. También en el caso de 
mortificación infantil por defectos físicos o por sadismo de 
los mayores, etc. podría aparecer la fijación “tengo que ser 
más” (algo, cualquier cosa) y se daría ese tipo tan conflic- 
tual que no admite contradicciones y que tiene que ser siem¬ 
pre el mejor, o que cae en la envidia “ya que yo no puedo 
mejorar, que empeore él”. Que estos comportamientos se 
dan se puede comprobar, pero las teorías que los explican 
son inverificables. No hay que confundir la fijación “ser 

49 



más” con la emulación, tan importante en el trabajo, los 
estudios y el deporte: al revés del otro que no quiere tener 
rival, éste quiere tenerlo para cotejarse. Estaba leyendo 
que en Antropología se ha visto en un gran número de socie¬ 
dades primitivas, la tendencia a formar 2 clanes de oposi¬ 
ción amigable, á los cuales les suelen dar el nombre de un 
animal que les sirve de tótem, por ejemplo “halcones” y 
“águilas”. Casi siempre mujeres de uno se casan con hombres 
del otro y viceversa. A partir de esto los antropólogos, en¬ 
tre ellos el famoso francés Levy-Strauss, quieren crear lo 
que llaman “universales” del comportamiento social. Pero 
creo que el único que han sacado en limpio es éste, al que 
llaman “oposición” pero que se parece mucho a la vieja 
emulación. También se puede observar en la sociedad mo¬ 
derna que cuando se plantea una elección más o menos fes¬ 
tiva como la de un equipo en el deporte (Peñarol o Nacio¬ 
nal) la gente se ubica en 2 bloques sorprendentemente igua¬ 
les —y no en otra proporción cualquiera— como si cada gru¬ 
po que se va definiendo creara su antagónico en frente. 
Bueno Raúl, no sé si has pensado en Psiquiatría como espe- 
cialización, pero creo que por ahora está como le decía a 
Ramiro de Agronomía: impotente ante los problemas que se 
le plantean. Recibe un cariñoso abrazo de 

Raúl Sendic 


Octubre 15 de 1981 


Querido hijo Raúl: 

En la última que recibí de Uds. que fue del 28 de Junio, 
me dabas el resultado de los exámenes, salvo el de Bioquími¬ 
ca que no habías dado. Contame lo que hicieron en las vaca¬ 
ciones, espero que hayan aprovechado para descansar. Tam¬ 
bién me podés contar si tenés novia y esas cosas, si querés. 
Con los resultados que has obtenido hasta ahora en los es- 


50 



tudios te estás demostrando que no sólo podes hacerte un 
plan sino también cumplirlo. En el estudio sobre hombres 
de ciencia y demás, cada día se valora más la tenacidad que 
la inteligencia,ya que esta última es más abundante pero no 
siempre conduce a grandes logros por sí sola. Cuando se ha¬ 
bla de esto siempre me acuerdo de un caso que sucedió en 
Inglaterra en el siglo pasado. Un capataz de ferrocarril es¬ 
taba sacando una carga de explosivo con la barreta cuando 
ésta explotó y la barreta le atravesó la frente arrastrando 
gran cantidad de masa encefálica. La sorpresa de los otros 
fue grande cuando vieron que se levantaba preguntando por 
su barreta. Lo llevaron a un médico que le limpió el hueco 
que le había quedado y le soldó los huesos y volvió a su 
empleo anterior donde demostró que no había perdido na¬ 
da de su capacidad y especialización. Pero entonces ¿qué 
función tenían todos esos gramos de cerebro que había 
perdido? Al tiempo se vio: empezó a cambiar de empleo y 
a viajar por otros países. (Esto tampoco es anormal, mucha 
gente lo hace). Había perdido la capacidad de hacer un plan 
de vida y sujetarse perseverantemente a él. Te decía en una 
anterior cuánto me gusta esa forma de ser, sobria y sencilla 
que tienen Uds.,que todavía extrae satisfacciones en un 
mundo en que todo es grandeza. Estaba leyendo en una re¬ 
vista comercial que las' grandes empresas vendedoras de pro- 
dutos hacen periódicamente un estudio, con encuestas y de¬ 
más de los consumidores, a los clasifican en “exodirigidos” 
e “introdirigidos” según se rijan por las pautas comunes de 
consumo o busquen otras más personales. A los Iros, los cla¬ 
sifican en varios estados económicos el máximo de los cuales 
es el de “auto-actualización” (que no se refiere a ninguna 
actualización personal sino del auto). En cuanto a los “in¬ 
trodirigidos” según esas encuestas, son el sector de más rápi¬ 
do crecimiento en los países desarrollados, llegando ya al 
20%, para preocupación de esas empresas. En estas cosas, y 
desde Epicuro para acá, tal vez la equivocación está en creer 
que si una cosa nos da satisfacción, multiplicándola por 5 
nos va a dar 5 veces más satisfacción, y no es así. En materia 
de necesidades hay que poner bien aparte las básicas del 

51 



organismo de las otras. Las Iras, son las que requiere el or¬ 
ganismo para mantener el equilibrio interno u homeósta- 
sis, como habrás visto que se le llama en Medicina. El orga¬ 
nismo tiene una táctica para lograr que se satisfagan las ne¬ 
cesidades homeostáticas y de perpetuación que es muy se¬ 
mejante a la que se usa con un niño para obligarlo a hacer 
los deberes: si los hace lo recompensan; si no, lo castigan. 
Para la recompensa tiene el llamado “centro del placer”, 
ubicado en la base del cerebro pero ramificado por todo 
él. Un estímulo allí -incluso provocado con electrodos 
implantados— produce una enorme sensación de bienestar 
hasta el punto de que los animales de experimento re¬ 
nuncian a todo lo demás para buscar este estímulo. El hecho 
de que el organismo “pague” así por ejemplo, el consumo 
de cosas dueles (energéticas) ha hecho concebir la ilusión 
de una vida placentera por esta vía, pero no, una vez satura¬ 
do el organismo no está dispuesto á pagar un centesimo más 
de placer. La omisión de socorrer las necesidades básicas se 
castiga con placer; son formas de avisos del organismo, pa¬ 
recidos al dolor de un enfermo de cáncer por ejemplo, rela¬ 
cionados con la salud, y nada tienen que ver con los estados 
de ánimo correspondientes, con los cuales a veces se le en¬ 
trevera. En uno está en juego la vida y en el otro sólo la 
felicidad. Más allá de esas necesidades elementales hay unas 
pocas cosas necesarias para la vida actual, como heladera 
para aprovechar mejor los alimentos, etc. y después ya se 
entra en un terreno muy vasto, donde se puede caer en el 
consumismo compulsivo en busca de la felicidad por la vía 
de acumulación de cosas y no, tampoco. (Algunos ascéticos 
asiáticos —por ejemplo Buüa que era un hombre muy rico—, 
después de comprobar que la riqueza no daba la felicidad, 
la buscaron en la dirección contraria, por las privaciones, 
pero con los ayunos y demás cruzaron ese abismo que 
hay entre “goces terrenos” y salud y comprometen la su¬ 
ya y la de su descendencia, tanto como sus antagónicos, los 
que abusan de bebidas, drogas y alimentos). Respecto a este 
consumo que podríamos llamar suntuario, algunos psicólo¬ 
gos dicen que el individuo aplica una “estrategia contenta- 

52 



dora” guiándose por la media del sector social al que perte¬ 
nece, o por ejemplo*, prueba comprar un auto y no puede, 
entonces reduce su aspiración y se contenta con una moto. 
Yo creo que el individuo, por lo menor el “introdirigido” 
tiene su propio sueño o plan de vida que si es realista parte 
de su ubicación previa y en la sociedad en que vive. No im¬ 
porta lo que sean o tengan los demás; él se hace un plan de 
vida de acuerdo a sus condiciones y medios. De pronto re¬ 
nuncia a 20 cosas que tiene todo el mundo pero requiere 
otras, por ejemplo r un instrumento musical si es esa su voca¬ 
ción, que tienen pocos, etc. etc. O sea que la búsqueda no 
es del placer o la felicidad; que no se busca sino que se en¬ 
cuentra por ejemplo en el amor; más bien es de realizarse 
según su capacidad o ideal de vida. Por ejemplo en tu caso, 
debe haber muchas profesiones que te puedan asegurar una 
vida más feliz y apacible, sin embargo nada indica que un 
hombre culto sea más feliz que un salvaje, es cierto, sólo 
que el lo. tiene más y más ambiciosos planes de vida para 
realizarse en la sociedad moderna. Como ves ésto es un es¬ 
bozo muy precario, pero sé que son cosas que interesan a 
tu edad. En general hay un gran desencuentro en la vida 
entre la época en que uno se hace con más apremio las pre¬ 
guntas sobre ella, o sea la adolescencia y la edad en que uno 
tiene más potencia intelectual para contestarlas, que para 
cuestiones cientíñcas es entre los 20 y 30 años (para mate¬ 
mática el apogeo llega más tarde y dura más). Y aún entre 
esta edad y aquélla en que se maneja más información. 
Debe ser por eso que los últimos descubrimientos en Física 
los han hecho hombres que fluctúan en 40 años, donde se 
debe juntar potencia y erudición, aunque Einstein a los 25 
años formuló su Teoría de la relatividad. Bueno, espero 
tus noticias, también cómo te fue en Bioquímica y las nue¬ 
vas materias y demás y recibe un fuerte abrazo de 


Raúl 


53 



Querido hijo Ramiro: 

Espero que vengan en camino cartas de Uds. con noti¬ 
ciasen tu caso el resultado definitivo del último año de es¬ 
tudios. Si has resuelto que carrera vas a seguir y demás. Yo 
les escribí varias cartas, la última*el 2 de setiembre, donde 
te hablaba sobre los indios. Uno de los mayores enigmas de la 
Prehistoria es el origen del hombre americano. Los arqueó¬ 
logos se han reunido para desentrañarlo pero no han podido 
ponerse de acuerdo salvo sobre su vinculación con pueblos 
de Asia y de que tal vez entraron por el Estrecho de Bhering, 
que durante las últimas glaciaciones estuvo congelado for¬ 
mando un puente de hielo. De ser así el Estrecho de Bhering 
que es una de las regiones más desoladas del mundo, debería 
mostrar un aspecto bastante animado en esa época. El pro¬ 
blema está en que si hubiera 10 ó 20 razas y tribus en Amé¬ 
rica esta explicación podría funcionar bien, pero es que aquí 
hubo , miles de tribus y razas, tanto o más que en otros 
continentes. Por ejemplo, sólo en la costa de California y 
después de la colonización, se identificaron unas 120 tribus, 
y en subgrupos y lenguas muchos más (en algunas los hom¬ 
bres hablaban un idioma y las mujeres otro), sin contar las 
que pudieron haber en la Prehistoria y se extinguieron. Si a 
esto se le agrega qué para subir desde Asia al Estrecho de 
Bhering hay que soportar temperaturas glaciales (el promedio 
está bajo cero) y que en la mayoría son pueblos tropicales 
está lejos de ser claro. Contrasta,por ejemplo, con Africa 
donde a pesar de haber un pasaje tnás accesible para Europa 
y Asia, nunca los negros pasaron para allí ni los blancos al 
Sur del Sahara, en la Prehistoria. Yo creo que las grandes 
corrientes marinas —que desde luego tampoco explican este 
traslado masivo de pueblos— jugaron un rol importante en el 
traslado de técnicas y civilización, en la Antigüedad. Sin ir 
más lejos, en la costa oceánica de Uruguay, la “corriente de 
las Malvinas” arroja todos los días pingüinos provenien¬ 
tes de la Antártida, más de 2.000 kms. al sur. La “corriente 
del Golfo” por ejemplo, es como un río de cauce vertiginoso 


54 



dentro del Océano (más de 700 kms. por hora frente a 
Norteamérica); puede arrastrar cualquiera cosa flotante 
incluyendo barcos a la deriva con todo lo que tuvieren 
dentro, desde el Golfo de México hasta el Norte de Euro¬ 
pa y viceversa. Y el Golfo de México es justamente un foco 
cultural. También la “corriente de Humboldt” choca con la 
costa de América en Perú, otro foco cultural. Estas corrien¬ 
tes cada día se estudian más, porque están asociadas a las' 
ricas zonas pesqueras. Todos los desechos marinos, restos de 
peces, etc. se pierden al caer al fondo, pero la corriente al 
embestir la costa, los levanta creando una zona rica en 
alimentos, en la costa del Perú, Mauritania, Norte de Espa¬ 
ña, California, etc. y aquí mismo en menor grado. También 
se ha observado que al Este de estas zonas se crea un desier¬ 
to en tierra. Bueno Ramiro, dale un cariñoso saludo de mi 
parte a mamá y a tus tíos y espero una lo más detallada 
posible tuya y recibe también un cariñoso abrazo de 

Raúl Sendic 


19 de Noviembre de 1981 


Querido hijo Rául: 

Recibí cartas de Uds. del 12 de Junio, 27 de Agosto y 
23 de Septiembre y no te imaginás la alegría que me dio que 
hayas conquistado ese distintitivo de oro y me lo quieras 
regalar. También recibí la foto y veo que están muy fuertes 
y atléticos los dos y que aprovecharon bien las vacaciones. 
La verdad es que uno vuelve a vivir otra vez con las peripe¬ 
cias de los hijos, con todas, no sólo las exitosas, y no sólo 
yo porque mi hermana me decía que le pasa lo mismo con 
los de ella, que comentábamos que ambos tenemos hijos 
poco comunicativos cuando se trata de hablar de sí mismos. 
En tu caso hay que reconocer que me has hecho cartas muy 
detalladas como aquellas de las actividades en la clínica y 


55 



demás. De Ramiro sólo sé que le “va lo más bien” en los 
estudios. Mis hijos menores son iguales. A Jorge también “le 
va muy bien académicamente”; cosa que está demás decir 
porque tiene 13 años y está cursando 10o. grado, pero no he 
logrado más detalles. Albertito me escribió 4 cartas sin 
decirme una palabra de sus estudios. Por fin en la última, 
cuando ya creía que no me mandaba las notas porque eran 
impresentables, se resolvió a informarme que había termi¬ 
nado 6o. grado y las calificaciones que me manda son casi 
las máximas en todas las materias, con un promedio de 96 y 
pico. Pero la peor de todas es la más chiquita, Carolina (que 
dicho sea de paso por la foto que me manda está igualita a 
vos, sólo que más negrita). Esa ya me mandó 2 ó 3 cartas 
donde hasta se toma el trabajo de contarme de lo bien que 
dibujan unas amigas dé la escuela, etc. etc. pero de sus 
propios estudios ni una palabra. Así ni sé que grado cursa, 
aunque debe ser 4o. ó 5o. porque ya tiene 10 años, escribe 
muy bien y me mandó unos dibujos muy lindos. Además 
dice que le gusta ir a la Biblioteca a leer y la bibliotecaria es 
buenísima. Un día de estos te voy a dar un poder para que 
te hagas cargo de todos, como hermano mayor. Respecto a 
Genética podés estar tranquilo porque estás en la línea am¬ 
pliamente mayoritaria de los científicos. En esa revista de 
Ciencia que yo recibo —que no es más que la traducción de 
“Científica Americana”— todos son partidarios de la “Se¬ 
lección Natural” aunque algunos pocos, reconocen que los 
factores de mutancia hasta ahora conocidos, no explican la 
evolución a seres superiores (o sea que se debería a una 
mutación rara que habría que ver si es tan frecuente para 
permitir una selección). Darwin dedicó un capítulo de su 
libro sobre “Orígenes de las Especies” a reconocer las 
“Fallas de la teoría”, diciendo que un mecanismo tan 
perfecto como el ojo humano no podía explicarse por la 
Selección. Pero el neo darwinismo, que tomó auge por 
1940, cuando se descubrieron los factores de mutancia, no 
está para estas concesiones. En realidad no agregó más 
qüe otro enfoque para el mismo hecho —la gran variedad 
que hay dentro dé una especie— que era la observación 
56 



fundamental de Darwin y que ahora parecía explicada 
por las micromutancias. Donde la teoría de la Selección 

muestra mejor su debilidad es en la herencia del comporta¬ 
miento que no es sólo el de migrar según un itinerario 
innato para algunos peces que te comenté en otra sino todo, 
fabricar miel, hacer nido, etc. Aquí estaríamos obligado? a 
creer que en una especie había una gran variedad por 
ejemplo: 1.000 formas de hacer el nido con las formas más 
arbitrarias (porque se tienen que dar por riguroso azar) 
y por selección quedó una. Si decimos que un antepasado 
creó ese comportamiento y lo trasladó a los genes caemos en 
la teoría de la Herencia de los caracteres adquiridos contra 
la cual se levantó la de la Selección. Pero por lo menos con. 
la de los caracteres adquiridos sólo teníamos que explicar 
cómo un comportamiento puede ir a dar a los genes, cosa 
que se ignora, y no 1000 .variedades del mismo como 
en la de la Selección. Se justifica que los científicos cuando 
se tropiezan con un problema duro de pelar, lo eludan 
cautelosamente y vayan a otros que les permitan algún 
avance, pero lo que no es justo es que después simulen que 
está todo explicado sin acordarse de los enigmas que dejaron 
atrás (y que. no sólo es ese de la herencia del comporta¬ 
miento). Una teoría que no explica la aparición de mecanis¬ 
mos como el ojo no puede pretender que explicó la evolu¬ 
ción. Eso no quiere decir que haya que ir a explicaciones so¬ 
brenaturales sino que hay que seguir buscando; estamos más 
cerca de la verdad sin ninguna respuesta que en una falsa. 
Por ejemplo, lo que me explicabas sobre el funcionamiento 
del corazón es sutil y complicado pero no implica una inte¬ 
ligencia sobre-humana; un ingeniero del siglo XX tal vez re¬ 
solvería el problema en forma similar (aunque uno del si¬ 
glo XIX tal vez no podría). Lo mismo se puede decir del 
comportamiento “erudito” de algunos animales, como hacer 
miel, etc. Y es muy alentador que la inteligencia que progra¬ 
mó eso —si bien maneja más información— es del mismo ti¬ 
po que la nuestra y la vamos emparejando a medida que sali¬ 
dos de la ignorancia. En las próximas vacaciones a lo mejor 

57 



podemos seguir hablando de Genética. Tenés que resignar¬ 
te a que en tu etapa actual y tal como decía aquel libro de 
«vida de un médico que te presté una vez, de lo que se trata 
es de acumular conocimientos sin detenerse a meditarlos: es 
incompatible la acumulación monstruosa de datos que 
exige esa carrera todos los días con una reflexión detenida 
de cada uno. Pero después viene el desquite porque podés 
analizarlos con un panorama total. Bueno ; te vuelvo a agra¬ 
decer infinitamente que hayas tenido ese éxito y un recuer¬ 
do tan afectuoso al hacerme partícipe de él. Y en general 
me alegro de que hayan llegado a hombres, —con sus respec¬ 
tivas novias y todo—, y sean tan responsables, (ya sé, Mamá, 
ya sé que Ud. los crió pero nacieron del amor de los dos 
—¿no?— y eso nadie nos puede quitar). Bueno Raúl, mejor 
termino porque hoy discuto con todo el mundo. Recibe un 
cariñoso abrazo de 


Raúl Sendic 


Querido hijo Ramiro: 

Tal vez ésta llegue a tus manos cuando ya falten pocos 
días para optar por una carrera. Agronomía tiene otra des¬ 
ventaja: estudios de suelos y cultivos deben.hacerse prefe¬ 
rentemente en el lugar donde se va a ejercer porque varían 
mucho con la estructura geológica de cada región y con la 
latitud. Por ejemplo: hay 7 clases de arcillas que se dan, dis¬ 
tintas, desde el Polo al Ecuador. Y plantíos, yuyos y plagas 
también varían notablemente con suelos y climas aun en zo¬ 
nas cercanas como la templada, como aquí y la tropical. 
Me gustaría orientarte sobre otras carreras pero no se mu¬ 
cho sobre ellas. Dentro de las profesiones que tienen un 
auge siempre asegurado en un país como el nuestro, está la 
Química. Aún industrias que son eminentemente metalúrgi¬ 
cas en otros lados, como la del automóvil, aquí dependen 
más de los químicos porque el principal agregado nacio¬ 
nal son piezas e implementos de plástico. Además, en 
ella no hay necesidad de hacerse primero una clientela, si 
56 



obtenés un buen título universitario al otro día estás traba¬ 
jando. Conozco el caso de un matrimonio, él abogado 
ella química, ambos recién recibidos, y por lo menos en los 
primeros años fue ella quien mantuvo la casa con un pequeño 
laboratorio de análisis químicos. La mayoría de las grandes 
fábricas, por ejemplo en Paysandú, donde seguramente vol¬ 
verás algún día. Norteña, Paycueros, Azucarlito, Aceitera, 
emplean químicos industriales, sin contar a Ancap que los 
necesita aún para fabricar cemento. El caso de tu prima te 
está demostrando también que en esa profesión te defendés 
tanto en tu casa, como cuando elaboraba esencia de perfu¬ 
mes a partir de cera de abejas, hasta en obras gigantescas 
como la depuración de aguas termales, pasando por el aseso- 
ramiento de varias empresas o el trabajo en una de ellas. De 
la investigación química creo que te hablé en otra y su im¬ 
portancia, desde medicamentos y plásticos hasta fertilizan¬ 
tes, pesticidas y matayuyos, etc. para el agro. Hay alimen¬ 
tos, como la margarina y aceites vegetales en general, que 
son compuestos hechos por los químicos a partir de algunos 
productos naturales. Grandes industrias de aquí que depen¬ 
den de los químicos te puedo citar también combustibles, 
neumáticos, medicamentos, plásticos, pinturas, fertilizan¬ 
tes. También conservación de alimentos que no sólo es de 
hortalizas y demás,sino de alimentos envasados que cada 
día tienen más demanda, desde que a las mujeres se les dio 
por trabajar. .Como te dije la otra vez, me gustaría que con¬ 
sultaras a tú tío qüe ha trabajado én grandes empresas y tie¬ 
ne mucha información y criterio para darte un buen conse¬ 
jo. Ultimamente les escribí 2 cartas, una del 3 de septiem¬ 
bre y otra del 15 de octubre. Por la foto veo que estas muy 
fuerte, puro músculo y hueso aunque un poquito más de lo 
segundo todavía. Te iba a mandar huevas instrucciones para 
criar músculos pero veo que ya no son necesarias. Sueno Ra¬ 
miro, al celebrar las fiestas de ñn de año acuérdense de mí 
que yo los esteré recordando. Cariños para Mamá y recibe 
un fuerte abrazo de 

Raúl Sendic 


59 



3 de Diciembre de 1981 


Querido hijo Alberto: 

Recibí 2 cartas tuyas, una creo que de Julio y otra de 
Setiembre. Fue una gratísima sorpresa el saber que has obte¬ 
nido esas calificaciones en la Escuela. Te digo la verdad, co¬ 
mo en las anteriores no mencionabas los estudios yo me creí 
que no te iba muy bien y ya en la última habrás visto que 
ni me atreví a preguntarte. Por eso fue doblemente grata la 
sorpresa y te la agradezco mucho. Bueno, dentro de lo poco 
que tengo para contarte voy a ver si te puedo hacer una car¬ 
ta linda. En la última te hablé de los indios del Sur argenti¬ 
no; hoy voy a contarte de los que hubo aquí. Un grupo hu¬ 
mano puede ser atrasado en tecnología pero muy adelanta¬ 
do moralmente. Eso —que se puede todavía ver en algunas 
zonas rurales— pasó con los indios Charrúas. Un aspecto de 
esa alta moral fue lo que le permitió rechazar a la Conquista 
española —que venía de derrotar a los imperios Azteca e In¬ 
ca— y resistirla durante 3 siglos, desde el año 1500 al 1800. 
Por esta últimá fecha, un hombre blanco criado en sus tol¬ 
derías los describe así: más altos que los españoles, muscu¬ 
losos, de nariz aguileña y de color más oscuro que el de los 
otros indios. Tienen normas rígidas de comportamiento: ja¬ 
más violan la palabra dada, nunca vi una pelea con armas 
entre ellos, son muy solemnes, serios y hospitalarios, nunca 
levantan la voz, y para llamar a otro prefieren correrlo an¬ 
tes que gritar (este sigilo se explica después de 300 años en 
zafarrancho de combate). Al anochecer de cada día celebran 
una asamblea donde se distribuyen las tareas para el otro 
día que son de vigilar una zona individualmente y cazar en 
ella. Asan la carne en estacas de madera que clavan al alcan¬ 
ce de los invitados sin decir palabra. Jamás matan a menores 
de edad aún en combate y los prisioneros son mantenidos 
libres en sus campamentos. Esa norma sobre los menores, 
—que fue general en los indios de esta zona— les valió una 
ventaja inicial en su lucha contra los españoles: cuando el 
ier. desembarco de ellos aquí, que fue de Solís en 1518, 
éste fue muerto junto con todos sus acompañantes menos 
un grumete de 11 años llamado Francisco del Puerto (el cual 
60 



después sirvió de guía a Gaboto por los ríos Paraná y Uru¬ 
guay pero se negó a volver a España). Al capturar de Solís 
armas de fuego, espadas y armaduras y tener a alguien que 
les contara sobre otros recursos de combate europeos como 
el caballo y demás, los indios de acá nunca fueron sorprendi¬ 
dos con esos elementos novedosos, como les sucedió a Incas 
y Aztecas. Además a partir de eso los Charrúas empezaron a 
recibir cordialmente a los europeos. Así lo hicieron con el 
Adelantado Ortiz de Zárate, que desembarcó con unos 500 
hombres por 1580. Pero un marinero de éste desertó y Se re¬ 
fugió entre los charrúas y éstos se negaron a entregarlo. 
Zárate entonces detuvo a Abayubá, un sobrino del cacique 
Caracé. Y éste, en 2 combates sucesivos, lo derrotó y le 
mató 70 hombres. A partir de ahí ya no hubo más paz. Lo 
que los españoles llamaban la “Banda de los Charrúas” 
pasa a ser una zona prohibida que coincide con lo que es 
hoy Uruguay, o sea que dieron personalidad a una región 
que luego fue .un país. Y por períodos dominaron tam¬ 
bién parte del Litoral argentino; por 1.600 y pico un sacer¬ 
dote de Buenos Aires despotrica contra los Charrúas que 
asaltaban todas las diligencias que iban para las Misiones 
Jesuíticas en el Norte argentino. Pero al final agrega: “Me¬ 
nos mal que uno se libra de ellos si les entrega un mazo 
de barajas porque son muy adictos a ese juego” (y debe ser 
así porque otro testigo dice que habían barajas de cuero). 

Asaltar a una diligencia —seguramente llena de finos 
artículos europeos— para llevarse sólo un mazo de bara¬ 
jas, muestra ya esa mezcla de audacia y bondad que es muy 
típica de la personalidad uruguaya. En 181Lcuando empezó 
la guerra por la Independencia,ellos demostraron su madu¬ 
rez apoyando a Artigas. La continua guerra que habían 
mantenido durante tantos años los habían diezmado pero 
esos pocos centenares que quedaban mantuvieron la resis¬ 
tencia, ahora contra Portugal, junto con otras tropas de - 
Artigas. Este logró en 1811 la primera gran victoria sobre 
España en esta zona. Después invadieron los portugueses 
y debió replegarse a la orilla argentina del río Uruguay. 
Fue entonces que el pueblo oriental mostró su fibra. Se le- 

61 



vantó en masa, quemó sus casas, y en carretas y a caballo 
siguió en una larga caravana a Artigas. Y flanqueándola, a 
poca distancia, iba una 2a. fila más menguada: los Charrúas. 
Otros hombres habían tomado la posta de la batalla contra 
los europeos que ellos habían iniciado hacía 3 siglos.—eran 
otros hombres pero la misma tosudez. Lo demás lo vas a 
encontrar en los libros de Historia: Artigas siguió una guerra 
desigual contra los portugueses y Buenos Aires y en 1820 
—ya agotados todos los recursos—, se retira al Paraguay. 
Y los portugueses y después los brasileros, quedan due¬ 
ños del territorio. Es el período más grandioso de la lucha 
de nuestro pueblo en la adversidad y te hice una poesía 
sobre él: 

Cuando llegaron los europeos 
hasta la orilla del Uruguay 
un indio adusto clavó su lanza: 

“esta frontera no pasarán”. 

Fue un vano empeño de la Conquista. 

Fueron tres siglos sin claudicar; 
indios cautivos lograron muchos 
más no el oriente del Uruguay. 

Llega la Guerra de Independencia 
y tras glorioso triunfo inicial, 

Artigas tiene que replegarse 
hasta la costa del Litoral. 

El pueblo emigra junto a su Jefe 
y las fronteras ¿dónde están? 

Ah, las fronteras se van con ellos; 
a sus mojones ya volverán. 

Siguieron años de guerra cruenta 
y las fronteras vienen y van. 

Fue muy heroico más todo en vano; 

-la tierra queda del Portugal. 

62 



Patean las huestes de veteranos: 
ahí van los indios de porte austero, 
ahí van los gauchos sobre sus potros, 
ahí van los negros de gesto fiero... 

‘ Ah, las fronteras van con nosotros ", 
dijo el más viejo de los paisanos, 

“hoy las fronteras van con nosotros, 
ya a sus mojones regresarán”. 

Y así fue, 5 años después invaden los “33 orientales” 
y el pueblo se, levantó como un solo hombre y se sacudió 
la dominación extranjera. Bueno Albertito, una vez más 
gracias por tu regalo, espero que te guste este pequeño 
recuerdo que te hice y que se cumplan todos tus propó¬ 
sitos, que me decías, en deporte y estudios. Un abrazo 
y un beso de 


Raúl 


Querido hijo Jorge: 

Recibí 2 cartas tuyas y me alegro de que estés tan ade¬ 
lantado en los estudios y tan bien en esa escuela. No sabes 
cuánto me gusta que me cuentes cosas como esa experiencia 
con la moto y de caza submarina. Esta debe ser fantástica 
como espectáculo, aunque no se cace nada. Yo como siem¬ 
pre, trato de leer y estudiar algo. La otra vez te comentaba 
que en planetas como Mercurio, Venus y Marte no podía 
haber vida. Eso se refería a vida humana porque hay canti¬ 
dad de formas de vida tan raras en la Tierra que parece que 
han venido a dar acá porque se equivocaron de planeta. 
Por ejemplo, hay unas bacterias que se llaman sulfolobus 
que sólo pueden vivir a una temperatura de más de 90 gra¬ 
dos. Así que en el agua caliente pasan frío, para ellas tiene 
que ser agua hirviendo en ebullición. Tampoco necesitan 
oxígeno, así que no sé que están haciendo aquí. Como con- 


63 



trapartida hay otras que viven en las tierras heladas del 
Artico. Y hay algas bajo una capa de hielo de 3 mts. de espe¬ 
sor en la Antártida que captan penosamente los débiles 
rayos del sol que les llegan a través del cristal Por otro 
lado, están las abundantes bacterias anaerobias, las cuales 
no splo no necesitan oxígeno sino que éste es tóxico para 
ellas, las mata. Aparecieron en la Tierra cuando ésta aún 
no tenía atmósfera de oxígeno: hay huellas suyas en rocas 
de 3.500 millones de años en Australia. Después vino esta 
“bocanada” de oxígeno que ya dura 2.000 millones de 
años pero ellas se quedaron igual seguramente esperando 
que pase. Entre ellas están las metanógenas que están 
en todas partes, en los pantanos, en el intestino de los ani¬ 
males y aún ahora en los aparatos que reproducen biogas. 
Emiten gas metano, —combustible—, que elaboran a partir 
del anhídrido carbónico que respiran. Tal vez estarían me¬ 
jor eñ Marte que tiene atmósfera de anhídrido carbónico 
y no es descartable que las haya también allí: de 9 ensayos 
para ver si había vida microbiana que hizo la nave espacial 
que se posó en Marte en 1976, 7 dieron que sí. Se dice 
que si se extinguiera el sol desaparecería la vida en la Tierra 
pero no en toda. Por ejemplo, en la cordillera Dorsal del 
Pacífico, cerca de las Islas Galápagos, a unos 3.000 mts. 
de profundidad hay cantidad de manantiales de.agua super- 
caliente y sulfurosa. El azufre alimenta a las bacterias que ' 
te decía al principio y a otras que viven más lejos, donde la 
temperatura baja a 20 grados y a su alrededor se ha formado 
toda una fauna que incluye hasta cangrejos. Los más pe¬ 
queños comen bacterias y los mayores a los pequeños. Lo 
que es por ellos se puede apagar el Sol mañana mismo; 

viven igual porque sacan la energía de otra fuente: el calor 
de la Tierra. Conclusión: vida puede existir en muchos la¬ 
dos, en planetas sin soles incluso. Me gustaría que me conta¬ 
ras de tus estudios este año, materia por materia, para ver en 
cuales vas mejor. Física debe ser una de las más difíciles 
pero es fundamental para esa carrera que has pensado seguir. 
Bueno Jorge, quedé muy contento con las últimas cartas de 


64 



Uds. Dale un gran abrazo de mi parte a Mamá y 
recibe también un cariñoso abrazo y un beso de 

Raúl Sendic 

17 de diciembre de 1981 


Querida hija Carolina: 

Recibí una linda carta tuya de fecha 26 de setiembre 
y unas fotos más lindas todavía por las cuales veo que 
estás muy crecida. Por lo que me decís del perro veo que 
nos parecemos mucho porque a mí también me gustaba 
tener uno y me encariñaba con ellos. Tal vez el encanto 
de los perros está en que son tan expresivos; por ejem¬ 
plo cuando corren de un lado para otro al regresar uno a 
casa están expresando “cuánto me alegro que estés aquí”, 
hasta mejor que mucha gente. Así que si yo hubiera es¬ 
tado ahí habríamos sido dos para pelear para que la “Du¬ 
quesa” se quedara. Se sabe que un perro grande como ella 
te trastorna toda la casa, pero ¿por qué tenían que regalar 
el perro?¡ hubieran regalado la casa! Bueno, ahora ya está, 
es de esperar que por lo menos te hayan comprado esos 
peces de colores. Los peces son menos expresivos que los 
perros, mejor dicho no son nada expresivos y por eso son 
también graciosos; a mí me gusta verlos cuando van en 
formación uno tras otro. Parecen esos dibujos de los tem¬ 
plos de la Antigüedad en que tomaban un diseño, por 
ejemplo de un pájaro y lo repetían cientos de veces a lo 
largo de una pared y en la repetición está la belleza. Te 
decía de los perros que son muy cariñosos y expresivos 
pero también son muy inteligentes como todos los de 
esa familia, zorros, lobos, etc. De las tácticas que pueden 
inventar los zorros te hablé en otra. Los lobos también 
hacen tácticas muy inteligentes. Por ejemplo, cuando ca¬ 
zan en pareja y ven una presa se separan: uno se muestra 
adoptando una actitud de desinterés pero acaparando to¬ 
da la atención de la presa, mientras el otro se acerca sigi- 

65 



lesamente a ella por otro lado. Pero el ser viviente más 
inteligente después del hombre no es ninguno de éstos, 
si se mide la inteligencia por el volumen del cerebro con 
respecto al cuerpo, sino que es el chimpancé. También 
por su constitución orgánica, como las proteínas (son 
idénticas a las del hombre en más del 99 %). O sea que 
está más cerca nuestro que de los otros ‘grandes monos 
como el gorila y el orangután. Encerrados en el Zooló¬ 
gico no se diferencian mucho de los otros animales pero 
en su medio natural, la selva, muestran su gran inteligen¬ 
cia: usan palos para bajar la fruta, tiran piedras y cortan 
hierbas para refregarse mientras se bañan en el río, etc. 
Incluso se les ha visto realizar extrañas ceremonias o jue¬ 
gos: cortan ramas de enredaderas con las cuales se fabri¬ 
can unos collares y con ellos puestos se toman de las 
manos y empiezan a danzar en rueda alrededor de un ár¬ 
bol. La madre chimpancé corrige a su hijo cuando éste 
se equivoca golpeándolo suavemente con la mano abier¬ 
ta, pero es muy cariñosa con 3. 

Un científico hizo la prueba de criar un chimpancé 
junto a su propio hijo, recién nacidos ambos, dándoles 
la misma educación. El pequeño mono enseguida tomó 
la delantera en higienizarse, tomar la leche en taza y 
demás. Incluso aprendió a decir “taza” y “mamá” antes 
que el niño. Pero después quedó ahí y el niño siguió 
aprendiendo. Siempre tomando esas pautas para medir 
la inteligencia detrás del hombre y el chimpancé no vie¬ 
ne ningún animal terrestre sino un pez mamífero: el 
delfín. Una vez vi sacar a unos con una red en el océano, 
aquí. Era la madre de una cría y a ésta le chorreaba 
la leche por ese pico con diéntes que tienen. Cómo pue¬ 
de ese animal mamar bajo el agua no sé. Menos mal que 
los pescadores, que aquí le llaman “franciscana”, los ti¬ 
ran de vuelta al agua porque dicen que su carne es muy 
aceitosa. Es un formidable imitador, cosa que aprove¬ 
chan en los Zoológicos y en los circos, para enseñarles 
pruebas, premiándolos cada vez que hacen una con algu¬ 
na golosina que para ellos tiene que ser chocolate con 

66 



leche y otras cosas por el estilo. Pero, gracias a su inteli¬ 
gencia, el delfín en seguida se da cuenta de que se trata 
(“si hacés una prueba, cualquiera, te dan una golosi¬ 
na”). Acto seguido empieza a inventar él nuevas pruebas, 
siempre distintas, sin olvidarse de pasar a cobrar el pre¬ 
mio cada vez que termina una. Y es más fácil que se le 
agoten las golosinas al entrenador que el repertorio de 
pruebas al delfín. Cuando los animales muestran todas 
estas cosas, algunos que los miran como a “parientes 
pobres”, —de los cuales hay que tratar de diferenciarse 
lo más posible— esperan de la Ciencia algún elemento 
drástico de distinción, pero los resultados no han sido 
muy alentadores. La otra vez,por ejemplo» se hizo un es¬ 
tudio para ver cuál de loe seres superiores era más evolu¬ 
cionado o sea más perfecto, comparando algunas proteí¬ 
nas de ellos con las correspondientes de los seres más 
inferiores. Los primeros resultados fueron decepcionan¬ 
tes, salió lo. el caballo, 2o. el burro y 3o. el chancho. 
Nosotros estamos por allá abajo, en una rama lateral, 
siempre seguidos de cerca por el maldito chimpancé. Así 
que esto no sirvió, se sigue investigando hasta que dé 
bien. Que el hombre es distinto a los animales salta a la 
vista pero la dificultad está en especificar la diferencia. 
No podemos decir que todas nuestras facultades son su¬ 
periores a las de ellos. Por ejemplo, horas antes de produ¬ 
cirse un terremoto las gallinas cluecas abandonan sus ni¬ 
dos y varios animales, los cerdos entre ellos, se muestran 
inquietos y alborotados. Y nosotros nos enteramos recién 
cuando el techo de la casa ya viene en viaje hacia nues¬ 
tras cabezas. Aquí se trata de una “facultad superior” 
y no la tenemos. El hombre con sus conocimientos de 
matemáticas y de física hace grandes edificios, pero los 
pájaros también necesitan gran sabiduría para hacer el 
material y construir ciertos nidos. Los alveolos del panal 
de las abejas son polígonos perfectos con todos los ángu¬ 
los iguales, creo qüe de 106°. También las abejas para 
crear una reina le dan un alimento especial que ellas ela¬ 
boran a una larva cualquiera y ya está hecho el milagro. 

67 



Nada de esto podemos hacer nosotros. Ni siquiera el len¬ 
guaje por símbolos que tenemos los humanos es exclu¬ 
sivo; aunque más simple lo tienen cantidad de animales, 
la gallina para llamar a sus pollos, por ejemplo. Algunos 
hasta pueden aprender el idioma humano como la lora 
que me hablabas la otra vez, y el chimpancé, unas pocas 
palabras. Las abejas exploradoras de una colmena a ve¬ 
ces salen a buscar un lugar mejor para trasladar el enjam¬ 
bre y encuentran, por ejemplo, un árbol hueco en medio 
del bosque. Al volver explican su ubicación por señas 
igual que los sordomudos pero ellas, como no tienen ma¬ 
nos, lo hacen danzando y levantando el abdomen en dis¬ 
tintas formas. Para nosotros, aún con palabras, sería casi 
imposible dar una ubicación tan complicada, pero ellas 
se hacen entender; las otras exploradoras, que la miran 
atentamente, en seguida van derecho al lugar para ver si 
es el mejor. Claro que ese lenguaje es sólo para lo suyo. 
Y acá debe estar la clave: los hombres deben tener una 
superioridad general en muchas facultades pero cuando se 
va a la actividad específica de cada animal, —conseguir 
su alimento, refugio, etc.— esa superioridad disminuye 
o se invierte. Bueno Chiquita, me alegró muchísimo saber 
que estás en 6° grado, adelantadísima para tu edad, y 
espero que me cuentes que materias te gustan más aparte 
de Dibujo, que los que me mandás cada vez son más lin¬ 
dos. Me alegran mucho tus cartas. Dale un cariñoso salu¬ 
do a Mamá de mi parte y recibe muchos besos de 

Raúl Sendic 


Que empieces bien el año te desea este padre que te 
quiere mucho. 


68 



Junio 16 de 1982 


Para mi hija Carolina Sendic 
Querida hija Carolina: 

Recibí dos lindas cartas tuyas: una de fin de Enero y 
otra del 15 de abril. Me alepo de que te vaya tan bien en 
la Escuela y estoy cada vez más impresionado con tus di¬ 
bujos. Los de'tu última carta son buenísimos en todo; 
no me extraña que hayas ganado una Mención en ese 
Concurso. También quedé impresionado con esas nove¬ 
las tan largas que lees, pero ahí ya me veo a mí mismo a 
tu edad. También vi varias fotos tuyas, con tus hermanos, 
en la playa, en tu casa, todas muy buenas. Veo que tienen 
una casa muy linda y me alepo mucho que Mamá haya 
podido 1 salir adelante (ella fue muy buena conmigo). 
Me gustó mucho que hayas pensado en Veterinaria como 
posible profesión. No sólo abarca asistencia-médica para 
los animales del campo —que dan alimentos para millo¬ 
nes de personas— para animales del zoológico y domés¬ 
ticos, como perros, gallinas, etc., sino también ahora para 
peces criados por millones en estanques o jaulas en el 
mar. Si a estos peces los ataca una peste también hay que 
salir corriendo a buscar una Veterinaria que los cure. Me 
gustaría de verdad ayudarte en ese trabajo, si algún día 
fueras veterinaria (aunque ya sabes que es difícil), porque 
a mi también me encantan los animales. 

Pero de aquí a que cumplas 17 años y tengas que op¬ 
tar por una profesión puede aparecer algo que te guste 
más, como Electrónica, Arquitectura, Medicina, Danza, 
Dibujo o Enfermería, etc. y a mi también me gustará y 
te alentaré todo lo que pueda. Pero ¿no me contradigo 
al estimularte por igual en proyectos tan distintos? No, 
porque lo que importa es que tengas proyectos hermosos 
y los persigas con tenacidad; eso es lo que le da sentido a 
una vida. En tu carta de Enero me pedías que te escri¬ 
biera un cuento, y aunque nunca he hecho uno, segura- 

69 



mente te lo voy a hacer y con bastantes diálogos como 
me decías. Yo siempre he pensado que la poesía y la mú¬ 
sica pueden ser muy hermosas pero siempre es una cosa 
artificial creada por el hombre, pero el cuento ya es di¬ 
ferente: muchas veces te habrás despertado de noche pen¬ 
sando en ese sueño que es mejor que el más imaginativo 
de los cuentos. Quiere decir que el cuento es algo natu¬ 
ral y es como si alguien te estuviera diciendo: descansa, 
descansa, yo mientras te voy a hacer un cuento. Debe ser 
uno de los misterios más grandes: cdmo se puede estar 
durmiendo e inventando cuentos, simultáneamente. Ni 
siquiera se puede decir que siempre sean apacibles o que 
expresen los deseos que uno tiene; muchas veces uno se 
ve en ellos en situaciones muy difíciles. Lo único que 
se puede sacar en limpio es que en el sueño no existe el 
ayer y el hoy: personas que únicamente pueden reunirse 
en un sueño, porque pertenecen a épocas muy lejanas 
entre sí de nuestra vida, aparecen alternando entre sí 
como si el tiempo no existiera. Si alguna diferencia hay 
entre el sueño y un cuento es que en el primero a cada 
instante están echando nuevas situaciones sorprenden¬ 
tes, cosa que es muy difícil de lograr para un cuentista. 
Bueno así que el cuento te lo mando en otra; para ésta 
sólo te hice un pequeño poema sobre ese tema. Los Sue¬ 
ños, se llama y dice: 

Tal vez en un sueño te veas extraviada, 
muy sola y pequeña en un mundo extraño, 
y ahí te despiertas, muy sobresaltada. 

Más no, no te inquietes que es tan solo un sueño. 

Montón de quimeras sin nada de cierto. 

Todas esas cosas son imaginarias. 

En cambio si en sueños ves a una elegante, 
muy práctica y docta Veterinaria, 
que cura la herida de algún elefante 
(el cual le sostiene ese viejo experto 
—¿no será su padre?— que hace de ayudante), 

70 



no, no te digas que es tan solo un sueño. 

Pudiera ser cierto. 

Confía en que sí. 

Me alegro de que te haya gustado mi carta anterior 
donde te hablaba de animales. Todavía no te he comen¬ 
tado nada sobre los seres microscópicos que son muchos, 
más que los visibles. A veces se piensa de que porque son 
chiquitos tienen que ser menos inteligentes! pero yo 
tengo muchas dudas de que sea así. Por lo pronto, las 
bacterias tienen 3.500 millones de años de vida en la Tie¬ 
rra y nosotros —cuando mucho— unos 4 millones. Muy 
pocos todavía para empezar a jactamos de que somos los 
más astutos, por lo menos para sobrevivir. Por lo general 
se considera que el ser vivo más pequeño es la bacteria, 
que tal vez ya hayas estudiado en la Escuela. No todas las 
bacterias son dañinas para el hombre; en el aparato diges¬ 
tivo humano hay miles de millones de ellas, —más que 
células tiene el cuerpo—, que se encargan d$ hacer una 
primera digestión de los alimentos, sin la cual no podría¬ 
mos aprovecharlos. Pero por otro, casi todas las infeccio¬ 
nes de heridas y demás son provocadas por ellas. Pero 
hay otros seres vivos más chicos que las bacterias, como 
son los virus, sólo ique para reproducirse y demás tienen 
que penetrar en otros organismos o sea que no pueden 
tener una vida independiente. En realidad el virus es tan 
sencillo que no es más que una molécula encerrada en 
un estuche o caparazón. Por ejemplo.el virus que provoca 
el resfrío es un dadito hueco de 8 caras y adentro no hay 1 
nada, esa molécula tan solo. El resfrío es porque penetra 
en las vías respiratorias para sacar cría. Y a cada estornu¬ 
do expulsamos millones de esos daditos. Pero hay seres 
vivos más simples todavía que el virus. Hace unos 40 
años, con el descubrimiento de la penicilina y otros anti¬ 
bióticos, los médicos creyeron que habían ganado defini¬ 
tivamente la guerra contra las bacterias que provocan las 
infecciones. Estaban muy contentos, pero 20 años des¬ 
pués sucedió que las mismas bacterias que antes morían 

71 



como moscas con un antibiótico empezaron a bañarse 
alegremente en él sin que les pasara nada. Y los médicos 
se preguntaban ¿quién puede haber venido en ayuda de 
las bacterias en esta guerra? Ahí fue donde saltaron a la 
luz pública otros seres muy pequeños: los plásmidos. 
Ellos viven dentro de un microbio. Pero, de la misma ma¬ 
nera que nosotros hacemos arrimar un vehículo a la vere¬ 
da para descender, los plásmidos obligan a su microbio 
a pegarse contra otro, aunque sea de otra especie. Se ba¬ 
jan y trepan en el otro. Y con ellos llevan una cantidad 
de cualidades y funciones para el microbio que les da hos¬ 
pedaje, entre las cuales está la de resistir a los antibióti¬ 
cos. Y así pueden proporcionar esa resistencia a orga¬ 
nismos que antes no la tenían. ¿Y cómo son los plás¬ 
midos? ¿Tienen cabeza, patas, cola, etc.? No, ni siquiera 
tienen una piel o caparazón como los virus. Son una mo¬ 
lécula pelada. ¿Y esa cadena de átomos puede resolver 
cosas? No sé» por lo pronto parece que puede resolver 
cambiar de microbio a su antojo. Bueno Chiquita, des¬ 
pués de escribir esto recibí tu 2a. carta y los dibujos y 
aproveché una demora en el envío de esta carta para ha¬ 
certe un poema con puro diálogo, Luces del mundo, 
se llama y dice: 

Cómo se añora la eterna noche! 

No es demasiado la luz que encienden? 

—Ah, pobre viejo , casi estás ciego o no comprendes. 

Es que allá lejos se apaga el día... 

—¿No hay luz arriba? 

¿Cielo taptpoco? 

¿Nada que alumbre salvo los focos? 

—Todas las luces son necesarias. 

—¿Se apaga y prende de muy antiguo la luminaria? 

—Ay, dices cosas muy incoherentes. 

Voy a explicarte para que entiendas: 

Hay una lumbre muy primitiva 

que enciende el hombre de las cavernas... 

—¿Un fuego tenue? 

¿que siempre brilló? 

72 



— Bueno, no tanto como las luces de lamparillas. 

—Ah, pero alcanza. 

Como la llama muy vacilante 
pero porfiada de la esperanza. 

—Mi buen amigo,¡cómo divagas! 

No, no es lo mismo pero te sigo: 

De aquella lumbre de las cavernas 
hasta las luces, como cascadas, 
del siglo veinte, 

que han doblegado a la noche eterna, 
hay gran distancia... 

—Pero, ¿se explica todo el derroche, 
todo el despliegue de luminarias? 

¡Tanto de malo tenía la noche?! 

Veo que cada vez vas extendiendo más tus activida¬ 
des con eso del Teatro que no sabía. También sé por tus 
tíos (por los cuales me enteré de otras cosas lindas tu¬ 
yas) que ya sabes algo de Danza. A mí dentro de esa 
música me gusta el Bolero de Ravel, aunque creo que 
no se danza; ya me gustaba cuando tenía tu edad y to¬ 
davía me resuena. Contame algo de eso. Chiquita, me 
despido, aunque no te guste escribir a mi me gustan tus 
cartas. Un cariñoso saludo para Mamá y recibe muchí¬ 
simos besos de este padre que siempre te recuerda con 
inmenso cariño. 


Raúl Sendic 
Junio 29 de 1983 


Para mi hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

Recibí las cartas de Uds. de principio de Mayo y veo 
que seguís a gran tren en los estudios. Sé que de verdad te 

73 



gusta Medicina pero para mí siempre es una grata sorpre¬ 
sa ver como podés mantener el enorme esfuerzo que hay 
detrás de esas notas. Tal vez te haya resultado un poco 
frustrante terminar el curso de Genética —que es tan 
apasionante y lo habrás tomado con gran interés al ser 
designado para esa competencia— y tener que pasar a 
otra cosa, pero la carrera es así: te dan le .necesario para 
la práctica (pero que también es una gran base para un 
estudio más reposado futuro). Inmunología debe de ser 
muy interesante. Yo siempre te hablaba de una posible 
manipulación de los genes por el organismo y nunca te 
pude poner un ejemplo. En inmunología, según leí hace 
poco, hay uno: los genes de los glóbulos blancos son cam¬ 
biados durante el desarrollo del embrión para permitir¬ 
le crear esa enorme variedad de inmunoglobulinas que 
permiten contrarrestar otras tantas infecciones. O sea que 
el conjunto de los genes o genomas se repite idéntico 
tal vez (siempre conviene decir tal vez) en todas las cé¬ 
lulas del organismo menos en los glóbulos blancos. Es 
una modificación pequeña ya que es un gen fragmenta¬ 
rio en cuyos fragmentos son ordenados de otra' forma, 
pero lo trascendente es que exista un mecanismo orgᬠ
nico para modificar genes con el fin de mejorar una fun¬ 
ción. Y la adaptación no es más que eso: jnejorar una 
función para adaptarla a un nuevo ambiente. Como ves, 
sigo estudiando y creo que voy a poder aguantar una 
conversación sobre estos temas mucho tiempo todavía, 
aunque vayas tan rápido. También leí un artículo muy 
bueno sobre plásmidos, ahora vistos como organismos 
independientes porque tienen genes propios para repli¬ 
carse y para cambiar de huésped. Aquí tenemos un pa¬ 
quete de genes ambulante, como el que habíamos ha¬ 
blado una vez, porque al revés de los virus, le quitan can¬ 
tidad de funciones al organismo que abandonan y se las 
dan al que los recibe. Desde luego que para explicar la 
evolución se necesita algo más que un plasmido, pero de 
nuevo lo importante es que existan mecanismos así. 
Fíjate que «por ejemplo, los genes que determinan las 

74 



branquias no han desaparecido de los animales que tie¬ 
nen pulmones, ya que se expresan en el embrión, asf 
que mejor que de una evolución de genes, parecería 
pensar en una superposición. Como esta carta tal vez 
te llegue cerca de tu 20avo. cumpleaños te hice unos 
versos sobre estos temas que se llaman La Vida y dicen: 

Somos bacterias. 

Vamos avante 

Somos los seres 

más primitivos y diminutos. 

¿Cuánto vivimos? 20 minutos. 

Pero entretanto 
nos dividimos 
así la vida 
en sendas copias 
sigue adelante. 

¿Los padres, dijo? 
no los tenemos. 

Todos son hijos 
Padres no habernos. 

Somos batracios, sapos y ranas 

Ahora cambiamos 

nos dividimos 

(ya más despacio) 

y relevamos, como en las postas, 

padres e hijos, y así por tumos, 

vamos llevando la vieja vida por los estanques. 

Postas de sapos, postas de ranas, 
siglo tras siglo, 
millones de años, 
siempre adelante. 

Somos los dinos. 

Vamos avante. 


75 



Ahora vivimos entre las hierbas 
de los pantanos, 

¿nombre completo? 

¿No ¡o dijimos? 

No, no es molestia. 

Por el contrario. 

Somos los dinos, los dinosaurios. 

Al fin llegamos! 

Bueno, hay variantes: 
nos dividimos, y relevamos, 
siglo tras siglo, 
como ¡os de antes. 

Es el trabajo, lo diferente: 

el duro esfuerzo para el futuro 

que fragua el Mundo del descendiente. 

Somos creadores, ¡más que natura! 
de nuestro ambiente. 

Nadie nos para! Vamos avante. 

Somos la gente. 

Mueren los hombres. 

¿Todo termina? 

No, espera! ¡Mira! 

Son los relevos. Van adelante. 

Llevan la Vida. ¡Es nuestra vida 
y va adelante! 
j Vamos los muertos, 
vamos avante! 

Bueno Raúl, tené paciencia; tal vez cuando cumpla 
los 60 ya me salga algo bueno y también te lo voy a rega¬ 
lar, como te regalo esto, de todo corazón. Seguime esos 
relatos de la última. Y cómo va mi encargo de que tengas 
unidos a los hermanos? Tu tío me mandó un informe 
muy lindo de todos y algún día haceme también uno si 

76 



podes. A mi me parecía que vos tendrías que ser más 
frío e intelectual y me alegro que no sea así. Yo ando 
bien, creo que en estos días me van a poner los dientes. 
Espero que puedas descansar de este (frase final ilegible). 
Un gran abrazo y un beso de 


Raúl Sendic 


Junio 29 de 1982 


Para mi hijo Ramiro Sendic 
Querido hijo Ramiro: 

Por tu carta veo que has optado por Ingeniería Quí¬ 
mica, aunque no por vocación. Como te decía la otra 
vez la vocación es sólo uno de los elementos para esa 
elección; el otro es en qué vas a ser más útil. Y si no te 
ves con mucho entusiasmo entre probetas y alambiques 
por lo menos podés hacer ambiciosos proyectos sobre 
todo lo que podés hacer con ellos. La verdad es que, 
si te pudiste dar el'lujo de dudar, es porque tenías una 
base fuerte para cualquier carrera de Ciencias, cosa que 
no es común. Tu tío piensa que podés dar muchos 
puntos en los estudios, pero yo también lo sé hace tiem¬ 
po. Además de esos logros prácticos de que te hablaba en 
otras, está el de saber por saber,de encontrar una expli¬ 
cación para las cosas. Yo creo que en Ciencia el 1er. Man¬ 
damiento es decirse “no lo sé’’ ante las cosas que no están 
confirmadas, por más alentadoras que sean las teorías 
para explicarlas. Es una saludable base para proseguir la 
investigación. Y el 2o. sería: “incluso lo que yo no me 
puedo imaginar puede existir”. Por ejemplo, por mucho 
tiempo paralizó a la Ciencia la discusión de si el fotón 
era una partícula o una onda, y que respondía por igual 
bien a los experimentos para una que para otra. Y enton- 

77 



ces es como si alguien que no conociera el murciélago 
exigiera que se le defina si es pájaro o mamífero sólo 
porque él no puede imaginar que haya algo nuevo que 
tenga las cualidades de dos cosas diferentes (como se ha 
convenido ahora para el foton). La verdad es que sería 
una casualidad que un mundo que es más de un millón 
de veces más pequeño que el que podemos ver contu¬ 
viera cosas similares a las de este, comparativamente gi-, 
gante. Lo mismo pasa con la carga eléctrica que es la ba¬ 
se de toda la Química; los científicos no saben lo que 
puede ser, aparte de esa cualidad de repelerse si son igua : 
les y atraerse sin son distintas. Es como si se vieran dos ob¬ 
jetos lejanos y que uno es blanco y el otro negro.sería 
otra casualidad que fueran las únicas propiedades que tie¬ 
nen. Pero suponiendo que fuera así ¿por qué se atraen o 
repelen las cargas? ¿Es que la partícula emite una mano 
que empuja para afuera a la otra o la atrae hacia si? Mis¬ 
terio. Por la atracción o repulsión eléctrica se pueden ex¬ 
plicar todas las reacciones de la Química Inorgánica. 
Pero con la Química Orgánica ya es distinto. Todavía 
si hacés una cadena de carbonos y nitrógenos pasan co¬ 
sas explicables con esas cualidades de la carga. Pero si 
plegas esa cadena como quien estruja un papel para tirar¬ 
lo, de pronto empieza a hacer cosas raras. Por ejemplo, 
comienza a atrapar átomos y moléculas del ambiente 
para con ellos crear otros compuestos. Ningún labora¬ 
torio puede crear sustancias con esa precisión y cele¬ 
ridad, que deja perplejos a los químicos. ¿Qué hay 
que pensar? ¿Que las “manos" ahora quedaron en tal 
posición que pueden atrapar más cosas y trabajarlas 
mejor? ¿O que aquí entran en juego otras propiedades 
de la carga? Como no se sabe se puede suponer cualquier 
cosa. Y esas nuevas moléculas plegadas parecen estar en 
el umbral mismo de la vida. Y ¿qué es la vida, en defini¬ 
tiva? No vayas a pensar que no tengo la más remota idea 
de como se contesta esta pregunta. No,papá sabe, papá 
sabe. Pero ahora estoy muy ocupado para contestarla. 
En todo caso pregúntale a Raúl, que lo tenés más a ma- 
78 



no. O si no, se me ocurre una idea mejor: estudiar Quí¬ 
mica porque, si alguna vez se descubren estos misterios, 
la investigación química es una de las que pueden llegar 
primero a ellos. Ramiro, espero una, pero con muchos 
detalles, sobre resultado' final de cursos, novia, basket- 
ball, paseos de vacaciones, etc. etc. Fotos, me gustaron 
las de la playa y donde están todos muy alegres en la 
fiesta de fin de año. Y desde luego, donde están todos 
juntos. Mi gran deseo es que se mantengan unidos, los 
hermanos, hoy para que los mayores aconsejen a los 
más chicos (sin tutorías pues para eso está la madre) 
y mañana para que se ayuden mutuamente, y yo que¬ 
do más tranquilo. Dale un gran saludo a Mamá que fue 
la otra gran revelación por su progreso en el trabajo, y 
recibe un beso y gran abrazo de este padre que siempre 
te recuerda con cariño 


Raúl Sendic 


Agosto 18 de 1982 


Querido hijo Alberto: 

Seguramente en estos días recibiré una carta tuya tan 
linda como la que me mandaste en enero y con las notas 
de los estudios; a ver si has podido mantener el promedio 
tan alto del otro semestre. También con noticias sobre 
tus actividades en la Escuela Agraria, deportes, vacacio¬ 
nes y demás. En la última que te mandé —que creo que 
fue en abril— te hablaba algo sobre la electricidad que 
hay en la tierra. Uno mira la tierra y le parece que siem¬ 
pre está igual, que nunca cambia. Esta apariencia de per¬ 
petuidad es falsa. En realidad, por ejemplo,ese polvo que 
uno sacude de los muebles todos los días en el correr de 
los siglos puede tapar una gran ciudad abandonada, 
como saben bien los arqueólogos. Pero además hay un 

79 



movimiento general, lento pero constante, dado por las 
fallas geológicas o rajaduras que tiene la corteza terres¬ 
tre. Por ejemplo,hay una de 75.000 kms. de largo que la 
circunda completamente. Se llama Cordillera Dorsal del 
Pacífico y del Atlántico porque de esa hendidura bro¬ 
tan lavas que han formado —al acumularse—, una cor¬ 
dillera en estos océanos. Y esa lava va empujando a todo 
el fondo del océano que viene a ser como un piso corre¬ 
dizo, y que a su vez empuja a los continentes creando 
montañas en ellos. Por ejemplo, la Dorsal del Pacífico 
empuja a una placa de suelo oceánico que al chocar con¬ 
tra América del Sur la levanta en vilo, formando la Cor¬ 
dillera de los Andes en toda su costa. Y ¿cómo se produ¬ 
jeron esas grandes rajaduras en la Tierra? Pudo ser por 
causas intemas; a unos 100 kms. abajo de la superficie 
hay una delgada capa de lava líquida, que se llama As- 
tenósfera y que siempre está tratando de escapar en 
volcanes y demás. También alguna vez se ha pensado en 
una enorme gravitación negativa (o sea la fuerza de la 
gravedad ejerciendo una atracción para arriba en vez de 
para abajo) creada por la aproximación de un gran plane¬ 
ta u otro cuerpo celeste de gran tamaño. En realidad a 
la gravitación negativa la vemos todos los días en las 
mareas: allí donde el mar enfrenta a la Luna ésta atrae 
sus aguas de forma que suben un metro o dos (en algunas 
bahías hasta 30 metros). Si la Luna fuera más grande o 
estuviera más cerca, también influiría de igual manera 
sobre esa capa líquida de lava que hay bajo la superfi¬ 
cie y hasta podría romper la cáscara que la envuelve. Eso 
de aproximación de otro planeta no es nada raro; lo ra¬ 
ro sería que nunca hubiera sucedido en los 5000 millo¬ 
nes de años que tiene la Tierra. Por ejemplo, en nuestra 
Galaxia hay unos Cúmulos Globulares compuestos 
de estrellas viejísimas (y seguro con planetas antiquí¬ 
simos también). que vagan al azar atravesando aquí y 
allá el disco de la Galaxia y sin girar en éste como lo 
hace el Sol y demás. Así, pueden cruzarse en el camino 
de cualquier astro. Mucha gente cree que un gran plane- 
80 



ta que pasara a poca distancia de la Tierra sería atraído 
por ésta y chocarían. Eso es muy improbable. Esos 
cuerpos tienen una gran velocidad —lo mismo que la 
Tierra que va a 30 kms. por segundo—, o sea un gran 
impulso hacia adelante y la presencia de otro cuerpo 
apenas los desvía en su trayectoria; nunca los obligaría 
a hacer una curva cerrada para chocar con él. Tal vez 
ya lo hayas estudiado en Física: es la Energía Cinética 
o de traslación, proporcional a la masa y al cuadrado de 
la velocidad que lleva, fuerza que en este caso sería ma¬ 
yor que la gravitatoria. Y ¿qué sucedería con los otros 
cuerpos sueltos, es decir sólo unidos a la Tierra por la 
fuerza de la gravedad, si mañana se acercara un planeta 
de gran tamaño? Eso nos interesa directamente porque 
nosotros mismos estamos entre esos cuerpos sueltos. Al 
principio notaríamos que vamos perdiendo peso a medi¬ 
da que la gravitación negativa se va haciendo mayor. 
Pronto empezaríamos a dar pasos de 10 ó 20 metros y 
llegaría un momento, cuando el otro planeta esté muy 
próximo, que pesaríamos menos que un mosquito, ya 
que seríamos atraídos casi por igual para arriba que para 
abajo. Y si el otro planeta es mayor que la Tierra empe¬ 
zaríamos a flotar y, en determinado momento, a caer 
suavemente hacia él. Como la Tierra sigue también ti¬ 
roneando de nosotros (aunque no con muchas ganas, 
te lo puedo asegurar), caeríamos sobre el otro planeta 
con el peso de un mosquito —o de una mosca al dismi¬ 
nuir la distancia al mismo— así que tal vez no sufriría¬ 
mos daño en la caída. O sea que en cuestión de segun¬ 
dos, nos hallaríamos en otro planeta junto con animales 
y demás cosas sueltas y ni siquiera nos faltaría el aire, 
ya que sería atraído antes que nosotros. ¿Y cómo ha¬ 
ríamos para volver? Sería bueno averiguar, pero yo por 
lo menos no tendría mucho apuro. Albertito, espero 
una tuya con todas esas noticias que te decía al princi¬ 
pio, y me despido con un gran abrazo y un cariñoso be¬ 
so 


Raúl Senclic 
81 



Querido hijo Jorge: 


A Albertito lo dejé impresionado con eso del plane¬ 
ta. Por un tiempo va a caminar prendido de los árboles y 
mirañdo para arriba. Yo siempre trato de leer algo de 
Astronomía pero es una ciencia que se maneja más con 
suposiciones que con hechos comprobados. Hay un gran 
avance en observatorios astronómicos pero aún así hay 
algo que siempre se les escapa. Los cuerpos opacos, co¬ 
mo los planetas, que no emiten una radiación detecta- 
ble (o la que emiten la absorbe su propia atmósfera). Y 
ahí puede estar gran parte de la materia del Universo y 
la más interesante. Por ejemplo, algunos astrónomos sos¬ 
tienen que para explicar matemáticamente la velocidad 
del Sol (que ahora es de 270 km. por segundo o más), 
hay que pensar que en la periferia de la Vía Láctea hay 
una monstruosa masa de planetas, allí donde los observa¬ 
torios no ven nada luminoso. 

Por otro lado, la teoría básica de la Astronomía ac¬ 
tual, sostenida por la mayoría de los astrónomos, es la 
de que el origen del Universo estuvo en una Gran Explo¬ 
sión, y está lejos de haber sido comprobada. Tal vez la 
hayas estudiado: dice que hace unos 15.000 millones de 
años habría habido una explosión en un punto, en un 
puntito más chico que este que pongo a continuación. 
Esto explicaría el alejamiento mutuo de las Galaxias, 
que se separan unas de otras como los cascotes después 
de la explosión de un barreno. Esta teoría explica bas¬ 
tante bien lo que pasó después, pero no lo que había 
antes de la Explosión porque dicen que ésta fue de toda 
la materia y energía del Universo concentrada en ese 
punto. Y los físicos no conciben más que una masa enor¬ 
me y un volumen descomunal para semejante concentra¬ 
ción. Además, hay Galaxias que se acercan en vez de 
alejarse. Con todo y por las dudas, una cosa te encargo 
para cuando hagas esos viajes espaciales que has pensado: 
que no vayas a chocar con uno de esos puntitos porque 


82 



no estamos para otra explosión, cuando todavía vamos 
arriba de uno de los cascotes de la anterior, preguntán¬ 
donos que pasó. ¿Y cómo será el sueño, mejor dicho la 
pesadilla de un viajero espacial nato, como es el caso tu¬ 
yo? Es difícil imaginarlo pero traté de hacerte un poema 
sobre este Navegante Espacial, que dice: 

Hoy me perturba la Madre Luna. 

No le hago caso. 

Hay vendavales, rayos y brumas. 

Pero mi nave sale al encuentro. 

Su vuelo es raudo, más que el del viento. 

Me envuelve en sombras la Magna Noche. 

No le hago caso. 

Siempre hubo un alba tras el ocaso. 

Luces me hieren con su destello desde el abismo. 

Algo me pasa. 

¿Serán cometas o un espejismo? 

¿Por qué no alumbra la Hermana Estrella? 

Madre, estoy ciego. 

Madre, no veo más que penumbras. 

Voces que llaman en las tinieblas. 

Sigo adelante. 

No le hago caso. No le hago caso. 

Un grito helado desde el planeta para que vuelva. 

Madre, no puedo. 

Soy sólo un preso como mi padre. 

Sólo un cautivo de mis proyectos 
de navegante por el espacio. 


Bueno Jorgito, te dejo. En la próxima que me escri¬ 
bas espero que me relates con detalles, como en las ante¬ 
riores, tus actividades en estas vacaciones sea pesca sub¬ 
marina, deporte, excursiones o lo que sea, que a mí me 
gustan mucho esos relatos. (Yo, ya ves, mis noticias más 


83 



nuevas tienen varios miles de millones de años). Tam¬ 
bién las notas del curso anterior y que materias te gustan 
más. Por tus notas anteriores vi que estabas muy bien en 
Física, que es básica para comprender estas cosas del es¬ 
pacio. Tengo todas esas fotos de ustedes. El físico tuyo 
es muy parecido al mío cuando tenía tu edad. El de 
Albertito, desde luego al de la familia de la madre, pero 
yo lo encuentro idéntico al de mi padre (él era un hombre 
del campo, gran jinete, enlazador y todas esas cosas). 
Me despido: un gran abrazo a Mamá de mi parte y un 
fuerte abrazo y un beso cariñoso para ti, de este padre 
que siempre los recuerda con cariño 


Raúl Sendic 

Destinatarios: Alberto y Jorge Sendic. Ejido 888. Monte¬ 
video. 


21 de octubre de 1982 


Para mi hija Carolina Sendic 
Querida hija Carolina: 

Después de aquellas cartas de enero y abril no he reci¬ 
bido otra tuya aunque tal vez venga alguna en viaje. Yo 
te escribí creo que en junio. A esta altura ya habrás in¬ 
gresado en Secundaria y estarás un poco abrumada por la 
cantidad de cosas que hay que estudiar. Sé que en la Es¬ 
cuela andabas muy bien pero ahora hay que organizarse 
mejor para enfrentar esta avalancha: 

Cada cual tiene un método que le da más resultado 
para estudiar, pero en el caso tuyo tal vez pueda reco¬ 
mendarte el que me sirvió más a mí, porque creo que so¬ 
mos bastante parecidos. 

Por ejemplo, ¿no te sucede que a veces has leído has¬ 
ta una página entera y no has entendido nada porque tu 
84 



imaginación estaba muy lejos, pensando en otra cosa? 
Eso me pasa también a mí. Para combatir esa dispersión 
lo mejor es sacar apuntes de cada párrafo, aunque sea de 
los datos más importantes. Por ejemplo si lees “La capi¬ 
tal de Francia es París y está situada sobre el río Sena”, 
apuntas “París, río Sena”. Lo mismo para Historia, las 
fechas junto a los acontecimientos. Y en Matemáticas, 
las fórmulas Una vez terminado lees 4 o 5 veces los apun¬ 
tes y después otra vez el libro y está. El sacar apuntes no 
sólo te sirve para evitar la distracción; tiene una finalidad 
más importante todavía: para poder resumir tienes que 
captar bien el concepto primero y esa captación plena del 
concepto es io que permite fijarlo en la memoria. Para 
ver cómo funciona la memoria se la puede comparar con 
una biblioteca. 

Por ejemplo, si le devuelves un libro a tu amiga la 
bibliotecaría (que me hablabas la otra vez), ella primero 
se fija bien qué libro es, y luego va y lo coloca en el es¬ 
tante correspondiente. Así cuando lo necesita ya sabe 
dónde tiene que buscarlo. En el estudio pasa lo mismo: 
cada conocimiento nuevo hay que comparado con otros 
conocimientos viejos que uno tiene y colocado entre 
aquéllos con los cuales pueda estar relacionado. Por ejem¬ 
plo, si lees “Caracas” lo colocas entre lo que ya sabes de 
Venezuela y así. Pero esto —no te preocupes— , lo hace 
maquinalmente el cerebro aunque no hagas ningún es¬ 
fuerzo especial en ese sentido. Lo único que hay que 
cuidar es darle tiempo para trabajar o elaborar ese nuevo 
conocimiento, antes de pasar a otro párrafo. Por eso el 
tiempo que se gasta en sacar un apunte no es tiempo per¬ 
dido porque se le da un intervalo al cerebro para elaborar 
mejor la idea y archivarla en el lugar correspondiente. 
Lo segundo es repasar. La memoria es como una superfi¬ 
cie dura donde se quiere grabar algo: hay que pasarle va¬ 
rias veces el punzón para que quede bien marcado. Lo 
que te decía de que el cerebro elabora maquinalmente 
cada nuevo conocimiento que recibe está comprobado 
por experimentos. Hay unos aparatos que registran 

85 



cuando uno está pensando y cuando no. Se le hace 
leer un párrafo y después que terminó de leer el apara¬ 
to marca que el cerebro sigue trabajando durante varios 
segundos a toda máquina. Pero si se le hace leer algo que 
no entiende (por ejemplo en otro idioma) y por lo tanto 
el cerebro no puede relacionarlo con otros conocimien¬ 
tos anteriores, el aparato no registra ninguna actividad: 
no hay elaboración posible. Entre los animales hay va¬ 
rios que tienen mejor memoria que el hombre, como el 
caballo o el elefante. Un caso curioso se da en la lom¬ 
briz de tierra. Se le hace recorrer un trayecto donde se 
coloca la punta de un cable que le da un choque eléc¬ 
trico. Aprende rápido y al llegar al cable se acuerda y 
dobla a un costado. Entonces se corta la lombriz a la 
mitad con un cuchillo. Como ellas tienen la facultad de 
reconstruir una lombriz entera a partir de un pedazo, 
la parte de la cabeza cría una cola y la cola cría una 
cabeza. Entonces se ponen las do6 lombrices en el tra¬ 
yecto anterior. La que se regeneró a partir de la cabe¬ 
za llega cerca del cable, se acuerda y dobla a un lado. Y 
la ez-cola llega al cable y... también lo elude elegante¬ 
mente. Y ¿dónde tenía la memoria entonces este bi¬ 
cho? Misterio. El cuento que me habías pedido no te 
lo hice porque he estado poco inspirado; ni siquiera 
una poesía como la que te mandé en la última» pero 
sí te hice un pequeño poema que dice: 

Tengo una hija 
pero tan lejos 
que para vería 
preciso un puente. 

Que cruce muros, ríos y selvas. 

Que cruce mares y continentes. 

Y ella me cuenta de sus proyectos 
y de los sueños que hay en su frente. 

Ah, pero entonces 
¿qué es lo que busco? 

86 



Si ya lo tengo 

¡ya tengo un puente! 


Bueno Chiquita, te dejo. Si siempre vas a seguir Ve¬ 
terinaria no te olvides de ponerme como ayudante. Ya 
ves todo lo que sé sobre la lombriz para el caso de que 
nos llamen para atender una que se enferme. Pero es de 
esperar que también nos llamen para animales más im¬ 
portantes. Un saludo cariñoso para Mamá y muchos ca¬ 
riñosos besos para ti de 


Raúl Sendic 


30 de octubre de 1982 


Para mi hijo Ramiro Sendic: 

Querido hijo Ramiro: 

Recibí dos cartas de ustedes, una del 2 de agosto y 
otra del 19 de setiembre. 

Yo les escribí la última creo que en julio. 

Tu elección de esa especialidad en la Química creo 
que fue muy acertada; ahí están los plásticos, los medi¬ 
camentos, fertilizantes, etc., cuyo uso no hace más que 
aumentar. Me alegro que te resulten interesantes mis his¬ 
torias de indios. En realidad no me extraña mucho. No 
sé si alcanzaste a conocer a tu bisabuela, doña Pancha, 
que era una especie de reliquia india, siempre trabajan¬ 
do en su telar. A Raúl y a Mamá, les ponés unas plumas 
y los largás en la Transamazónica y pasan desapercibi¬ 
dos entre los indios del lugar. En el caso tuyo hay que 
reconocer que estás mejor camuflado pero esos ojos 
oblicuos no vinieron de Europa; ni el mismo Gengis 
Khan debía tener unos ojos tan achinados. Así que 
vamos a no engañamos: ahí el único Cara Pálida era yo 

87 



me felicito de haber salido con el cuero cabelludo en 
su lugar. Hace un tiempo leí un libro sobre los indios que 
hay ahora en Estados Unidos que son unos 600.000 
y. lejos de estar en proceso de extinción, crecen a un 
ritmo mayor que el resto de la población. Ellos viven 
en territorios que tienen asignados, que se llaman Reser¬ 
vas, donde mantienen su antigua vida tribal, muy arrai¬ 
gada en dios por lo que se ve. Algo parecido a lo que ha¬ 
bía resuelto Artigas para los indios de aquí (y que está 
en una comunicación suya al Cabildo de Montevideo, 
no muy conocida): asignarles tierras y que siguieran bajo 
el mando de sus caciques. En Estados Unidos las Reser¬ 
vas no vinieron por una concesión sino que tuvieron ori¬ 
gen en viejos tratados de paz con ellos, donde se les die¬ 
ron a cambio de sus antiguos y más vastos territorios, 
y a veces lejos de ellos. A principios de este siglo estaban 
a puntq ser anuladas pero otra vez se las ganaron com¬ 
batiendo: Cuando la Primera Guerra Mundial no fueron 
llamados a filas porque se les consideraba lo que se llama 
una Minoría Nacional Autónoma (algo así como los gi¬ 
tanos aquí), pero se ofrecieron como voluntarios. A 
partir de ahí no tos molestaron y por 1960 se les empe¬ 
zó a dar ayuda técnica para hacer más productivas sus 
tierras. Hace unos años el famoso psicólogo austríaco 
Jung visitó una de esas Reservas y se quedó impresio¬ 
nado por la profundidad filosófica de los indios, más 
propensos a la filosofía que a crear una religión. Tam¬ 
bién observó que el norteamericano medio admira y 
quiere parecerse al indio, aunque ha tomado más ele¬ 
mentos folklóricos del negro. Más recientemente las 
universidades de allí lanzaron legiones de psicólogos 
y sociólogos sobre las Reservas en busca de lo que po¬ 
dían ser los rasgos típicos del primitivo hombre ameri¬ 
cano. A pesar de que la encuesta abarcó tribus muy 
distintas esos rasgos se repetían: gran dominio sobre 
sí mismo y total ausencia de agresividad dentro de los 
miembros de la tribu, además de otros caracteres posi¬ 
tivos. Como recordaras, en otra carta te decía que Fé- 
88 



iix de Azara destacaba eso mismo entre los Charrúas: 
gente que había vivido por años entre ellos nunca había 
visto una pelea con armas dentro de la tribu, a pesar 
de ser tan aguerridos. Esa conducta, así como el gnm 
respeto a la palabra dada, etc., también se ve actual¬ 
mente entre los indios del Amazonas, como te decía, 
que verdaderamente se puede decir que es un rasgo tí¬ 
pico del primitivo hombre de América. Hace poco leí 
en una revista científica que Félix de Azara está siendo 
redescubierto en Europa como uno de los hombres que 
tuvo gran influencia en el avance científico del siglo 
XIX. En sus libros, que versan sobre temas como ana¬ 
tomía comparada de animales (con descripción de los de 
esta zona), sostiene claramente la idea de la evolución 
de las especies, que después desarrolló Darwin, sobre el 
cual se cree que influyó. Aquí estuvo por el 1800 repar¬ 
tiendo tierras en la zona de Batoví, para afincar familias 
que contuvieran el avance portugués. Para esa tarea se le 
asignó un ayudante, José Artigas. Es inimaginable el tra¬ 
siego de experiencias y conocimientos que hubo en ese 
campamento. Lo cierto es que Azara salió siendo el me¬ 
jor cronista de los Charrúas que tenemos. Y Artigas el 
más avezado de los caudillos de la época, manejando 
con solvencia la reciente Constitución Federal Interame- 
ricana y otras ideas modernas de entonces. La otra vez 
leí una amarga crítica de Azara a la distribución de es¬ 
tancias por la Corona española aquí, que podía servir 
de prólogo al Reglamento de Tierras de Artigas de 1815. 
A Raúl le escribo dentro de 10 días. Saludos a Mamá y 
un beso de 

Raúl Sendic 


as 



5 de noviembre de 1982 


Para m; hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

Recibí últimamente dos cartas tuyas: del 2 de agosto 
y 19 de setiembre. Y anteriormente otra también muy 
linda donde me hablabas de una excursión al campo y 
del concurso de Genética. 

Aunque ya estoy acostumbrado, siempre me parecen 
una proeza esas notas en los estudios, por el enorme es¬ 
fuerzo que implican Si se te da esa posibilidad de in¬ 
vestigación en Genética que me hablabas, la alternativa 
va a ser peliaguda porque veo que la práctica de la Me¬ 
dicina en sí cada vez te tira más. Además de esas bata¬ 
llas ganadas a la muerte, como esa del paro cardíaco 
que me contabas, me imagino que en el Hospital te estás 
codeando con ella todos los días y pensando en todo el 
misterio que la rodea. Dentro de lo confuso que es esto 
—y que no lo voy a aclarar yo, por cierto—, creo que 
para avanzar algo en eso hay que saber primero qué es la 
vida y buscar una perspectiva sobre ella remontándose 
hasta sus orígenes. La otra vez leí en un libro de Suelos 
que las bacterias que habitan allí, si se les echa un nu¬ 
triente, empiezan a duplicarse cada 20 minutos. Y si no 
fuera porque se les agota el alimento, enjuna semana, a 
ese ritmo cubrirían todo el planeta. Así, no es difícil 
ver cuál fue el primer recurso de la vida para perdurar: 
duplicarse hasta más no poder. Como sabrás, no es que 
vaya 1/2, 1/4, l/16avo. en las sucesivas generaciones: 
va todo en todas porque la duplicación es total, hasta el 
último átomo. Supongamos que fueran seres concientes 
y que tienen que atravesar unos enormes pantanos don¬ 
de la esperanza de sobrevivir fuera del 1 % y su único 
recurso fuera duplicarse, lo harían para aumentar las pro¬ 
babilidades, y cada uno trataría de llegar lo más adelante 
posible pero a la vez sabría que va en muchos. Después 


90 



aparecieron otros recursos de la vida como aquel de or¬ 
ganizarse en los 1er. pluricelulares, como aquella espon¬ 
ja de mar, para aprovechar mejor los nutrientes. Y en vez 
de una duplicación total tenemos la duplicación de una 
célula mientras el conjunto de las otras sigue todavía 
un trecho antes de ser relevadas. Pero aquel primer recur¬ 
so de la vida sigue aún en todas las especies. Y aquellos 
viajeros de los pantanos ¿cómo se verían, ios pocos que 
llegaran a la otra orilla, y los que quedaron en la trave¬ 
sía?; ¿todavía como iguales e intercambiables? Ya no, 
porque el camino los ha hecho distintos. Por un lado, la 
marca que les deja y por otro,la acción de cada uno sobre 
él y la memoria que guarda de todo eso. (A la memoria 
habría que sacarla de Psicología, como proponen algunos 
científicos, y ponerla en Biología, porque se da en toda la 
escala zoológica y hasta en los genes, como aquella que le 
permite al pájaro hacer su nido tal cual lo hacía un ante¬ 
pasado, es decir que tanto vertebra la vida de un indivi¬ 
duo como 1? de una especie). Entre los humanog las dife¬ 
rencias genéticas no son tantas; creo que, el máximo de 
los genes diferentes no pasan de 6,72 del total y entre 
consanguíneos, ni la mitad de eso. Incluso hay herma¬ 
nos gemelos que tienen el 100 % de los genes iguales pero 
en los test psicológicos apenas dan poco más del 80 % 
similar. Es el camino que a veces diferencia. Y a veces 
acerca a los que han hecho un trayecto juntos, como es¬ 
posos o amigos. Como dice un filósofo: nuestro pasado 
se va petrificando detrás de nosotros y nos condiciona. 
Pero nuestro pasado también se petrifica en las personas 
que comparten nuestra vida y viceversa. Por ejemplo, 
a veces en las novelas el autor deja de contar la vida de 
un hombre tal como fue, para tomarla tal como quedó 
cristalizada en la memoria de los que compartieron esa 
vida, como en aquellos pueblitos de “Cien años de sole¬ 
dad”. Lo que resulta extraño es cómo se da en la gente 
que lleva la vida compartida aquella idea primitiva. Y no 
me refiero sólo a los casos heroicos de los que se inmo¬ 
lan por la Sociedad,sino a ese enfermo incurable de cán- 


9 ' 



cer que sigue trabajando hasta el último día. O a aquel 
anciano que planta un árbol que sabe que no va a ver. 
Parece que en forma vaga pero segura se vieran que si¬ 
guen en muchos, como aquellos viajeros de los panta¬ 
nos, Bueno Raúl, te dejo. No sé si recibiste una mía 
anterior, donde te hacía unos versos para tu cumplea¬ 
ños. Ramiro parece que empezó muy bien en Quími¬ 
ca; hasta me mandó una nota y todo. Mamá se ve que no 
quiere desentonar y veo que sigue progresando en su tra¬ 
bajo. Dale mis felicitaciones y saludos. No dejes de con¬ 
tarme de tus peripecias en el Hospital. Yo sobre diabe¬ 
tes y algunas otras enfermedades he leído algo así que 
me interesan esos casos o por lo menos los entiendo. 
La investigación ,en ; Genética también es interesante 
porque tal vez no haya otro sector donde se pueda pro¬ 
gresar tanto con tan poco aparato costoso. Recibe un 
cariñoso abrazo y un beso de 


Raúl Sendic 


15 de Noviembre de 1982 


Para mi hijo Jorge Sendic 
Querido hijo Jorge: 

Recibí unas de ustedes del 31 de agosto. Yo les es¬ 
cribí la última creo que por setiembre. Me alegro que ha¬ 
yan podido pasear en las vacaciones y hacer un poco de 
vida a la intemperie, para la cual, por lo menos en tu ca¬ 
so, yo me encargué de que estuvieras muy bien prepara¬ 
do desde la infancia. En los estudios veo que vas a un rit¬ 
mo vertiginoso para tu edad; para el año próximo tal vez 
ya tengas que hacer la elección definitiva de una carrera. 
Si siempre va a ser algo relacionado con la Aeronáutica 
te vas a topar con una de las especialidades más sinies- 

92 



tras y complicadas de la Física: la que trata de los flui¬ 
dos, como el aire y el agua. Por ejemplo, los torbellinos, 
de los que te hablaba la otra vez, son difíciles de explicar 
y más aún de reducir a fórmulas matemáticas, como los 
otros movimientos. En aquélla te ponía el caso de como 
el borde delantero del ala de un avión, al cortar el aire 
en determinado ángulo, forma un torbellino debajo su¬ 
yo (que no es más que una corriente de aire que se en¬ 
rosca en espiral allí), lo que le da sustento al aparato. 
Torbellinos más poderosos aún habrás visto muchas ve¬ 
ces: el huracán y el tomado no son más que aire girando 
en espiral, sólo que el eje de rotación ahora es vertical 
y llegan a levantar un auto en peso y ponerlo arriba de 
una casa. Estos torbellinos se generan en el mar en zonas 
cálidas porque es el vapor de agua lo que les da tanta 
energía. El agua al transformarse en vapor en la superfi¬ 
cie caliente del mar absorbe energía del ambiente (por 
eso cuando uno riega un piso refresca la habitación por¬ 
que el agua al evaporarse absorbe el calor del aire y lo 
enfría). Y cuando aquel vapor del mar cálido es chupa¬ 
do por el huracán, al subir a alturas más frías se vuelve a 
condensar en agua, la niebla que forma las nubes, y ahí 
libera la energía que había absorbido, la que le da esa 
terrible fuerza al viento (no hay que confundir las goti- 
tas de niebla, visibles, con el vapor de agua que es un mi¬ 
llón de veces más pequeño e invisible). Cuando el hura¬ 
cán llega a tierra firme se le termina el combustible; a 
los pocos kms. pierde energía al faltarle el vapor de 
agua. Otro capítulo del movimiento del aire es el de los 
vientos normales. Si la Tierra no girara no habría más 
que un viento dominante encargado de distribuir equi¬ 
tativamente el calor del Sol del Ecuador al Polo ida y 
vuelta. El sol calienta más el aire del Ecuador, lo dilata, 
lo hace más liviano, sube y se dirige por arriba al Polo, 
donde hay un aire frío, denso y aplastado (y de donde 
retomaría por abajo). Pero esto queda en proyectos: 
como la Tierra gira, ese viento no llega ni a la mitad del 
camino. Lo desvía la Fuerza de Coriolis (que no es una 

93 



fuerza real sino una consecuencia de la rotación). Esta 
desviación paulatina lo hace enroscar sobre sí mismo en 
espiral y otra vez tenemos los malditos torbellinos. Y 
esta vez justo por los Paralelos 30-35, o sea aquí sobre 
nuestras cabezas. Ahora se llaman ciclones y antici¬ 
clones y atraen y expelen vientos en todas las direc¬ 
ciones, de modo que es más fácil acertar a la lotería 
que predecir el tiempo. Fuera de estos movimientos 
más o menos horizontales del aire, hay otros más lo¬ 
cales que son de abajo a arriba y viceversa. Es lo que en 
los aviones se conoce como “pozos de aire”. Las aves 
que planean los usan. Por ejemplo, los buitres en el 
desierto saben que si dejan caer el Sol ya no podrán 
remontar vuelo hasta el otro día. El Sol calienta el aire 
de más abajo que sube y al llegar arriba se enfría y baja 
por los costados, todo esto en células, como se llaman, 
de poco diámetro y mucha altura. Se puede tener una 
idea de cómo se producen mirando el agua muy hirvien- 
te: a pesar de que el calentamiento es igual en todo el 
fondo, su superficie ya no es lisa sino que se forman 
como pequeños hexágonos de 1 centímetro más o me¬ 
nos de diámetro. El agua caliente sube por el centro de 
cada uno de ellos y baja por los bordes, de cada hexᬠ
gono. En la atmósfera a veces se visualizan: es el “cielo 
aborregado” que se llama así por pequeñas nubes que pa¬ 
recen lomos de ovejas y que se producen por lo mismo 
que en el agua, salvo que ahora es convexión o ascenso 
de aire caliente en células de poco diámetro. Pero un cho¬ 
rro vertical mucho más poderoso y mayor se da en esas 
nubes de tormenta de panza color violeta oscuro, “cú- 
mulo-nimbus” creo que se llamán. Tienen hasta 15 kma. 
de alto y si las miras de perfil, o seá cuando se vienen 
acercando, fíjate que tienen una forma de hongo, con su 
enorme chimenea, por donde chupa el aire húmedo de 
abajo, bien marcada. Ese aire se condensa en hielo allá 
arriba y cae en forma de lluvia si tiene tiempo de des¬ 
congelarse en el descenso (sino, de granizo). 

O sea que la atmósfera es un fluido muy dinámico 


94 



y receptáculo de toda esa energía que a veces se dice 
que se pierde. En realidad hay pocas radiaciones que sal¬ 
gan al espacio exterior. Por ejemplo, las ondas de radio 
rebotan contra la ionosfera, que es una capa que de no¬ 
che sube unos 60 kms. y por eso en los receptores se cap¬ 
tan emisoras más lejanas que de día (como lo habrás 
comprobado con esa radio con la que apareces en una de 
las fotos). Los fotones que escapan de esas fogatas que 
me contabas que hacían en vacaciones no van ni 10 kms. 
para arriba: los absorbe el bióxido de carbono que des¬ 
pués los radia, en parte para abajo. O las otras molécu¬ 
las de aire para ganar velocidad (el calor ambiente no 
es más que velocidad de las moléculas, que en verano 
es 50 mts. por segundo mayor que en invierno). En Fí¬ 
sica se enseña, desde el siglo pasado, que hay una ten¬ 
dencia al desorden de los sistemas ai perder energía, a 
la cual le encajaron el nombre de entropía que tal vez 
ya has estudiado. Yo no creo nada de eso. Por ejemplo, 
en el átomo; cuanto más energía pierde más orden tie¬ 
ne: cada electrón en su órbita correspondiente. Y por 
otro lado, ya ves que la energía liberada no se pierde sino 
que se recombina por doquier. Pero en esto no me ha¬ 
gas caso: si te preguntan decí que sé que hay una entro¬ 
pía bárbara, que dónde vamos a parar con tanta entro¬ 
pía. A Albertito le escribo en la próxima. Cariños a Ma¬ 
má y recibe un fuerte abrazo y un cariñoso beso de 

Raúl Sendic 


25 de Noviembre de 1982 


Para mi hijo Alberto Sendic 
Querido hijo Alberto: 

Por la última tuya —donde me comentabas del Tor¬ 
neo Mundial de Basquetball y me mandaste un dibujo 

95 



muy bueno de un basquetbolista— veo que tu afición 
por el deporte es grande. A mí me sucedía lo mismo a tu 
edad. Tal vez tu tío te haya contado de las peripecias 
que pasábamos para escuchar los partidos de fútbol. 
Como vivíamos en el campo teníamos una radio a bate¬ 
ría que se cargaba en un molino. A veces se agotaba la 
batería y terminábamos, uno arriba de la casa dando 
vuelta a la hélice del molino y otro con el oído dentro 
del aparato tratando de captar el final del partido. En tu 
caso veo por las fotos aue te sobra físico para el deporte 
aunque no me has contado detalles de cómo te va en él. 
En realidad, a tu edad se puede decidir qué físico se va 
a tener como hombre y hacer lo necesario para obtener¬ 
lo. Muchas veces los que realizan trabajos pesados tienen 
más fortaleza y más perdurable que los deportistas. Por 
ejemplo, la otra vez vi en una foto un físico descomunal 
de un indio Jíbaro del Amazonas. Eso sí, nada de cintu¬ 
rita de avispa como la de los musculosos de gimnasio: 
la cintura tan descomunal como el resto del cuerpo. Pa¬ 
ra tener un físico así no basta el buen alimento ni hacer 
un ejercicio violento una hora por día. El músculo sólo 
se alimenta mientras trabaja así que ese buen alimento 
llega a él sólo en la proporción del tiempo que está en 
ejercicio, además de la intensidad de éste. O sea que una 
actividad más permanente que la del deporte, aunque no 
tan violenta, puede lograr un mejor alimento y desarro¬ 
llo del músculo. Por ejemplo, mi padre que tenía un fí¬ 
sico parecido al tuyo y era bastante fuerte debe haber 
pasado más de un tercio de su juventud a caballo, que no 
es un ejercicio violento pero necesita una acción perma¬ 
nente de los músculos de piernas, espalda, cintura, etc. 
Para ver como es que un músculo que no trabaja no se 
alimenta podemos ver,por ejemplo,los de los pies y pier¬ 
nas. El alimento llega a todos transportado por la sangre. 
Esta baja por las arterias, impulsada por el corazón, pero 
para subir de vuelta se necesita que los músculos que es¬ 
tán sobre las pequeñas venas se contraigan por un ejerci¬ 
cio cualquiera porque así las aprietan —como si fueran 
96 



jeringa*- y proyectan la sangre para arriba. Una ve* 
hecho esto, en estas venitas se cierra una válvula que im¬ 
pide su retomo. Y así la van bombeando para arriba. 
Si no hay actividad muscular no hay bombeo, no entra 
sangre nueva que traiga alimentos (o sea aminoácidos, 
vitaminas, etc.) para hacer crecer el músculo, aparte de 
la glucosa para darle energía. Cuando se te duerme el 
pie, después de rato quieto, es por esto: ni nervios, ni 
músculos tienen alimento para accionar por culpa de 
que no hubo bombeo de sangre. También mucho rato 
parado quieto, se hinchan por acumulación de la sangre. 
Desde luego que lo ideal sería un ejercicio rítmico que 
crea también un bombeo a intervalos fijos, pero esto se 
logra en los gimnasios a costa de perder muchas horas 
por día. Hay deportes que se acercan bastante a este 
ideal como la natación, el remo y aún el ciclismo y la 
equitación. Pero lo normal en los deportes es el movi¬ 
miento caótico y que a veces requieren gran resistencia. 
Esto igual trae una renovación de la sangre que se siente 
en su bullir y se ve en el enrojecimiento de la piel. Ade¬ 
más pueden tener otra ventaja: si exigen gran esfuerzo 
físico permiten poner en marcha y entrenar un 2o. me¬ 
canismo para dar energía a los músculos. El 1er. meca¬ 
nismo consiste en mezclar oxígeno con glucosa (ambos 
vienen en la sangre), lo cual libera energía (el oxígeno se 
logra por la respiración —de ahí la importancia de un 
buen desarrollo pulmonar— y la glucosa viene en varios 
alimentos como el azúcar, el pan, las frutas, etc.). En rea¬ 
lidad, esa mezcla es una combustión, como cuando uno 
quema carbón en presencia de oxígeno, porque la glu¬ 
cosa no es más que un hidrato de carbono. Cuando uno 
está haciendo un ejercicio muy violento falta el oxíge¬ 
no para esta combustión y por eso se hace una respira¬ 
ción más agitada. Pero si aún no se logra bastante oxíge¬ 
no para el gran esfuerzo, entra en juego el 2o. mecanis¬ 
mo que te decía. Ahora la glucosa se transforma en áci¬ 
do láctico sin necesidad de oxígeno y también da ener¬ 
gía, aunque para ello gasta más glucosa que en el otro 

97 



sistema . (El ácido láctico es el que le da ese gusto feo 
a la carne de los animales cuando se carnean muy can¬ 
dados). 

‘ Es este mecanismo el que se entrena en los deportes 
violentos. Por eso los maratonistas a veces practican en 
las montañas, donde hay poco oxígeno, para poner a 
punto este 2o. mecanismo. Ahora que si al agotárseles tam¬ 
bién la glucosa “llegan a la pared”, como le dicen: ya no 
pueden dar un paso más. De todos modos, hay todavía 
una reserva de energías en las grasas, pero para que esa 
reserva se transforme en glucosa y pase a la sangre demo¬ 
ra rato; en ese ínterin ya terminó la maratón y se repar¬ 
tieron los premios. Conclusión, no pienses que alcan¬ 
za un par de horas de deporte para un buen desarrollo 
muscular. La quietud obligada para el estudio abarca 
muchas horas; conviene intercalar en ellas, cada poco 
rato, algunos ejercicios breves. Un abrazo y beso de 

Raúl Sendic 


27 de diciembre de 1982 


Para mi hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

Recibí la última de ustedes del 5 de noviembre. Yo 
les escribí también por esa fecha. Estoy encantado con 
esa investigación tuya sobre Genética porque así puedo 
payar a gusto sobre ese tema, que tanto me intriga. Hace 
años leí un libro sobre esos genios supermatemáticos que 
aparecen esporádicamente y en los lugares más insólitos. 
Por ejemplo, recuerdo uno que se dio en una aldea de la 
India de familia sin ninguna inclinación cultural. Esos 
genios eran usados —antes de aparecer las computado¬ 
ras—, para cálculos complicadísimos y llevaron las cifras 
98 



aei numero tt, por ejemplo, hasta ciento de decimales 
(ahora ya se llegó al millónl. 

Entre los casos que mencionaba ese libro no había 
nada en común para explicar esa facultad salvo un indi¬ 
cio: la mayoría tenía un defecto anatómico innato como 
la falta de un brazo, seis dedos o uno de menos, etc. 
Así que se podía deducir por lo menos en esos casos, que 
su facultad estaba relacionada con algún bombardeo ra¬ 
dioactivo en sus genes u otra alteración en ellos, es decir, 
en sus genes progenitores. La pregunta que surge en se¬ 
guida es si todos los humanos no tendremos un gen su- 
permatemático bloqueado, que sólo se destapa a veces, 
cuando se arma un revoltijo allí. O sino, que ese entre¬ 
vero traiga una recombinación de genes normales para 
dar uno supermatemático, aun a expensas de otras fun¬ 
ciones. En ambos casos,siempre es bueno saber que toda¬ 
vía hay más facultades en el depósito de reservas para el 
caso de una mutancia. Otra vanante de lo mismo se da 
en algunos casos de retraso mental, los llamados “sabios 
idiotas”. Aquí el déficit no es en el cuerpo sino en el 
cerebro y se dan casos como el de un niño de cociente 
intelectual 37 (o sea muy por debajo del “débil men¬ 
tal”) que es capaz de multiplicar mentalmente y en po¬ 
cos segundos, dos números de cinco cifras. También se 
dan casos de bloqueo transitorio de facultades con pos¬ 
terior gran expansión de las mismas, como el caso de 
Einstein, que a los 2 años no hablaba una palabra, a los 
4 no aprendía nada y aun a los 13 fue expulsado de la 
escuela. Pero no vamos a engañamos por estas pocas 
excepciones* en la mayoría de los casos lo de retraso 
mental es sólo un deseo, en realidad es un déficit defi¬ 
nitivo y a los médicos se le caen los brazos cuando ven 
el déficit genético que hay detrás. Esto está de acuerdo 
con los recursos que hay hoy pero tal vez no sea esta 
la situación dentro de pocos años, tal como va la inves¬ 
tigación genética. Sin embargo,parece que hubiera mucho 
menos avance relativo en el conocimiento de los meca¬ 
nismos de la célula que manipulan los genes, que el que 

99 



se ha logrado respecto a ellos mismos. Y esos mecanismos 
parecen estar muy implicados en muchos déficits menta* 
les y en los cánceres. Una cadena de genes llega a una 
célula como un tren de carga llega a una estación (esto 
se ve mejor en injertos que se han hecho de genes, del 
riñón adulto a una célula de embrión y que empiezan a 
fabricar proteínas del embrión). ¿Quién resuelve qué se 
descarga allí? Un factor desconocido del citoplasma de 
la célula, dicen los científicos. Pero ese factor es extra- 
genético, por lo menos respecto a esos genes, puesto que 
estaba allí cuando llegaron. La llamada recombinación 
somática para crear los genes particulares de los glóbu¬ 
los blancos, distintos de los del resto del organismo, de 
que te hablaba en otra, también se atribuyen a enzimas 
desconocidas. (Aquí no sólo cae el principio de la inva- 
riancia genética sino aquel de “un gen - una proteína” 
ya que unos 300 fragmentos de genes pueden crear has¬ 
ta 18.000 millones de proteínas, en este caso anticuer¬ 
pos). En los cánceres, después del despiste creado por los 
que provocan los virus en los animales, se está volviendo 
a su origen puramente genético, en virtud del sorpren¬ 
dente hallazgo de que los genes, que le agrega el virus 
al pollo, por ejemplo, para provocarle cáncer, no son sino 
genes propios del poÚo que antes habían iqfectado el 
virus. Y el hecho de que genes normales e inocuos se 
transformen en malignos al empezar a traducirse verti¬ 
ginosamente, lleva otra vez a esos factores desconocidos 
de la célula que manipulan los genes. El mongolismo 
es otro ejemplo grueso: los genes no tienen nada que 
ver; son los mecanismos de la célula germinal materna 
encargados de la separación de los cromosomas los que 
fallan (tanto así que está relacionado con la edad de la 
madre muchas veces). Todo esto lleva a recordar que 
en la división celular la mayoría de lo que pasa a las cé¬ 
lulas lo hace a espaldas de los genes, por simple auto 
replicación, y ahí va .también herencia. Como otro 
ejemploi te puedo citar ía forma en que se enrosca la ca¬ 
parazón de algunos caracoles, que tiene dos posibles 
100 



(hacia la derecha o hacia la izquierda) y que está deter¬ 
minada por una asimetría en el huevo, aún antes de fe¬ 
cundar, o sea que es una herencia extragen y sólo ma¬ 
terna. Raúl, te dejo. En la próxima le contesto a Rami¬ 
ro una carta muy buena que me hizo. Veo que estás 
terminando el año muy recargado de trabajo, si no te- 
nés tiempo para hacer deporte podes suplirlos con ven¬ 
tajas con ejercicios frecuentes, mientras solucionan. 
Cariños a Mamá y un abrazo de 


Raúl Sendic 


28 de diciembre de 1982 


Querido hijo Raúl: 

Después de aquella carta de Setiembre no recibí 
otra de Uds. pero sí, a través de los familiares, unas 
muy buenas noticias tuyas. Espero que hayas podido dar 
bien los exámenes. Fue muy alentador recibir esas noti¬ 
cias. La otra vez me decías que el gen y el átomo son los 
protagonistas del avañce de la ciencia actual pero hay que 
reconocerlo: en cuanto a logros concretos el gen parece 
que ahora va a tomar la delantera. Bacterias que fabri¬ 
can medicamentos como insulina e interferón luego que 
les trasplantaron los genes correspondientes, micro- 
inyección de genes en núcleos de células de mamíferos 
con algún déficit hereditario, para corregirlo, etc. Claro 
que todo esto se hace con ayuda de un mecanismo na¬ 
tural para modificar genes, enzimas que los corten y 
unan, que ya existía. Algunos científicos se quejan de 
que hay biólogos y médicos que han largado sus cáte¬ 
dras y demás y han puesto una pequeña empresa para 
producir medicamentos por recombinación genética. 
Dentro de lo malo que pueda ser esto, es un buen 
síntoma: al revés de las manipulaciones con el átomo 

101 



éstas con los genes van a estar al alcance de países chi¬ 
cos. Lo que te comentaba en la anterior sobre la Selec¬ 
ción Natural no quiere decir que la lucha por la vida no 
tenga ese papel en la adaptación que vos decías. Hay lu¬ 
cha por la vida contra el ambiente y con menos frecuen¬ 
cia contra otros seres de la misma especie; hay también 
una relación depredador-presa que es más frecuente to¬ 
davía. Y hay una cooperación entre individuos de la mis¬ 
ma u otra especie que cuando es entre dos, como la del 
alga con el hongo para formar el liquen, se llama Sim¬ 
biosis. 

Todo se da, pero el único indicio de cómo se puede 
formar un ser superior a partir de uno inferior no está en 
los dos, sino en la última: los protozoos que se reúnen 
en colonias para formar ciertas esponjas de mar primiti¬ 
vas. La otra vez te contaba también como los protozoos 
que forman el tallo y el receptáculo del hongo del abono 
de vaca a veces se dispersan. Y luego, dando un “salto 
evolutivo” en el portaobjeto del microscopio se re-en¬ 
samblan cambiando incluso de posición, el que estaba 
en el receptáculo va al tallo y viceversa. ¿Podrían los 
microorganismos organizarse en otra forma, por ejemplo 
para formar un ojo humano? No sé; pero ese pedúnculo 
y receptáculo no son tan simples, de ahí salen millones 
de semillas. (Los hongos han alfombrado varias veces el 
planeta con sus esporas hasta el punto que en cualquier 
lugar aue cae el nutriente respectivo, brota una semilla 
que estaba esperando allá por las dudas). Aquí vemos 
otra vez el autoensamblamiento que se da también en 
el embrión de los seres superiores: si se hace un revolti¬ 
jo con sus células éstas pueden buscar su posición pri¬ 
mitiva y reorganizarse. El autoensamblamiento se puede 
comparar con los gimnastas que se ordenan en un esta¬ 
dio para formar una figura; se necesita que cada uno 
sea arquitecto y ladrillo, por decirlo así. En el caso de 
los protozoos del hongo que trocan su posición se ve 
qup no hay todavía una especialización e igual pasa 
en las células del ala de una mosca en formación, aun- 
102 



que aquí tienen libertad dentro de un compartimento, 
la mitad de adelante del ala por ejemplo. En realidad 
algunos científicos, como el que sostiene que las bacte- 
*ias metanógenas y otras forman un reino separado al 
que llaman de Archibacterias, creen que el protozoo 
superior mismo es una asociación cooperativa de 3 seres 
primitivos: las archibacterias que le aportaron algunas 
de sus proteínas típicas, las bacterias representadas por 
la mitocondría (idéntica a bacterias libres que aún exis¬ 
ten) y otra célula nucleada que ya no existe. Muchas 
simbiosis, como esa del liquen, pueden ser tomadas co¬ 
mo creación de un ser superior a partir de dos más sim¬ 
ples. Y nadie escapa a eso: los seres superiores tenemos 
más bacterias simbióticas que células nucleadas,ya se to¬ 
men las del intestino que nos permiten hacer la digestión 
y son más en número que todas las células del cuerpo o 
se tomen las mitocondrias, que también son más que las 
células del organismo, tienen genes distintos a los de ellas 
y propios de las bacterias, nos suministran toda la ener¬ 
gía y hacen la respiración para nosotros (ya que todo lo 
que hace el ampuloso aparato respiratorio es sólo cap¬ 
tar el oxígeno y arrimárselo a esta bacteria). Con razón 
en los discursos siempre se dice “nosotros” en vez de 
“yo”. Así que cooperación hay por todos lados pero para 
explicar la Evolución por allá, más allá de las esponjas-co¬ 
lonia/hay que ver como se da la modificación en los genes 
también. Pero aquello de que los genes no se pueden 
manipular por el organismo va quedando atrás, a medida 
que adelantan experimentos como los que te decía. 

También una bacteria no sólo adquiere resistencia a la 
penicilina y demás antibióticos pescando genes en el 
ambiente, sino también por conjugación con otra bacteria, 
aun de otra especie, o sea pegándose una contra otra y 
pasándose los genes en forma de plásmido. Es un ejemplo 
de cooperación, de manipuleo de los genes según las 
necesidades y de adaptación sin selección. Bueno Raúl, te 
estoy escribiendo en Navidad así que (Feliz Navidad! 

103 



aunque la recibas en Carnaval. Te imaginarás lo bueno 
que fue recibir esas noticias tuyas. Recibe un gran abrazo de 


Raúl Sendic 


Querido hijo Ramiro: 

Cuando recibas ésta seguramente ya habrás elegido ca¬ 
rrera. Creo que casi cualquiera que hayas elegido dentro de 
Científica ofrece gran campo de posibilidades. Aunque 
hubieras elegido Agronomía ya veo, en lo que comentába¬ 
mos con Raúl, que la genética agronómica ofrece nuevos 
campos de investigación como plantas híbridas por recom¬ 
binación de genes o modificar las bacterias que capten el 
nitrógeno del aire para que se fijen en las raíces del maíz o 
el trigo también, como ya lo hacen en las leguminosas, etc. 
Las únicas materias de Científica actual que tal vez no 
sirvan para países chicos son las carreras para obras raras 
acá, como la de Física Atómica, para hacer reactores y de¬ 
más. Obviamente, aun habiendo profesionales nacionales 
para hacer un reactor se prefiere el de aquellos países donde 
hay más oportunidades de experimentación y adquisición 
de práctica. Pero las demás, aunque sean “Sofisticadas” 
como se dice de las complicadas como la alta electrónica, 
si son baratas son trasladables y de hecho se está haciendo. 
Y hay otras como Medicina que es al revés, se adquiere 
más práctica en estos países que en los desarrollados donde 
un médico, sabiendo como hacer durar lo más posible un 
cáncer, tratar a los cardiovasculares o adelgazar a los gordos, 
ya está. Bueno Ramiro, este año no he tenido las visitas de 
Uds.,que tanto me gustaba verlos, cada uno con su modali¬ 
dad, pero en cambio he tenido las noticias de su progreso 
en estudios y demás. Y aunque no soy religioso, bendigo y 
de todo corazón, a aquellos que se preocuparon para que 
Uds., pudieran seguir estudiando. Y ya que estamos en Navi¬ 
dad los bendigo también a Uds. por ser tan buenos y respon- 

104 



sables. Un cariñoso saludo para Mamá, feliz cumpleaños 
para vos,si ésta llega a tiempo,y un gran abrazo de 

Raúl Sendic 


12 de Enero de 1983 > 

Para mi hijo Ramiro: 

Querido Ramiro: 

Recibí tus cartas del 7 de noviembre y diciembre 
llenas de cosas interesantes, y alentadoras. Te agradezco 
que me hayas mandado las notas y tantos detalles de tus 
actividades poque así me siento más partícipe. Veo que 
empezaste por todo lo alto con esos experimentos de dese¬ 
cación de turbas. No me extraña que el secado con gas ca¬ 
liente arrastre materia de la turba. La materia orgánica 
del suqlo es muy volátil, y la turba la tiene en una propor¬ 
ción del 80 por ciento (sobre un 4 por ciento del suelo 
común). Y tan volátil es que en el Noroeste de Estados 
Unidos habían hecho una gigantesca obra de desecación de 
pantanos y la tuvieron que destruir cuando vieron que el 
viento levantaba la materia orgánica de la turba reseca y la 
transportaba a gran altura, de modo que estaba contami¬ 
nando la estratosfera. No dejes de contarme de esa experien¬ 
cia de trabajo en la fábrica de fertilizantes. Me gustaría 
que fuera en una de esas que transforman el nitrógeno at¬ 
mosférico en fertilizantes amoniacales porque siempre quise 
saber cómo lo hacen. Creo que tu elección de Tecnología de 
la Producción Química fue muy acertada aunque la de la 
Alimentación también era atrayente. La otra vez te decía 
que se considera que el gran salto que dio la producción 
del agro a mediados de este siglo vino 1/3 por maquinaria 
y 2/3 por la Química (fertilizantes, pesticidas, matayuyos, 
etc.) Fuera de que ambos benefician al agricultor, estos 
dos aportes tienen naturaleza muy distinta. En general el 


105 



lo. es para ahorrar mano de obra mientras que el de la 
Química es para aumentar un recurso natural escaso. Y a 
medida que crece la población y los recursos naturales 
no aumentan, y hasta algunos están en vías de extinción, 
el aporte de la Química cobra más y más importancia. Sin 
ir más lejos, un fertilizante más que duplica la producción 
de un campo, así que es como si transformara un campo de 
1.000 Há. por ejemplo en uno de más de 2.000. En cambio, 
la sustitución de mano de obra por maquinaria tiene otras 
ventajas, pero no trae un abaratamiento real como el que 
trae la Química al hacer más abundante un recurso, porque 
ese trabajador vacante va a un seguro o a una obra pública 
que se financia con un impuesto, globalmente me refiero, 
así que los costos quedan fijos por ese lado. En casi todos 
los intentos más o menos avanzados para sustituir el petró¬ 
leo. —alcohol, licuefacción del carbón, separación del hi¬ 
drógeno del agua para usarlo como combustible, hasta puri¬ 
ficación de las aguas sulforosas para las plantas geotérmicas, 
como la que hace tu prima— están los químicos. Y en gene¬ 
ral, doquiera haya un recurso natural vas a ver un químico 
cinchando para aumentarlo o hacerlo aprovechable. A me¬ 
dida que se le ve tanto sentido a un estudio se lo toma con 
más fe, cosa que ya te habrá sucedido a juzgar por los pri¬ 
meros resultados. En otra te comentaba lo importante que 
es hácerse un proyecto de vida y perseguirlo tenazmente. 
Y dentro de eso, ¿qué es, por ejemplo, la Química? Un 
proyecto de trabajo más eficiente y útil; ¿y la conducta? Un 
proyecto de convivencia; normas sobre lo que vas a hacer 
o dejar de hacer por los demás. Como espero que ésta te 
llegue por tu cumpleaños te hice un pequeño poema sobre 
esto. Para tu cumpleaños anterior te había hecho otro que 
se llamaba Siglo Veinte pero me quedó muy largo. Si lo 
puedo arreglar antes que me agarre el Siglo Veintiuno, te 
lo mando. Este ni nombre tiene y dice: 

El fío da muchas vueltas pero sabe adonde va. 

Es lindo ver a los hombres que lo pueden imitar. 

Timonel que sigue un rumbo no suelta nunca el timón, 
ya navegue contra el viento o ciego en la cerrazón. 

106 



La vida es un gran proyecto para sí y los demás. 

La vida es sólo un remanso del agua que va hacia el mar. 

No tendrá mucha importancia pero le pido a la suerte 
quelas manos que se extienden —buscándose en la distancia¬ 
se hallen antes de la muerte. 

Espero que pases muy bien ese día y que trates de cum¬ 
plir los 18, no vayas a hacer como Mamá que según me ente¬ 
ro por la última carta de Raúl, va a volver a cumplir los 42. 
Igual dale mis cariñosas felicitaciones aunque ahora me en¬ 
tra la duda si ya no la felicité por cumplir esa edad, hace 20 
años. Cuando se saquen una foto mándame una copia 
para ver cómo van los músculos. Lo que te decía la otra vez 
de ellos fue porque lo. recibí la foto donde estás con Raúl 
al lado de una lámpara. Después recibí la foto donde no se 
veían más que huesos, pero no les hice caso porque calculé 
que eran sacadas con Rayos X. No te olvides de mandarme 
las notas de este semestre, materia por materia. Cuando me 
escribas poneme la última que has recibido mía. A Raúl, que 
próximamente le contesto la del 7 de Diciembre de él y dale 
un abrazo, lo mismo que a Mamá y te deseo feliz cumplea¬ 
ños con un abrazo y un beso 


Raúl Sendic 


30 de Enero de 1983 


Para mi hijo Jorge Sendic 
Querido hijo Jorge: 

Recibí la última tuya donde me hablabas de los estudios 
y del ajedrez donde,te adelanto: si es por herencia paterna 
vas a ser muy mal jugador, sin paciencia para pensar las 
jugadas. La otra vez te decía de que a tu edad uno ve la ne¬ 
cesidad de una conducta, ya que en la adolescencia surge 
un criterio propio para valorar las cosas. Yo creo que el' 

107 



problema principal de una conducta no es elaborar las nor¬ 
mas, que la van a regir, sino mantener una atención moral o 
autovigilancia tan estricta como para examinar cada cosa 
que uno hace para ve? si se ajusta a esas normas. No sé si 
serán ciertas las declaraciones que se atribuyen a Moisés 
cuando bajó del Monte Sinaí con los 10 Mandamientos, 
—“es sólo un borrador pero les va a costar para cumplirlo”— 
pero la verdad es que se han confirmado ampliamente. Mi¬ 
llones de personas aceptan esos Mandamientos pero muy 
pocos pueden jactarse de haberlos cumplido siempre y en 
cada uno de sus actos. Elaborar normas de conducta, po es 
tan difícil. Es posible que si dos náufragos, que hubieran 
vivido solos toda la vida como Robinson Crusoe, tuvieran 
que convivir por la. vez,por ejemplo en una balsa, enseguida 
se les ocurre lo que uno tiene que hacer o privarse de hacer 
para convivir armónicamente: lo que quiere que el otro haga 
o se prive de hacer. A esto se le suele llamar el Imperativo 
Categórico de Kant,porque este lo enunció en esta forma: 
“obra siempre como si la máxima de tu acción fuera a trans¬ 
formarse en ley universal”. Pero esto de hacer sólo lo que 
uno quiere que hagan los demás es mucho más viejo. Está 
en los mandamientos de las religiones (por ejemplo “no 
mentir” porque no quiero que me mientan y así). Pero es 
más antiguo todavía: normas así ya se hallan en las tribus 
más primitivas. Así, los caballeros europeos cuyo mayor 
orgullo era su “palabra de caballero”, cuando vinieron aquí 
encontraron que un Charrúa le daba más importancia aún 
al mantenimiento de la palabra dada. Aún hoy los evange- 
lizadores que van a predicar a las tribus del Amazonas 
se encuentran con la agradable sorpresa de que existen en 
ellas antiguas normas de conducta estricta, aun sobre cosas 
tan difíciles de reglamentar como el noviezgo o el matri¬ 
monio. Y son ellos que se tienen que cuidar de no faltar a su 
palabra si están entre los Xavantes o no desobedecer a una 
mujer vieja, si entre los Jíbaros. En. realidad ese 2o. aspecto 
tan difícil de la conducta —o sea la perseverancia de exami¬ 
nar cada acto para ver si se ajusta a las normas— se logra 
mejor en un grupo pequeño, como una tribu, que en el 
108 



hombre anónimo de las ciudades. Y tal vez no es casual de 
que las grandes religiones con sus normas morales, aparecen 
cuando el hombre pasó de uno a otras. En el grupo peque¬ 
ño hay una sola norma, arraigada en todos, y el que se des¬ 
vía de ella tiene que sufrir la desaprobación del grupo, más 
temida que muchos castigos. Eso lo han observado bien al¬ 
gunos estudiosos de esos nuevos países africanos doñde 
hoy día los jóvenes pasan de las tribus a las grandes ciuda¬ 
des, con un gran desorientación. Yo creo que para la mayo¬ 
ría esto no trae de por sí un cambio de conducta. Por un 
lado, el hombre vuelve, porfiadamente, a crear el grupo 
donde quiera, con amigos y demás. Por otro lado, la con¬ 
ducta es un proyecto de lo que le gustaría ser y el hom¬ 
bre se vigila en cada acto para cumplirla y se desprecia 
a sí mismo si no lo hace. El problema, al escapar del control 
del grupo, es una minoría incapaz de sostener una conducta 
por diversas razones —algunas solucionables con educa¬ 
ción, etc. pero otras tal vez insolubles, como enfermedades 
mentales— y que al amparo del anonimato de la gran ciudad 
pueden interferir en la conducta de todos, así como un solo 
ladrón puede obligar a todos a mantener sus puertas cerra¬ 
das. Y ahí aparece como si aquella norma tan fácil de ela¬ 
borar fuera demasiado simple (porque uno se ajusta a ella 
no quiere decir que tódos lo hagan), pero no por eso hay 
que tirarla por la borda, puede ser buena para la mayoría, 
aunque no para todos. Bueno, justo que me venía la inspira¬ 
ción se me acaba la hoja. A Albertito le escribo en la próxi¬ 
ma. Cariños a Mamá y un abrazo y un beso para ti de 

Raúl Sendic 
16 de Febrero de 1983 


Para mi hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

Recibí una tuya del 8 de Diciembre. Te agradezco que 

109 



me cuentes cosas corno la del mucnacho que muño de cán¬ 
cer porque me avuda a tener un panorama realista de tu 
carrera (en general me gustan noticias realistas, no sólo 
las gratas). Creo que cuando me visitabas hablamos algo 
de casos como ese: la Medicina, al revés de otras profe¬ 
siones o más que otras, te invade toda la vida. Para un mé¬ 
dico consciente nunca hay paz o sosiego total al volver a su 
casa; siempre se estará preguntando si pudo hacer una cosa 
u otra para salvar una vida. Además, el conocimiento es im¬ 
portante pero a veces lo es tanto o más la Lógica que apli¬ 
que el Médico y ésta no pasa por los exámenes. A veces 
hay gente muy competente, capaz de salvar cualquier exa¬ 
men, pero que se “enamora" de tal forma de sus puntos 
de vista que es incapaz de imaginar siquiera que pueda haber 
otros válidos y sería trágico que una persona así se dedicara 
a la Medicina. Tal vez la “consulta médica”, o sea la reunión 
de varios para discutir un caso, sea más necesaria por la ló¬ 
gica que por el intercambio de conocimientos. El refrán 
“4 tontos piensan mejor que un sabio” también se puede 
interpretar en ese sentido; cada hombre en determinado mo¬ 
mento tiene un camino mental para llegar a una solución 
de un problema pero varios pueden aportar varios caminos. 
Y hasta el mismo hombre, si se tomara la molestia de ano¬ 
tar las ideas que le surgen para ese problema en distintas 
épocas y situaciones mentales, vería como se abren y cie¬ 
rran caminos. De igual manera, en la memoria a veces hay 
que hacer varios intentos para acceder a una información 
almacenada (y una solución de problema no es más que una 
compaginación de éstas). Además,la inventiva o creatividad 
que hay potencial en cada uno,es uno de esos recursos ocul¬ 
tos que generalmente se subestima en el cerebro humano. 
(El que no crea en ella,que le pregunte a cualquiera lo que 
soñó la noche anterior y verá la capacidad de inventiva que 
hay allí latente). Para peor, volviendo a la Lógica, lo que ge¬ 
neralmente se estudia como tal ayuda muy poco o nada a 
pensar. Por un lado,los principios aristotélicos de la Lógica: 
Identidad, No contradicción y 3o. Excluido, que no son más 
que perogrulladas, por suerte ahora lian ido a parar a la Teo- 
110 



ría de Conjuntos de la Matemática, donde no se' si son muy 
útiles pero por lo menos no molestan a nadie. £ incluso el 
mismo silogismo clásico es mirado con desconfianza. Re- 
cuerdo un ejemplo que leí una vez donde se ve como puede 
extraviar un silogismo: “Las cosas baratas son escasas. Las 
cosas escasas son caras. Ergo: lo barato es caro”. Es más 
fiable la intuición, hecha de datos infinitesimales sacados de 
la realidad sin despegarse de ella, que los razonamientos 
que se elevan demasiado, por lo menos para las cosas cotidia¬ 
nas , En Ciencia ha logrado gran éxito un tipo de formación 
teórico-matemática, a veces encontrada con la lógica clásica 
como la Mecánica Cuántica, que avanza como una cabeza 
de puente para la experimentación que viene después . 
Aquí Vaz Ferreira inició una saludable recimentación de la 
Lógica en su libro “Lógica Viva" (título que ya da a enten¬ 
der que la otra no lo estaba mucho). Esta sí ayuda a pensar. 
Por ejemplo, es muy útil su alternativa de “pensar por siste¬ 
mas o pensar por ideas a tener en cuenta" donde sostiene 
que no hay obligación de “redondear” las ideas en un siste¬ 
ma si sólo se tiene ideas o constataciones aisladas. Por ejem¬ 
plo, la otra vez te comentaba que una célula de embrión 
de mamífero muestra movimientos voluntarios e inteli¬ 
gentes antes de existir un cerebro o un sistema nervioso 
que la inerve. De acuerdo a esto de Vaz Ferreira,si me pre¬ 
guntan si me creo que un mamífero es una colonia de célu¬ 
las tengo derecho a decir “y yo que sé”. Es un hecho aislado 
a tener en cuenta. También en la última que te hablaba de 
los su pergenios matemáticos podría haber agregado que el 
hombre parece estar programado para aprender porque ya 
no es que conoce la mayoría de sus mecanismos orgánicos, 
que podría tener utilidad para subsistir, sino que por las 
facultades matemáticas y demás está conociendo todo el 
Universo. Constatación que no hay por qué meterla en un 
sistema si no se tiene idea de cual puede ser. Una lógica viva 
para diagnóstico sería más o menos asi: lo. Prolijidad 
de hacer un inventario completo de causas para esos sín¬ 
tomas. 2o. Asignarle un porcentaje de probabilidad a cada 
una para la medicación y prioridad de chequeo, etc. Bueno 

ni 



Raúl decime si estoy muy errado. No en vano tengo una 
medalla de oro en Medicina! Un cariñoso saludo a Mamá, 
un gran abrazo para Ramiro y otro para ti con un cariñoso 
beso de 

Raúl Sendic 
22 de Marzo de 1983 

Para mi-hija Carolina Sendic 
Querida hija Carolina: 

Recibí una tuya donde me contabas de tu ingreso a la 
Escuela Nacional de Danza y me mandabas tres dibujos, 
a cual de ellos más lindo. Yo creía que ahí ibas a estudiar 
sólo danza, pero ahora me doy cuenta de que también te 
dan una cultura general y estoy contentísimo con tu elec¬ 
ción. También un poco orgulloso de que te hayan elegido 
monitora o jefa en 2 materias: geografía y Cultura. Respec¬ 
to a esta última casualmente quería hacerte un comentario. 
Hace poco estuve leyendo de que encontraron pisadas hu¬ 
manas en unas cenizas volcánicas petrificadas, al noreste 
de Africa, que tienen una antigüedad de tres millones y me¬ 
dio de años. Y me preguntaba qué estuvo haciendo el hom¬ 
bre , durante tanto tiempo, —treinta y cinco mil siglos—, 
siendo que los primeros rastros de lo que se llama civiliza¬ 
ción, o cultura en el senido actual, no tienen más de 50 si¬ 
glos, y eso en grupos aislados porque la civilización univer¬ 
sal moderna tiene muchos menos. ¿Sería que el hombre an¬ 
tiguo no tenía las facultades que tiene el hombre de hoy? 
Esto es muy improbable, por lo menos en estos últimos 
500.000 años. En primer lugar,que la vida salvaje es compa¬ 
tible con un buen nivel mental: se han sacado salvajes de 
esas tribus que aún hoy existen aisladas, después de recibir 
instrucción en nada se diferencian de una oersona culta del 
siglo XX. Por otro lado,es frecuente ver en los trabajadores 
del campo que ño han recibido instrucción alguna que se 

112 



dan todas las vocaciones que se ven en la gente civilizada: 
el músico, el poeta, el filósofo, el mecánico. Recuerdo algu¬ 
nos a los que no se les podía dejar a mano algún aparato 
de radio, porque ya estaban metiendo los deditos para ver 
cómo funcionaba. En verdad me parece que en la edad de 
piedra, es decir mucho antes de que existiera la Mecánica 
ya existían los mecánicos natos, y también los matemáticos 
antes que la Matemática y los músicos natos antes que los 
instrumentos musicales. Y es lógico, el hombre nace más 
ignorante e inhábil que los demás seres y esto tuvo que ser 
compensado con facultades extraordinarias para aprender. 
Un pájaro nace sabiendo cómo construir un nido, a veces 
haciendo mezclas complicadas de barro y paja para darle 
consistencia durísima. Al hombre le costó siglos lograr lo 
mismo con el cemento. Una abeja puede elaborar sustancias 
químicas complicadas como la miel y la cera; para lo cual 
no necesita la mínima instrucción, cosa que el hombre, con 
su más grande instrucción en Química, recién está tratando 
de lograr. Pero la pregunta sigue en pie: ¿Cómo-es que el 
hombre tenía todas esas facultades desde hace cientos de 
miles de años y no las empezó a usar sino hasta hace pocos 
siglos? A eso podríamos agregar: ¿y cómo es que aún hoy 
día hay tribus que llev.an una vida salvaje y no la quieren 
cambiar por una civilizada? ¿Cómo es, por ejemplo, que al¬ 
gunas tribus del Amazonas atraviesan troncos en los campos 
de aterrizaje de los aviones que les traen todos esos artícu¬ 
los modernos que nos parecen tan codiciables, para que no 
bajen? Esta vez la respuesta la podemos buscar en la Natura¬ 
leza. Hay hormigas que no hacen hormigueros ni nada y 
viven perfectamente. Eso es posible mientras son unas po¬ 
cas pero cuando son millones en irnos pocos metros de te- 
rreno^esa forma de vida es imposible y pasan sin transición 
a construir esos fabulosos hormigueros donde cultivan 
hongos que fertilizan con todas esas cosas que acarrean. 

También la vida salvaje y aventurera parece haber sido 
muy buena para el hombre mientras la población no creció 
desmesuradamente. Nosotros mismos nos sentimos bien 
en esos campamentos que hacemos en Turismo. En aquella 

113 



vida las necesidades culturales y artísticas se colmaban con 
música, cánticos y danzas que aún hoy se ven en las tribus. 
En cambio» la vida civilizada a medias que se dio con el cre¬ 
cimiento y la aglomeración de la población resultó muy 
difícil y llena de privaciones y' de dificultades. Y aquí el 
hombre sacó a relucir todo su caudal de facultades y empe¬ 
zó a crear, vertiginosahiente, recursos para mejorarla. Y 
¿cómo debe ubicarse una persona que empieza la vida en 
esta etapa cuando ese proceso aún no ha terminado? Como 
te decía al principio: no todos tienen las mismas facultades. 
Unos las tienen para la Mecánica, otros para la Matemática, 
otros para el Arte. El deber de cada uno es ver para qué 
tiene mejores facultades, en qué puede ser más útil, y cul¬ 
tivarlas al máximo. 

Bueno Chiquita, yo no las tengo para la poesía pero 
igual te voy a hacer una 


Sólo plan y fantasía 

Al principio de la vida 
Todo es plan y fantasía, 
como el tren cuando se larga 
que reclama vía y vía. < 

Después vienen los contrastes, 
peripecias y penurias, ' 
como el mar con sus embates 
que golpea ola y ola. 

Los caballos de la vida 
trotan, trotan todo el día 
y tras ellos trotan trotan, 
los lebreles que la hostigan. 

Pues la vida quita y quita 
lo que antes daba y daba 


114 



mucho, mucho se extravía. 

Pero al fin —como al principio- 
queda el plan y fantasía 


Yo tengo planes; uno de ellos se llama Carolina. Por 
eso no te prives de mostrarme detalles de tus actividades 
y peripecias en estudios y demás. Un saludo cariñoso para 
mamá y un cariñoso abrazo y muchos, muchos besos para 
tí de 


Raúl Sendic 


Abnl 13 de 1983 


Para mi hijo Ramiro Sendic 
Querido hijo Ramiro: 

Después de una de fin de año pasado no he recibido 
otra tuya; seguro que ha de venir alguna en viaje que incluya 
las notas del 1er. semestre (porque espero que no pierdas 
la buena costumbre de mandarlas) y otras noticias varias. 
Como no tengo otra cosa, te voy a seguir con lo que te ha¬ 
blaba hace un tiempo sobre lo bueno que es la austeridad 
y sobriedad de costumbres; no como consejo, que ya se' que 
es superfluo, sino para tener más claro un problema que 
puede ser complicado más adelante, en la vida. Te decía 
en aquella que el consumo que hacemos se puede dividir 
en 3 clases: lo. el consumo homeostático que es el destina¬ 
do a mantener el equilibrio u homeóstasis del organismo, o 
sea alimentos, abrigo, medicamentos, etc. 2o. el consumo 
necesario que incluye una corta lista de cosas como muebles 
y otras, imprescindibles en la vida moderna. Y 3o. el con- 


115 



sumo suntuario que involucra todas las cosas no imprescin¬ 
dibles, que no sólo son los artículos de lujo sino del tipo de 
tocadiscos y otras así, también. Para ver mejor la diferencia, 
ya que te gusta la Geometría podés ponerlos en una gráfica. 
El lo. va reptando sobre el eje de las abscisas como un 
gusano al galope (ese eje representa el tiempo; el otro la 
cantidad) ya que suben y bajan cada día. El 2o. sube mucho 
más sobre el eje de la cantidad pero al poco tiempo cae 
casi a cero. Y el suntuario se extiende como una bisectriz 
que crece indefinidamente. Así, la frase “los recursos son 
limitados, las necesidades son ilimitadas” queda mejor deta¬ 
llada de este modo: “los recursos son limitados, las necesi¬ 
dades también, el consumo suntuario es ilimitado”. Desde 
luego es sólo este último el que exige una disciplina porque 
respecto a los otros no hay interés ni individual ni social en 
una autolimitación. como te decía la otra vez, algunos 
psicólogos consideran que en este terreno la mayoría de 
las personas siguen lo que ellos llaman una “estrategia con¬ 
tentadora” o sea que se guían y contentan con lo que tiene 
el grueso de la gente en su sector social. Si “todo el mundo” 
tiene moto se conforman con desear una moto pero si to¬ 
dos tienen auto ya no se contentan con una moto, y así. En 
realidad cambiándole el nombre por el de “marco de refe¬ 
rencia”, que es más viejo en Psicología, creo que sí, que algo 
de esto tiene que haber pero no para elegir lo que se consu¬ 
me sino para tener una pauta de lo máximo que se puede 
consumir en determinado lugar. Todo esto hablando de lo 
que se ambiciona tener (lo que realmente se adquiere está 
limitado también por el ingreso). Pero dentro de ese marco 
cada uno debe hacer una valoración propia, sin guiarse por 
lo que hacen los demás, de las cosas que enriquecen su vida 
y aquellas que le permiten llevar adelante sus proyectos. Lo 
primero, porque la vida moderna trata de suplir a veces con 
poco éxito, toda aquella riqueza que tenía la vida primitiva. 
Hay que imaginarse lo que era aquel hombre, dueño de un 
paisaje grandioso y agreste, siempre lleno de sorpresas y 
aventuras, en un mundo compartido con los grandes anima¬ 
les, que de eso quedan resabios nostálgicos lo prueba el he- 

116 



cho de que el hombre de hoy trata de revivirlo con campa¬ 
mentos y cacerías pero inútil: los lugares agrestes de hoy 
son poco más que un parque urbano y las liebres sólo logran 
igualarse a los mamuts en el relato exaltado de algún caza¬ 
dor. Y hay que ver, sobre todo, que aquel hombre se realiza¬ 
ba cotidianamente en la hazaña de la caza, cosa que difí¬ 
cilmente sienta el oficinista de hoy. El “consumidor com¬ 
pulsivo” del que también hablan los psicólogos es eso, sabe 
que algo le falta a su vida y empieza a comprar cosas hasta 
atiborrar su casa o a consumir alcohol o drogas hasta perder 
la salud, en busca inútil de la riqueza y aventura perdida. 
Pero también hoy día hay proyectos y hombres que se rea¬ 
lizan en ellos (y siempre te vuelvo a lo mismo). Desde luego 
que sólo algunos están relacionados con el consumo suntua¬ 
rio; los mejores de ellos como el matrimonio, los hijos, 
están muy lejos de él. Aun los económicos ni siempre están 
relacionados con el consumo; algunos lo están con la pro¬ 
ducción. Tan importantes son los proyectos que el hombre 
llega a dejar de consumir lo que le corresponde'ría por su 
trabajo con tal de realizar un proyecto de producción. 
¿Un ejemplo? El tuyo ahora: con las horas de trabajo y 
el desgaste mental que te insume el estudio podías estar 
ganando un sueldo alto y tener un consumo ídem, pero lo 
cambias por una mayor productividad futura. ¿Y cómo no 
lo veías así? Ahí está la fuerza del “marco de referencia” 
como entre los estudiantes todo el mundo lo hace... Bueno 
Ramiro, para que no quede tan serio te mando la poesía 
que te conté que te había hecho para el cumpleaños ante- 

rior ‘ Siglo Veinte 

Si bien las noches no son oscuras 
como en el tosco mundo de antaño, 
y en vez de auroras en lontananzas 
un sol que rampa sobre los muros 
tan solo queda, 

nadie discute que todo avanza: 
hay reactores para el uranio, 


117 



hay detergentes y carburantes 
y hasta las minicomputadoras 
muy afanosas, y diligentes, 
manufacturan. 

Cierto que hay gases contaminantes 
pero, industrioso este Siglo Veinte 
envuelto en halos de fumarola 
polvo y basura 
sigue adelante. 

Baten las olas publicitarias, 
y suman miles los decibeles 
de los parlantes 

sobre el estruendo de los motores. 

Y aún adentro de los hogares, 
débil refugio contra el mundano 
ruido estridente, 

nadie oye al viento tras las persianas: 
baten las olas publicitarias 
contra indolentes, entretenidos, 
mudos y tiesos, televidentes. 

Vaga, —convulso— un planeta errante, 
a la deriva por la Galaxia 
y en su afiebrada certeza humeante 
van, peregrinos tras la distancia. 
Cruzan abismos, titilan mundos, 
son los viajeros que siempre esperan, 
que cambian todo menos su espera 
pero ¿qué esperan con tantas ansias? 
Diría que esperan... 
que sólo esperan... 
la buena nueva de otra esperanza. 


Un abrazo y un beso de 


Raúl Sendic 


118 



Mayo 83? 


Querido hijo Raúl: 

La última que recibí tuya fue una del 8 de Diciembre 
que ya contesté. De Ramiro recibí últimamente una del 15 
de Marzo donde me decía que a Mamá la iban a operar este 
mes que pasó y que él también se integró a un grupo de In¬ 
vestigación muy interesante. En espera de otra con noticias 
tuyas, que yo pueda comentar con algunas “sabihondas” 
reflexiones, en ésta voy a hablarte un poco de cualquier, 
cosa. La otra vez estaba leyendo un relato de uno de esos 
montañistas, cuya obsesión es escalar toda clase de picos 
de rocas, más o menos altos hasta que quedan hechos puré al 
pie de alguno. El de este relato escaló una montaña con un 
amigo pero éste resbaló y apenas tuvo tiempo de llamarlo 
pidiendo auxilio cuando cayó al precipicio y murió. 

Luego escaló otra con dos que habían intervenido en una 
expedición al Everest y estos dos también se mataron. Lue¬ 
go siguió escalando montañas y él se pregunta (y uno tam¬ 
bién) qué es lo que busca. Satisfacción no, porque confiesa 
que la alegría de llegar a un cumbre nunca le compensó 
las noches de miedo que ha pasado y las otras penurias, 
sin contar esas tragedias. En general hay muchísima gente 
que hacen cosas como éstas, en los Alpes nomás creo que 
mueren centenares, cada año, de excursionistas aplastados 
por aludes, y además hay otras cosas de ese tipo como 
paracaidismo aficionado, etc. Así que debe haber una 
explicación de por qué se hace. Tal vez podría ser que el 
hombre se mira a sí mismo con desconfianza, como si fue¬ 
ra un extraño, y por eso se exige un examen para ver lo que 
da, ya sea en valentía como en cualquier otra condición. 

Otra explicación podría ser de que hay un instinto que 
lleva a entrenar la valentía, —así como los felinos entrenan 
sus garras arañando los árboles— ya que la valentía debe 
ser una de las condiciones que más dependen del entrena- 

119 



miento o sea la familiarización con el peligro. Pero a mí 
me convence más la primera explicación porque no es sólo 
en el riesgo que el hombre se traza metas ambiciosas y se 
siente realizado cuando las puede cumplir; esto también 
se da en el estudio, en el deporte, en la conducta, en el tra¬ 
bajo, en la creatividad, etc. Desde luego que las metas va¬ 
rían mucho de una persona a otra, por un lado, por las fa¬ 
cultades naturales de cada uno; por otro, con lo que cada 
cual considera una meta deseable. Es decir que no todas 
las actividades entran en esta categoría, muchas como las 
del oficinista o el ama de casa pueden ser bastante frustra- 
doras, pero cada uno trata de lograr otra actividad compen¬ 
satoria. Y de ahí puede ser que un mecanógrafo se haga 
montañista y el ama de casa madre o deportista. Algunos 
sociólogos dicen que hay tareas de prestigio como la del 
antiguo cazador y luego la del agricultor y artesano que se 
han ido perdiendo con la Civilización. Podríamos agregar 
que dentro de ésta hay una fuga, —de todo el que puede— 
hacia otras tareas de prestigio actuales. En realidad, la pala¬ 
bra “prestigio” puede confundir; no se trata de las tareas 
de prestigio social sino las que son más prestigiosas o espe- 
ranzadoras para cada uno. De pronto para la sociedad es 
más prestigioso ser abogado que aviador pero para uno es 
al revés. Desde luego que el vehículo más importante para 
•esa búsqueda de tareas prestigiosas es hoy la especializa- 
ción o el estudio. Pero también, aún dentro de los que ya 
son profesionales (y de los que no lo son) la creatividad, o 
sea inventar algo, es una forma de realizarse plenamente. En 
realidad lo que se llamó la Revolución Industrial —cuando se 
inventó la máquina a vapor y demás— fue el resultado de 
este 2o. aporte humano a la producción, la creatividad. 
En resumen, a medida que las antiguas tareas fueron susti¬ 
tuidas por otras más tediosas e irrelevantes se dio un éxodo 
hacia las nuevas tareas prestigiosas (estudio mediante) y 
hacia la creatividad, que es la más prestigiosa de todas, y 
esto trajo una tecnificación todos los días renovada. Esto 
podría ser uno de los vectores que permitió el avance 
vertiginoso de la Humanidad en los últimos siglos, y que 
120 



contrasta con el quietismo anterior. Raúl me despido. Deci- 
le a Ramiro que me mande las notas del 1er. semestre, 
que yo las colecciono (los 3 más chicos ya las mandaron). 
Bueno, espero una tuya también con el resultado de los 
estudios y demás y noticias de la operación de Mamá a 
quien le mando un cariñoso saludo y un abrazo y un beso 
para tí de 


Raúl Sendic 


24 de Mayo de 1983 


Para mi hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

Recibí las tuyas del 6 de Febrero y 17 de Abril. Yo te 
escribo ésta medio apurado. La anterior al 6 de Febrero, 
donde al parecer me mandabas los resultados de los 3 prime¬ 
ros exámenes, no la recibí, así que mándame las notas de 
vuelta. No vale dejar el suspenso sobre ese notición. Yo 
estoy especulando que' puede ser y no me imagino qué. Es¬ 
pero que en esta visita venga otra que devele la incógnita. 
Veo que el método que siguen para el diagnóstico es muy 
ibueno, ya que van acorralando las posibilidades hasta que 
se quedan con unas pocas que me imagino que llevan des¬ 
pués al chequeo. Este año no he recibido más que satisfac¬ 
ciones con los estudios de todos Uds. Ramiro se plantó en 
el máximo en todos los exámenes y hasta Carolina, que se 
dignó mandarme las notas por primera vez, tiene un prome¬ 
dio de 94, altísimo para ser que también hace 5 horas dia¬ 
rias en la Escuela de Arte. Yo trato de leer todo lo que 
puedo sobre Medicina para poder mantenerte la correspon¬ 
dencia. A veces leo la Revista Hexágono donde escriben pu¬ 
ros médicos y estoy asombrado del atrevimiento de tus 
futuros colegas que me dejan chico hasta a mí. Hay uno 
que sostiene que las enfermedades psicosomáticas son una 


121 



guerra de parte del organismo contra otras. Espero que estas 
vacaciones con tus tíos te puedan ser muy útiles. Aparte 
de la diversión y conocer,podes ver algunas cosas relaciona¬ 
das con tus estudios. Decime que te parece aquella idea de 
tener un microprocesador como 2a. memoria, que.te per¬ 
mite almacenar gran cantidad de datos. Bueno, Raúl espero 
una nueva tuya con esa noticia y el resultado de la opera¬ 
ción de Mamá a quien le mando un cariñoso saludo y deseos 
de pronto restablecimiento. 

Y hoy soy yo que tiene que pedir disculpas por la letra. 
Raúl me alegraron mucho esas notas re'cord. Recibe un gran 
abrazo y beso de 


Raúl Sendic 


24 de Mayo de 1983 


Para mi hijo Ramiro Sendic 
Querido hijo Ramiro: 

Lamenté mucho que te haya parecido que no te 
escribía. Es que las cartas están llegando en distinto orden 
del que las mandamos. Por ejemplo, en la última recibí 
la tuya del 6 de febrero donde venían las notas que yo te 
reclamaba por medio de Raúl. Así que tuyas recibí del 8 
de diciembre, 13 de marzo y 17 de abril, además de la men¬ 
cionada. Yo te escribí una por fin de diciembre o enero, 
que incluía un verso para tu cumpleaños y otra por marzo 
o abril donde te mandaba otro poema sobre el Siglo Veinte. 
Lo que pasa es que le escribo dos carillas a cada uno y así 
queda muy espaciado; voy a volver al sistema de antes de 
escribir de a dos por vez. Esjiero los resultados de esa inves¬ 
tigación sobre intercambio iónico en la roca. Dentro de las 
arcillas la que realiza mejor el intercambio iónico es una 
bastante rara que se llama vermiculita, —que se usa para fa¬ 
bricar pipas y también da un cemento muy liviano y duro. 

122 



El silicato de roca de la cual proviene es la biotita, que tam¬ 
bién es raro en el sentido de que contiene más iones (hierro, 
magnesio, etc.) además del silicio y aluminio, que los otros 
silicatos. Pero no me animaría a decir que tiene las mismas 
propiedades porque éstas cambian mucho en el tránsito de 
roca a arcilla. En general, tanto materia mineral como orgᬠ
nica del suelo tienen cargas negativas, como creo que tam¬ 
bién tienen esas resinas que me decías que usan para sepa¬ 
rar sustancias. Hace poco leí en la Revista de Ciencia que se 
están haciendo grandes avances en Química aplicando la 
mecánica cuántica para el cálculo de las reacciones. Parece 
que desde 1930 lo habían estado intentando, calculan¬ 
do la función de onda electrón por electrón, con lo cual 
habían llenado varias toneladas de papel en las operaciones. 
El cálculo empezaba por los más intemos y cuando al fin 
llegaron a los de valencia se encontraron con la agradable 
sorpresa de que las cargas de todos los otros se cancelaban 
exactamente con la del núcleo, así que se podían prescin¬ 
dir. A grandes pasos empezaron los cálculos ahora sólo sobre 
electrones de valencia y así han llegado a predecir la reac¬ 
ción de cantidad de compuestos. Esto era predecible ya que 
los elementos que tienen igual número de electrones de valen¬ 
cia, o sea con una separación de 8 u.... Tabla Periódica de 
Elementos tienen propiedades parecidas. Así que no me ex¬ 
traña que les den tanta matemática y geometría en 1er. año. 
En realidad, la vas a necesitar. Ramiro, si no recibís la carta 
para tu cumpleaños avísame que te la repito. La otra es tam¬ 
bién urgente porque el poema sobre el Siglo Veinte queda 
fiambre si llega después del 2.000. Cuando tengas tiempo es- 
cribile a Juan Carlos que siempre escribe pidiendo noticias 
de Uds. y debe estar medio ciego porque hace escribir con 
otro. Recibe un fuerte abrazo y beso de 


Raúl Sendic 


123 



Para mi hijo Jorge Raúl Sendic 


Querido hijo Jorge: 

Las últimas noticias tuyas que recibí fue una con las 
notas del primer semestre y las anotaciones'del carnet y 
otra del 10 de abril, donde me comentas que aún no has me¬ 
jorado esas notas que a mí me parecieron buenísimas. Me 
alegro que te haya gustado mi carta sobre elementos para 
elaborar una conducta. Eso tiene una segunda parte, pero 
después te la sigo. 

La carta donde me pedías que te hablara sobre los come¬ 
tas no la recibí; en la próxima te voy a hacer algo sobre 
estos temas que me gustan mucho. 

Creo que el año que viene ya vas a tener que hacer la 
elección definitiva de una profesión. Si siempre estás en la 
que habías pensado, yo te aconsejo que la lleves adelante. 
Yo lo único que veo es que una profesión tiene que durar 
toda la vida, o sea hay que ser tan útil a los 50 años como a 
los 30, y si ésa no reúne esa condición tal vez habría que 
complementarla con otra. Para explicarte cómo veo yo esto 
del trabajo o profesión útil voy a hacerte una fantasía espa¬ 
cial, ya que los dos somos medio de ahí. 

Supongamos que unos seres extraterrestres, de esos que 
andan vagando por el espacio en sus platos voladores, se 
acercan a la Tierra atraídos por las microondas y ondas lu¬ 
minosas (que son las únicas que atraviesan la atmósfera). 
Ya a 36.000 kms. empiezan a encontrar los satélites fijos 
o sincrónicos (que son los que giran a la misma velocidad 
que la Tierra y así siempre están sobre el mismo lugar). 
Su curiosidad va en aumento. Más abajo encuentran miles 
de satélites más y detectan también las ondas de radio y te¬ 
levisión y resuelven descender a ver qué pasa aquí. Al acer¬ 
carse ven aviones, autos, etc., y a los seres que los usan y 
deciden capturar a alguno para ver cómo se hacen esas cosas. 
Al entrar en una casa ven la radio, la T.V., los tocadiscos y 
preguntan también cómo funciona todo eso. Los terráqueos 
124 




le contestan que es muy fácil, que hay que apretar un bo¬ 
tón y está. Pero ellos quieren saber cómo se hacen y éstos 
parecen saber tanto o menos que ellos. Resuelven atracar un 
Camión Espacial y capturan un millón de personas pero nin¬ 
guno sabe cómo se hacen esas cosas. Uno de los capturados 
de aspecto doctoral, les dice que pertenecemos, en este fi¬ 
nal de siglo XX, a una Civilización Tecnotrónica que ademán 
de esos aparatos fabrica dos millones de productos quími¬ 
cos, tales como plásticos/medicamentos, etc., pero cuando 
lo apuran confiesa que no sabe cómo se hace ni siquiera 
uno. Algunos hablan continuamente de un deporte muy 

apasionante que se llama fútbol y se enteran con estupor 
que el campeón por equipo es uno muy modesto que se llama 
Peñarol (¡qué coincidencia!, es el cuadrito aquel que te con¬ 
taba que seguía por radio cuando era chico). Un extraterres¬ 
tre dice: cáspita, podríamos hacer un Combinado Interga- 
láctico para ganarle a ese Peñarol (demás está decir que 
habían aprendido a hablar con las películas dobladas que 
dan en T.V.). Pero cuando preguntan a esos fanáticos cómo 
se hace una pelota, no saben. Ahí se les agota la paciencia 
y uno de ellos dice: recórcholis, la famosa Civilización Tec¬ 
notrónica consiste en saber usar una cantidad de cosas que 
nadie sabe cómo se hacen. Ea, vámonos ya de este condena¬ 
do Planeta. Y así se marcharon decepcionados. Muy equivo¬ 
cados estaban, pero se justifica su error. En realidad, la alta 
tecnología que caracteriza esta etapa de la Civilización es 
algo que llevan a remolque un corto número de técnicos, 
que ni siquiera están distribuidos equitativamente en todo 
el Planeta. Y siempre fue así o peor. En la antigüedad es de 
pensar que muy pocos Mayas podían calcular eclipses de 
luna y muy pocos Egipcios sabían hacer pirámides. Esos 
técnicos actuales pueden hacer medicamentos, abrigo, 
alimentos, etc., para millones de personas. Trabajan el mis¬ 
mo tiempo que los demás pero su trabajo es más útil. Bueno 
Jorge, me despido. Teneme al tanto de esos proyectos de 
estudio. Decime si has sanado del brazo que me dijeron que 
te lo habías quebrado en la moto. Lamenté mucho que este 
año tampoco se haya realizado ese proyecto que tenían pa- 

125 



ra he vacaciones. Recibe un gran abrazo y un beso de este 
padre que te recuerda con cariño. 


Raúl Sendic 


6 de junio de 1983 


Para mi hijo Alberto Sendic 
Querido hijo Alberto: 

Después de una de fin del año pasado, que traía unas 
notas impresionantes, recibí otra tuya del 10 de abril (me 
costó entender la letra; te pido que la mejores). La clasifi¬ 
cación de lo6 mamíferos por grado de evolución me pareció 
muy buena. Sobre todo al iniciarla con la musaraña que es 
vista como una muestra de lo que fueron los primeros ma¬ 
míferos. Aparte de esa similitud con las serpientes que me 
decías, también tienen veneno en el colmillo, como ellas, 
pero al no tener orificio allí no lo pueden inyectar, aunque 
algo se trasuda a la saliva. Yo ni las conozco porque aquí 
no hay, pero creo que es como un ratoncito hiperactivo 
que come por día el doble de su peso o sea que es un gran 
despilfarrador de energía, muy poco apropiado para esta 
época. Al delfín, que también mencionabas, sí lo conozco. 
Una vez vi sacar en una red a una madre delfín con su pe¬ 
queño, al cual aún le chorreaba la leche del pico. Acá le lla¬ 
man Franciscana y lo vuelven a tirar al agua porque su carne 
es muy aceitosa. £1 delfín tiene una relación de peso del 
cerebro al del cuerpo superior a la de la mayoría de los ma¬ 
míferos, casi igual a la del chimpancé y muy próxima a la 
del hombre. También está equipado con un sistema de eco- 
locación, o sea que emite un sonido y por el eco que recoge 
ubica cualquier sólido a la distancia, y con unas formacio¬ 
nes orgánicas de magnetita que le sirven de brújula. En la 
lucha del mar demuestran su inteligencia: se reúnen más 
o menos una docena y hasta el tiburón les teme: lo encie- 

126 



rran en el cardumen y lo empiezan a golpear con el pico 
de uno y otro lado hasta que lo deshacen por dentro, ya que 
el tiburón es un pez muy primitivo que no tiene huesos sino 
cartílagos en su esqueleto. Cautivo, es un animal afectuoso 
y no sólo aprende fácilmente cualquier acrobacia que se le 
quiera enseñar sino que también se da cuenta de lo que se 
trata y empieza a inventar otras pruebas. O sea que es capaz 
de analizar y sacar conclusiones. Si fuera Tin. animal terrestre 
y tuviera pies y manos sería el número central de los cirios, 
pero aquí hay una gran inteligencia prisionera de un cuerpo 
que no le permite traducirla en obras. Y así pasa desaperci¬ 
bida. Y uno se pregunta ¿cuántas grandes inteligencias más 
habrá entre los animales que no pueden manifestar porque 
carecen de los instrumentos orgánicos para llevar a cabo 
las acciones que podrían planear? 

Mirando así las cosas uno ve proezas como el hormi¬ 
guero, la colmena, el nido de termes. Por ejemplo, hay ni¬ 
dos de termes de 20 mts. de alto hechos de un material 
tan sólido como el cemento y con aire acondicionado y 
otras comodidades adentro. A escala humana sería como 
un ediñcio de 50 pisos... a condición de que todo el ma¬ 
terial se acarree y acondicione no valiéndose de otra cosa 
que la boca. En Zoología se estudia una llamada Ley de 
Morgan: no atribuir a los animales una facultad superior 
si se puede explicar lo mismo con facultades inferiores co¬ 
mo el instinto y demás. No sé la autoridad que tenía Mor¬ 
gan para sacar leyes (a no ser que fuera descendiente del 
pirata del mismo nombre), pero más bien parece que se ha 
abusado de esto. Además, lo del instinto no cambia mu¬ 
cho las cosas. Por ejemplo, si uno se asombra de la inteli¬ 
gencia que muestra el hornero para hacer su nido, le di¬ 
cen que lo hace por instinto o sea que es un comporta¬ 
miento heredado de sus antepasados, lo que en este caso 
parece cierto. Pero entonces uno queda pensando qué in¬ 
teligencia y creatividad tenía ese antepasado del hornero 
que inventó ese nido y lo legó a su descendencia. Y siempre 
estamos en que hay una inteligencia animal. Por suerte, 
esa Ley de Morgan empezó a no tener gracia cuando se la 

127 



quisieron aplicar también al hombre, reduciendo todo su 
comportamiento a reflejos, y ahora se va sin prejuicios al 
estudio de los animales. Cuando puedas mándame una fo¬ 
to de ustedes para ver si están muy cambiados y si han 
cumplido al pie de la letra mis instrucciones para criar 
músculos. Saludos a Mamá y un gran abrazo y cariñoso 
beso para ti de 


Raúl Sendic 


23 de julio de 1983 


Para mi hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

Recibí tus cartas del 27 de abril y 21 de mayo con 
muy buenas y variadas noticias. Veo que vas a pasar unas 
vacaciones muy atareadas con esas guardias de cirugía 
y la investigación en Genética. Creo que ese hallazgo que 
hicieron de un hombre con 49 cromosomas en vez de 46 
es realmente más que excepcional. Lo más aproximado que 
yo conocía —y que ya es muy raro— es el Síndrome de 
Klinefelter donde, al igual que en los mongólicos, hay 47 
cromosomas, pero en este caso, por un cromosoma equis 
de más y ese tiene tres de más. Tal vez si se hubiera dado 
en una mujer no se manifestaría por ser recesivo, como 
sucede en ese Síndrome. Así que me parece que por tu 
participación en ese hallazgo vas a tener para mucho tiem¬ 
po de investigación en Genética y para aguantar mis pa¬ 
yadas sobre ese tema. Me imagino que el trabajo que me 
decías de relevamiento bibliográfico debe ser bastante 
arduo: en general los tratados suelen tener un atraso como 
de 10 años respecto a las publicaciones que salen en dis¬ 
tintas revistas especializadas, que es el vehículo que tienen 
los miles de grupos de investigación para volcar sus aportes, 
y no hay más remedio que acudir a ellas. No sé si estarás 
128 



usando el método de sintetizar en tarjetas todas esas lec¬ 
turas ya que esto ahorra años-vida de lecturas repetidas, 
como le decía a Ramiro la otra vez. Además, cuando ten¬ 
gas un montón grande, podés meterlo en una de esas mᬠ
quinas con memoria que aseguran una recuperación más 
rápida del dato. Aquello que' decían las viejas de antes de 
que el saber no ocupa lugar; se refería sólo al saber de su 
época; el de ahora, por más que sea el de una especialidad, 
no cabe en ninguna memoria humana. La otra vez te decía 
que la investigación en Genética era una de las que permite 
avanzar más con menos instrumental costoso. Ya sé que no 
es todo, pero te voy a poner este ejemplo que leí hace 
poco: se ponen en un platillo el polen de un determinado 
tipo, por ejemplo, de arroz. Agregándole el nutriente ade¬ 
cuado este polen forma grupo de células vegetales las cua¬ 
les pueden ser analizadas fácilmente respecto a su contenido 
en proteínas, en pocos días, en vez de los años que lleva 
plantar la semilla y ver el resultado que dan, en las distintas 
variedades. Si a esto se agrega que el polen en esos cultivos 
de laboratorio sufre un alto porcentaje de mutancias, no se 
sabe por qué, es una experimentación muy interesante pa¬ 
ra el instrumental que lleva. También la inserción de genes 
de mamíferos en ovocito (o sea el huevo sin fecundar) 
de rana, que tiene la propiedad de traducir casi cualquier 
gen intruso y ser lo bastante grande para servir de probeta 
viviente (este experimento lo hizo casualmente un urugua¬ 
yo trabajando en Inglaterra). Raúl, como ésta te va a llegar 
por la fecha de tu cumpleaños te deseo que pases muy bien 
en ese día. No te hice una poesía, como en la anterior, pero 
sí este pequeño verso: 

Si el control de los caminos 
te pregunta adonde vas 
le dirás que a tu destino ■ 
y al decirte: —pero ¿cuál?— 

—No sé, pero lo persigo. 

Sé que queda... más allá— 


128 



Bueno, espero que descanses en estas vacaciones porque 
vas a un ritmo muy violento. Lamenté el viaje frustrado. 
Decime si has podido cumplir mi encargo respecto a los her¬ 
manos. Recibe un cariñoso abrazo y un beso de 


Raúl Sendic 
23 de julio de 1983 


Para mi hijo Ramiro Sendic 
Querido hijo Ramiro: 

Recibí tu carta del 22 de mayo y espero que venga otra 
en viaje con las fotos que me prometías y las notas finales 
de este semestre. 

Me alegro de que te haya gustado la poesía que te hice; 
si también te vas a dedicar a ese rubro en la misma Quími¬ 
ca vas a encontrar un filón inexplotado de nombres poéti¬ 
cos, aunque cuando hay que aprenderse cincuenta por día 
tal vez no se les vea tan así. A veces me pregunto por qué 
los versos tienen que ser frases cortas y por qué la rima les 
da armonía si se da también a intervalos pequeños. 

La respuesta parece ser que el cerebro humano va cap¬ 
tando el habla en pequeños bocados y no en palabras ais¬ 
ladas ni en parrafadas largas. Incluso en la enseñanza del 
idioma ahora se empieza por frases cortas y no ya por pala¬ 
bras. Esto es así, porque se vio cómo tienden a hablar los 
niños cuando llegan al año de edad. Primero empiezan con 
un parloteo o monólogo ininteligible como un ruido de 
conversación y siempre se decía: es que escucha a los ma¬ 
yores y los imita, pobrecito. Hasta que alguien se percató 
de que un niño sordo de nacimiento hacía exactamente lo 
mismo. Aquí los padres aprovechan y van transformando 
ese ruido de conversación en palabras del idioma respecti¬ 
vo. Pero ¿qué pasaría si no lo hicieran? La otra vez leí el 
caso de dos mellizas, cuya madre trabajaba y las dejaba so¬ 
las todo el día á esa edad. Al cabo de un tiempoi habían 
130 



elaborado un idioma propio mediante el cual se entendían 
perfectamente ellas pero nadie más comprendía. Y los cien¬ 
tíficos las empezaron a estudiar perplejos ante la posibilidad 
de que dos personas aisladas pudieran crear un idioma en 
pocos meses, como hicieron estas nenitas, en vez de los mi¬ 
lenios en que siempre se diluyen estas cosas que no se sabe 
cómo aparecieron. Así, no es extraño lo que comentaba la 
otra vez de que en la costa de California, cuando la Colonia, 
había más idiomas que tribus ya que en algunas las mujeres 
hablaban uno y los hombres otro. El problema de que el ce¬ 
rebro capta pequeños grupos de palabras, les busca un senti¬ 
do y a partir de ahí identifica cada una de las palabras, 
se puso en el tapete cuando se le quiso hacer entender el 
habla a una computadora, la cual no puede cumplir esa 
etapa intermedia. En una comparación, es como si en el 
campo vieras a lo lejos a un grupo de personas y trataras 
de identificarlas. Y de repente dedujeras que aquella es la 
familia Gutiérrez y entonces te dijeras: ah, entonces aque¬ 
lla es la Duvigia y aquella otra la Pancrasia. El equivalente 
a la familia en el habla se da porque sólo hay unas pocas 
combinaciones posibles (sintaxis) de las 100.000 palabras 
que maneja un adulto y dentro de éstas se da un segundo 
descarte por las poquísimas que tienen sentido (semánti¬ 
ca). Las dificultades que encuentra una computadora (que 
puede medir la frecuencia y la amplitud de la onda sonora 
como el oído humano) son ilustrativas de las que encontra¬ 
ría el cerebro si se guiara sólo por esto: por un lado la onda 
cambia de frecuencia, para la misma palabra, según la for¬ 
ma de hablar, más o menos rápida, de cada uno y por otro» 
es casi imposible determinar la frontera donde termina una 
palabra y empieza la que sigue. Y así hay computadoras 
capaces de codificar un centenar de palabras siempre 
que le hable una misma persona, a la cual le tiene medida 
la frecuencia, y pausado. Y hay otras, por ejemplo, las que 
reciben pedidos de pasajes en Compañías de Aviación, 
que usan un sistema parecido al del cerebro: sabe que el 
llamado se debe referir a algo relacionado con pasajes y 
compara las palabras con posibles destinos (Nueva York, 

131 



París» etc.) Pero si el otro pregunta si habla con la carni¬ 
cería contesta que lo siente*que no tiene pasajes para Ale¬ 
jandría. Y si el otro le dice que se vaya al diablo o a cual¬ 
quier otra parte todavía siente que la computadora sigue 
afligida disculpándose por no tener pasajes para San Pa¬ 
blo o para Calcuta, etc., etc. Un fiasco. Bueno Ramiro, 
mirá que aunque hayas cumplido 19 años igual necesitas 
el consentimiento mío para cualquier cosa como casa¬ 
miento, etc. Así que si todavía tenés novia acepto noti¬ 
cias sobre eso también; ya sé que te parece bárbara pero 
yo necesito saber en qué, etc., etc. También mándame la 
estatura en que quedaste porque supongo que ya habrás 
dejado de crecer. Saludos a Mamá y un cariñoso abrazo 
y beso para ti de 


Raúl Sendic 


13 de agosto de 1983 


Para mi hija Carolina Sendic 


Querida hija Carolina: 

La última que recibí tuya es la que tenía las notas 
del primer semestre; espero que venga en viaje otra con 
las notas del año. En aquélla me preguntabas si me gus¬ 
taba tu carta. Pero sí, y los dibujitos como el muñeco 
que venía al lado de las notas, que me pareció gracio¬ 
sísimo. El dibujo de ustedes me pareció muy bueno: Anahí 
está iguaÜta (el tuyo no sé, porque como te dije: si tengo 
20 fotos, tengo 20 caras distintas). En cambio sobre tu 
personalidad (tanto presente como futura), ahora sí me he 
podido hacer una idea ciara al recibir las notas por tu car¬ 
ta y una noticia más detallada sobre tus actividades que le 
mandó tu mamá a mi hermana, todo lo cual lo uno a los 
antecedentes de personas así en la familia. Ahí veo la guri- 

132 . 



8¿l xco^uilbcLUie y píÜUCUpauu iictboa va ouCMlClu ^aia iugiiu 

ese promedio de 94 en los estudios, que es altísimo si se 
tiene en cuenta que además hace 5 horas diarias en la Es¬ 
cuela de Arte. Y también veo la mujer del futuro afectuo¬ 
sa y solidaria con los demás y además, competente. O sea 
que con esa tenacidad en el esfuerzo no me cabe duda de 
que vas a llegar a lo que se te antoje: si es Veterinaria lo 
vas a lograr, si es Medicina o Ingeniería, igual. En cuanto a 
los estudios de Arte ahí ya es un poco distinto: no basta 
la tenacidad o la inteligencia, hay que tener condiciones 
muy particulares para cada especialidad. Pero si se te diera 
como te puede suceder en danza, dibujo o teatro, es una 
profesión tan útil como la mejor. En la anterior creo que te 
hablaba de que el arte es la segunda inclinación que muestra 
el hombre primitivo: después de haberse asegurado el sus¬ 
tento busca expandirse en el mundo de la música y de la 
danza, aun en las tribus más salvajes. En el hombre moder¬ 
no se da igual con el agregado de que el arte es una forma de 
enriquecer una vida cuando el trabajo resulta muy tedioso 
y sacrificado. Y ahí viene la demanda creciente de progra¬ 
mas artísticos que hoy llegan a la gente en los escenarios 
pero también a través de las publicaciones (desde la histo¬ 
rieta hasta el poema o la novela), la radio y la televisión. 
Y aún mirado desde’ un punto de vista económico hay dos 
cosas que aun el país más pobre puede dar a su población 
tanto o mejor que un país rico ya que no dependen tanto 
de la tecnología: una es el turismo interno de acuerdo a 
sus bellezas naturales, otra es la música, espectáculos, etc., 
de acuerdo a los artistas que tenga. Por eso, y o por lo me¬ 
nos, no veo tu incursión en la Escuela de Arte como un pa¬ 
satiempo sino como algo que va a enriquecer toda tu vida 
y si realmente en determinado momento vieras que hay 
condiciones para seguir, como una profesión tan buena 
como la mejor. 

Chiquita, en tus cartas cualquier cosa que me cuentes, 
como ser lo que te sucedió en esos días en las clases o en 
otro lado, para mí es interesante. Por mi parte, al no tener 
cosas así, trato de recordar lo que me hubiera gustado sa- 

133 



ber a tu edad. Por ejemplo, quiénes fueron nuestros ante¬ 
pasados en la familia. Pero ahora que quisiera contártelo 
me doy cuenta que yo mismo no sé casi nada de ellos. De 
mi abuelo materno sé que era italiano y que se vino de 
Europa a finales del siglo pasado cansado de las continuas 
guerras que había allí (sé que tenía una medalla de oro por 
mantenerse defendiendo una trinchera, en la que se pasó 
muchos meses). Era de los que les gustaba hacer las cosas 
como para que perduren: yo alcancé a vivir 8 años en una 
chacra con una casa de piedra que hizo él. Era (o es, por¬ 
que todavía sigue en pie) una fortaleza con paredes de más 
de un metro de grosor con troneras junto a las puertas para 
sacar las armas porque t fue hecha cuando había guerras ci¬ 
viles aquí también. A mis abuelos paternos tampoco los 
conocí; sé que eran vascos franceses también venidos en el 
siglo pasado y que también trabajaban en el campo. Lo mis¬ 
mo mi padre: fue capataz de tropas de ganado, capataz 
y mayordomo de estancia y después arrendó un campo que 
es donde nací yo y te conté que estuvimos 10 años sin cono¬ 
cer un pueblo. Después volvió a mayordomo de estancia y 
yo lo acompañaba por temporadas. Mi mayor orgullo era 
verlo enlazar; cuando el animal pasaba todos los lazos él 
daba un galopito, lanzaba el lazo y nunca le erraba. Pero 
después quedó sin trabajo y pasó muy mal varios años por¬ 
que sacándolo de la ganadería, que es toda una ciencia de 
por sí, no sabía hacer nada. Ahí mis hermanos mayores 
que trabajaban en un campo en Artigas donde yo también 
iba por temporadas (justo en la zona de Cuaró donde tu 
abuelo materno era el comisario), lo ayudaron y pasó bien 
los últimos años, que vivió hasta los 80, como también 
mi madre. Con ésta siempre fui muy unido, sobre todo 
después que murió mi hermano menor cuando tenía 19 
.años. Cada vez que yo volvía a la casa y aun cuando ya tenía 
30 años me llevaba el mate y el café a la cama. De tu familia 
materna te contará mejor tu mamá lo mismo de cómo es 
actualmente esa zona Norte del país de donde es oriunda. 

Pero te voy a hablar algo de la historia antigua de esa 
zona porque es muy particular. Cuando nuestro país se hi- 

134 



zo independiente, por 1830, sus dos ciudades más grandes 
eran Montevideo con 14.000 habitantes, la mitad de ellos 
esclavos traídos de Africa, y Bella Unión con 8.000 habi¬ 
tantes, todos ellos indios guaraníes trasladados reciente¬ 
mente de las Misiones, más al norte, donde había un foco 
cultural muy antiguo que llegó a contar con más de 100.000 
habitantes. Al revés de lo que sucede siempre, estos indios 
tenían un nivel cultural más alto que el del resto de la po- 
ación ya que en esas Misiones Jesuíticas la enseñanza es¬ 
colar era obligatoria y desde hacía 150 años se venían in¬ 
troduciendo los máximos adelantos europeos como la 
imprenta (de donde se sacaban libros en guaraní, que era 
el único idioma permitido), elaboración de tejidos, pólvo¬ 
ra, etc. Esa cultura influyó de tal forma en el Interior de 
nuestro territorio actual, durante siglo y medio, que la ma¬ 
yoría de los accidentes geográficos como ríos, etc. se co¬ 
nocen aún ahora por su nombre guaraní, empezando por 
el que le da nombre al país. Antes que Bella Unión funda¬ 
ron gran parte de los pueblos más antiguos, aun los situa¬ 
dos más al Sur: venía un centenar de indios y hacía las vi¬ 
viendas, la iglesia y el edificio municipal y después ellos se 
iban y traían a los colonos. Eran expertos ganaderos y las 
enormes estancias propiedad de esas comunidades indí¬ 
genas ocupaban gran parte de nuestro territorio actual, 
más propicio que el del Norte para esa actividad. El lla¬ 
mado modo tradicional de trabajo ganadero, que aún se 
usa, es el que impusieron ellos. También tuvieron rol pre¬ 
ponderante en los ejércitos de San Martín (que era nacido 
en las Misiones) y de Artigas, que tuvo un General guara¬ 
ní llamado Andresito. Cuando se instalaron en Bella Unión 
con sus ganados se encontraron con que los campos de esa 
zona ya habían sido concedidos a otros y luego de un le¬ 
vantamiento se dispersaron. Muchos pasaron a las provin¬ 
cias argentinas que están enfrente donde aún hoy la gente 
del pueblo habla guaraní. Todo esto es historia antigua, 
requetenterrada bajo sucesivas capas de cultura y de mezcla 
de razas y olvidada hasta para la mayoría de los historiado¬ 
res. Pero —eso sí—, los decretos de la Historia no bastan pa- 

135 



ra derogar las leyes de la Biología. Aunque muy mezclados, 
los descendientes de los guaraníes mantienen uno de los 
rasgos salientes de esa raza: la alta tasa de natalidad o sea 
de hijos por familia. Esto, junto con otros caracteres como 
color de la piel, etc., es algo que se trasmite por la sangre, 
como decían antes, o por los genes, como dicen ahora. 
Así, tanto en Uruguay como en Argentina las zonas más al 
Norte son las que tienen tasas de natalidad más alta. El 
resultado es que un observador atento que viajara por este 
país vería que a medida que va más al Norte se encuentra 
más gente de piel chocolate y pelo negro y lacio. Y si vol¬ 
viera, por ejemplo, cada 10 años, vería que la proporción 
va creciendo y se va desbordando hacia las ciudades del 
Sur. Como sucedió por ejemplo en Buenos Aires t a partir 
de 1950, lo que se dio en llamar la invasión de los Cabeci- 
tas Negras. Te termino esto con una anécdota de Andresi- 
to: Tomó un pueblo en la Argentina, donde acostumbra¬ 
ban a capturar niños indios para usarlos como criados. 
Mandó a traer a todos los niños blancos del pueblo y llevar¬ 
los a la plaza. Cuando vinieron las madres a reclamarlos les 
dijo este breve pero elocuente discurso: —¿Quieren a sus 
hijos? Llévenselos. Pero recuerden que las madres indias 
también quieren a los suyos— Bueno Chiquita, espero que 
haya, descansado en estas vacaciones, que bien se lo mere¬ 
ce. Saludos para Mamá y muchísimos besos para ti de 

Raúl Sendic 

Recibí una foto tuya (por fin tocó una igual a mí) y 
varias con el grupo de danza, lindísimas. 


136 



Agosto 26 de 1983 


Para mis hijos Jorge Raúl Sendic y Alberto Sendic 
Querido hijo Jorge: 

En la última que recibí tuya —que fue del 10 de abril— 
me decías que te hablara de los cometas y otros cuerpos ce¬ 
lestes. En realidad, dentro de los descomunales conglome¬ 
rados de materia y fuentes de energía que hay en el Univer¬ 
so, el cometa es uno de los más modestos. Su núcleo, que 
es la única parte sólida, de roca, no tiene más de 20 kms. 
de diámetro, por lo general. Pero sí es más grande lo que bri¬ 
lla a su alrededor, la cabeza, que es una atmósfera de bióxi¬ 
do de carbono y agua en forma de hielo, amoníaco, metano, 
etc. Y luego está la cola compuesta de lo mismo y con algu¬ 
nos fragmentos de roca y arena que se extiende hasta más de 
300 millones de kms. Y como hay un viento solar que la 
empuja, al acercarse al Sol la cola siempre está en dirección 
opuesta. Todo el brillo del cometa es el que le da el Sol al 
reflejarse sobre el hielo o sea que desaparece al alejarse de 
él. Hay algunos que se han desintegrado dejando sus peque¬ 
ños fragmentos en la órbita que atraviesa la Tierra. Por 
ejemplo, los llamados Meteoritos Perseidas que son como 
estrellas fugaces que se ven, sobre todo en el hemisferio Nor¬ 
te, alrededor del 11 de agosto, son restos de un cometa que 
quedaron en la parte de la órbita que la Tierra atraviesa por 
esa fecha. También se cree que los llamados Objetos Apolo, 
que son pequeñas esferas de roca de menos de 10 kms. de 
diámetro, de los que se han identificado 28 y están más 
cerca de la Tierra que Marte (y que no hay que confundir 
con el cinturón de unos 400.000 asteroides que está más 
allá de Marte), no son más que cometas que han perdido su 
atmósfera. En 1985 tiene que verse el gran cometa Halley 
cuya enorme órbita lo trae cerca del Sol cada 76 años, 
siempre que no le haya pasado algo ya que la última vez, 
que fue en 1919, estaba en dificultades porque llegó con 
cuatro días de atraso. En contraste con los cometas, los 

137 




cuerpos que parecen más lejanos, más veloces y que radian 
rabiosamente energía en todas las longitudes de onda son 
los quásares. Algunos de ellos se piensa que están a 15.000 
millones de años-luz (o estaban mejor dicho, porque la 
luz que recibimos hoy de ellos hace justo ese tiempo que fue 
emitida) y que se alejaban a una velocidad próxima a la 
de la luz. Y ¿cómo se hace para cronometrarle la velocidad 
a un objeto que está a semejante distancia? Por lo que se 
llama Corrimiento hacia el Rojo de las radiaciones que emi¬ 
te. Voy a tratar de explicarte bien esto porque es la base, 
bastante endeble por cierto, de la teoría de la Gran Explo¬ 
sión inicial y todo eso. La radiación viene como un haz de 
fotones que en una aproximación (ya que no se sabe bien 
lo que es) se puede imaginar como un chorro de una sustan¬ 
cia que se ensancha y se angosta millones de veces por se¬ 
gundo, por lo cual se puede tomar como una onda con cres¬ 
tas y vallas, iguales al fuelle de un acordeón, que se repiten. 
Contando las crestas que pasan por segundo se tiene la fre¬ 
cuencia. Cada elemento, como el hidrógeno calentado 
(que es el más frecuente en esos cuerpos) radia en una fre¬ 
cuencia bien conocida, en este caso radiación ultravioleta. 
Si la frecuencia típica del hidrógeno aparece corrida hacia 
una frecuencia menor (y la menor visible es el rojo) es por¬ 
que el cuerpo que la emite se va alejando, y jde acuerdo al 
corrimiento se puede calcular su velocidad. Para ver cómo 
es esto: supongamos un camión lleno de ciclistas, parado, 
que va largando uno por minuto y que ellos vinieran a igual 
velocidad: llegaría uno cada minuto. Pero si el camión se 
aleja, cada ciclista tiene que recorrer un trecho mayor que 
el anterior, así que aunque los siga soltando cada minuto 
llegan separados por un tiempo mayor. Y de acuerdo a 
ese retraso se puede calcular la velocidad del camión. Y si 
el camión se acercara, al revés, aumentaría la frecuencia 
(Corrimiento al azul). De aquí sale lo de la expansión del 
Universo tras una Gran Explosión ya que predomina el co¬ 
rrimiento hacia el rojo. Pero éste se puede dar por otras 
causas. Por ejemplo, una radiación que pase por un campo 
gravitatorio sufre un retraso, ya que la gravitación según la 
138 



teoría de la Relatividad tiene exactamente el mismo efecto 
sobre el tiempo que el que tiene la aceleración y que te co¬ 
mentaba la otra vez. Y esto no es sólo teoría: las ondas 
enviadas por la nave espacial que pasó cerca de Júpiter y 
Saturno por 1980, cuando quedaron en la línea del Sol su¬ 
frieron un corrimiento hacia el rojo debido a su gravitación. 
Y esto también explica que haya mayoría de ese corrimien¬ 
to sobre el del azul. Jorge, espero que hayas descansado en 
las vacaciones y me despido con un abrazo y un beso de 

Raúl Sendic 


Querido hijo Alberto: 

La última que recibí tuya es una de abril que ya contes¬ 
té. Espero que venga otra con las notas de fin de curso y 
otras noticias. En la última te comentaba, hablando del del¬ 
fín, que la gran inteligencia de algunos animales estaba rela¬ 
cionada con el desarrollo de su cerebro. Pero parece que no 
es este el único recurso que tiene la Naturaleza para repar¬ 
tir la inteligencia. Hay seres que no tienen más que unas 
pocas células en el sistema nervioso, en lugar de los miles 
de millones de los mamíferos, y sin embargo muestran una 
creatividad mayor que ellos. Por ejemplo, el caso de las ter¬ 
mitas que te citaba. En el Sahara, donde hay temperaturas 
de 50°, ellas no pasan calor. Para eso hacen un nido que 
baja hasta 30 mts. bajo tierra que encuentran una corriente 
de agua subterránea. De'ella sacan la humedad y refrigera¬ 
ción aun para la parte superior, hermética, que aflora en la 
superficie. Y si lo tienen que ampliar encierran varias obre¬ 
ras en un compartimento y tapan la puerta. Recién enton¬ 
ces abren la pared para afuera y hacen la ampliación. Y des¬ 
pués abren la puerta del compartimento y así en ningún 
momento entra aire de afuera. Todo esto y otras proezas 
de la improvisación genial hacen estos seres que tienen 
unas docenas de células por todo cerebro. Las hormigas 
otro tanto. Son agricultoras a un nivel que hoy se ha alcan- 


139 



zado en pocos países. Cultivan hongos fertilizándolos con 
todas esas cosas que siempre están acarreando (y que no 
son su comida porque ellas no comen más que el fruto 
de esos hongos). Como el hongo no llega a semillar extien¬ 
de el cultivo haciendo trasplantes de pedazos de tallo. Ade¬ 
más les echan sustancias para eliminar cualquier yuyo. No 
menos ingenio que las hormigas, muestran algunos intru¬ 
sos que viven a su costa. Hay un pequeño escarabajo que se 
cubre de tierra y sólo deja afuera la boca abierta. Cuando 
viene una hormiga afanosa para ubicar un huevo recién 
puesto por la reina lo mete en ese hueco que se lo traga. 
También hay arañas que circulan por el hormiguero con 
2 de sus 8 patas sobre la cabeza para imitar las antenas de 
las hormigas. Lo sugestivo es cómo seres con unas pocas 
células por cerebro resuelven situaciones nuevas con tanto 
ingenio. Hay arañas que hacen su tela en los caminos que 
hay dentro de la vegetación espesa. Y cuando ven v.enir a 
un hombre o a un animal grande la levantan como una 
cortina para que no se la rompan. Albertito, mándame no¬ 
ticias sobre tus trabajos agrícolas y alguna foto de ustedes. 
Saludos a Mamá y recibe un cariñoso abrazo y un beso de 

Raúl Sendic 


28 de octubre de 1983 


Para mi hijo Alberto Sendic 
Querido hijo Alberto: 

Con Jorge hemos llegado hasta los confines del Uni¬ 
verso, viajando miles de años-luz en el espacio y en el 
tiempo. Pero con Ud. es distinto. Ud. es muy joven toda¬ 
vía y no puede salir tan lejos. Así que vamos a preparar 
una nave espacial y vamos a dar una vueltita por acá no- 
más, por los astros y asteroides del sistema solar, para ver 
si hay gente en alguno. Podemos invitar á Jorge que ya 
140 



es astronauta viejo (a Mamá mejor ia dejamos porque se¬ 
guramente querrá aprovechar para remendar alguna ro¬ 
pa). Bueno, ya estamos en la nave ¿Se limpiaron bien los 
pies? Vamos, se. bajan todos y limpíense bien los zapatos. 
No sea que llevemos bacterias y otros microbios a los pla¬ 
netas de por ahí (a la Tierra no sé quien los trajo hace más 
de 3.000 millones de años y ya ve, ni con toneladas de de¬ 
sinfectantes y antibióticos se les puede terminar). El arran¬ 
que de la nave es medio brusco porque hay que acelerar a 
11 kms. por segundo, o sea unos 40.000 por hora, para es¬ 
capar de la gravitación terrestre. A menos de esa velocidad 
la nave queda atrapada como satélite, girando alrededor de 
la Tierra. Hay que tener mucho cuidado al salir de no cho¬ 
car con los miles de trozos de satélites que hay por ahí. 
Cuando a un satélite viejo se le acaba el combustible se 
le acciona un cohete que lo eleva y lo destroza y queda 
como chatarra girando ahí arriba. (Yo creo que muchos 
Platos Voladores no bajan aquí porque piensan qué tal será 
este planeta que tiene un basurero arriba de la estratosfe¬ 
ra). Bueno, ¿adonde nos dirigimos para buscar vida? a Mer¬ 
curio no porque es muy caluroso para que haya vida. Ve¬ 
nus tampoco; por un lado tiene una temperatura de más de 
400o., por otro, una presión de 100 atmósferas, que aplastó 
como una cucaracha á las primeras navés que se posaron en 
su superficie. En la Tierra hay seres en las profundidades 
marinas que soportan más de 100 atmósferas pero eso no es 
para nosotros. Vamos a ver Marte. Apaguen el motor nomás. 
Una vez en el vacío el vehículo no necesita motor; mantie¬ 
ne su velocidad porque no hay resistencia. Además hay que 
ahorrar combustible. Aunque en el espacio exterior hay mu¬ 
cha energía desparramada y sólo se trata de capturarla. Por 
ejemplo esos vehículos que aún ahora están viajando hacia 
los planetas exteriores, más allá de Júpiter y Saturno, cap¬ 
tan los fotones del Sol y lo transforman en electricidad con 
células fotoeléctricas para sus aparatos fotográficos, de ra¬ 
dio, etc. porque para propulsión no necesitan. Pero los foto¬ 
nes que hay en todo el Universo también podrían servir 
para propulsión. Por ejemplo*si se cae una linterna apagada 

141 



de la nave, sigue al lado de ella. Pero si está encendida se 
aleja en dirección contraria a su haz de luz porque los foto¬ 
nes pueden crear una propulsión igual a lá del avión a cho¬ 
rro, aun en el vacío. Marte tiene temperaturas de 50° bajo 
cero pero lo principal es que no tiene oxígeno y tal vez 
tampoco agua. Podría servir como punto de escala pero no 
para vivir allí. Los planetas exteriores no son de roca como 
los cuatro primeros, sino esferas de gas (hidrógeno y helio) 
debajo un océano de hidrógeno líquido y en el centro sí un 
pequeño núcleo de roca y hielo. Imposible la vida ahí. Tam¬ 
bién se ha descartado para los enormes satélites de Júpiter, 
uno de ellos más grande que Mercurio, porque no tienen 
atmósfera. Por lo mismo, los de Saturno, salvo uno. Titán, 
que sí la tiene pero sólo de nitrógeno, metano, etc. y sin 
oxígeno. En la superficie hay un mar de metano líquido 
y 1700 bajo cero de temperatura. Quedarían los asteroides 
que están enseguida de Marte y son unos 40.000. La mayo¬ 
ría son planetas de tamaño familiar de 1 a 20 kms. de diᬠ
metro. Lo malo es que al ser tan chicos tal ves no tengan 
fuerza gravitatoria para mantener una atmósfera. Pero, un 
momento, ios cometas tienen este tamaño y algunos tienen 
atmósfera dé oxígeno. No, acá puede haber gente. Pero 
ahora tenemos que volver porque está muy frío y Ud. es 
muy joven todavía: le puede hacer mal. Bueno Albertito, 
espero que te haya gustado este viaje imaginario. Saludos a 
Mamá, y un cariñoso abrazo y beso para ti de 


RaúlSendic 

28 de octubre de 1983 


Para mi hijo Jorge Raúl Sendic 
Querido hijo Jorge: 

La última que recibí tuya fue una en que me pedías 
que te hablara de los cometas y otros cuerpos celestes. Ya 
M2 



te contesté con algo sobre los cometas y te había empezado 
a hablar de los quásetes. Y te decía que al parecer, son tan 
lejanos que la luz que nos llega hoy hace 15.000 millones de 
años que salió de ellos. Y también los más veloces, porque 
se alejarían casi a la velocidad de la luz, a la vez que los más 
energéticos porque radian en todo el espectro. Pero te decía 
que tanto la presunta velocidad se calcula por el Corri¬ 
miento hacia el Rojo de sus radiaciones (a lo mejor ya lo 
has estudiado en Física; también lo llaman Efecto Doppler) 
como la distancia y éste no da todavía una medida segura. 
Quedaría el otro aspecto intrigante: la fabulosa cantidad de 
energía que emite. Hasta hace poco el quasarno era más que 
un punto en el espacio. Si bien hay telescopios hasta de 
6 mts. de diámetro, desde la Tierra es casi como si tuvieran 
20 cms. ya que, como te decía la otra vez, la atmósfera se 
compone de células de más o menos ese grosor de aire 
denso que baja y otro menos denso que sube. Como la luz 
tiene distinta velocidad»según la densidad del aire que atra¬ 
viesa, sólo es aprovechable la correspondiente a una célula. 
Pero desde hace unos 5 ó 6 años se empezaron a usar radio¬ 
telescopios coordinadas por relojes atómicos (que, como te 
decía la otra vez, son precisos en más de un millonésimo 
de segundo), unos en América del Norte y otros en Euro¬ 
pa, lo que equivale a un telescopio de miles de kms. de diᬠ
metro. Y entonces sí los quásares mostraron su verdadera 
cara: desde un punto brillante en el espacio sale un largo 
chorro de gas caliente que en sucesivas fotografías va cre¬ 
ciendo de un año al otro a gran velocidad. Y ahora ya no 
estamos ante un fenómeno tan raro porque chorros así, 
y también radiando en todas las longitudes de onda, se 
han detectado hasta en nuestra Galaxia. Y cada día se 
descubren nuevos chorros superenergéticos en las nubes 
de gas donde se forman las estrellas. Esto no quiere decir 
que se les haya encontrado una explicación, al contrario, 
cuando se trata de una estrella en formación la energía que 
emite es completamente desproporcionada a su masa. Es 
muy probable que se trate de una nueva forma de producir 
energía, aún desconocida. Hay que recordar que hace 30 

143 



años, cuando aún no se conocía la energía que libera el hi¬ 
drógeno al fusionarse para fonñar-heljQ,,-igual .bahía una 
explicación para la que radia el Sol y: ^ resto de Jas estre¬ 
llas: era la energía gravitatoria del gas al- apelmazarse que 
se transformaba en luz y calor. De la noche 1 a la; mañana 
hubo que cambiar la explicación por la de fusión del hi¬ 
drógeno y aquí no ha pasado nada. Por eso hay que ver con 
cautela todas las teorías astronómicas basadas en instru¬ 
mentos que captan unas pocas radiaciones^ Se les escapan 
los cuerpos apagados y fríos, que apenas las emiten, como 
los planetas (aún en nuestro minúsculo sistema solar no se 
descarta que hay todavía alguno después de Plutón). Ade¬ 
más el Üniverso no es homogéneo como se creía hasta 
hace poco, hay descomunales espacios vacíos de radia¬ 
ciones detectables y con los instrumentos que hay ahora 
es imposible ver si hay otra cosa allí. Por eso la tendencia 
que tenemos todos a creer que lo que no se conoce no exis¬ 
te es particularmente peligrosa en ciencias como la Astro¬ 
nomía, donde es más lo imposible de conocer que lo que se 
puede detectar. Otra es la historia que se maneja con un 
instrumento más pobre aún: el testimonio escrito. Y se fin¬ 
ge que todos los que no los han dejado, ya por desconocer 
la escritura ya por destrucción de archivos, simplemente no 
existieron. Y así hay vacíos casi tan grandes cómo esos del 
Universo como se da con los indios de América, por ejem¬ 
plo. Y de pronto estás estudiando una de esas historias 
con muchos archivos, como la de Roma, y aparecen de la 
nada unos Bárbaros del Norte que dominan todo y uno que¬ 
da preguntando ¿y estos de dónde salieron? Jorge espero 
noticias tuyas y recibe un gran abrazo y un beso de este pa¬ 
dre que te recuerda con cariño 


Raúl Sendic 


144 



Para mi hijo Alberto Sendic 
Querido hijo Alberto: 


19 de noviembre de 1983 


Recibí una carta tuya creo que de principios de setiem¬ 
bre donde me contabas algo sobre tus vacaciones. Una vez 
que te den las notas no te olvides de mandármelas porque, 
si bien sé que son muy buenas, me dan una idea de cómo vas 
en cada materia. También me gustaría que me contaras que 
tareas hacen en esa Escuela Agrícola. En la última te veo 
muy preocupado con la contaminación de la atmósfera y 
me apresuro a escribirte para tranquilizarte, no sea que se te 
dé por tirarte de cabeza a un río, contaminando también 
las aguas. En realidad la contaminación que más se teme es 
la de bióxido de carbono liberado por la creciente quema 
de combustibles fósiles, pero yo creo que ese temor se jus¬ 
tifica en algunas latitudes del planeta pero no en todas; en 
algunas zonas puede ser incluso beneficiosa. El bióxido de 
carbono produce el llamado Efecto Invernadero porque 
—como le comentaba la otra vez a Jorge—, capta el calor 
que libera la superficie de la Tierra y lo vuelve a emitir 
en parte para abajo, o sea que es como una pantalla que im¬ 
pide que el calor se disipe en el espacio exterior. El aumento 
de biódixo de carbono en la atmosfera ha sido de un 15 % y 
tal vez en pocos decenios se duplique. El cambio de tempe¬ 
ratura que esto traería, lo que a su vez influye en lluvias 
y evaporación, es muy desigual en. distintas latitudes y he¬ 
misferios (hay que recordar que el Sur tiene más océano). 
Y por una vez los que más fuerza han hecho para contami¬ 
nar la atmósfera, o sea los países ubicados por los 40° y 
50o de latitud norte, son los que salen peor parados: ten¬ 
drán un poco más de calor, que no les viene mal, pero me¬ 
nos lluvia y más evaporación, lo que disminuye el caudal 
de sus ríos y su agricultura. En cambio más al Norte, don¬ 
de hoy predomina el hielo, habrá nuevas zonas cultivables 
por aumento de lluvias y temperaturas, que sería muy 

145 



grande allí. Tanto las bqjas latitudes del hemisferio Norte 
como aquí por los 30° • 35° de latitud Sur tendrán un pe¬ 
queño aumento de temperatura compensado con bastante 
más lluvia. Si bien en este momento está lloviendo mucho 
acá, en realidad muchos científicos han calificado al clima 
de nuestro país semi-árido porque siempre se dan tempo¬ 
radas de gran sequía. Por otro lado, el aumento de bióxido 
de carbono —que es lo que respiran las plantas— puede 
traer un auge de éstas donde hay riego o lluvias. Por un la¬ 
do, aumenta la rapidez de crecimiento como se ha com¬ 
probado en el arroz, trigo, soya y alfalfa. Por otro, algunas 
plantas cuando abunda el bióxido de carbono cierran sus 
poros o estomas con lo cual evitan la transpiración y apro¬ 
vechan mejor el agua, cosa que sucede con el maíz, caña de 
azúcar, sorgo, etc. En general puede traer un aumento de 
agricultura y forestación al incorporar nuevas zonas a ellas, 
y como el aumento del bióxido de carbono es- muy paula¬ 
tino, los países perjudicados pueden tomar medidas para 
asegurar su agricultura. Bueno Albertito, me despido: te 
agradezco esas noticias sobre el deporte que no conocía. 
A Jorge, que le escribo en una próxima. Saludos a Mamá 
y recibe un fuerte abrazo y un beso de 


Raúl Sendic 


19 de noviembre de 1983 


Para mi hija Carolina Sendic 
Querida hija Carolina: 

Recibí tu carta del 26 de agosto con la gratísima noti¬ 
cia de esas notas. Me parecen buenísimas, más teniendo 
en cuenta las muchas horas que. te insume la Escuela de 
Arte. No creas que me olvido de escribirte; después de 
esa carta de diciembre te mandé otra por abril, que se de¬ 
be haber perdido y otra por julio o agosto que tal vez se 
M6 



cruzó con la tuya. Pero igual, la verdad es que te he escrito 
poco. Vamos a quedar en esto: aunque no recibas carta 
mía yo siempre te estaré recordando con igual cariño. Y 
espero lo mismo de ti. Una de las cosas que más me gusta 
en la gente es cuando es segura, que siempre está igual en 
sus sentimientos, como el Sol que sale seguro todos los 
días aunque a veces lo oculten las nubes, y yo te veo así. 
Respecto a las tortugas que me preguntabas si sabía algo, 
lo que recuerdo de ellas es que tienen un sentido especial 
que les permite detectar el agua a gran distancia. Por ejem¬ 
plo, la tortuga madre suele poner los huevos lejos de las la¬ 
gunas, donde los abandona. Y las tortuguitas, no bien rom¬ 
pen el cascarón, salen como una flecha en dirección al agua. 
Además, a pesar de su fama, parece que pueden ser muy ve¬ 
loces, por lo menos según un célebre problema llamado de 
la Carrera de Aquiles y la Tortuga. Fue planteado por el 
filósofo griego Zenón de Elea por el siglo IV antes de Cris¬ 
to y mantuvo a los matemáticos más de 2.000 años rascán¬ 
dose la cabeza para resolverlo. Dice que Aquiles, que era 10 
veces más veloz que la tortuga, le dio una ventaja de 10 mts. 
Cuando recorrió esos 10 mts. la tortuga había avanzado 1 
mt. Cuando Aquiles hizo ese metro la tortuga había adelan¬ 
tado 10 cms. Cuando Aquiles los hizo la tortuga había he¬ 
cho 1 cm. etc., etc. Conclusión: Aquiles nunca puede alcan¬ 
zar a la tortuga. Creo que cuando apareció el cálculo infini¬ 
tesimal en matemática se intentó resolverlo. Pero lo impor¬ 
tante es que nuestra intuición o sentido de la realidad nos 
dice que algo falla en este razonamiento. Y la moraleja es 
que, si bien hay que razonar todas las cosas, no hay que 
aceptar el razonamiento a ciegas sino comprobarlo con la 
imagen que tenemos de la realidad. Y es esa imagen que al¬ 
gunos la tienen mejor que otros. Depende de la capacidad 
de observar y captar datos sutiles y archivarlos en tal forma 
en la memoria que siempre se tiene un cuadro realista del 
mundo que nos rodea. Creo que es a esto, que se le llama in¬ 
tuición. Por ejemplo, es un gusto leer tus cartas porque 
muestran una visión completa de todo lo que hemos habla¬ 
do en nuestra correspondencia anterior. Ahora que digo 

147 



esto me acuerdo que una vez me pediste un cuento, que te 
lo voy a hacer, y un dibujo que te voy a hacer en su lugar un 
grabado en hueso que me salen mejor. Como poesía, que me 
pedías en la última, te mando ésta que te enviaba en esa car¬ 
ta de abril que se perdió; todo es plan y fantasía, se titula 
y dice: 

Al principio de la vida 
todo es plan y fantasía , 
como el.tren cuando se larga 
que reclama vía, vía. 

Busca y busca luz y luz 
en estudios y experiencias, 
al crecer, como una planta 
en el pozo de la Ciencia. 

Después vienen los contrastes 
peripecias y zozobras. 

Como el mar, cuando desgasta 
con el golpe de ola y ola. 

Los caballos de la vida 
trotan, trotan todo el día, 
perseguidos, —trote y trote—, 
por lebreles que la hostigan 

Pues la vida quita y quita 
lo que antes daba y daba 
mucho, mucho se extravía. 

Pero al fin, como al principio, 
todo es plan y fantasía. 

Fíjate por las dudas, creo que se me fueron unas palabras 
repetidas. Chiquita, me despidor saludos a Mamá y recibe 
un montón de besos y abrazos de este padre que te recuerda 
con cariño 


148 


Raúl Sendic 



2 de diciembre de 1983 


Para mi hijo Ramiro Sendic 
Querido hijo Ramiro: 

La última que recibí tuya fue una del 17 de agosto, la 
que me enviaste después de estar con tu tío no me llegó. 
A falta de otra cosa te voy a comentar alguna lectura que 
he hecho últimamente. El otro día leí un estudio muy deta¬ 
llado —explicado por los mismos experimentadores—, de 
cómo hacen las abejas para elegir un nuevo alojamiento 
para la colmena. Salen en enjambre unas 15.000 abejas 
—de las 30.000 que componen una colmena normal— con 
la vieja reina, aún antes de que nazcan las nuevas reinas en¬ 
tre las que se elige la sustituta. Se arraciman en una rama y 
ahí parten unas 100 exploradoras, que no son más que 
obreras viejas, conocedoras de la zona, que en determinado 
momento dejan de libar néctar para dedicarse sólo a buscar 
lugares para la alimentación o un nuevo alojamiento como 
en este caso. Cuando las exploradoras encuentran un hueco 
en un árbol o una caja puesta como cebo, los recorren para 
evaluar su capacidad; si es menor de 15 litros los descartan 
porque ésa es su reserva invernal de miel, y si es muy grande 
también por la dificultad para mantenerlo caliente. Además 
el agujero de entrada debe recibir sol y lo recorren a distin¬ 
tas horas para comprobarlo. En cambio,no descartan ningún 
refugio porque tenga muchas aberturas o porque se le relle¬ 
ne con aserrín húmedo, por ejemplo (a las pocas horas de 
instalada la colmena los agujeros son rellenados con resinas 
de los árboles y al aserrín lo vuelcan afuera). Pero lo más 
sorprendente es cómo comunican su hallazgo: hacen una 
danza en la superficie del racimo de abejas que es observada 
atentamente por las otras exploradoras. Para explicar la di¬ 
rección toman como referencia el sol: si la danza es para 
arriba es porque el lugar está en dirección al sol, si es para un 
lado, el ángulo respecto a la vertical es el mismo que tiene el 
refugio respecto al sol. La idea de la distancia la dan movien- 

149 



do el abdomen: si el meneo es rápido es porque está cerca 
y lo hacen progresivamente más lento al crecer la distancia. 
Aquí tenemos un lenguaje simbólico igual al de los huma¬ 
nos, si bien por señas como el de Iqs. sordomudos pero se¬ 
ñas simbólicas, donde no faltan las metáforas casi poéti¬ 
cas como esa de indicar'la distancia con un movimiento más 
demorado. Para expresar que el lugar es muy bueno hacen 
lá misma danza pero caminando más rápido. Las otras ex¬ 
ploradoras repiten la danza para dar a entender que han 
comprendido y parten a inspeccionar el lugar. Si es mejor 
que otros que han indicado ellas mismas antes, vuelven y 
repiten vivamente todas la misma danza y ahí guían al en¬ 
jambre hasta el lugar. Esto de abandonar sus propios puntos 
de vista para adoptar el de otros ya es un poquito más que 
humano. A nosotros, que no tenemos unas pocas decenas de 
neuronas como estos bichos sino 11.000 millones, esto nos 
costaría mucho más. La división del trabajo, que siempre se 
menciona, no es la única, sino una muestra más del nivel 
mental de estos insectos. Aquí hay facultades superiores 
que se consideran exclusivas del hombre como valoración 
crítica, comunicación por símbolos de conceptos como el 
de distancia y aún más abstractos como el de la buena o ma¬ 
la calidad de un refugio, etc. Con un sistema nervioso tan 
precano y con facultades que no se encuentran ni en anima¬ 
les mamíferos, parece estar diciendo que el cerebro es más 
bien proporcional al tamaño —que implica más inervación— 
y a los instrumentos físicos para actuar; a algunas facultades 
también pero no a todas. Tal vez en seres aún más elementa¬ 
les, pero que no han vivido 4 ó 5 decenas de millones de 
años, como las abejas, sino miles de millones, se dan tam¬ 
bién algunas facultades superiores prisioneras de un organis¬ 
mo aún menos eficiente para expresarlas. El hecho de que 
estos signos de gran inteligencia,aparezcan repartidos entre 
especies tan distantes en la escala zoológica, no debe sor¬ 
prender. Hay que recordar que el trasiego de genes entre 
especies distantes, por ejemplo, el gen de la insulina humana 
a una bacteria, se hace hoy en laboratorios utilizando casi 
siempre como transportador un virus o un plásmido. Y 
150 



que estos mismos —pero trabajando por su cuenta— pudie : 
ron haber hecho ..‘ros entreveros antes, en la Naturaleza. 
Ramiro, no dejes ae escribirme contándome también de 
aquellas investigaciones en Química. Saludos a Mamá y 
recibe un abrazo y un beso de 


Raúl Sendic 


2 de diciembre de 1983 


Para mi hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

La última que recibí tuya fue una del 16 de julio donde 
me dabas algunas noticias y me prometías unas fotos que es¬ 
pero no te olvides de mandarme. Después supe por Ramiro 
que habías andado paseando por el Interior en las vacacio¬ 
nes, después de esos trabajos que me contabas. También 
me llegó la buena noticia de que las cosas habían quedado 
aclaradas con tus tíos, que los habían invitado a pasar las 
vacaciones con ellos. Yo, por una carta tuya de abril, donde 
me decías que habías conseguido para hacer prácticas sema¬ 
nales en Cirugía, ya me había dado cuenta de que difícil¬ 
mente podrías ir. Además, tampoco podías dejar de ayudar 
en esos trabajos en el Interior con motivo de un paseo, 
más para un becario. Así que todo se redujo a un malenten¬ 
dido y me alegro que se haya aclarado porque de parte de 
ellos no había más que buena voluntad hacia ustedes y ha¬ 
cia mí. Y la responsabilidad de ustedes para cumplir com¬ 
promisos está fuera de duda. En el caso tuyo cumpliendo 
tareas extras, como la Investigación en Genética también, 
sin dejar de obtener las mejores notas y aquella medalla 
de oro que me regalaste (que yo siempre creí que no me la 
merecía pero ahora, con la paliza que te estoy dando en 
Genética y Evolución, casi me estoy por convencer de lo 
contrario). En realidad, la responsabilidad y la tenacidad 

151 



en el trabajo parece ser una característica de toda la fratría 
porque los 5 hermanos lograron un promedio de Excelente 
en el último curso. Incluso yo veo una continuidad en las 
tendencias dentro de la familia, por ejemplo.tu predilección 
por las tareas en la sala de enfermos y la de Alba que dentro 
de Enfermería eligió el cuidado de leprosos y bacilares. 
Pero ese legado de tendencias puede no ser todo positivo 
por ejemplo, ser medio cabeza dura se dio mucho en la fami¬ 
lia de mi padre y ser medio subjetivo en la primera reacción 
es muy frecuente en la familia de mi madre. Yo, por lo me¬ 
nos —estando prevenido contra eso— al primer juicio que me 
hago sobre algo no le hago el menor caso; es como si lo hu¬ 
biera hecho un extraño, y trato de sustituirlo por otro más 
reflexivo y maduro sin ninguna dase de amor propio, aún 
agradeciéndole al que me lo hizo ver así. Al fin y al cabo 
creo que lo que se llama conducta es en gran parte eso: corre¬ 
gir lo que nos dictan los instintos y otras tendencias heredita¬ 
rias. Respecto a los hermanos no se trata de sacarlos a pa¬ 
sear, etc., porque tanto ellos como ustedes preferirán alter¬ 
nar con gente de su edad, como me sucedía a mí respecto 
a mis hermanos. Lo que sería bueno es que tuvieran una con¬ 
versación sobre problemas serios con ellos. Por ejemplo, lo 
de la profesión para Albertito y Jorge tiene que surgir de 
una-conversación con ellos, de donde suijan otras que les 
puedan interesar, aparte de realizar esa que tienen pensado, 
que ño hay que frustrarla. Yo les voy a escribir haciéndoles 
ver también que tiene que ser una profesión revalidable y me 
gustaría proponerles algunas como electrónica o computa¬ 
ción pero de repente ellos están lejísimo de eso. No me 
queda espacio para la payada habitual. Respecto al proble¬ 
ma de la conducta animal, de que te hablaba en la última, 
se explicaría bien con dos componentes: una memoria pa¬ 
ra cosas importantes trasladable en la herencia (al revés de 
la nuestra) y una inteligencia y creatividad aunque enfoca¬ 
das a su mundo particular y muy disímil de una especie a 
otra. Reducir todo a memoria y reacciones maquinales plan¬ 
tea tres problemas: cómo se generó ese modo de actuar 
(si se supone herencia hay que admitir que el antepasado 
152 



tenía creatividad), cómo es que puede resolver situaciones 
nuevas que no se le pudieron dar a un antepasado y, en los 
muy pequeños, dónde almacenar respuestas para los millo¬ 
nes de situaciones diarias. Un abrazo y un beso de 

Raúl Sendic 
17 de diciembre de 1983 


Querido hijo Raúl: 

Recibí una tuya del 30 de setiembre donde me dabas 
algunas noticias y me prometías otras sobre la Investigación 
en Genética, que espero que no te olvides de mandarme por¬ 
que me interesa en pila. 

Como la última de Ramiro me llegó en 15 días, escribo 
unas breves líneas a todos con la esperanza de que les lle¬ 
gue antes de fin de año, así me tienen aunque sea epistolar 
entre ustedes en estas fiestas. En la mía última te hablaba de 
que los animales parecen tener una memoria trasladable por 
herencia para cosas importantes y esto tal vez suene un poco 
extraño. Sin embargo» recuerdo dos experiencias (aunque 
no decisivas) que parecen confirmarlo. Una es del propio 
Darwin que en materia de conducta animal no era partida¬ 
rio de atribuirla a la Selección Natural —como hacen hoy 
los neodarwinistas y los etologistas que conozco (de los cua¬ 
les se ha dicho que sobre la cara de la Naturaleza han colo¬ 
cado una gran máscara de teoría). En esta materia Darwin 
sostenía la herencia de caracteres adquiridos, como su pre¬ 
decesor Lamarck. Atribuir la conducta a Selección Natural 
significaría que, por ejemplo, el hornero hacía un nido en 
forma de obelisco y no resultó, después uno lo hizo en for¬ 
ma de tobogán y no ; etc., así por millones de años y siempre 
por riguroso azar, hasta que apareció uno que lo hizo en for¬ 
ma de homo y fue seleccionado. Cómo perduró la especie 
hasta embocar con un nido funcional, misterio. Cuando por 
1840 Darwin hizo un viaje alrededor del mundo en el Bea- 
gle, que estuvo aquí en Maldonado y en la Patagonia, llegó 

153 



a ese paraíso perdido que eran las Islas Galápagos. Y allí 
se encontró con que los pájaros —tan campechanos como los 
gauchos de acá, que no lo invitaban a tomar una copa, en acti¬ 
tud que le chocó porque contrastaba con la mucho más humil¬ 
de del campesino europeo de la época— se le posaban en la 
cabeza y en ios hombros con total familiaridad. Los marine¬ 
ros del Beagle se encargaron de que algunos adquirieran el 
miedo al hombre. Darwin recogió huevos de esos pájaros 
que habían cambiado de conducta en su presencia y de 
otros que no la habían cambiado y los empolló en Ingla¬ 
terra. Los pichones de los primeros nacieron con miedo al 
hombre mientras que los de los segundos no. Otra experien¬ 
cia más reciente es la de los Monos Acuáticos del Japón: 
monos que no simpatizaban con el agua fueron entrenados 
para pasar gran parte del día en ella. Y sus crías, separadas 
de la madre al nacer, conservaron ese hábito. Raúl, te agra¬ 
dezco que estés cumpliendo tan bien mi encargo respecto a 
la fratría y espero que pases bien este fin de año y sigas a to¬ 
da máquina en el próximo. Saludos a tu novia, que ya supe 
que la tenés, y recibe un muy cariñoso abrazo y beso de 

Raúl Sendic 


Querido hijo Ramiro: 

Recibí una gran alegría con tus dos últimas cartas del 30 
de octubre y 13 de noviembre, con todas esas noticias so¬ 
bre los hermanos y demás. Veo que tu atraso en iniciar los 
cursos no te impidió sacar unas notas tan buenas en el pri¬ 
mer trimestre. También me encanta ver que sean tan unidos 
entre ustedes con Mamá; ella por su parte se ha sumado al 
esfuerzo de ustedes al cumplir con su trabajo y se lo merece 
por todo lo que pasó. Parece buenísimo que ya en 2o. año 
aprendan a ensayar compuestos en la computadora porque 
debe ahorrar muchísimo tiempo (y de paso no te ensucias 
los deditos). Ahora que te has familiarizado con ellas, deci- 
me que te parece aquella idea que les he planteado varias 
veces de hacer un archivo de lecturas en una de esas de un 


154 



personal, y te prometo no insistir más con esto. Ramiro, no 
te olvides de mandarme la$ fotos de una excursión que me 
prometiste y cuando puedas mándame una de todos los 
hermanos juntos. Veo que fc> están pasando en grande en esa 
clase de puras mujeres; eso es para que veas que papá pensó 
en todo antes de recomendarte una profesión. Saludos afec¬ 
tuosos para Mamá, y recibe un abrazo y* beso con todo ca¬ 
riño de D 0 ' ,. 

Raúl Sendic 


Diciembre 17 de 1983 


Querido hijo Jorge: 

Te escribo breve porque hoy estoy para cumplir con to¬ 
do los hijos; hay alguno ai que le he escrito tres cartas en todo 
este año. Recibí una tuya, creo que de setiembre, donde te 
veo entregado por completo a la práctica del fútbol. Yo ju¬ 
gué mucho tiempo, siempre de zaguero, y creo que no an¬ 
daba del todo mal. £1 mejor entrenamiento para el fútbol 
(y teniendo en cuenta que es un engaño creer que con una 
hora de deporte por día uno está entrenado) para el que tie¬ 
ne que estar quieto varias horas estudiando, es leer parado, 
siempre moviendo los tobillos y rodillas, por ejemplo,con 
los libros y las manos apoyados en la mesa. Eso —como to¬ 
do— al principio es incómodo pero después forma hábito 
y te lo pide el cuerpo. Además eso es bueno para el esfuerzo 
cerebral que estás haciendo. Como le explicaba con más de¬ 
talle la otra vez a Albertito,los músculos de las piernas y los 
pies son como otro corazón ya que al moverse exprimen los 
vasos como si fueran jeringas y así van llevando la sangre 
hacia arriba. Así, si uno está varias horas sentado se le duer¬ 
men las piernas y si parado quieto se le hinchan los pies 
porque la sangre no es bombeada y a veces se desmaya por¬ 
que no le va sangre al cerebro. Y, al revés, un movimiento 
de los músculos de las piernas asegura una mejor irrigación 
del cerebro. En la Dróxima decime en qué puesto estás ju- 


155 



gando así te mando instrucciones más precisas. También 
mándame noticias sobre cada materia en los estudios para 
ver en qué vamos mejor. Jorge, si ésta llega a tiempo que 
pasen bien las fiestas junto a Mamá y un gran abrazo y be¬ 
so de 

Raúl Sendic 

Querido hijo Alberto: 

La última que recibí tuya fue una en que me contabas 
que ibas a conseguir un cachorro de pastor alemán y me pe¬ 
días que les propusiera un nombre para él. Si llega a tiempo 
te propongo Arawac por ser la raza de los indios más indó¬ 
mita de América y que abarca desde los Charrúas y Minua- 
nes de acá hasta los Caribes y Arawacos, que creo que toda- 
,vía existen. Yo soy un gran admirador de los indios pero 
creo que no soy el único. El gaucho expresaba su admira¬ 
ción por alguien muy diestro llamándole Indio Crudo. Y 
aún hoy se dice que alguien tiene sangre Charrúa para decir 
que tiene valor o que es el Tal Indio para indicar que es se¬ 
guro en su conducta. 

La otra vez leí de un psicólogo que observaba lo mismo 
en la gente en Norteamérica respecto a los indios de allí: 
admira la tecnología del europeo, adopta la música del ne¬ 
gro, pero en conducta le gustaría ser como el indio en su 
valor y altivez, su respeto por la palabra dada, su generosi¬ 
dad y su total ausencia de codicia y mezquindad. En esto 
último la otra vez te contaba el caso de los Charrúas que 
asaltaban las diligencias que iban de Buenos Aires a las Mi¬ 
siones pero sólo se llevaban un mazo de barajas (juego al que 
eran muy afectos) sin ninguna codicia por las cosas valiosas 
que iban en ellas. Respecto a lo que me preguntabas de los 
perros, comen de todo.pero de vez en cuando huesos blan¬ 
dos para calcificarse. Creo que es el animal que más se en¬ 
cariña con el hombre y viceversa: recuerdo haber derrama¬ 
do más de una lágrima, cuando joven,por algún perro que se 
me murió y tuve uno muy cariñoso conmigo y Jorge. Un 
abrazo y beso de Raúl Sendic 


156 



Querida hija Carolina: 


Hoy le escribí a todos los hermanos para fin de año y 
como Ud. es la última mire el espacio que me quedó. Quién 
la manda ser la más chica. Bueno, ahora para no terminar 
peleados este año'83 en que me porté muy mal con Ud. por¬ 
que le escribí muy poco, ahí le hice esta poesía: 

LA FRATRIA 

De los cinco , cinco, cinco 
hay cuatro muy competentes 
y que estudian con ahinco. 

Su promedio fue Excelente. 

Y la quinta, quinta, quinta, 
una negrita divina, 
con ser algo diferente 
(soñadora, danzarina...) 
en notas no fue distinta 
¡y fue mi quinto Excelente! 

Bueno, ahora sí.quedamos amigos como siempre,y va¬ 
mos a conversar un poco. En la última que recibí tuya, que 
fue del 26 de agosto, me preguntabas qué estaba leyendo. 
Yo en general leo pocas novelas ahora, más bien cuestiones 
científicas como Astronomía, Biología, Física, etc. Pero 
más que leer estudio, exactamente con el mismo método 
que te recomendé la otra vez, o sea una lectura y saco apun¬ 
tes, repaso de apuntes y de lectura, si no las cosas no me que¬ 
dan. En realidad la Ciencia es la más apasionante de las no¬ 
velas con suspenso y todo: los grandes misterios como el 
origen del Universo, qué es la vida y cuál fue su origen, el 
cerebro humano, etc. etc., siempre parecen que se van a des¬ 
cubrir pero no, siguen ahí. Chiquita, saludos a Mamá y reci¬ 
be el más cariñoso de los abrazos y besos de 

Raúl Sendic 
157 



30 de diciembre de 1983 


Para mi hijo Jorge Raúl Sendic 
Querido hijo Jorge: 

La otra vez te había escrito algo sobre algunos elemen¬ 
tos que pueden ser útiles para elaborar una conducta. Como 
después me comentaste que te había gustado el planteo voy 
. a seguírtelo un poco. Son cosas que a mí me hubiera gusta¬ 
do saber a tu edad y en el entendido que se pueden usar 
para una conducta que tienen que elaborar ustedes. Te decía 
que la médula de toda conducta así como los mandamientos 
de las religiones y demás, está sintetizada en el Imperativo 
Categórico de Kant: “Obra como si la máxima de tu acción 
fuera a convertirse en ley universal”. O sea: hacer o privar¬ 
se de hacer lo que desearías que los otros hicieran o se abs¬ 
tuvieran dé hacer. Yo me privo de mentir porque no me gus¬ 
ta que me mientan, etc. Bueno, hasta aquí todo va bien. 
Pero el problema es cuando alguien no cumple con su parte 
y hay cosas, como te decía, en que el incumplimiento de 
uno puede influir en todos, así como un solo ladrón puede 
obligar a poner cerradura en todas las puertas. Esto de que 
algunos no cumplan puede llevar a un escepticismo general 
en la gente, a una perplejidad que dure toda una vida: aque¬ 
llas normas de conducta tan obvias no se cumplen en todos 
los casos, si tan siquiera fallaran en todos los casos se podría 
pensar que son falsas pero no, tampoco. Por eso es bueno 
saber por qué se pueden dar estas excepciones, para no en¬ 
trar a la vida con una visión muy ilusa y caer luego en el 
escepticismo. En primer lugar, una mala alimentación en la 
infancia puede crear dificultades para mantener una conduc¬ 
ta, así como las crea para asimilar la enseñanza. Si bien el 
ser humano ya nace con los 11.000 millones de neuronas 
cerebrales (siempre que la alimentación de la madre haya 
sido buena) puede perder hasta la cuarta parte de éstas por 
mala alimentación antes de los 4 años, ya que en ese perío¬ 
do las prolongaciones de esas neuronas deben cubrirse con 
166 



una sustancia llamada mielina y si no hay alimentos sufi¬ 
cientes para formarla, se atrofian. Este déficit a veces tarda 
más de una generación en corregirse en una familia o en una 
población, porque también hay que fortalecer las placentas 
maternas para que puedan elaborar esos millones de neuro¬ 
nas. Por eso a veces ha habido prejuicios de que un sector 
social, como en la antigüedad los plebeyos, o alguna raza, 
es inferior, cuando ha sido mal alimentada durante siglos. 
Y ahora se ha visto que no es así porque hay grandes músi¬ 
cos, escritores, científicos y hasta premios nóbeles de dis¬ 
tinta extracción y de todos los colores. Otra de las cosas que 
más dificulta la convivencia armónica es la agresividad: hay 
personas que sienten una necesidad imperiosa de descar¬ 
garla sobre los demás, a veces en la calle o en el trabajo y 
no en la casa, o viceversa. En realidad —como lo ha demos¬ 
trado la Ciencia actualmente— es una enfermedad como 
cualquier otra. Y hasta se puede provocar artificialmente 
insertando un electrodo en una región del cerebro llamada 
hipocampo y dándole un estímulo eléctrico. Una sustancia 
orgánica con el mismo efecto crea este comportamiento que 
a veces se manifiesta en reacciones violentas, pero en otra% 
en una necesidad fría de hacer daño a los demás. Antes se 
decía que era una persona mala y ahora se sabe que es un 
enfermo. Así como en el caso del ladrón y las cerraduras 
uno solo que padezca esta enfermedad y la descargue en 
la calle puede dar la falsa impresión de que todo el mundo, 
o poco menos, es así (como me sucedió a mí cuando pasé 
del campo a la gran ciudad). Una variante de lo mismo es la 
persona que recibió un mal trato cuando niño, por ejemplo, 
por un padrastro. Como dicen los psicólogos “el hombre 
devuelve rigurosamente a la Sociedad toda la agresividad 
que recibió de niño”. Aunque no en todos los casos, tal 
vez porque algunos son más resistentes que otros, esto tam¬ 
bién se ha comprobado. La otra vez leí un ejemplo extremo 
de esto: un joven de 15 años que permaneció mudo muchos 

años. Cuando a esa edad lo empezó a tratar una psicóloga 
sólo respondía con ataques de agresividad golpeando las pa- 


159 



redes y demás. AI fin consiguió hacerlo hablar y contó una 
extraña historia de un padrastro que lo golpeaba y que ha¬ 
bía aplastado la cabeza a su hermana menor en su presen¬ 
cia. Se hicieron las averiguaciones y resultó que todo era 
estrictamente cierto (el padrastro ya había purgado una con¬ 
dena por esa muerte). Otro caso de gente que no está dis¬ 
puesta a cumplir las reglas de una convivencia armónica son 
los delincuentes habituales, entendiendo por tales aquellos 
que reinciden una y otra vez como si no pudieran evitarlp. 
Aquí es difícil encuadrarlos en las categorías anteriores. 
He leído, por ejemplo, un estudio realizado por años en Es¬ 
tados Unidos que abarcó a muchos delincuentes consuetu¬ 
dinarios, al cabo del cual casi se quedaron con las manos 
vacías: por un lado, no había déficit mental, al contrario el 
coeficiente intelectual fluctuaba entre normal y superior 
a lo normal. Por otro, no había en general problemas psi¬ 
quiátricos y se mostraban solícitos y solidarios entre ellos 
en una forma normal. Recuerdo,por ejemplo,cuando me vi¬ 
sitabas en Punta Carretas que a veces te ponías a correr con 
Albertito por el salón de visitas y siempre se acercaba algu¬ 
no de esos de frondoso prontuario a tratar de entretenerlos 
con algún juego. Yo creo que puede haber aquí un irrepri¬ 
mible afán de aventuras, resabio de la antigua vida del caza¬ 
dor, salvo que éstos se dedican a la cacería de lo ajeno y no 
encuentran una satisfacción parecida en el trabajo honesto. 
Sea lo que sea, al parecer nada grave, pero no hay que con¬ 
tar tampoco con éstos para organizar una convivencia ar¬ 
mónica. Pero el hecho de que algunos no puedan cumplir 
con su parte no quiere decir que la conducta sea imposible, 
porque ésta tampoco es un contrato de tomar y dar. En rea¬ 
lidad toda persona desde la adolescencia tiene un sentido 
propio de lo que es justo y de lo que está bien y de lo que 
está mal. Y dentro del afán de ser lo mejor posible que se 
manifiesta en estudios, deportes, etc., está también el de 
ser un hombre de conducta, justo en todos sus actos, de 
una sola palabra, efe. Es un proyecto como cualquier otro, 
como puede serlo el de ser aviador o médico. Por otro lado, 
tiene un sentimiento de solidaridad que lo lleva a encontrar 

160 



una satisfacción en ayudar a los demás sin esperar recipro¬ 
cidad y sin fijarse en lo que otros hacen. Bueno Jorge, espe¬ 
ro que no te haya resultado cansador el entrenamiento que 
te recomendé, para ser un buen jugador de fútbol, en mi úl¬ 
tima carta, que fue del 17 de este mes. Cuando me cuentes 
en que puesto estás jugando te mandaré otras recomenda¬ 
ciones. Por ahora es eso de estar parado nomás; eso sí, no 
te vayas a sentar hasta recibir mis nuevas instrucciones. A 
Albertito, que más adelante le voy a escribir. Decile que re¬ 
cibí un informe confidencial sobre su novia y estoy estu¬ 
diando los antecedentes de esa muchacha para ver si le doy 
mi visto bueno. Jorge, mándame a decir en que estás en ma¬ 
teria de profesión. Yo creo que tendrías que realizar esa que 
siempre has aspirado seguir, pero ver si es compatible con 
otra, como electrónica o computación, que están relaciona¬ 
das con aquélla y tienen la ventaja de ser revalidables y una 
profesión para toda la vida. Tengo entendido que hay una 
Escuela muy buena ahí para esas carreras, instalada por los 
suecos. Pero, cualquier cosa que resuelvas, para mí está bien. 
Te agradezco que me hayas hecho una carta tan alentadora. 
Estoy impresionado por las firmas tuya y de Albertito. 
Yo nunca conseguí una tan elegante. Un saludo afectuoso 
a Mamá y un cariñoso beso y abrazo de 


Raúl Sendic 
12 de enero de 1984 


Para mi hijo Alberto Sendic 
Querido hijo Alberto: 

La última que recibí tuya fue una creo que de setiem¬ 
bre, donde me pedías que te propusiera un nombre para el 
perro. Te lo mandé en unas breves líneas que te hice el 
17 de diciembre, no sé si habrá llegado a tiempo para la ce¬ 
lebración del bautismo de ese animal. En esa carta tuya me 
decías que, aunque no como profesión, te gustaba la Ar- 

161 



quitectura. Eso te viene de parte mía. A mí me encanta ha¬ 
cer diseños de viviendas sobre todo para el campo, donde, 
por una parte/ debe compaginar con el resto del paisaje y 
por otra, debe permitir ver un panorama amplio del mismo 
o sea, si es posible que tenga un piso alto. Por otro lado, 
para el campo tiene que ser muy aislante: un buen refugio 
para el hombre que viene acosado por el sol o el frío. La 
construcción primitiva de aquí, que es el rancho de paredes 
de terrón de más de 1 mt. de ancho, techo grueso de paja y 
ventanas chicas, reúne algo de esto porque uno entra en ella 
y encuentra un ambiente distinto, cosa que no suele suceder 
con las también modestas viviendas de paredes de ladrillos 
y techo de hormigón que la van sustituyendo. Además,las 
primeras compaginan con el paisaje y las segundas se ven tan 
elegantes, entre pastizales y arboledas, como un parche en 
el ojo. Remedar las grandes paredes de terrón o adobe 
de 1 mt. de grosor con ladrillo y cemento sale muy caro 
(el cemento suele tener un 60% de su precio en petróleo) 
pero hay muchos sustitutos como una mezcla de tierra y 
asfalto o el suelo-cemento,que tiene una parte de cemento 
por 15 de tierra y se hacen en bloques comprimidos en un 
molde. Pero también tierra mezclada con varias fibras vege¬ 
tales y comprimidas. Estos materiales también sirven para 
eliminar los ángulos rectos, que le dan a la casa esa forma de 
cajón} hay edificios de adobe en Africa con esquinas curva¬ 
das y ventanas no rectangulares que quedan lindísimos. Para 
el techo la paja es un gran aislante y tanto así que la totora, 
que tiene casi 1 cm. de diámetro,es usada en el lago Titica¬ 
ca (aún ahora, pero desde hace más de 2.000 años) para ha¬ 
cer embarcaciones simplemente quinchándolas como si 
fuera para un techo pero en forma de canoa. Desde luego 
que no es abundante porque crece sólo en los bañados pero 
pienso que no es difícil de imitar con un plástico barato 
como el polietileno, que no se pudre con la humedad, 
formando tubos de varios metros de largo a la medida del 
techo. (O de techo y paredes porque hay viviendas muy 
buenas de techo y pared de paja). Por otro lado, un piso 

162 



alto y los techos d paja con una sola caída bastan para que 
el rancho deje de ser rancho, es decir un símbolo de la po¬ 
breza donde la gente se avergüenza de viv : hay muchas 
casas lujosas de balnear'os que los tienen así. Esto es un 
ejemplo de lo que me gustaría hacer; lo que realmente he 
hecho está muy 1 jos de esto y te lo contará mejor tu Ma¬ 
má. Pero hay alguno de esos edificios que recuerdo que los 
gurises de los vecinos venían a mirarlo por lo lindo que que¬ 
daba dentro del paisaje. Bueno Albertito, en conclusión: 
no se te vaya a dar por estudiar Arquitectura porque me vas 
a tener que aguantar. Pero no te creas que con Aviación te 
va a ir mucho mejor; hace tiempo que te estoy por hablar 
de los av ones ultra ligeros e peso,no de velocidad) que se 
están vendiendo como e panadas en varios países, porque 
cuestan mucho menos q e un auto y algunos se remontan 
corriendo porque n‘ tren aterrizaje tien n. Queda para 
otra. Me pareció formidab promedio de 95,3 de tu curso 
pasado y espero noticias de ste. Saludos afectuosos a Ma¬ 
má y a Jorge que le escribí por el 30 de diciembre y un 
abrazo, y otro cariñoso abraz y beso para ti de 

Raúl Sendic 


12 de enero de 1984 


Para mi hija Carolina Sendic 
Querida hija Caroüna: 

Después de escribirte unas líneas, el 17 de Diciembre, 
recibí una carta tuya muy linda del 14 de noviembre, que 
contesto. Veo que vas muy bien en la danza, especialmente 
en la materia fundamental que es la Técnica. Yo creo que to¬ 
do lo que ensenan ahí de Danza, como manualidades, fol¬ 
klore, etc. está entre lo mejor de la cultura y sería una lás¬ 
tima tener que dejar. Aparte de eso, no impide que puedas 
seguir también una carrera científica. Mamá seguramente es- 

163 



tá preocupada al ver el esfuerzo agotador que estás haciendo 
y por lo delgada que estás. Pero yo a tu edad también me 
volví un esqueleto que caminaba y después repunté bastan¬ 
te. En esa época hacía mucho trabajo físico también porque 
antes de ir al Liceo tenía qué ordeñar varias vacas, ir en bici¬ 
cleta al Liceo en el pueblo que estaba a 5 kms. y de tarde, 
ir de vuelta a llevar leche. En las vacaciones trabajaba más 
todavía porque iba a una estancia donde mi padre era ma¬ 
yordomo y la dueña era una vieja alemana de muy mal ca¬ 
rácter. Tenía una hija que se quería ir a vivir al pueblo y 
para que no se le fuera, como a la hija le gustaban mucho los 
bichos, le hizo construir un gallinero gigante, donde había 
jaulas para toda clase de gallinas, pavos, gansos y patos con 
sus respectivas piscinas, águilas, zorros, etc. Pero la hija igual 
se fue y quedamos nosotros —un hermano menor que des¬ 
pués murió y yo— para atender a todos esos bichos y aguan¬ 
tar a la vieja que se volvió insoportable. Empezábamos a 
darles de comer a las 6 de la mañana y era de noche oscura 
y todavía estábamos corriendo detrás de ellos. Para peor, 
como parecíamos unos esqueletos, a la vieja se le antojó 
que teníamos lombrices y nos hacía dar leche con ajo. Por 
suerte a mí me dio un ataque de apendicitis y me llevaron a 
operar al pueblo. Al ver la cara de felicidad que tenía en la 
sala de operaciones, —porque en esa época el apéndice se ex¬ 
tirpaba con anestesia local o sea no te dormían para operar¬ 
te— el médico me preguntó si era tan buen cirujano, pero 
para mí era la liberación de la vieja ya que no volví más y 
mi padre se fue también. Mi hermano menor murió también 
por una apendicitis mal operada cuando ya tenía 19 años 
y yo 20. Hacía poco que habíamos ido a Montevideo y él 
trabajaba en un frigorífico y yo en un escritorio y al no co¬ 
nocer nada allí lo internamos en un Sanatorio muy malo 
donde demoraron demasiado en operarlo. Fue muy triste 
porque estuvo más de 2 meses sabiendo que no tenía sal¬ 
vación, viviendo artificialmente por unos aparatos que te¬ 
nía conectados y al final me pichó que se los desconectara 
y tuvo lucidez para consolar a mi madre que no aguantó el 

164 



llanto cuando lo vino a despedir, una hora antes de morir. 
Yo quedé muy mal porque éramos muy compañeros y nun¬ 
ca pensé que se podía querer tanto a un hermano. Chiquita, 
me alegró mucho saber que en las próximas vacaciones vas 
a ir a reunirte con tu abuela y después vas a ir a pasar unos 
días con mi hermano y su esposa. Creo que puede ser un 
viaje muy instructivo, aparte del descanso que bien te lp 
mereces y una buena oportunidad para estrechar lazos fami¬ 
liares. Espero una tuya con noticias sobre cómo te fue en 
este 1er. semestre y demás sobre tus actividades que a mí 
me gusta que me cuentes (yo, como no tengo otra cosa, 
te hablo de esas historias viejísimas). Saludos afectuosos 
a Mamá y muchos besos para ti de 


Raúl Sendic 
Enero 27 de 1984 


Para mi hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

Después de una del 30 de setiembre recién recibí otra 
tuya del 24 de diciembre. Quiere decir que las que habías 
mandado en ese intermedio por otra vía,se deben haber per¬ 
dido. Lamenté mucho porque en la última me hablás de 
unas fotos que no recibí y en la de Setiembre me prometías 
contarme de los resultados de la investigación en Genética, 
que me interesaban mucho, y no me llegó. Así que te agra¬ 
decería que me mandaras otras fotos (ahora tal vez con to¬ 
dos los hermanos) y me repitas lo de Genética,explicándome 
cómo funcionan los grupos también. Y podemos quedar en 
que en carta mencionaremos la anterior que recibimos y 
que mandamos. La anterior mía es del 17 de diciembre; 
donde te comentaba de algunos experimentos de Darwin 
tendientes a demostrar que en los animales el comporta¬ 
miento puede ser adquirido en un momento dado y transmi¬ 
tido por herencia. Como te decía la otra vez,con los grandes 

165 



planes orgánicos 10 ^a.de nueva Anatomía y Fisiología) 
pasa algo parecido y son muy difíciles de explicar tanto por 
Selección Natural como por un solo acto inicial de creación. 
La otra vez me citabas alguno muy sorprendente en el cora¬ 
zón y seguramente estarás estudiando uno nuevo todos los 
días, donde una serie de órganos y compuestos químicos 
que no existían en seres inferiores resuelven con desconcer¬ 
tante imaginación los problemas más arduos del organismo. 
Aun aquel mecanismo bastante grueso de los dinosaurios, 
que consistía en unir la cabeza y la cola con un cable verte¬ 
bral demasiado corto, de manera que al bajar la enorme co¬ 
la levantaba la cabeza, como un subibaja sobre un caballe¬ 
te, no se puede negar que era ingenioso en su simplicidad. 

La verdad que si unos sistemas tan sutiles y complicados 
como el de regulación del azúcar en la sangre, por ejemplo, 
donde hay tantos órganos implicados, se pueden dar por 
evolución al azar y además casualmente coordinada de to¬ 
dos, no veo porqué no se crean microprocesadores espon¬ 
táneamente con tanto silicio y aluminio que hay rodando 
por el suelo. Una cosa que se ¡saba hace un tiempo en favor 
de la Selección Natural era que parecía que la evolución del 
embrión repetía las de las especies (o que la Ontogénesis re¬ 
pite la Filogénesis o algo así), con el ejemplo de las bran¬ 
quias en el embrión de mamífero mencionado. Pero creo 
que esto está diciendo otra cosa: las branquias del embrión 
no evolucionan a los pülmones del adulto sino a formar el 
oído de este. O sea que el sistema respiratorio pulmonar es 
una creación o un plan nuevo. Y la evolución de seres sim¬ 
ples a complejos se da por sucesivas creaciones de éstos, 
algunas de ellas bastante recientes, como partes del cerebro 
humano. ¿Y cuál es la fuente de tanta creatividad? Como 
te decía la otra vez, es preferible decir yo qué sé (pero debe¬ 
ría ser algo que esté en los organismos). Mismo en el hombre 
la creatividad tiene poco de racional. Según una definición 
que he leído, sería un deslizamiento no voluntario pero tam¬ 
poco accidental desde las cosas que tenemos en la memoria 
a otras que podrían ser y sigue día y noche. El deslizamien- 

166 



to desde lo que hay en la memoria explicaría que cada uno 
(ingeniero, agricultor, etc.) sea creativo sobre lo que sabe. 
Y el que sea independiente del pensamiento conciente pero 
no accidental,explicaría que a veces cuanto más nos esforza¬ 
mos no logramos una solución y ésta aparece sólo cuando 
estamos en otra cosa. Y aun explicaría casos como el famo¬ 
so de Kekulé, que después de mucho tiempo buscando la 
fórmula del benceno ésta se le apareció en sueños en forma 
de una serpiente plegada en forma de hexágono El sueño 
parece ser la jauja de la creatividad, una especie de alarde 
de lo que podría hacer si no la eclipsaran otras facultades 
y un remedo de la vida también, de la forma que suceden 
cosas en ésta y siempre muy pegado a lo que tenemos en la 
memoria y por eso muy mareados por los acontecun- entos 
del día Hay un sueño que se te debe haber dado, el llamado 
Sueño del Examen, donde uno se desespera por haberse 
olvidado de algo obvio, y que se toma como típico de la 
persona recargada de responsabilidad. También de haberse 
olvidado de ponerse los zapatos, etc. Así que la creatividad 
parece asociada con la memoria y ésta debe ser la facultad 
más profusamente distribuida en toda la escala zoológica. 
Recibe un muy cariñoso abrazo y beso de 


Raúl Sendic 


Enero 27 de 1984 


Para mi hijo Ramiro Sendic 
Querido hijo Ramiro: 

Después de una que escribí el 17 de diciembre, re 
cibí las de Uds. del 24 de ese mes con todas esas buenas no¬ 
ticias sobre los estudios y hermanos que a mí me reconfortan 
tanto porque siempre superar mis mejores esperanzas. Veo 
que te has convertido en un as de la computación y te voy 
a payar un poco sobre esto, a ver qué te parece. Es difícil 

167 



hacerse una idea cabal del alcance de la llamada inteligencia 
artificial porque aquí las predicciones de los augures están 
tan entreveradas con los logros concretos que se hace di¬ 
fícil separarlos. Pero yo conozco por lo menos dos terrenos 
donde los ordenadores significaron un gran salto adelante: 
uno es cuando hay que manejar un enorme fárrago de datos 
y realizar gran número de operaciones con ellos y otra 
aquél donde a partir de los datos que les proporciona un 
sensor regula la actividad de un motor. Esto último no es 
distinto a lo que ya hacía.por ejemplo, el termostato de un 
calefón salvo que es mucno más complicado. Aquí entran 
los microordenadores para motores de auto, máquinas que 
se llaman de control numérico, etc. En lo lo., o sea el ma¬ 
nejo de gran cantidad de datos y operaciones, es donde 
más se le ha comparado con la inteligencia humana aunque 
en realidad es una extensión, bastante larga y por otros me¬ 
dios, de algunas facultades de ésta: la memoria y la posibili¬ 
dad de hacer operaciones en un segundo que al hombre le 
llevarían más de una vida. Es algo parecido a lo que sucedió 
cundo se pasó de la producción artesanal a la industrial o 
en serie. Por ejemplo, los programas para jugar al ajedrez, 
—alguno de los cuales ha merecido la calificación de ex¬ 
perto o sea que puede jugar con campeones, desde luego que 
juegan mucho mejor que el hombre que los hizo pero sólo 
porque pueden realizar la operación repetitiva* de analizar 
jugadas propias y del contrario en número de casi 20 mi¬ 
llones en 3 minutos. En este manejo de fárragos de datos 
y operaciones entran ese uso irremplazable del gran odena- 
dor para grandes sistemas, como la ficha de salud para toda 
la población, etc. Y aun se podrían poner aquí los robots 
que también realizan tareas repetitivas a veces ayudados por 
sensores. Y también todos esos donde se puede examinar 
lo que resulta si se cambia una variable, o como se dice 
contestan a la pregunta ¿qué sucedería si...? donde entra 
desde cálculos de las empresas sobre las distintas posibili¬ 
dades de uso de recursos, etc. hasta esos que usan en Quí¬ 
mica Uds. y los hay para Arquitectos, etc. Desde luego,que¬ 
dan combinaciones de sensores más precisos que los sentidos 


168 



humanos,-con una reacción mucho más rápida y una veloci¬ 
dad de cálculo millones de veces mayor se pueden crear apa¬ 
ratos muy interesantes. Y así se creó esa aureola que lleva 
a muchos a comprar esos microordenadores personales que 
creo que sirven de muy poco pero,por lo menos luchando 
con ellos ya uno no es un mero espectador como en la TV 
y demás. Para evaluar su importancia: parece que los orde¬ 
nadores estuvieran en la misma línea de avances lógicos tras¬ 
cendentales como el habla, la escritura y la matemática. 
La importancia del habla para pensar se ve cuando falta; por 
ejemplo, el sordomudo de nacimiento. Te cito el caso de 
Hellen Keller, después, gran escritora, cuando a los 13 años 
le enseñaron a asociar el agua con una presión en los dedos, 
empezó a pedir ávidamente el nombre de cada cosa. Es co¬ 
mo un agricultor que tuviera todos los granos entreverados 
en un depósito y de pronto le hicieran compartimentos 
para separarlos por clases y manejarlas mejor. Gran parte 
de lo que la civilización ha sacado en limpio como clases 
o conceptos nos entran con el idioma; tal cosa.es un plás¬ 
tico, etc. La escritura es como si ahora el agricultor pudiera 
meter los granos en envases trasladables en el espacio y tiem¬ 
po, provocando un crecimiento en paralelo y continuo en 
el tiempo de los conocimientos. Una parte de estos concep¬ 
tos, el de cantidad y úna parte de las formas, las geométri¬ 
cas, admiten combinaciones abstractas que por un momento 
parecieron divorciadas de la realidad, hasta que se dio una 
sorpresiva adecuación a la física atómica en forma que ni 
comprendemos ni merecemos, como dijo un eminente ma¬ 
temático. Los ordenadores también sirven sólo para una pro¬ 
vincia del avance del conocimiento, como la matemática, 
sólo que todavía no se sabe hasta donde pueden llegar. Ra¬ 
miro, como ésta te va a llegar por tu 20avo. cumpleaños 
espero que pases muy bien ese día y te regalo este verso con 
todo mi cariño: 

Hace de esto 20 años 
por allá por Paysandú 
pidió de subir al Mundo 


169 



un indiecito sonriente 
de oblicuos ojos azul. 

No le puso inconveniente 
el viejo Mundo gruñón 
aun yendo tan agobiado, 
y tirándolo a un rincón 
siguió su marcha a los tumbos. 

Ya casi lo había olvidado 
(con líos hasta por el rumbo) 

¡ Y no va y lo ve que viene 
pulido y por otro lado, 
a decir presente al Mando! 

Me despido con un afectuoso saludo para Mamá y un 
cariñoso abrazo y beso para ti de 

Raúl Sendic 
Febrero 2b de 1984 


Para mi hija Carolina Sendic 
Querida hija Carolina: 

En la última que recibí tuya —que fue del 14 de no¬ 
viembre— me decías que te siguiera hablando de la Historia 
del Uruguay. Bueno, a ver si te puedo hacer un resumen de 
forma que no te resulte muy aburrido. Lo primero que hay 
que resolver para hacer una historia de este país es quiénes 
somos los uruguayos. Esto no es tan fácil de contestar en 
un país de América donde los descendientes de los primiti¬ 
vos indios se mezclan con los de toda clase de europeos y 
de negros traídos del Africa. Pero hay una respuesta que lo 
contesta bien: los uruguayos fueron y son las personas naci¬ 
das o ligadas a este territorio en cada etapa de su Historia. 
Así, por 1500'Ios uruguayos eran los indios, por el 1800, 
eran los descendientes de españoles nacidos y afincad :>< ¡*ouí 


170 



id? descendientes cié esclavos africanos y los indios. Después 
de la lndeper.der.''ia hubo una gran emigración de europeos 
para estas tierras que Incluyó muchos italianos, nuevas tan¬ 
das de españoles y suizqp, franceses, etc. en tal proporción 
que hoy se puede decir que la mayoría de los uruguayos 
descienden de estos inmigrantes del siglo XIX. Pero sigue 
habiendo' descendientes de los españoles colonizadores y 
de sus esclavos (más o menos en igual 'proporción y.a que 
un censo de 1830 dio en Montevideo 14.000 habitantes, 
la mitad negros). Y de los indios que —como en toda 
América— no bien cesó la emigración europea empezaron a 
recuperar terreno por su mayor tasa de natalidad. A princi¬ 
pios del siglo XVI estas tierras, que ni siquiera habían sido 
descubiertas todavía, ya tenían un dueño europeo: por un 
tratado entre España y Portugal y una Bula del Papa toda 
tierra que se descubriera en esta parte del Planeta pertene¬ 
cía a España. Así, no es tan disparatada una declaración 
que leí la otra vez de un Piel Roja. Estos indios, que tam¬ 
bién están aumentando en Estados Unidos donde siguen su 
vieja vida tribal en un número mayor a 600.000 en une» te¬ 
rritorios llamados Reservas, están ahora muy instruidos sin 
perder su tradicional jovialidad de pueblo fuerte. Uno de 
ellos fue enviado a Italia en una delegación oficial y al bajar 
del avión declaró a los periodistas: —Vengo a tomar pose¬ 
sión de este país basado en el derecho de descubrimiento— 
Así trataron de hacer los colonizadores españoles en esta 
tierra (establecer su dominio basado en el descubrimiento) 
pero el lo. que intentó plantar su estandarte, que fue Solís 
por 1514, cayó muerto al pie del mismo junto con sus 
acompañantes. Como los indios de aquí, Guaraníes, Cha¬ 
rrúas, etc. tenían la rígida norma de conducta de no matar 
menores ni aún en medio de un combate, de ese con Solís 
se salvó un grumete de 11 años llamado Francisco del Puer¬ 
to. (Muchos años después cuando llegó a estas tierras la 
expedición de Gaboto, Del Puerto le sirvió de guía en los 
ríos, pero se negó a volver con él a España). Esto les dio a 
los indios de esta parte de América una ventaja que explica 
sus grandes éxitos en su lucha contra la Colonización: al 

171 



revés de los grandes imperios Azteca e Inca que fueron to¬ 
mados por sorpresa con las armas europeas y el caballo 
(y por lo menos el 2o. conquistado con menos gente que la 
que usó contra los Charrúas), estos de aquí tuvieron desde 
el inicio un informante sobre esos recursos e incluso algunas 
armas tomadas a Solís. De los Aztecas se ha dicho que te¬ 
nían ciudades más populosas que las mayores europeas con 
alcantarillado y deftiás, y una avanzada civilización pero 
¿era realmente tan atrasada la de aquí? Esto no se puede 
medir con pautas europeas; aquí no pudo haber una Edad 
de Cobre o del Hierro porque ni aun hoy se explotan esos 
minerales en el territorio. Ni siquiera se puede tomar la Agri¬ 
cultura como pauta en una región donde las proteínas de 
origen animal, de mejor calidad que las vegetales, abundaban 
con relación a los habitantes. Una información de co'mo se 
las arreglaban para aprovechar la carne y el cuero sí que es 
una pauta válida para el Uruguay. Sobre esto hay una cró¬ 
nica de un navegante portugués, López de Souza,que en una 
fecha tan temprana como 1531 desembarcó en las bahías 
de Montevideo y Maldonado. Desde el Cerro que hay en 
la la. dice que vio venados en todo lo que abarcaba la vista 
(así que carne en abundancia había acá mucho antes que 
se introdujera la ganadería). En Maldonado había estable¬ 
cida una tribu de indios que los recibió amistosamente y, 
según cuenta, empezó a traerle pescado ahumado hasta lle¬ 
narle las bodegas sin mostrar ninguna codicia por las cosas 
que ellos le ofrecían en cambio y siempre estaban haciendo 
una imitación de lloro o grandes gemidos (esto es una fór¬ 
mula de cortesía india para expresar cuánto lo siente por las 
penurias del largo viaje del que los visita). Cuando bajaron 
a tierra lo llevaron a un cementerio donde sobre las tumbas 
estaban depositadas las cosas que el difunto había usado en 
vida y allí pudieron ver la causa de tanta abundancia: ade¬ 
más de las armas tradicionales, a las que los indios de acá 
agregaron las boleadoras, tenían 2 clases de redes: una para 
pescar y otra para cazar venados. Posteriormente, al Oeste 
del actual Montevideo, vieron embarcaciones indias muy ve¬ 
loces con más de 20 remeros. Aunque es casi el único tes- 
172 



timonio de nuestra primitiva Civilización nos da algunos ele¬ 
mentos para valorarla: había una técnica muy avanzada de 
caza y pesca, había un método eficiente para conservar la 
carne (precursor del saladero y el frigorífico) y habían gran¬ 
des reservas de ésta. Y había otras cosas no tan materiales 
pero que son ío mejor de la Civilización: una hospitalidad, 
una falta de codicia y una generosidad, una cortesía en el 
trato y una veneración por los muertos. En cuanto a las ei- 
pediciones españolas, después de lo que le pasó a Solís, pre¬ 
firieron no desembarcaren nuestras costas. Ya habían hecho 
la la. fundación de Buenos Aires pero por 1540,ésta fue si¬ 
tiada por una coalición de indios que abarcaba desde Pam¬ 
pas a Charrúas y tuvieron que evacuarla. Cerca del 1580 
. ancló en nuestras costas, en la desembocadura del Bío Uru¬ 
guay, una expedición de 500 personas y muchos barcos ca¬ 
pitaneados por Ortiz de Zárate que venía como Adelantado. 
Los Charrúas los recibieron cortésmente y los visitaban en 
sus barcos hasta que desertó un marinero y se refugió entre 
ellos. Zárate exigió que lo entregaran y cuando se negaron 
tomó como rehén a un sobrino del Cacique Caracé, de nom¬ 
bre Abayubá, que estaba de visita en el barco. En 2 batallas 
sucesivas Caracé derrotó a Zárate y le mató 70 hombres. 
A partir de entonces, la llamada Banda Oriental o de los 
Charrúas fue la tierra prohibida. Durante más de un siglq 
España por un lado y Portugal por otro, dominaron y colo¬ 
nizaron todo el territorio limítrofe pero no aquí, dando 
así las Iras., fronteras a lo que sería un país. En ese ínterin, 
por 1613 y *17 Hemandarias desembarcó en esta margen al¬ 
gunas. cabezas de ganado (que pronto se hicieron millones) 
y después se envejeció pleiteando en la Audiencia de Bue¬ 
nos Aires para que se le reconociera la propiedad de todo el 
ganado de la Banda Oriental pero ¡si Buenos Aires no tenía 
ningún dominio aquí! El ganado y los caballos que ellos 
consiguieron, fortalecieron a los Charrúas que extendieron 
su dominio hasta el Río Paraná en Argentina. Por 1640 hay 
un sacerdote que se queja que asaltaban todas las diligencias 
que iban a las Misiones, aunque agrega que era fácil librarse 
de ellos entregándoles un mazo de barajas porque eran muy 

173 



adictos a este juego. Y nunca fueron doblegados, cuando la 
Independencia en 1815 todavía retenían parte del territo¬ 
rio. Por todo esto el Uruguay se siente identificado y toma 
por ejemplo al Charrúa y creo que esto viene más por tradi¬ 
ción oral, de padres a hijos, que por los libros de Historia 
que en general prefieren llenar este período tan glorioso y 
particular del Uruguay con un repaso de Historia europea. 

Esta lucha le dio una personalidad propia a esta región 
Oriental del Uruguay. Ya no importaba lo que pasara con el 
territorio que pasó por sucesivas dominaciones (española, 
de Buenos Aires, portuguesa, brasilera) y hasta conoció un 
Exodo masivo de sus habitantes: había un pueblo ligado 
fijamente a él que volvió siempre a reconquistarlo. Para que 
no quede tan aburrido te mando este verso que le hice para 
Albertito, cuando le escribí sobre eso. 

Las fronteras 

Cuando llegaron los europeos 
hasta la orilla del Uruguay 
un indio adusto clavó su lanza; 
esta frontera no pasarán! 

Fue un vano empeño de la Conquista, 
fueron 3 siglos sin claudicar 
indios cautivos tuvieron muchos 
mas no el oriente del Uruguay 

Llega la Guerra de Independencia 
y tras glorioso triunfo inicial 
Artigas tuvo que replegarse 
sobre la costa del L toral. 

El pueblo emigra tras de su Tefe , 
y las fronteras ¿Adonde están? 

Ahí las fronteras se van con ellos; 
a sus mojones ya volverán. 


174 



Siguieron años de guerra cruenta 
y las fronteras vienen y van 
fue muy heroico más todo en vano; 
la tierra queda del Portugal. 

Parten las huestes de veteranos, 
ahí van los indios de porte austero, 
ahí van los gauchos sobre sus potros, 
ahí van los negros de gesto fiero. 

Son las- fronteras ¡van con nosotros! 
dijo el más viejo de los paisanos 
—Somos custodios de las fronteras- 
van repitiendo los veteranos. 

Chiquita, un saludo a Mamá y un gran abrazo y beso 
para ti de 


Raúl Sendic 


Marzo 10 de 1984 


Para mi hijo Ramiro Sendic 
Querido hijo Ramiro: 

La última tuya que recibí fue una del 15 de enero con 
las gratas noticias sobre los hermanos y las buenísimas no¬ 
tas en los 3 de los 4 exámenes que tenías este Semestre. 
Después recibí la mala noticia de tu internación con una he¬ 
patitis así como de la enfermedad de tu abuela aquí. En tu 
enfermedad, si todo va bien, tendrás para una larga conva¬ 
lecencia, con la consiguiente pérdida en los estudios, pero 
sé que la vas a aprovechar con lecturas en los temas que te 
gustan. En una vida tan agitada como se lleva ahora las con¬ 
valecencias casi son necesarias para tener una tregua para or¬ 
denarse o programarse, como dirían los técnicos en compu¬ 
tadoras. Aparte de la carta que tal vez ya le hayas hecho a la 
abuela (y tengo entendido que una carta puede ser más esti- 

175 



mulante que muchas medicinas para esa enfermedad) te 
pido que aproveches para hacerle una lárga a Juan Carlos 
que está paralizado en cama y muy viejo, que le vas a dar 
una gran alegría (y con saludos míos). Bueno Ramiro, me 
gustaría estar a tu cabecera cuidándote y hablando tantas 
cosas, pero me voy a conformar con hacerte el comentario 
de alguna lectura interesante que haya hecho, como siem¬ 
pre. La otra vez,te contaba el caso insólito de 2 mellizas que 
en la edad en que se aprende a hablar eran dejadas solas to¬ 
do el día en la casa,porque la madre trabajaba,y crearon un 
idioma propio con el cual se entendían entre ellas pero na¬ 
die más comprendía. Bueno, ahora parece que esto no es 
tan insólito. Hace poco leí un estudio hecho sobre los idio¬ 
mas de Hawai, Haití, Guyana, etc. llamados criollos y que 
llegó a la sorprendente conclusión de que los habían inven¬ 
tado los niños, hijos de los inmigrantes y que todos tienen 
una rara similitud. Además,estos idiomas son completos y 
mejores que los idiomas tradicionales —inglés, francés, espa¬ 
ñol—, para hacer más inequívoca la expresión. En Hawai 
se vio mejor porque aún viven muchos de los Iros, inmi¬ 
grantes —filipinos, japoneses, chinos, indios, etc.—, ya que vi¬ 
nieron con motivo del auge azucarero allí, que fue posterior 
al 1900. Todos estos viejos hablaban y hablan ese idioma es¬ 
pantoso de todos los inmigrantes (ejemplo: yo gustar nata¬ 
ción y cosas así) el cual se llama Pidgin y que se puede lle¬ 
nar con palabras del idioma local, portugués, etc.,en el caso 
de Hawai, inglés. Y los hijos de ellos, que se criaron en una 
Torre de Babel donde los padres hablaban sus idiomas na¬ 
cionales además del Pidgin y que necesitaban entenderse 
con otros niños (como las mellizas) crearon ese idioma. Es 
como agregarle una gramática ál Pidgin (que es apenas una 
acumulación de nombres y verbos) para dar todos los mati¬ 
ces posibles con ayuda de verbos auxiliares, etc. para indicar 
si una acción es permanente o se realiza una sola vez, si es 
pasada o presente, etc. etc. En esto, según estos investigado¬ 
res que citan varios ejemplos, superan el inglés del cual to¬ 
maron el vocabulario. 

El hecho de que los padres no hablan ni aun ahora este 


176 



idioma, parece indicar que la facultad de crearlo es privati¬ 
va de los niños de 2 a 4 años y que a los adultos nos cuesta 
admitirlo porque ya hemos perdido esa facultad. Eso me ha¬ 
ce acordar de que en alamos animales el aprendizaje, por 
ejemplo volar o cantar en los pájaros, está limitado a una 
etapa juvenil que se llama de Impresión; si se deja pasar esa 
etapa y a-no aprenden más. Aquí también una estructura 
cerebral temporaria se combina con un áprendizaje. La.con- 
clusión a que llega este estudio es que la gramática depende 
de una estructura mental infantil que es igual en cualquier 
lado y que esta conformación del habla se rellena con las 
palabras del idioma local. ¿Y por qué un idioma hecho por 
estos nenitos tiene que ser mejor que los viejos idiomas? 
Eso no lo explica este estudio. Para mí que las Academias 
tienen un poco de culpa en esto. Por ejemplo» antes se po¬ 
día decir que tal jugador se entrenó y se destacó pero ahora 
hay que decir que entrenó y destacó (no se sabe si él lo hizo 
y si lo hizo él a otro; esto queda medio Pidgin). Esta es la 
clase de cosas que quedan inequívocas en los idiomas crio¬ 
llos fabricados por los niñitos y podemos estar tranquilos 
que ellos las van a arreglar. Lo de que había una gramática 
universal es una idea que se expuso hace unos 20 años, 
lo nuevo es el rol protagónico de los niños en ella y su con¬ 
creción en las nuevas lenguas criollas. Ramiro, espero tu 
pronta mejora. Va saludo afectuoso para Mamá, a Raúl 
y a Jorge que en la próxima les escribo y recibe un cariño¬ 
so abrazo y beso de 


Raúl Sendic 


Marzo 10 de 1984 


Para mi hijo Alberto Sendic 
Querido hijo Alberto: 

Recibí una carta muy linda tuya del 8 de enero donde 

177 



me contabas de los paseos con los hermanos y me prometías 
unas fotos (que espero no te olvides). También me hablabas 
de la posibilidad de vida en Venus y en una Tierra que fuera 
más inhóspita. Respecto a Venus,es cierto que tiene una pre¬ 
sión de 90 atmósferas pero en la Tierra hay seres que sopor¬ 
tan mucho más que eso. Por ejemplo, los que viven en las 
dorseles oceánicas, donde la presión es de 250 atmósferas. 
La alta presión a su vez permite aguantar más altas tempera¬ 
turas porque el agua (que suele ser el 80 por ciento de los 
tejidos orgánicos) hierve y se evapora a más de 100 grados 
si hay alta presión y así hay bacterias en esas dorseles que 
viven en aguas de más de 90 grados de temperatura. En Ve¬ 
nus ésta es de 460 grados en el hemisferio iluminado siem¬ 
pre por el Sol, pero en el hemisferio que está oscuro no se 
sabe; por lo menos en la alta atmósfera la temperatura es 
mucho menor que del otro lado. El hecho de que la atmós¬ 
fera sea de bióxido de carbono no sería inconveniente 
porque seres que tuvieran el mismo mecanismo que las plan¬ 
tas podrían respirar ese gas. Eso sí,esos seres tendrían una 
forma muy distinta a las que estamos acostumbrados a ver. 
Así que como le decía a Jorge,de los Platos Voladores pue¬ 
de ¿ajar cualquier cosa. Por eso yo en estos casos soy pan- 
tidario de hacer como un turco que recién había desembar¬ 
cado en el Uruguay y quiso atrapar a un loro que vio arriba 
de un árbol. Y cuando el loro le habló el tuteo le dijo: 
— perdone señor, lo confundí con un pájaro —. Y estuvo 
bien porque él qué sabía cómo eran los habitantes de aquí 
si recién había llegado. También recuerdo de un paisano 
muy precavido que cuando recién salieron las Iras, mujeres 
con pantalones las saludaba así: —qué tal señora, qué dice el 
hombre—. Bueno Albertito, respecto a tu teoría de que el 
hombre se puede adaptar a cualquier ambiente de ía Tierra, 
yo soy muy partidario de eso. Y además de que tanto el 
organismo del hombre como el de los animales no es pasivo 
ante los cambios de ambiente sino, que puede provocar 
cambios anatómicos y funcionales necesarios para adaptar¬ 
se a él. La otra vez te citaba ei caso observado por Darwin, 
cuando estuvo en Tierra del Fuego, de que vio que en una 

178 



temperatura de 10 grados bajo cero ; una mujer con un bebé 
en brazos, ambos sin ropas, no parecían sentir el clima gla¬ 
cial. Sobre todo en el niño significa una adaptación orgánica 
porque aun los animales tienen un grueso pelambre allí. Los 
Antropólogos continuamente se están llevando sorpresas 
ál encontrar antiguas señales de vida humana en los lugares 
más inhóspitos. Por ejemplo,un as halladas hace poco en una 
región árida y helada de Asia Central (el clima de la época 
se deduce de los vegetales fósiles). Mismo para llegar a Amé¬ 
rica un pueblo de Asia, si es como se presume que lo hizo 
por el Estrecho de Behring, tuvo que atravesar una de las 
regiones más frías y desoladas del Mundo. Yo creo que sólo 
lo pudo hacer montado . en mammuts porque sus las. 
señales de vida en América siempre aparecen asociadas a 
estos animales y a los bisontes. El mammut, como el elefan¬ 
te capturado pequeño, debió ser fácil de domesticar. Tam¬ 
bién pudieron llegar a América por mar los Polinesios que 
partieron hace unos 4.000 años desde Asia marchando siem¬ 
pre hacia el Este para descubir el lugar donde nace el Sol. 
Pasaron la península Malaya, Indonesia, Filipinas, Tahití. 
Allí se enfrentaron con la inmensidad del Océano pero si¬ 
guieron. Con canoas de 2 pisos y más de 2.000 kms., coloni¬ 
zando N. Zelandia, Hawai, Pascua, etc. y tal vez ún país 
de las Montañas Altas, de que hablan sus tradiciones, sea 
Sudamérica. Albertito, como ésta te va a llegar por tu 
ISavo cumpleaños te deseo que pases muy bien ese día y te 
hice esta poesía de regalo sobre esa aventura del hombre 
que aún continúa: 

Más allá 

Los jinetes de mammuts, 
cazadores de bisontes, 
galopan por la llanura. 

La Tierra tiembla a su paso 
y su meta? ¡el horizonte! 

Más allá! más allá! es la voz que llama y llama 
hacia ignotas lejanías. 


179 



Desde el fondo de ¡os siglos 
ese grito guía. 

Va hacie Oriente Polinesia 
abriendo brecha en las olas: 
la vida tiene un crisol, 
de seguro está en la aurora, 
allí donde nace el Sol. 

Más allá! más allá! 
es la voz que llama y llama 
hacia ignotas lejanías 
Desde el fondo de los siglos 
ese grito guía y guía. 

Hoy es la Ciencia que explora 
la materia y la energía 
del átomo a la Galaxia 
Pero meta no avizora. 

¿Por qué huye el horizonte 
tanto como cuando lo seguía 
el cazador de bisontes? 

¿Será como Polinesia: 
sólo un camino a la aurora? 

Saludos cariñosos a Jorge y a Mamá y me despido de 
ti con un gran abrazo y un beso de 


Raúl Sendic 


Marzo 24 de 1984 


Para mi hijo Raúl Sendic 
Querido hijo Raúl: 

La última que recibí tuya fue del 15 de enero donde 


180 



me contabas algunas anécdotas de la vida de Uds., que a mí 
tanto me gustan, y también el buen resultado en el examen 
de Medicina Interna ya que tenías pendiente Farmacología. 
Espero que venga otra con la nota de éste y también de Uro¬ 
logía y 'Dermatología que aún no habías dado. Después 
supe que habías llamado por teléfono con la noticia de la 
internación de Ramiro con hepatitis. De lo poco que ( sé 
sobre esto espero que sea la hepatitis llamada A,que requiere 
internación durante un par de semanas después de la icteri¬ 
cia por ser muy contagiosa, pero no deja secuelas como la 
hepatitis B. Espero noticias en las cartas o en la próxima 
visita si han llamado por teléfono. También supongo que le 
has escrito a tu abuela que está enferma; pedile que te espe¬ 
re, que la vas a poder ayudar mucho con tus conocimientos. 
Por la experiencia de mi madre que también tuvo hemiple¬ 
jía a esa edad y después vivió 4 años, sé que un aliento sirve 
de mucho en estos casos. De paso dale saludos míos y al 
Yama, para el cual guardo un agradecimiento por todo lo 
que se sacrificó por Uds. y ojalá un día se lo pudiera retri¬ 
buir. No te olvides de contarme de vuelta lo de Investiga¬ 
ción en Genética, que se perdió la carta, y cómo se te dio 
la práctica en Cirugía (la verdad, que si no te fue muy bien 
no me disgustaría porque el cirujano debe ser el más escla¬ 
vizado de todos los médicos). En estos días leí por primera 
vez un artículo sobre Evolución en el mismo sentido que te 
he hablado tanto. Plantea que ésta se da por un cambio en 
la arquitectura del organismo (lo que yo te decía del plan 
orgánico) y superpuesta a ésta se da la adaptación y la Se¬ 
lección Natural pero no como causa de aquel cambio sino 
como fenómeno secundario. Venía en una revista nueva 
para mí: Mundo Científico, que es la traducción de una 
francesa llamada La Búsqueda,que ahora empezó a salir en 
castellano. También critica a los que quieren ver en cada 
carácter su utilidad para salvar la Selección, como si no hu¬ 
biera otras pautas para los cambios orgánicos. La otra vez 
leí un caso así de investigar con prejuicios: un estudio sobre 
los “bichos torito”, Darvvin había observado que no tenían 
ninguna fuerza en el cuerno, como las pinzas de otros insec- 

181 



tos, y entonces ¿para qué los tienen? Después de muchos 
meses de estudiarlos,estos investigadores vieron que cuando 
estaban en un refugio en un árbol lo usaban para empujar 
y voltear a algún intruso que se lo quisiera disputar. Ya esta¬ 
ba, era una utilidad para la Selección. Pero, al final del 
estudio también comprobaron con consternación,que había 
otras variedades de la misma especie que no tienen cuerno. 
Y entonces podrían haber alegado que estos escarabajos 
mochos tenían la utilidad de poderse ganar abajo de las pie¬ 
dras. Y así quedaría claro que esa teoría puede explicar tan¬ 
to una cosa como su contrario, por lo que es vulnerable 
por cualquier lado. Discutir detalles es inútil, los árboles 
impiden ver el bosque; lo mejor es tomar el problema en 
una perspectiva general. Si hubo una evolución de una espe¬ 
cie a otra por Selección Natural y supervivencia de los más 
aptos ¿cómo es que las especies más primitivas, como las 
bacterias con más de 3.500 millones de años, son las que 
han demostrado más aptitud para la supervivencia? ¿Cómo 
es que después que los reptiles evolucionaron para crear las 
aves por ser éstas más aptas para sobrevivir, siguieron exis¬ 
tiendo como reptiles? etc, etc. ¿Por qué los descalificados 
en la Selección por ser especies menos aptas para la super¬ 
vivencia se toman el atrevimiento de sobrevivir más tiempo 
que las más aptas, eh? 

La única explicación que yo encuentro es que hubo un 
arreglo como el que le iban a hacer a Peñarol el año pasado, 
cuando iba último en el campeonato, para que pudiera se¬ 
guir jugando en la. Raúl, saludos a Mamá y a Ramiro que 
le escribí hace 2 semanas y un abrazo y otro y un beso para 
tí de 


Raúl Sendic 


182 



Mayo 30 de 1984 


Querida hija Carolina: 

Recibí tu carta del 4 de Febrero, la cual me transcri¬ 
bieron porque, como tal vez ya te habrá dicho Raúl, no se 
pueden incluir dibujos en ellas, ni poesías o cuentos. Tam¬ 
bién deben ser 25 renglones por hoja escrita sólo de un lado 
y con un margen como el de ésta. Las tuyas deben tener 
también tu documento de identidad y dirección ahí en Mé¬ 
xico bien claritas, si mandas fotos (que espero alguna por¬ 
que no me quedé con las anteriores) lo mismo: al dorso 
tu documento mexicano y dirección. Respecto a tu venida 
a visitarme no me parece conveniente por ahora; ya le di 
instrucciones sobre eso a Raúl. Chiquita, estaba extrañando 
tus cartas. En ella mencionas a Alba y justo Raúl me trajo 
la noticia de su muerte. Esto fue muy doloroso pero no 
tanto como en el caso que te contaba de nuestro hermano 
menor. Alba ya había hecho su vida. Me dijeron que a su 
velorio fue muchísima gente y no es de extrañar porque 
desparramó mucha bondad y ayuda al prójimo en este mun¬ 
do. También conducta y sacrificio. Cuando se separó del 
mando con 2 hijos chicos no estaba proparada más que para 
hacer de ama de casa y podría haber vivido con la pensión 
que le pasaba el marido, que era un militar de alto grado, 
pero estudió de Enfermera y en cuanto empezó a trabajar 
renunció a la pensión y costeó los estudios de los hijos con 
su sueldo. Cómo era ella para ayudar a cualquiera que la 
necesitara, lo sabrás también por tu Mamá, y una persona que 
ha realizado sus proyectos y se ve prolongada en tantas obras 
¿qué más le va a pedir a la vida? Por eso, la muerte no la 
asustó y se preocupó de dejar una carta para su nieta para 
que dispusiera de sus muebles cuando ella faltara. Chiquita, 
espero que no te desanimes al no poder hacer dibujos y me 
escribas contándome anécdotas, las cosas que lees, la música 
que te gusta, lo que estás estudiando y las notas que vas sa¬ 
cando, etc. 


183 




Yo en lugar de las poesías voy a tratar de hacerte car¬ 
tas bien escritas. —que no es ésta por cierto — f y para contar¬ 
te no tengo más que las lecturas. Ahora estoy leyendo mu¬ 
cho sobre los indios del Amazonas. También leí uno sobre 
un viaje a través de las tribus de Africa, incluido los pigmeos 
y otro de una travesía de la Patagonia argentina en el siglo 
pasado, cuando estaba habitada sólo por una raza de indios 
muy altos y musculosos, aunque no gigantes como se creía 
en Europa entonces. También uno sobre Colón con todo 
detalle sobre sus contactos con los primitivos habitantes de 
estas tierras. Tanto él como los cronistas posteriores queda¬ 
ron impresionados por lo afectuosos y faltos de codicia den¬ 
tro de la austeridad en que vivían* y también por la perfec¬ 
ción física e inteligencia de los indios. Eso vale para los que 
existen aún en el Amazonas. Tanto ellos ahora,como los de 
Patagonia y Charrúas en el principio del siglo pasado, cono¬ 
cían lo que era la Civilización pero ellos tenían (y algunos 
todavía tienen) un gran apego a su modo de vida tradicio¬ 
nal y se puede decir que ninguno lo cambia si no lo obli¬ 
gan a ello. Incluso muchos civilizados se sienten bien convi¬ 
viendo con ellos. Un caso histórico de esto fue el de Stanley, 
un periodista que hizo una espectacular expedición en Afri¬ 
ca (donde descubrió algunas cosas) para rescatar a Livings- 
tone, el cual no necesitaba rescate porque estaba convi¬ 
viendo muy a su gusto con una tribu de Africa, después de 
haber hecho él también grandes descubrimientos. Bueno 
Chiquita, gracias por tu linda carta, espero que mejores del 
pie y que en estas vacaciones puedas hacer el paseo que te¬ 
nías pensado. Con Raúl estuve averiguando algunas cosas 
tuyas y él cree también que tenes grandes condiciones para 
la danza y para el estudio y yo ahora creo que no está tan 
lejano el día en que pueda verte. Un afectuoso saludo para 
Mamá y los más cariñosos abrazos y besos para ti de 

Raúl Sendic 


184 



4 de Junio de 1984 


Querido hijo Jorge: 

Recibí una carta muy esperanzada tuya donde me con¬ 
tabas que ya habías elegido tu profesión y me hablabas de 
tus peripecias como nadador y pescador. Respecto a lo pri¬ 
mero, me- alegro mucho porque ya sabes cuánto valoro eso 
de trazarse una meta en la vida y perseguirla con tenacidad. 
Sobre la natación no pensaba que hubieras adelantado tanto 
como para hacer 1.800 metros de un solo tirón. Raúl te 
habrá dado noticias mías así como los requisitos para tus 
cartas futuras (podes tomar ésta como guía sobre el número 
de renglones, margen, etc.) En estos días también tuve la 
gran alegría de la visita de Alberto, mi hermano, que hacía 
años que no ló veía. Por la última foto que recibí de uste¬ 
des, que creo que fue sacada en tu último cumpleaños, veo 
que estás logrando un buen desarrollo muscular. Pero con 
eso no basta; por ejemplo» para jugar bien al fútbol hay que 
conseguir un gran fortalecimiento de las rodillas-pero sobre 
todo de los tobillos, que son los que permiten el dominio 
del pie como si fuera una mano. Y vamos a ver si te podés 
disciplinar para hacer los ejercicios que te aconsejé para eso, 
como me decís en la última. En realidad, como dice un libro 
sobre el hombre primitivo que estoy leyendo casualmente 
ahora, la verdadera posición natural del hombre para el re¬ 
poso es en cuclillas. Al cambiarla por la de sentado en una 
silla ya está debilitando sus piernas y tobillos. Si a esto se 
agrega que la posición vertical del hombre, con un corazón 
bombeando sangre contra la gravedad, es inédita en la Natu¬ 
raleza, no es raro que sufra tantos trastornos circulatorios. 
Las aves también son bípedas pero tienen el grueso del orga¬ 
nismo horizontal. La jirafa, otro ensayo inédito con su largo 
.cuello vertical tiene que bajar cada pocos minutos la cabeza 
para que le vaya sangre a ella. Jorge, ahora yo también estoy 
esperanzado de verte pronto (y controlar personalmente 
que cumpliste instrucciones). Recibe un cariñoso abrazo y 
beso de 


Raúl Sendic 
185 



4 de junio de 1984 


Querido hijo Alberto: 

Contesto una tuya del 4 de Marzo, la cual me trans¬ 
cribieron porque no estaba de acuerdo a los requisitos para 
la correspondencia acá, que ya te habrá explicado Raúl. 
£1 dibujo que la acompañaba no me llegó por lo tanto; 
pero el regalo para mi cumpleaños igual lo fueron esas notas 
de los estudios tan buenas, que me mandaste. La poesía 
sobre Bolívar que me prometías tampoco va a poder entrar, 
por lo mismo, pero descuento que debe ser muy buena a 
juzgar por otra tuya que recibí en una carta anterior, la cual 
me gustó mucho. Respecto a tu estatura, yo ya le había 
comentado a Raúl que notaba un despegue en las últimas fo¬ 
tos y me quedo con un poco de lástima porque parece que 
voy a ser el más bajo de la familia (aunque, modestia aparta, 
creo que todavía soy el que tiene más fuerza,cosa que pien¬ 
so demostrarte no bien nos topemos frente a frente con 
alguna pulseada). En realidad, en las fotos no había podido 
apreciar tu crecimiento más que en el largo del cuello, pero 
es que el aumento de estatura no se da por un desarrollo 
igual de todas las partes del cuerpo, sino mucho mayor de 
algunas como cuello, piernas, brazos, respecto a otras. Co¬ 
mo la cara, donde es casi nulo. Después de la gran pena por 
la muerte de Alba, la venida de Raúl y después de mi herma¬ 
no Alberto, que hacía como 20 años que no veía, me die¬ 
ron una gran alegría. Alberto siempre desaparecía de casa, 
aun cuando joven, vagabundo por otros países por largas 
temporadas. Siempre recuerdo una mañana que mi madre 
. estaba haciendo la vereda y le oí decir: Gracias a Dios. Mi¬ 
ré y era Alberto que apenas se podía reconocer a la distan¬ 
cia y que volvía después de muchos meses. Sabes cómo son 
la madres. Bueno, dale un afectuoso saludo a Mamá y espe¬ 
rando otras tuyas me despido de ti con el mayor cariño, 
con un abrazo y un beso de 


186 


Raúl Sendic 



25 de Junio de 1984 


Querido hijo Ramiro: 

Al final recibí tu carta del 4 de junio (que te había 
dicho que tal vez no me llegara) y me apresuro a contestar 
tu pregunta sobre el tarjetero de apuntes, no sea que te arre¬ 
pientas, Antes que me olvide: el nombre en letra clara va en 
la parte de atrás de la hoja seguido por el documento de. 
identidad y donde fue expedido, así como la dirección ahí 
en México. Me alegro que la hepatitis no haya dejado secue-' 
las por ahora; espero que sigas los análisis porque es un virus 
muy porfiado. Creo que además de las vías de contagio que 
me decías está la del sudor también (en calzado o ropa de 
otro, manito, etc.) Lo del tarjetero de apuntes es más para 
no despercidiar el tiempo de las lecturas sueltas que uno 
hace de libros y revistas. De ellas —que no se repasan como 
las del estudio—,al cabo de un tiempo no queda más que una 
noción difusa. Por eso conviene apuntar en una tarjeta los 
conceptos básicos y cifras, fórmulas, etc. Lo más simple es 
poner un número junto al título del tema con otra tinta; 
después a través de un índice alfabético de temas con el 
número recuperás el dato.' 

En general* todos los ficheros tienen su talón de Aquiles 
en el tiempo de recuperación: tiene que ser muy corto para 
permitir la consulta frecuente y rápida. Por eso soy partida¬ 
rio de meterlos en esas máquinas procesadoras de textos que 
en pocos segundos te lo devuelven en una pantalla pero eso 
es para cuando ya tengas un fichero grande. A medida que 
hacés diferentes temas, extraídos de lecturas; los vas ponien¬ 
do seguido nomás y de vez en cuando les das una lectura. 
Lejos de hacerse engorroso el repaso de un texto donde a 
continuación del Teorema de Fermat, por ejemplo, viene una 
clasificación de arcillas, se vuelve más descansado y entre¬ 
tenido. Intercalado con los apuntes, entre paréntesis rectos, 
podés agregarle reflexiones tuyas sobre el tema. ¿Qué senti¬ 
do tiene apuntar tus propias ideas que se supone que siem¬ 
pre están ahí? Cuando lo hagas te vas a sorprender encon- 

187 



trando alguna que podrías jurar que nunca habías tenido an¬ 
tes. Como le decía más detallado a Raúl la otra vez, el desli¬ 
zarse a conceptos nuevos a partir de unos datos, es Un pro¬ 
ceso inconsciente que a veces no se te da más que una vez 
en la vida. Es como encontrar algo en la oscuridad y des¬ 
pués no saber dónde buscarlo a la luz. Ramiro, espero noti¬ 
cias de ese esfuerzo en los estudios. Un cariñoso abrazo y 
beso de 


Raúl Sendic 


25 de junio de 1984 


Querido hijo Raúl: 

Contesto a tu carta tan afectuosa del 4 de Junio medio 
breve,porque le hice otras líneas a Ramiro que me hacía una 
pregunta. Por la poesía no te preocupes porque creo que no 
están permitidas. Yo igual me conformo con la prosa, que 
me gusta mucho tu estilo. Todavía no te agarró el afán 
de síntesis que tanto perjudicó al mío, porque yo antes te¬ 
nía un estilo casi tan bueno como el de Alberto, mi herma¬ 
no, que está reputado la mejor pluma de la familia. Yo em¬ 
pecé a estropearlo al hacer resúmenes en clase cuando estu¬ 
diaba Derecho y hasta alguna vez me tomé el atrevimiento 
de dar un examen sólo con ellos, sin leer ningún texto del 
curso. El resultado te lo podés imaginar, fue con el profesor 
Jiménez de Aréchaga en Constitucional, el que me pregun¬ 
tó enojado ¿quién dijo eso? y le contesté:Usted, lo que segu¬ 
ramente admitió porque me había visto sacar apuntes en 
todas las clases e igual me salvó. Como ya sabés mi mejor 
aliento es verlos tan competentes y responsables y me ha¬ 
bía olvidado de comentarte cuánto me gustó la anécdota 
que me enviaste, para mi último cumpleaños, de que los 
alumnos de la clase te habían elegido el mejor en compañe¬ 
rismo, responsabilidad, etc. ya que está vez no es sólo una 
distinción de los profesores sino de aquellos que más convi- 
188 



ven contigo. Yo sigo leyendo sobre Antropología. Lo últi¬ 
mo fue un libro sobre los pueblos que habitan en el Sahara. 
Es curioso como se da el fanatismo religioso en los pueblos 
del desierto, ¿será porque dependen tanto del azar de una 
lluvia? Lo cierto es que se dice que todas las grandes religio¬ 
nes nacieron en el desierto y aún hace poco seguían nacien¬ 
do nuevas sectas puritanas del Islam. 

Tal vez la confirmación más sorprendente de esto es la 
de los caboclos del Noreste de Brasil, de que te hablé en 
la última. El estado de Ceará de donde son oriundos, no es 
un desierto, que espanta la población, sino algo peor: 
zona de lluvias normales que admitió gran población ( casti¬ 
gado por sequías periódicas que matan hasta a los arboles. 
Allí ha habido por lo menos 3 brotes de fanatismo religioso 
en un sigloiel último por 1920,todos terminados en grandes 
hecatombes. En el 2o., que fue reprimido, murieron más de 
10.000 y con el 3o. después de muchas muertes, se transó 
y el santo milagroso fue elegido diputado. Raúl, saludos 
afectuosos para Mamá y recibe un cariñoso abrazo y beso de 

Raúl Sendic 


2 de Julio de 1984 


Querido hijo Alberto. 

La última que recibí tuya fue del 4 de marzo. Creo 
que pronto recibiré otra con las notas del 2o. semestre, a 
ver si has podido mantenerlas tan al'j- del lo. Y pronto 
tendrás que elegir una carrera, que es un asunto bastante 
peliagudo. Lo primero que hay que tener en cuenta es que 
no todas las ciencias están igual de adelantadas. Por ejem¬ 
plo, un médico o un veterinario son insustituibles pero no 
así los agrónomos: una persona con mucha experiencia en el 
campo puede resolver los problemas tan bien como ellos, 
o sea que están como los médicce del siglo pasado. Hay que 
reconocer que están avanzando pero por ahora, si algunos 

189 



viejos economistas dicen que la economía todavía es una 
Ciencia embrionaria, que aún procede por tanteos, de la 
Agronomía se podría decir que está en la adolescencia. Una 
buena idea sería aprovechar aquellas profesiones que tienen 
una vasta base experimental ahí. Un caso así sería la Elec¬ 
trónica y Computación,que tengo entendido que se instaló 
una escuela ahí con el asesoramiento sueco, que es muy 
competente en eso. Otra sería las de ciencias relacionadas 
con la pesca, Biología marina o como se llame, que incluyen 
las crías artificiales de peces y moluscos, todo muy aplica¬ 
ble aquí. Sin ser los océanos de por acá los mejores del Mun¬ 
do, sí deben estar entre los menos agotados, para explotación 
pesquera, me refiero. Los mejores pesqueros son aquellos 
donde una corriente marina (que son como ríos que hay en el 
mar) choca contra la plataforma de un Continente o sea su 
zona llana cerca de la costa y levanta los nutrientes del fon¬ 
do (peces muertos y demás); allí se juntan muchísimos 
peces. Acá hay una corriente que viene de la Antártida, la 
de las Malvinas, y otra que baja de Brasil,que en algunos la¬ 
dos chocan con el fondo y crean bancos de pesca, no tan 
buenos como en el Perú, California o Mauritania, donde el 
choque es más neto. La corriente fría de las Malvinas trae 
hasta pingüinos, que todos los días se encuentran muertos 
en la costa y la de Brasil tiburones, que hasta yo he pescado 
varios. Una vez le llevé a Mamá una cabeza de uno bastante 
grande, con varias filas de dientes. Bueno Albertito, espero 
una tuya que tiene que ser con esos requisitos que le digo 
a Jorge y letra bien clara también; saludos afectuosos a 
Mamá y un cariñoso abrazo y beso para ti de 


Raúl Sendic 


190 



2 de Julio de 1984 


Querido hijo Jorge: 

Cuando me escribas no te olvides de poner al dorso de 
la hoja el nombre con letra clara, el documento y la direc¬ 
ción ahí en México. Son 25 renglones dejando un margen 
igual al de ésta. No voy a seguir con mis instrucciones para 
criar músculos porque por la última foto (que fue de tu 
último cumpleaños) veo que has crecido mucho y parejo 
en todas las direcciones. En' altura seguramente ya me pa¬ 
saste porque yo sólo mido 1,71 (y ahora estoy pesando 74 
kilos según un examen médico que me hice en estos días). 
Creo que la combinación de ciclismo, que es un deporte 
incompleto en el sentido que desarrolla algunos músculos 
(del muslo y espalda) pero no armónicamente todos, con la 
natación, que he oído que es uno de los deportes que da un 
desarrollo armónico, es lo que te ha dado esa fortaleza. Des¬ 
de luego que hay deportes también completos y más exigen¬ 
tes para brazos y piernas como el remo de regata. Te decía 
la otra vez que la bicicleta se puede adaptar para impulsarla 
con un ejercicio parecido al de remo de regata. Para eso se 
le agregan dos remos, que pueden ser de madera, unidos a la 
altura del manillar y que se deslizan sobre un riel agregado 
allí (para torcer la rueda de adelante basta cinchar un remo 
para atrás y el otro lado para adelante). Los remos se apo¬ 
yan en un eje colocado más o menos en el centro del vacío 
que queda en el cuadro y más abajo forma un codo articu¬ 
lado con una prolongación que empuja al pedal. Los pedales 
son ambos para adelante de modo que hacen sólo media 
vuelta, como los de la bicicleta común que hacen una vuelta 
pero sólo en la mitad reciben impulso, empujados a la vez 
por brazos y piernas en un movimiento idéntico al de remo 
de regata. Ese eje que se le agrega va soldado por 4 lados 
al cuadro porque sufre mucha presión. Y el riel del manillar; 
puede ser sustituido por un tubo por donde se desliza una 
abrazadera unida a las otras abrazaderas flojas de los costa¬ 
dos, donde van los remos. No me extraña que te guste la bi- 

191 



cíclela y la aviac porque ios normanos Wntt que invema- 
ron la última. ten tan un .aller de bicicletas. Jorge, espero que 
tengas un merecido descanso en estas vacaciones y me des¬ 
pido con un abrazo y beso 


Raúl Sendic 


9 de Julio de 1984 


Querida hija Carolina: 

Recibí tu carta del 13 de Mayo, la cual me transcribie¬ 
ron por no estar de acuerdo con los requisitos de acá. Sé 
que me habías hecho una poesía y voy a extrañar mucho 
tus dibujitos pero me conformo con esas noticias tan bue¬ 
nas. Me gustaría que fueses más detallada sobre esas repre¬ 
sentaciones teatrales y de danza. No me ahorres detalles. 
Me alegré mucho de que tu grupo haya sido lo. en popula¬ 
ridad. Raúl me contaba aue tenías muy buenas condiciones 
para la danza y te habrá dicho que le pregunté por la voz, 
pensando en el teatro, y ya veo que lo estás haciendo tam¬ 
bién. Parece que este año no se dará tampoco la visita a los 
tío6 en Europa, ya que -no me comentas nada sobre eso y 
por otro lado, me enteré que tu abuela estaba en duda de 
poder ir. Hace poco tuve la alegría de la visita de tu tío 
Alberto que hacía como 20 años que no lo veía. Te agra¬ 
dezco mucho tus palabras sobre Alba. Respecto a los herma¬ 
nos, yo sólo les pido que sigan unidos; después que haya más 
o menos afecto es cosa de cada uno. Voy a tratar de expli¬ 
carte como veo yo esto de la unión de nosotros seis. Al 
principio todo empezó como una anécdota sin mucha tras¬ 
cendencia. ¿Convivencia con los hijos, vida de familia? No 
hay. Bien. ¿Otras cosas normales de la vida? No hay. Bien. 
Todas pequeñas tragedias que le suceden a muchas personas 
y por los más diversos motivos. Pero pasaron los años y 
mucha gente se empezó a interesar. Era la misma anécdota 
sin mucha trascendencia pero ahora con más público tomó 
192 



el carácter de drama. Y ese interés se volcó también en uste¬ 
des, procurando que pudieran estudiar y demás. Y ahí 
empezó la parte en que ustedes son los protagonistas y la 
afrontaron con un lema: no podemos fallar. Y es ahí que 
hubo cosas como la medalla de oro de Raúl en Medicina, 
la actuación tan destacada de Ramiro en Química. Jorge 
y Albertito siempre con las notas máximas y por último 
tus éxitos en los estudios,a pesar de las muchas horas diarias 
qué te insume la danza. Sé que hay mucho sacrificio y horas 
robadas al sueño en esos logros, como ahora el de los dos 
mayores para salvar el semestre después de haber tenido que 
faltar durante la mitad del mismo y el sacrificio tuyo de ir 
a las clases aún enferma. Por eso yo los veo unidos en una 
misma lucha y conmigo. Y tengo el propósito —a mi que me 
gustan tanto los libros— si alguna vez tengo la suerte de pu¬ 
blicar uno, de poner en esa la. hoja que se reserva para la 
dedicatoria, el nombre de ustedes cinco, para sellar así esa 
unión. 

Hablando de libros ahora estoy aprovechando para leer 
varios sobre mi tema predilecto: tribus de indios del Amazo¬ 
nas y otros lugares donde aún existen resabios de vida pri¬ 
mitiva. Hay que ver que son los últimos testimonios de una 
forma de vida que el hombre mantuvo por cientos de miles 
de años, desde aquel su origen remoto que los últimos 
hallazgos arqueológicos hacen remontar a irnos 4 millones 
de años. Con el Amazonas pasa un caso gracioso: muchos 
que no saben a qué balneario ir en la próxima temporada 
dicen ¿y por qué no vamos al Amazonas? De ahí salen unas 
excursiones alocadas que en el mejor de los casos terminan 
con una fiebre malaria y con un libro de viaje, que es lo que 
yo leo. Pero siempre se saca algo en limpio. Una cosa que 
siempre sorprende a los viajeros es el cariño por los anima¬ 
les que tienen los indios. Crian guacamayos, puerco espín, 
tortugas, etc. y de los Iros, por ejemplo, no se desprenden 
por ningún precio. También sorprende el cariño y el mimo 
con que crian los hijos, los cuales juegan con esos animales 
y con toda clase de juguetes que les hacen, imitando las 
armas de los mayores. Jamás los amonestan o corrigen: 

193 



los niños van imitando el ejemplo de los adultos y cuando 
llegan a la adolescencia sí, algunas tribus los encierran en 
chozas y otros los sacan por un tiempo a la selva con un ins¬ 
tructor y los someten a un curso de enseñanza intensivo. 

Chiquita, me despido. Aquí está haciendo un invierno 
muy frío y lluvioso, pero por lo menos ahora tengo una ven¬ 
tana grande al campo y puedo ver el grandioso espectáculo 
de las tormentas que se forman y la lluvia que golpea en los 
vidrios mientras el pensamiento vuela hacia ustedes. Un ca¬ 
riñoso saludo para Mamá y un amoroso abrazo y muchos be¬ 
sos para ti de este padre que te recuerda con inmenso 
cariño 


Raúl Sendic 


18 de Julio de 1984 
Querido hijo Raúl: 

Tuya después que estuvieste acá, recibí sólo una carta 
y últimamente la noticia, por vía telefónica, de que habías 
salvado los Iros, exámenes, al igual que Ramiro. La verdad 
que, si llegan a aprobar todos, como creo que se apresuró 
a asegurar Ramiro, después de todo lo que faltaron, son 
unos campeones. Yo sigo en las mismas condiciones pero 
ahora en el celdario, con una amplia ventana al campo. 
Acá está haciendo un invierno muy crudo, donde los días 
de frío o lluvia y humedad se suceden sin tregua. La semana 
pasada me visitó aquí la Cruz Roja que estuvo más de 5 
horas conmigo recabando datos de estos últimos 11 años. 
Entre ellos venía un médico que me hizo un examen com¬ 
pleto. Seguramente vendrá en viaje una tuya contándome 
como fue eso de los exámenes. Yo creo que es una lástima 
pero la Medicina desgasta inútilmente la memoria de los es¬ 
tudiantes con los nombres en latín, que se usan tanto en 
Anatomía como en Microbiología y demás. La otra vez me 
contabas del rechazo que hacías al estudio de enfermedades 
194 



tropicales, creo, y gran parte del problema está ahí: aparte 
de retener los insectos, caracoles, etc., que les sirven de 
vehículos, casi todos con nombre latín, hay que retener el 
nombre en el mismo idioma de microbios y parásitos. Y 
lo peor es que cuando predominó el latín como idioma 
general o como idioma culto, no se conocía ni siquiera un 
microbio, por ejemplo. Parece que todas las ciencias pasan 
por una etapa,donde la impotencia para solucionar los pro¬ 
blemas se disimula con una terminología rebuscada, que da 
una apariencia de falsa erudicción. La agronomía todavía 
no ha salido de esa etapa y es un martirio leer algo de ella: 
las plantas, hasta el último yuyo, tienen nombre latín y 
ahora se está usando rebautizar las características del suelo, 
como fertilidad y demás, con nombres griegos. Así se hace 
una materia densa,pero no por los conocimientos que dé 
para resolver cosas concretas. En contraste, allí donde la 
Ciencia está profundizando más, se usan nombres senci¬ 
llos y fáciles de recordar. Por ejemplojlos 6 quarcs que son 
la última conquista de la Física son designados como Arriba, 
Abajo, Extraño, Encanto, Cima y Fondo y sus característi¬ 
cas matemáticas por los colores del espectro. No sé si toda¬ 
vía seguía adscripto a la Investigación en Genética; no te 
olvides de comentante sobre esto. La otra vez leí una 
novela, pero hecha por alguien muy bien informado, sobre 
los grupos de Investigación que dependen de Fundaciones, 
por ejemplo, en este caso, de estudio sobre el cáncer. Al prin¬ 
cipio todo va bien, pero al pasar los años los que pagan em¬ 
piezan a ponerse desconfiados y a exigir resultados. 

Aun el más probo de los investigadores, puesto en la 
alternativa de verse privado de los recursos o lanzar prema¬ 
turamente comprobaciones aún no bien probadas, optan por 
esto último. Y esto ya no es sólo novela sino que periódica¬ 
mente sale una espectacular panacea universal contra el 
cáncer que al poco tiempo se difumina en el anonimato. 
Me sorprendió un poco y me alegró mucho que tu experien¬ 
cia en la Sala de Operaciones haya sido tan positiva. En estas 
vacaciones te veo paseando muy poco: muchas guardias en 
el Hospital para recuperar el tiempo perdido, algunos repa- 

195 



sos para no dejar baches en los estudios y tal vez alguna in¬ 
cursión en la Sala de Operaciones. Tal vez ni siquiera tengas 
tiempo para visitar a Heber como en las pasadas vacaciones. 
También me alegró que me trajeras noticias de los tíos des¬ 
pués de tanto tiempo y espero seguir sabiendo de ellos. 

Al escribirme no te olvides de los requisitos, nombre, 
documentos y dirección al dorso de la la. hoja y le reco¬ 
miendes a los hermanos menores lo mismo. Cuando Caroli¬ 
na actúe en el teatro vayan a verla, así me cuentan cómo se 
ha pasado a ser una tendencia masiva y poderoso factor de 
abrazo para todos y también el saludo para los tíos y uno 
afectuoso para Mamá. A Ramiro le escribo dentro de una 
semana y un cariñoso abrazo y beso para ti de 


Raúl Sendic 
23 de julio de 1984 


Querido hijo Ramiro: 

La última noticia que tuve tuya fue de una llamada te¬ 
lefónica que hiciste para acá, donde anunciabas que ya ha¬ 
bías salvado los primeros exámenes y que seguramente 
ibas a salvar los restantes. Si no era una compadradas esta 
altura ya habrás logrado superar el semestre, proeza nada 
despreciable habida cuenta lo que faltaste por la hepatitis. 
Hace tiempo que no me contás nada sobre la investigación 
en Química que hacen en tu curso; por ejemplo,la otra vez 
me habías empezado con una para usar ciertas rocas para el 
intercambio iónico y no sé qué resultó. Uno de los logros 
más importantes que he leído últimamemte, surgido de la 
Química, es una vacuna sintética —o sea totalmente elabo¬ 
rada en el laboratorio— contra la aftosa. Antes se inoculaba 
el antigénico natural, una proteíña de la caparazón del mi¬ 
crobio, para que el animal creara anticuerpos contra ese 
microbio, pero ahora se ha visto que un solo aminoácido 
de esa proteína, fabricado en un laboratorio, sirve mejor 
aún para el mismo fin. No sé si ahora que estás adentro 

196 



de ella le ves tanto horizonte productivo a la Química como 
yo le veo y cada día más. En general, yo creo que la gente 
hace el sacrificio de estudiar una profesión buscando un tra¬ 
bajo más prestigioso para su vida y disparando de aquellos 
más tediosos o carentes de aureola. En ello ni siquiera en¬ 
tran cálculos de conveniencia económica. Por ejemplo, to¬ 
do el que estudia Abogacía acá —donde la plaza está super 
saturada de estos profesionales desde hace más de 30 años- 
sabe que tiene una altísima probabilidad de terminar aga¬ 
rrándose de un cargo público o de una cátedra liceal para 
redondear un ingreso modesto que su profesión por sí so¬ 
la no le asegurará. Si a esto se añade que tuvo que pasar 7 
años de estudiante sin ingreso alguno, hay que convenir que 
el cálculo o el incentivo económico gravitó muy poco o na¬ 
da en esa elección. Pero no todas las profesiones son igua¬ 
les. Hay algunas en que la materia en sí es interesante den¬ 
tro de esa ansia de saber que tiene cada hombre. Éso puede 
suceder con la -Química más que con la Abogacía,donde la 
materia son los áridos artículos de un código. Y todavía 
hay más: hay profesiones más ligadas que otras con la pro¬ 
ducción de bienes y ahí está también la Química. Es la gra¬ 
tificación que siente el agricultor cuando ve su esfuerzo 
plasmado en una cosecha, cosa que no le suele acontecer 
al oficinista, por ejemplo. No hay que creer que el afán de 
estudiar y especializarse simplemente para ser más útil y 
prestigioso en la vida, que se puede decir que en este siglo 
ha panado a ser una tendencia masiva y poderoso factor de 
progreso económico de la Humanidad, constituye una re¬ 
ciente adquisición, una flamante superación del hombre. 
No, más bien hay que tomarlo como un retomo a lo más 
puro y sano que siempre se dio, aún en el hombre primitivo. 
Justamente en estos días estuve releyendo el libro Más allá 
del Río das Mortas, de un uruguayo que estuvo viviendo en¬ 
tre los Xavantes del Amazonas cerca de 1960. 

Esta tribu es una de las que ha rechazado sistemática¬ 
mente los beneficios de la Civilización y este hombre pu¬ 
do ver el campo de aterrizaje obstruido deliberadamente 

197 



por troncos de árboles y los regalos como ollas de hierro, 
cuchillos, etc., desdeñosamente amontonados y herrumbrán- 
dose junto al campamento sin que un solo indio los toque. 
Pues bien, acá dentro de este porfiado primitivismo, se pue¬ 
de ver el afán de mejorarse de la juventud para desempeñar 
tareas más útiles y prestigiosas en la vida. Los adolescentes 
son encerrados en una choza por períodos que van de 2 a 
5 años para un aprendizaje esmerado de las artes de la ca¬ 
za, que van desde la elaboración de flechas y las laboriosas 
trenzas vegetales que hacen de cuerda para sus arcos, hasta 
una paciente práctica de su uso. Y así este testigo pudo ver 
a esos adolescentes; sacados abruptamente de una niñez 
plácida ya que los niños son criados libres, amorosamente 
y sin ninguna compulsión —pálidos por su largo encierro 
pero orgullosos y contentos con ese esfuerzo tan largo y 
que culmina con uno aún más sacrificado en la selva que 
incluye pasar toda la noche sumergidos hasta el cuello-'en 
uno de esos ríos llenos de pirañas. Así que ya ves, si tus es¬ 
tudios de Química sólo incluyen el riesgo de una hepati¬ 
tis (que tienen esas vías de contagio tan dudosas) están muy 
atrás del sacrificio de la juventud xavante. Ramiro, un afec¬ 
tuoso saludo a Mamá y un cariñoso abrazo y beso para ti de 

Raúl Sendic 


13 de agosto de 1984 


Querido hijo Jorge: 

Espero que estés disfrutando de las vacaciones y que 
dentro de ellas te hagas un lugarcito para escribirme man¬ 
dándome las notas del último semestre. ¿Para qué? Extra¬ 
vagancias, es que yo colecciono notas conforme otros co¬ 
leccionan sellos o mariposas. En la última te hablaba de la 
bicicleta a remos. En realidad,hasta un avión se puede hacer 
a remos y a pedal. Recordarás el caso que te comenté de 
un avión sin motor, con la hélice movida a pedal por un ci- 

198 



c lista, que atravesó el Canal de la Mancha. En general las 
tareas físicas se pueden dividir en dos clases: las que son 
agobiantes e insalubres y las que son gimnásticas y sanas. 
Las primeras, por ejemplo, el trabajo agachado con la pala 
para dar vueltas tierra o hacer un pozo; las segundas se¬ 
rían aquellas que ayudan a un desarrollo armónico de los 
músculos, de los pulmones y de la circulación. 

Por ejemplo, podría ser una el remo o tal vez esa forma 
de llevar pesados recipientes sobre la cabeza que usan las 
mujeres en Africa. Y otras, pero no muchas; más o menos 
las que coinciden con los movimientos gimnásticos habitua¬ 
les. En realidad, con un poco de ingenio se pueden trans¬ 
formar muchas tareas agobiadoras en gimnásticas: mover 
una pala, un lavarropas, una bomba de agua con movimien¬ 
tos de brazos y piernas parecidos al que exige el remo de re¬ 
gata. Incluso he visto que venden máquinas de sembrar li¬ 
vianas que uno cincha con los brazos y el pecho, y la lla¬ 
mada Labranza Cero, donde no se ara y los yuyos se matan 
con herbicidas, es concebible sin caballo o tractor. En mate¬ 
ria de creatividad e inventos no hay que tener complejos. 
•Cierto que hay cosas que sólo las puede inventar un tecnicq 
pero hay otras que las podría inventar cualquiera. 

Caso típico de esto son los aparatos para afeitarse. Du¬ 
rante siglos se usó la navaja. Al principio del siglo XX a 
alguien se le ocurrió que una lámina fina de acero, largúete* 
servía igual. Después sí apareció un invento que sólo podía 
hacer un técnico: la máquina eléctrica. Pero aún después 
a alguien se le ocurrió que un pedacito de la navaja original, 
unida a un mango de plástico servía igual o mejor, esto lo 
pudo inventar cualquiera. Incluso grandes inventos que han 
hecho avanzar a la economía son de este tipo. Los supermer¬ 
cados que recién aparecieron por 1950 y que sólo recar¬ 
gan un 1% el precio del mayorista, porque el mismo cliente 
se sirve, podían haber funcionado en la antigua Babilonia; 
acá pasaron milenios antes que se le ocurriera a alguien. 
Idem los contenedores, tanques de unos seis metros que pa¬ 
san de un tren a un camión y de éste a un barco. El caso más 


199 



ilustrativo es el del espectáculo, el humor, etc., que hoy se 
vende tanto en televisión y prensa. Tengo la impresión de 
que la mayoría de los que leen historietas importadas po¬ 
drían hacerlas mejor. Es que la creatividad es una de las fa¬ 
cultades mejor repartidas y a veces tan escondida que ni 
uno sabe que la tiene. Al que crea que a él no le tocó pre¬ 
gúntale qué soñó la noche anterior. Jorge, saludos a Mamá, 
a Albertito le escribo en la próxima y un beso para ti de 

RaúlSendic 
27 de agosto de 1984 


Querido hijo Alberto: 

Deseo que hayas disfrutado de las vacaciones y espero 
que venga alguna carta tuya con noticias sobre ellas y los 
resultados del primer semestre de estudios, también. Én la 
anterior te había empezado a hablar sobre algunos elemen¬ 
tos a tener en cuenta para elegir una profesión. Ante todo 
hay que tener una visión realista de éstas, despojándolas de 
la aureola o el mito que a veces las envuelve. Desde luego 
que cualquier tarea, cualquier deporte, cualquier cosa que 
requiera un gran esfuerzo, parece necesitar un jpoco de mi¬ 
to o fantasía: rumbeando hacia la hermosa meta ideal 
se llegá a la buena meta real. Lo malo es cuando hay dema¬ 
siada distancia entre una y otra y uno sufre una frustración 
o desencanto. Por ejemplo, te contaba la otra vez que yo 
' —mientras viví en el campo o sea hasta los 15 años— estuve 
escuchando los partidos de fútbol de Montevideo por ra¬ 
dio, sin nunca ver uno. De acuerdo a la grandilocuencia del 
relator esto puede transfigurarlos mucho. Cuando al fin 
pude ver los partidos quedé muy defraudado: ahí compren¬ 
dí que podía haber un fútbol prosaico que por la magia de 
los relatos se transformaba en una especie de mito o poesía 
del fútbol. Pero esto no era completamente inútil ya que al 
terminar cada emocionante relato de ¿sos, nosotros salía- 

200 



mos enloquecidos a dar puntapiés a una pelota. Parece que 
la acción necesita algo de emoción. Sin embargo, en las pro¬ 
fesiones, una distancia en demasía entre mito y realidad pue¬ 
de malograr el porvenir de una persona. Siempre recuerdo 
cuando yo estudiaba Abogacía la lástima que me daba 
la cantidad de jóvenes que se embarcaban en ella, ilusiona¬ 
dos por la aureola que rodea a este título. Yo seguía esa ca¬ 
rrera porque es la única que se puede hacer sin casi asistir 
a clase y yo trabajaba desde las 9 de la mañana hasta las 6 de 
la tarde en un escritorio de Abogados (donde lo hice por 
13 años). Y precisamente allí se podía ver lo que es esta 
profesión —que está sobresaturada de titulados desde hace 
unos 50 años— sobre todo en los primeros años, después 
que uno se recibe. En ese escritorio había 4 ó 5 abogados 
jóvenes que al no tener clientela propia tenían que hacerle 
todo el trabajo a un abogado viejo a cambio del uso del es¬ 
critorio, algo así como aquellos siervos de la Edad Media 
que tenían que trabajar varios días de la semana para el due¬ 
ño de la tierra para tener derecho a una parcela. Pero con 
el agregado que estos nóveles leguleyos tenían que guardar 
una apariencia para aquella aureola de Doctor que tanto ha¬ 
bían perseguido: vestir bien, viajar en auto propio si $s po¬ 
sible, etc. Así sucedía .que algunos que podían por fin atra¬ 
par un cliente, después de terminado el pleito tenían que 
iniciarlo contra su defendido para cobrar ese primer hono¬ 
rario abusivo que le permitiera comprar el auto. Era esta 
apariencia que te quita libertad lo que menos me gustaba. 
Por eso después que hice 5 años y medio de los 6 que se 
necesita para sacar el título dejé y saqué el de Procurado* 
con el cual trabajé varios años haciendo defensas laborales 
sobre todo, tanto o más que un Abogado, aunque en plei¬ 
tos pequeños. Estos van al Juzgado de Paz donde llegué a 
tener más pleitos que todos los Abogados de Paysandú 
juntos (antes fui también sub jefe en la Defensoría de Me¬ 
nores de Montevideo). Una de las profesiones que tiene 
mucha y merecida aureola, y que creo que te gusta, - es la 
Aviación, pero aquí también hay que verla con realismo tal 


201 



to. Eso me hace acordar a la fauna primitiva de Australia, 
de la que te hablé hace un tiempo. Allí prácticamente to¬ 
das las especies autóctonas son marsupiales: aparte del can¬ 
guro hay una rata marsupial, un lobo, un oso, un mono, 
etc.,etc., todos con su respectiva bolsita o marsupia. La otra 
vez te comentaba que eso estaba diciendo algo a gritos so¬ 
bre la evolución aunque no podía captar qué. Ahora, le¬ 
yendo esta reedición de lo mismo, al parecer más reciente 
porque los Galápagos son una emersión de la Dorsal del Pa¬ 
cífico no muy remota, las cosas me parecen claras de gol¬ 
pe. En ambas islas hubo una evolución en abanico destina¬ 
da a aprovechar todos los nichos ecológicos (no sólo terri¬ 
toriales, también de los diferentes recursos de un mismo 
lugar), en un caso a partir de un marsupial y en otro.de un 
pinzón ancestral. Y retrocediendo más aunque avanzando 
en audacia: ¿por qué la pata, el ala, la aleta,no pudieron ser 
productos de una evolución en abanico para ocupar todos 
los nichos ecológicos? Esto se ve mejor invirtiendo la cues¬ 
tión así: ¿por qué nuestros pinzones continentales no evolu¬ 
cionaron a carpinteros, picaflores, etc. y nuestra comadreja 
o zarigüeya a monos o lobos marsupiales? Esta última tuvo 
tiempo, es un fósil viviente con 100 millones de años, tal 
vez el mamífero más viejo que sobrevive. ¿No será porque 
esos nichos ecológicos fueron ocupados por otras especies? 
Y ¿es esto aplicable al hombre? Raúl, después te sigo, sa¬ 
ludos a Ramiro y a Mamá y un cariñoso beso para ti de 

Raúl Sendic 
19 de noviembre de 1984 


Querido hijo Ramiro: 

Hace mucho que no recibo carta tuya y yo como no¬ 
vedades tengo poco que agregar a las que le mandé a Raúl 
en la carta de hace pocos días. No sé si siempre tenés el 
propósito de venir a verme. Para que no interfiera con tus 
estudios tendría' que darse en enero, lo cual sería bueno 
204 



también porque el hermano que me visita estará ausente. 
A falta de noticias tuyas que pueda comentar, y para que 
ésta no salga muy aburrida, voy a seguirte con el tema que 
le había empezado a Raúl en la anterior. En ella le comenta¬ 
ba el sorprendente fenómeno que se da en algunas faunas 
insulares, como las de Australia y Galápagos, donde al pa¬ 
recer, a partir de una especie ancestral (marsupial en la pri¬ 
mera y pinzones en la segunda), se creaban todas las varie¬ 
dades de esa especie necesarias para aprovechar los recursos 
que ofrece la Naturaleza en ese lugar. (En los continentes 
éstos son explotados por especies de distinto origen, en cam¬ 
bio). Así en las Galápagos hay, por ejemplo, pinzones que 
hacen de carpintero, otros de picaflor, etc. Y en Australia 
un mono, un oso, un lobo marsupial, etc., etc. Es como si 
a partir de cada especie se hiciera una evolución en abanico 
con una sola condición: que el recurso natural que se bus¬ 
ca aprovechar no esté ya explotado por otra especie (ejem¬ 
plo: en los continentes los pinzones o sea nuestros gorrio¬ 
nes, no evolucionan a picaflores o carpinteros porque ya 
los hay). Desde luego, una evolución tal se da en el terreno 
de la etología, o sea en su conducta o tendencias, ejemploiel 
abandono de una dieta de semillas en favor de una de gu¬ 
sanos. Y a veces además necesita cambios anatómicos y 
fisiológicos. En nuestro lenguaje humano diríamos que. 
hay un cambio de mentalidad que significa un cambio en 
su economía (ya que el distinto aprovechamiento de los 
recursos naturales viene a ser su economía) condicionado 
ese cambio por los recursos más inexplotados de su medio. 
Claro que extrapolar esta evolución en abanico al hombre 
es abandonar el seguro terreno de la ciencia para aventurar¬ 
se en el tembladeral de la especulación, pero sería lindo ver 
si pasa algo parecido en nuestra propia evolución. Hay algu¬ 
nos hechos bastante extraños en el comportamiento huma¬ 
no, que muchas veces han dejado perplejos a los antropó¬ 
logos. Por ejemplo, el descubrimiento reciente en regiones 
áridas y frías de Siberia Central, de restos de grandes em¬ 
plazamientos humanos que datan de más de 10.000 años 


205 



(la aridez de aquella época se determina por la vegeta¬ 
ción fósil). También otro en el clima glacial de Tierra del 
Fuego, de hace unos 5.000 años. Parece que en un planeta 
mucho menos habitado que hoy, no habría motivo para 
radicarse en zonas tan inhóspitas. Aún hace un siglo vivían 
indios desnudos en Tierra del Fuego y aún hoy los esqui¬ 
males se empecinan en permanecer cerca del Polo. También 
sorprende que bajo el mismo clima y ambiente, los indios 
del Noreste de Canadá domestiquen el reno y usen las ra¬ 
quetas y sus vecinos esquimales no; en cambio los prime¬ 
ros no construyen iglús ni viven de las focas. Esto de que 
sobre una misma gama de recursos que ofrece la Naturale¬ 
za en un lugar, unos hombres tengan drásticas diferencias 
en favor de uno o de otro, lo he podido observar hasta en 
mi familia: para mi padre el único trabajo digno en • el cam¬ 
po era el del ganado despreciando el huerto como cosa de 
gringos, para mi madre al revés. Esa diferente mentalidad 
que lleva a hacerse piás diestros y especializados en una 
u otra explotación, aun de la misma tierra, no parece desa¬ 
lentadora sino al contrario. Por ejemplo, esa mentalidad que 
te comentaba la otra vez de los indios del Amazonas actua¬ 
les, que quieren seguir con lo suyo y rechazan los mil artícu¬ 
los tentadores que les ofrece la civilización, nos parece el 
colmo de la austeridad pero para ellos es una buena vida. 
Ojalá esa falta de codicia por cosas más o menos superfluas 
fuera más general en pueblos cuyo territorio apenas da para 
necesidades básicas y no desearan otra cosa antes de cumplir 
con éstas. Además parece que la variación en producción y 
consumo es en gran parte cuestión de mentalidad, como 
aquella evolución en abanico que veíamos. Y a medida que 
aparecen otros recursos (mecánica, aeronaúüca, etc.) tam¬ 
bién aparecen la diversidad de inclinaciones hacia ellos. Un 
abrazo y un beso de 


Raúl 


206 



28 de noviembre de 1984 


Querida sobrina Mirta: 

Como sé que has estado preocupándote por mí y mis 
cosas durante todos estos años, aprovecho ahora que puedo 
a hacerte unas líneas. Sabrás cuál es mi situación actual; 
todavía sigo incomunicado respecto a los otros presos» pero 
estoy en una celda con otro de los que estuvieron como yo 
estos años, que se llama Henry Engler. Yo me he mantenido 
al tanto de tus progresos en la profesión, de lo bien que le 
va también a Guillermo y de los dos hijos tan preciosos que 
tienen (si querés quedar bien conmigo mandándome una fo¬ 
to de ellos, todo lo que tenés que hacer es poner el nombre 
y la dirección al dorso y el documento si incluye algún ma¬ 
yor). 

Si me querés escribir los requisitos son esos también 
(el nombre, documento y dirección en Artigas, al dorso de 
la la. carilla) y son 2 hojas de 25 renglones con margen es¬ 
critas de un solo lado. Sé que estás por editar un libro que 
supongo que debe ser de Pedagogía o algo así; si me escri¬ 
bís, explícame de qué se trata que yo, sepa o no sepa, 
te opino igual. Yo ahora estoy tratando de sistematizar un 
poco los conocimientos adquiridos en estos años de lecturas 
dispersas en revistas científicas, estudiando en un Tratado 
de Biología Molecular muy bueno que le regaló la Cruz Ro¬ 
ja a mi compañero de celda, así como en otro de Fisiología 
Humana de la misma procedencia. El hizo hasta 4o. año de 
Medicina y al estudiar juntos he progresado bastante en co¬ 
nocimientos básicos que él tiene y hasta puedo aportar al¬ 
go sobre investigaciones recientes que es lo que más he 
leído. 

Habrás visto por mis cartas, cuando pasaban por ahí, 
que a Raúl lo tengo contra las cuerdas sobre el problema de 
la Evolución. El me parece que debe ser darwinista cerrado^ 
aunque me deja sin contradecirme tal vez pensando que eso 
me puede disgustar pero no, a mí me encanta que tengan 

207 



firmeza de convicciones. Lo último con que le tiré fue con 
la evolución que se dio en zonas aisladas del planeta, como 
Australia y las islas Galápagos. Allí, en vez de una evolución 
lineal de seres inferiores a superiores (o además de ella) se 
dio una evolución en abanicos, buscando de cubrir todos los 
espacios ecológicos, en el primer caso, a partir de un marsu- 
pial ancestral y en el segundo,a partir de un pinzón, que rea¬ 
lizan las funciones que en los continentes cubren distintas 
especies. Por ejemplo, en las Galápagos hay un pinzón pica¬ 
flor, otro que hace de carpintero y así. Después te explico 
mejor. Yo trato de leer o más bien estudiar —porque lo 
que uno lee una sola vez no queda— y sacar apuntes de to¬ 
do, así aprovecho algo el tiempo que estoy en prisión. Con 
todo creo que al final me va a pasar como a un viejo profe¬ 
sor que le hacían un homenaje al cumplir sus 80 años. 
Empezó su discurso de agradecimiento diciendo que llegar 
a los 80 años tenía no pocas ventajas,pero al llegar ahí em¬ 
pezó a pasarse la mano por la frente sin decir palabra. Cuan¬ 
do todos pensaban: zás, ahora le dio un ataque a este viejo, 
él dijo en tono vacilante: estoy tratando de recordar... cuᬠ
les pueden ser esas ventajas. Yo también puedo decir lo mis¬ 
mo de estos años de prisión. En estos días estoy esperando 
la visita de mi nuevo abogado, que es el Dr. Batalla. Como 
parece que le fue muy bien en las elecciones debe estar fes¬ 
tejando, pero espero que se haga tiempo para venirme a ver.. 
No lo habían admitido como abogado porque el expediente 
tuvo sentencia definitiva hace un mes y pico, pero como yo 
no la firmé me lo siguieron por desacato así que lo van a 
tener que admitir. De todas maneras lo pedí como visita es¬ 
pecial, cosa que también puedo pedir para ti si me avisas 
con tiempo cuando vayas a venir. Un abrazo a Guillermo y 
los hijos y un beso para ti de 


Raúl Sendic 


208 



Se terminó de imprimir en el mes de mayo de 1989 
en Impresora Unión SRL, Joanicó 3951 
Edición amparada en la ley 13349 art. 79 
DL 240. 413 






Esta edición de las Cartas está 
dedicada a la juventud. Y es 
necesario entonces, algunas 
aclaraciones. 

Durante trece años 
de prisión, sólo 
se me permitió escribir cartas 
durante breves periodos. Las 
mismas eran 
minuciosamente 
censuradas para cuidai 
que no tuvieran ningún 
contenido político o 
algún atisbo de posición en los problemas sociales. Pero como hablando 
sobre temas humanos es casi imposible evitarlo, algunas de esas cartas 
rebotaron dos o tres veces contra la censura antes de que se abrieran 
camino hacia el exterior. 

Creo que lo que considere bueno para mis hijos, puede serlo 
para otros jovenes, quienes como ellos, también 

comienzan su vida llenos de inquietudes e 
interrogantes. No es que este libro de respuestas 
pero en sus paginas tal 
vez encuentren a un 
compañero que también se 

^ ^jiw*»g*!2¡? rro g a ’ ^ con c ' u ' en * es 


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editorial